viernes, 5 de septiembre de 2014

Guardianes de la Galaxia, ¿una nueva esperanza?

Guardianes de la Galaxia ha sido el salto de fe de Marvel Studios. Anteriormente, los éxitos en taquilla los habían conseguido con personajes señeros de la Casa de las Ideas, o al menos conocidos por los lectores de cómics mainstream, si no identificables por el público generalista. Guardianes de la Galaxia nace de una colección de tercera con personajes desconocidos incluso para muchos lectores, con una publicación irregular durante sus décadas de existencia, y en un ambiente espacial no utilizado (o tocado tangencialmente) por sus producciones. Con estas cartas en su mano, ¿qué podía tener por delante Marvel Studios? La respuesta es simple: todo por perder, pero también todo por ganar.

Se hacen llamar los Guardianes de la Galaxia. La aliteración es pegadiza.
La ciencia-ficción nunca ha dejado de estar de moda, de una forma u otra, en nuestros cines. Lejos de las más sesudas producciones, tendentes a lo filosófico, de los grandes autores del género en literatura como Isaac Asimov o Sir Arthur C. Clarke  el séptimo arte, más proclive a la espectacularidad visual que la palabra escrita, ha tendido más a la adopción y traslación del género de aventuras al espacio exterior (aunque esto no fuese óbice de compartir cama con géneros como el terror u otros cortes más intimistas, excepciones como el 2.001 de Stanley Kubrick o las Alien y Blade Runner, de Ridley Scott).

El espacio exterior, la última frontera (como así se la denominó durante la carrera espacial de la Guerra Fría) siempre ha tenido una especial conexión con la idea de aventura por el componente de exploración, quizás ligado a la expansión del Oeste americano. Para Marvel Studios, el espacio era también la penúltima frontera (quizás la última sea lo místico, próximo rumbo de sus producciones a medio-largo plazo con el Doctor Extraño como cabeza de playa) hacia la que dirigirse. Con un par de diferencias fundamentales con la conquista del Oeste: esta no es improvisada sino cuidadosamente planificada, y el terreno no es ignoto, sino ampliamente cartografiado en décadas de cómics Marvel; tan sólo debían redefinirlo.

De todos es sabido que Marvel ha planificado su estratégica cinematográfica como una intrincada partida de ajedrez (casi) contra el espectador. ¿Qué el público generalista reacciona más que positivamente a la presentación en sociedad de Iron Man? Marvel se prepara para cobrar de las rentas con las correspondientes secuelas, pero al mismo tiempo introduce más personajes para dar la campanada reuniéndolos a todos en un mismo filme. ¿Qué Los Vengadores resulta ser un pelotazo tanto para el público generalista como para el lector de cómics? Marvel prepara el correspondiente bis, pero al mismo tiempo decide arriesgarse con Guardianes de la Galaxia.

Y no le hacía falta arriesgarse. Después de la revelación de Thanos, el titán loco, como el enemigo en las sombras de los Vengadores en la escena postcréditos de la película, que lo cósmico iba a tener su traslación en el futuro de Marvel Studios estaba más que cantado. Y sin embargo, podría haber sido en una secuela de los Vengadores, sin necesariamente abrazar TANTO lo cósmico con Guardianes de la Galaxia.

En apenas un minuto extra de metraje de Los Vengadores, los marvelitas casi se lo hacen encima.
Porque en Marvel Studios no se han dormido en los laureles (y en esto es en lo que podrían fracasar sus competidores de DC-Warner): han inundado (tras el empujón inicial de la Patrulla-X de la FOX y el Spider-Man de Raimi) el mercado del cine con superhéroes, sí, pero actualmente se esfuerzan especialmente en diversificar sus géneros. Si Los Vengadores eran un popurrí superheroico y el Capitán América: el Soldado de Invierno un thriller político, Guardianes de la Galaxia es una space opera de las que hacen historia. Mejor aún; una space opera con los toques justos de comedia.

Has quien la ha calificado como la Star Wars de una nueva generación, y estoy parcialmente de acuerdo. El tuitero y sin embargo amigo Fósforo Blanco interpreta esta afirmación de una forma que la vuelva sin duda descabellada; es realmente complicado que Guardianes de la Galaxia tenga la repercusión y alcance que supuso la Guerra de las Galaxias desde sus inicios hasta sus 35 años recién cumplidos. Pero no debemos entender Star Wars tan sólo como hito en el género de la ciencia-ficción, sino como mito para una generación de espectadores, y en esto Guardianes de la Galaxia sí que puede aspirar al trono de Lucas.

