lunes, 17 de enero de 2011

1602

Como ya había anticipado en su día, hoy voy a dedicarme a realizar un ejemplo práctico de cómo un cómic puede servir de excusa para la divulgación histórica, si se sabe "diseccionar" adecuadamente. El ejemplo en cuestión es la miniserie 1602, guionizada por el británico Neil Gaiman (que ya había tratado temas propios de la Edad Moderna en The Sandman, en donde en varias ocasiones utilizó a Shakespeare como personaje) y dibujada por el estadounidense Adam Kubert.


El éxito, la popularidad y prestigio de Gaiman llevaron a la editorial Marvel a contactar con él y darle un proyecto, en el que realizaría una especie de juego narrativo-histórico consistente en trasladar a comienzos del siglo XVII a algunos de los personajes más señeros de la editorial. Por poner un ejemplo, Nick Furia (dirigente habitual de la organización de defensa S.H.I.E.L.D.), se transforma aquí en Sir Nicholas Furia, jefe de seguridad de la reina Isabel I de Inglaterra. Una Isabel I que gobierna un reino en donde aparecen casos de "nacidobrujos" (mutantes), y cuenta también con el consejo del Doctor Stephen Extraño (hechicero supremo en la Marvel tradicional, y que aquí actúa como un remedo de la figura histórica de John Dee, científico y mago en la corte isabelina real).

Y hasta aquí la explicación, y me centro en el contenido histórico fidedigno que se puede extraer de los 8 números que componen la miniserie, a la que tengo especial cariño (no en vano, compré la primera edición de la historia de doblete, la mañana después de graduarme al terminar el Bachillerato. Sí, anónimos lectores, calculen mi edad. Les reto). Probablemente haya más de los aquí citados, ya que de algunos fui consciente casi por casualidad; algunos se apuntan muy sutilmente, como la posible homosexualidad (o bisexualidad) de Jacobo I.


En primer lugar, y en conexión con la imagen que os dejo aquí arriba, podría utilizarse como excusa para tratar el tema de la Inquisición, y también entrar en el tema de la Leyenda Negra y como Gaiman (inglés), que podía haberse visto influenciado por la mala prensa que se nos creó en Europa. Aunque el hecho de que se plasme la sede inquisitorial en Domdaniel (una localización ficticia creada por la literatura del XVIII) ya puede apuntar que aquí se obvia algo de verosimilitud en favor de las necesidades del guión.


Segunda imagen: un comentario aparentemente banal (y que por su crítica al tabaco pudiera incluso considerarse anacrónico) gana su sentido con la referencia a que el rey Jacobo VI (de Escocia, y que posteriormente sería también Jacobo I de Inglaterra) también critica ese "vicio nefando", algo que nos dirige directamente a la crítica hacia al tabaco que él mismo realizó en 1604. Sin duda el rey Jacobo estaría muy satisfecho ante la legislación española más reciente.


Tercera imagen: Virginia Dare, enviada de la colonia americana de Roanoke, se presenta ante la reina Isabel I de Inglaterra. El comentario sobre que la chica obtuvo su nombre en honor a la reina puede resultar confuso, si no se sabe el apodo de Isabel I como la Reina Virgen, por razones que creo que resultan obvias.

La colonia de Roanoke fue creada en la isla bautizada con el mismo nombre, y trágicamente truncada (en la Historia, no así en las páginas del cómic) con la desaparición de todos sus integrantes de forma misteriosa, en el intervalo de los tres años en que el gobernador White fue retenido por diversas razones en Gran Bretaña (no el menos importante la guerra contra España), mientras intentaba obtener comida y víveres para los suyos.

Hay muy diversas teorías en torno a la desaparición de la colonia de Roanoke (algunas incluso intentan demostrar el cruce de los colonos con indios locales, mediante estudios genéticos), y sus conceptos están firmemente enrraizados en el imaginario estadounidense. Aquí podría tratarse incluso las razones, causas y desarrollo de la guerra hispano-inglesa en esta época, amén de todas las otras "excusas" que ya he mostrado para la divulgación histórica.

martes, 11 de enero de 2011

3x03. 2010, dos odiseas.



Chicos, a veces es bueno echar la vista atrás. A toro pasado, algunas cosas cobran más sentido. Con perspectiva, todo lo que en un principio parece inesperado y caótico cobra un nuevo significado. Algunas transiciones pueden verse como meramente eso, transitorias, mientras que hasta la peor experiencia puede volverse no sólo definitoria, sino francamente necesaria. Creo, que si tuviésemos oportunidad de hablar con nuestros yos futuros, nos parecerían (a no ser que tuviesen mucha paciencia con nosotros) unos sabelotodos insoportables. 

El año 2010 fue un ejemplo perfecto de lo que hablo. Os hablo del año en que terminé la carrera, el año más duro pero a la vez el más gratificante de todos. Fue el año en que me fui a Nueva York y a China, a pesar de lo cual fui nombrado Walkmen honorífico. El año en el que comencé a intentar encauzarme a hacer lo que quería hacer en la vida, como suele decirse, al tiempo en el que comenzaba mi primer empleo remunerado (modestamente). 

Reí mucho y lloré poco, aunque cuando me lo permití, lo hice amargamente, como un desahogo que la ira no era capaz de dar. Aunque en la "nueva vida" que comenzaba después del verano eché de menos la cotidianidad, más leve o más intensa, con muchas personas, esta fue sustituida por un refuerzo inesperado de los lazos con "mi vieja guardia", que no habían sido tan intensos desde hacía años. Nunca fui alguien que tema el cambio, pero me adapto demasiado bien a una rutina como para abrazarlo con ganas. 

