jueves, 5 de mayo de 2011

3x05. The Quest for Tampere



Chicos, el viaje que hice con mi amigo Carlos a Finlandia en Abril del 2011 fue, cuanto menos, accidentado. Lo que únicamente  se presentaba como un viaje con escala en Barcelona (donde planeamos ir al Salón del Cómic de ese año) y Letonia, para llegar por fin a Tampere (ciudad en donde vivía Jussi, mi entrañable amigo finlandés y rastafari) se convirtió en una epopeya digna de estar buscando a Carmen Sandiego. La cosa fue exactamente como os la cuento...

Nuestro viaje empezó tranquilamente, con algo de turisteo ligero, y continuó con casi un día entero visitando el Salón del Cómic de Barcelona. Entre cómics, tazas, camisetas y gente disfrazada pasamos gran parte del día, incluyendo conocer en persona (y llevarse unos cuantos dibujos) de esos grandes del panorama webcomiquero español de entonces, Morán y Laurielle. También me llevé conmigo un par de pósters de Freaks, y con ellos, la dirección de una chica (aparentemente del WEE) que coleccionaba postales y quería una de Finlandia.

Y vimos un partido de fútbol (sí, en serio. Yo viendo fútbol), y nos perdimos por Barcelona, esa ciudad en donde la pregunta ¿Por dónde se sale aquí? encuentra el equivalente a un poema sánscrito en cualquier otra ciudad: respuestas confusas y señalizaciones aleatorias. Si tenéis suficiente suerte, vagando por vuestra cuenta, chicos, puede que incluso encontréis a alguien que tenga claro el concepto "salir" o que la localización de "Barcelona" es su ciudad, y que la pregunta no resulta tan extraña.


Tras ese intento infructuoso de disfrutar de la vida nocturna de la Ciudad Condal, volamos hacia Riga. Poco sospechábamos que nos dirigíamos a un triángulo báltico que nada tenía que envidiar al de las Bermudas, una zona en la que las cosas normales no suceden demasiado a menudo. Un triángulo de pizza maldita, sazonada con misterio, que hace distorsionarse los parámetros normales del tiempo y el espacio. Y, a juzgar por su publicidad, también del buen gusto.



A las pruebas me remito. Carlos y yo perdimos un avión en Riga por culpa de la pizza más cara del mundo (si sumamos al precio, de por sí llamativo, al del vuelo siguiente a Helsinki y el tren de allí a Tampere). Algunos lo achacarían a que en Riga ponen la hora de salida del vuelo (y no la tradicional hora de embarque) en las pantallas del aeropuerto, otros nos acusarían de temeridad por pararnos a cenar en un transbordo, no faltará quien diga que somos idiotas, directamente.

Pero todos ellos coincidirán en que no es normal encontrarse fabas pintas en una pizza, ni que te vendiesen una pizza de "Chili con carne" escrito en perfecto castellano en Riga, capital de Letonia. Una pizza, extrañamente, de un tipo que no pudimos encontrar prueba alguna en nuestro viaje de vuelta, una pizza de la que no existe prueba documental alguna, en una pizzería letona que no todos han sido capaces de encontrar.

Visto en perspectiva, puede que tuviésemos suerte, a fin de cuentas. Cierto, nos costó dinero, varias horas de nuestra vida perdidas en el aeropuerto, una maleta nueva (la de Carlos, teóricamente destrozada por la policía del aeropuerto letón, que debió entender como sospechoso nuestro periplo) y un nivel de mala suerte que mantuvimos, con sus más y sus menos, hasta volver a España, pero, viendo el cúmulo de misterios que rodean a esas pizzas, yo me doy por satisfecho habiendo podido salir de Riga con vida.

¿Creéis que es normal encontrarse moneda letona abandonada en un lavabo, sin que nadie lo haya abandonado antes que tú? ¿Que se llame por megafonía, y a viva voz, a los viajeros a Helsinki, pero la pizzería silenciase todo posible aviso a los viajeros a Tampere? Chicos, nosotros tuvimos suerte... ¿Pero cuántos otros habrán sucumbido por completo a los insidiosos cantos de sirena de Lulu Pizza?


3 comentarios:

Wherynn dijo...

Jajaja, un viaje digno de contar! si son los mejores, plagados de anecdotas y sinsentidos. Y esos de Barcelona se comportan como los de Gijon (no todos, eh?)

- "Señora, ¿nos puede decir por donde se va a la playa?"
- "Por ahi, todo recto" (señalando una ruta perfectamente paralela al lugar que buscabamos y desde el cual no se divisaba la playa)


Dedicado a los Gijoneses que SI saben indicar, que haberlos, los hay.

Un beso!

Javi_Pichu dijo...

Epopeyas inolvidables Sociedad Anónima.

Una pregunta: ¿Por qué "Lux Aeterna", de Clint Mansell en Requiem por un sueño, para empezar la entrada?

Superlayo dijo...

Eva: Si eso hubiese sido lo peor del viaje... Bueno, cuando lo escriba lo dejaré a la elección de los lectores, lo que fue lo peor.

Pichu: Para que se vaya creando mal ambiente según avanza la entrada.