sábado, 18 de octubre de 2014

Doctor Who 8x07 - Kill the Moon

Es agradable ver como los episodios autoconclusivos de esta temporada tienen oportunidad de encajar unos con otros con algo más que la relación entre Clara y Danny. Por ejemplo, la introducción como personaje principal en este capítulo de Courtney Woods, la irreverente alumna que conseguía colarse en la TARDIS en el episodio anterior, y que el propio Doctor consideraba como candidata a sustituir a Clara como acompañante (más tarde lo descartaba cuando durante el primer viaje al espacio se mareaba y vomitaba en el interior de la nave).

En este episodio, el Doctor se decide a darle otra oportunidad por instancia de Clara, quien intenta hacerle ver como un rechazo tan fuerte puede afectar negativamente al desarrollo psicológico de la preadolescente. Cuando ésta (armada con pastillas anti-mareo) expresa al Doctor su malestar por hacerla sentir como si no fuese nada especial, el Señor del Tiempo decide hacer lo contrario haciéndola convertirse en la primera mujer en estar en la Luna (esto es, la Luna de mediados del siglo XXI). Sin embargo, la TARDIS aterriza en una lanzadera llena de bombas atómicas aterrizando sobre el satélite, y con una pequeña tripulación de astronautas con una misión más o menos clara: destruir la Luna.

No recomendado a aracnofóbicos.
Al parecer, los tres astronautas y su cápsula están allí porque el satélite terrestre ha estado aumentando incomprensiblemente de peso, con las consiguientes consecuencias sobre las mareas terrestres. Por ello están rastreando la actividad de la última expedición lunar, un consorcio mexicano dirigido a la explotación de sus recursos minerales. Sin embargo, por lo pronto, no se encuentran más que con los astronautas mexicanos momificados entre telarañas en las paredes de su base, y unos seres arácnidos que resultan ser macrobacterias que parecen haberse propagado extensamente por la Luna.

Un breve paréntesis: se agradece la vuelta de tuerca de mitad de capítulo, y que la preview que se nos anticipó la semana anterior nos llevase a engaño. Los arácnidos antagonistas que se encuentran en la Luna y el ambiente claustrofóbico de la base, todo parecía indicar un homenaje al Alien de Ridley Scott (sin duda algo de eso hay, las mandíbulas de las aracnobacterias son claramente reminiscentes a la creación de H. G. Giger), y sin embargo, a mitad de la historia todo el peso del capítulo gira en una dirección completamente distinta, en concreto a una de esas duras decisiones morales que les gusta plantearnos de vez en cuando.

Con la boca abierta y arrojándose a la cara, canta incluso más.


En este caso, partiendo del siguiente descubrimiento: la Luna no es en realidad un satélite natural de la Tierra, sino que es un gigantesco huevo (probablemente el más grande del universo), y amenaza con abrirse en menos de una hora. De los tres humanos depende la decisión de dejar que eclosione (con la posibilidad de daños irreparables sobre la vida en la  Tierra) o exterminar al embrión no-nato y dejar que su cadáver repose bajo el cascarón como acostumbraba (matando a una especie única, por no hablar de un ser vivo inocente). Efectivamente, de los tres humanos, porque el Doctor les espeta que este es uno de los momentos cruciales en la Historia de la humanidad y que sólo de ella depende la decisión (doce encarnaciones después, el Doctor sigue siendo un idiota), antes de darles con la puerta de la TARDIS en las narices e irse.

Las opciones están sobre la mesa para la adolescente, la profesora y la astronauta. Ésta última es partidaria de terminar con la vida del gargantuesco alienígena antes de que eclosione, algo a lo que Courtney se opone radicalmente. Clara es partidaria de proteger al pronto-nacido, pero encuentra dificultades al poner en la balanza la vida de millones de seres humanos. Su conocimiento del futuro tampoco la ayuda: el Doctor le ha dicho que la Luna que puedan haber visto después de esa fecha podría ser un holograma, una reconstrucción o cualquier otra cosa; su destino no está aparentemente escrito.

Contactando precariamente con la Tierra, lanzan un mensaje a toda la humanidad (o al menos, a aquella visible desde la Luna, en plena noche): piden que dejen sus luces encendidas si desean que el embrión lunar sobreviva, y que las apaguen si quieren que hagan explotar las bombas nucleares. La respuesta es negativa; la humanidad ha bajado su pulgar y pide la muerte del ovíparo lunar (el apagón colectivo de toda una cara de la Tierra es debatible; TAN generalizado, todo indica que habría quien dejase sus luces encendidas pero las autoridades pertinentes cortasen la corriente, supongo que tengo poca fe en el talante democrático de los gobernantes). Sin embargo, Clara hace caso omiso e interrumpe la cuenta atrás de forma irreversible (porque ya no queda tiempo); es el momento en el que el Doctor vuelve a aparecer y los lleva de vuelta a la Tierra en su TARDIS.

No sé si estas escenas o las lunares fueron rodadas en la Luna, pero alea iacta est.
Desde una playa, los cuatro tripulantes de la TARDIS observan cómo la Luna se abre, y un gigantesco ser alado se dirige volando al espacio, sin que el descascarado satélite causase ningún daño al planeta. Lo que es más, el Doctor les informa que este suceso será el que impulsará a la humanidad, que había desechado el viaje espacial, a invertir y extenderse más allá de las estrellas, llegando hasta los confines más lejanos del Universo. La Tierra incluso recupera su Luna, porque el alienígena deja tras de sí otro enorme huevo similar al antiguo satélite.

Sin embargo, no todo va a ser vino y rosas en este capítulo. Tras regresar a su tiempo, Clara confronta violentamente al Doctor; sospecha que mentía respecto a no saber qué es lo que se suponía que debía ocurrir, y se siente herida y manipulada por el comportamiento de éste. Cuando el Señor del Tiempo alega que dejarla a cargo de la situación era una muestra de respeto por la capacidad de tomar decisiones de Clara, esta explota: considera que la está tratando tan condescendientemente como mira por encima del hombro al resto de los humanos, y le pide que se vaya y no vuelva. Tras abandonar la TARDIS y hablarlo con su novio Danny, éste le dice que no puede acabar su relación con el Doctor mientras esté tan enfadada, porque eso significa que todavía le importa. Se desarrolle como se haga esta grieta entre los dos protagonistas (la más profunda desde el comienzo de temporada), lo cierto es que es sólo una entre crisis sucesivas, que es de esperar culminen en una separación definitiva entre Clara y el Doctor.

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