"Su carencia de sutileza me resulta molesta, comandante".
La película tiene todos los ingredientes para fascinar tanto al niño que se siente en la butaca como al que se esconde en mayor o menor medida dentro de los adultos. Un protagonista canalla que intenta ocultar su buen corazón con chulería: preparado. Una banda de forajidos e inadaptados que se ven forzados a ser héroes: listos. Escenarios exóticos, alienígenas carismáticos, batallas espaciales: yep. Guardianes de la Galaxia no es una obra maestra, no es CINE con mayúsculas, pero tampoco aspira a ello. Es entretenimiento palomitero bien hecho, es acción desenfadada que decide no tomarse a sí misma demasiado en serio. Es muy probablemente el blockbuster del verano.

Os contaré una cosa. Fui a ver la película el día de mi cumpleaños con miedo, y aún conservaba ese sentimiento durante los primeros minutos del metraje. Tenía miedo de que una película coprotagonizada por un mapache con pistolones y un árbol con patas no me entretuviese. Tenía miedo de que alguien (el tiempo mismo, quizás) hubiese asfixiado a mi niño interior mientras dormía. Tenía miedo de estar demasiado viejo para esto.

Afortunadamente, me equivocaba. Marvel lo ha conseguido de nuevo. Guardianes de la Galaxia no es la película perfecta (el humor chirría en algún momento puntual, los villanos no brillan como deberían en comparación con los antihéroes), pero sí una película para toda la familia (las carcajadas puntuales en la sala eran plurigeneracionales), que puede disfrutar tanto el público generalista como el comiquero, que se encontrará en su salsa con una ingente cantidad de guiños, de principio a fin, al rico entramado espacial marvelita.

Awesome Mix vol. 1, el mejor repertorio de canciones que he visto en una película desde Watchmen.


Al final de la película se nos advierte que los Guardianes de la Galaxia regresarán, y el público no podría desear otra cosa. Marvel apostó fuerte por un proyecto por el que nadie daba dos duros (incluso yo temía que el film no cumpliese con el cada vez más omnipresente hype), y ahora está recibiendo su merecida recompensa en taquilla (por el momento, ya ha recaudado más de 500 millones de dólares, habiendo costado “apenas” 170 millones su producción).

Con un mercado cada vez más sobresaturado por las adaptaciones de cómic (uno de los próximos años prevé 9 nueve películas entre personajes de Marvel y la Distinguida Competencia, sin contar con las producciones televisivas), al menos sabemos que Marvel Studios no tiene miedo a diversificar su producción, ni a poner toda la carne en el asador para hacerlo. Y si no, preguntádselo a Star-Lord, el forajido legendario. No hace tanto, vosotros también hubieseis preguntado “¿Quién?”.

2 comentarios:

Fosforo dijo...

Es complicado separar el hito de la ciencia ficción de el "como mito para una generación de espectadores" en el caso de Star Wars... básicamente porque una cosa es consencuencia de la anterior. Dudo que quede plantado en la retina del público general ninguna producción de este tipo como lo hizo Star Wars, porque SW fue algo nunca visto. Guardianes de la Galaxia es algo visto muchas veces, pero mejor hecho.
Y no hay que quitarle el valor. Yo no creo que sea, tan solo, el blockbustar del verano. Creo que va a ser mucho más que eso. Creo que va a ser el nuevo patrón por el que mediremos muchas películas, como en su momento fue El caballero oscuro de Nolan. Creo que sí podemos hablar de CINE, aunque desde luego los piropos se diluyen en ese caso, pero creo que no sólo estamos ante un blockbuster hecho a medida del espectador de consumo veraniego, como si hablásemos de la última de Michael Bay o la nueva aventurilla protagonizada por Tom Cruise. Creo que estamos hablando de una película correcta cinematográficamente desde el punto de vista de la dirección, soberbia en su ambientación y el uso de la música, con unas interpretaciones bastante buenas...
Yo creo que podemos valorar Guardianes de la Galaxia más allá de su inmenso valor como película de superhéroes. La podemos juzgar como una película, sin más, y sale bien parada, y eso es lo que la convierte en una producción mucho mejor que Los Vengadores. Que mis padres, que ni han visto ni les interesa el cine de superhéroes, podrían disfrutar de esta película sin pararse a pensar si lo que ven sale de un cómic o no. Eso es valioso.
Pero aún así, le daré una GOLPISA.

Superlayo dijo...

No sé si considerarlo como un nuevo patrón de "forma de hacer las cosas", pero desdel uego, sí que es un ejemplo a seguir.

Más interesante es lo que comenta sobre llegar al público distanciado del cómic; es más, yo considero que uno de los grandes logros del film es que no puede considerarse una peli de superhéroes, por muy Marvel que sea. Es un género no tocado hasta ahora por los estudios, y les ha salido muy bien, espero que puedan repetir con otros nuevos.