No obstante... Dejadme leeros un fragmento de El peso más grande, el tricentésimo cuadragésimo primer aforismo de Friedrich Nietzsche, en donde plantea el eterno retorno en su obra La gaya ciencia, y preguntaros a vosotros mismos... 

¿Qué ocurriría si, un día o una noche un demonio se deslizara furtivamente en la más solitaria de tus soledades y te dijese: “Esta vida, como tú ahora la vives y la has vivido, deberás vivirla aún otra vez e innumerables veces, y no habrá en ella nunca nada nuevo, sino que cada dolor y cada placer, y cada pensamiento y cada suspiro, y cada cosa indeciblemente pequeña y grande de tu vida deberá retornar a ti, y todas en la misma secuencia y sucesión [...]?" 

¿No te arrojarías al suelo, rechinando los dientes y maldiciendo al demonio que te ha hablado de esta forma? ¿O quizás has vivido una vez un instante infinito, en que tu respuesta habría sido la siguiente: “Tú eres un dios y jamás oí nada más divino”? 

Mi año 2010 tuvo cal y tuvo arena, pero como un amigo mío me dijo una vez, ¿cuál de las dos es la mala? Quizás ninguna... Las risas y los llantos son, los dos, momentos definitorios, y deberíamos dar gracias (o al menos, para los que no creen en nada superior al hombre, estar agradecidos) por estar vivos para sentirlos. Si un poder superior me concediera el don de extirpar un año de mi vida, no anularía el 2010, porque incluyó muchos pasos para ser lo que soy hoy. 

No anularía ninguno, porque he jugado las cartas que el destino ha decidido darme, y en la fortaleza o en la debilidad, con mis firmezas y mis dudas, mis sueños y mis metas, he sabido mantenerme fiel a mi mismo. Como supe empezar el 2011 con fe y esperanzas renovadas en que, aunque puede que no fuera a ser un año especial, en el que mi vida cambiase irremediablemente, sería un buen año. Un año que merecería la pena vivir. 

¿Cómo ha sido vuestro año, chicos?

miércoles, 5 de enero de 2011

Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 17 (Última parte)

“Corremos un tupido velo, porque no es necesario solazarnos en los terribles daños que Masacre va a sufrir a manos del Doctor Muerte, que serán ligeramente más elevados que los de una persona normal, porque su factor curativo le va a permitir regenerarse durante el proceso de daño y… Y bueno, luego va a tener aún más daño, ¿sabéis?
Y ahora, volvamos nuestra atención nuevamente al piso de Vigo, en donde nuestros protagonistas y secundarios favoritos (menos Chama, que todavía sigue entre escenas), continúan viciando a la Wii como maníacos. Sí, al mismo juego que antes. Este es un episodio relajado, después de todo. Y no decimos el nombre por si nos caen demandas. Más que antes.”         

-        Bueno, vale, Cho… -dijo Berto- Ya has demostrado que eres un crack en el juego y que el resto competimos por un segundo puesto… ¡Pero sólo porque Andrés y tú os habéis comido todas la comida basura que teníamos en la cocina!
-        Sí, aunque no creo que a él le sirva para alimentar ninguna hipermente… -comentó Cho.
-        ¡No, pero todo ese azúcar me está ayudando a manejar al erizo punki más hiperactivo de la Historia con una precisión absoluta! –exclamó Andrés haciendo correr de un lado a otro de la pantalla a su personaje, hasta que éste se cayó por un extremo- Ups.
-        Bueno, creo que aunque yo sea el líder indiscutible, Andrés va a ser el último en esta partida… -dijo Cho.
-        ¡Recuerda que eres mortal, amigo Cho! –exclamó Hércules, aprovechando un momento que su joven pupilo estaba distraído combatiendo directamente con Berto.
-        ¿Qué quieres dec…? –preguntó Cho- ¡Oh, no! ¡Ha activado su golpe especial!
-        ¡Sí! –gritó Hércules- ¡Enfrentaros todos, desde las más tenebrosas profundidades del Tártaro, a la furia de las frenéticas fauces de Giga-Bowser!
-        ¿Cómo sabes cómo se llama, si hace media hora confundías a Kirby con Jigglypuff? –preguntó Cho, mientras intentaba esquivar a la furiosa bestia virtual.
-        ¡Paré en el ordenador de la que iba al baño y miré un par de cosas en internet! –respondió Hércules- ¡Y mi correo! ¡Después de que os pegue una soberana paliza, debemos poner rumbo al Olimpo con la mayor presteza posible!
-        ¿Intentas decirme que en el Olimpo tienen internet? –preguntó Berto, desconcertado.
-        Bueno, Atenea tiene… -respondió Hércules- Y si encuentras irónico la relación entre una diosa de la sabiduría e internet, ¡te diré que tiene filtros muy buenos!
-        ¿De verdad? –dijo Cho enarcando una ceja e ignorando la partida, que ya estaba perdida- ¿Qué hace, utilizar a Aracne para filtrar el spam de su correo?
-        Ehm… -titubeó Hércules- ¡Sí, pero eso no viene al caso! Al parecer el día-C ha afectado a mundos más allá de mundos… ¡Y una coalición de dioses debe decidir el futuro de Asgard y los suyos! La situación es tan prioritaria, que en cuanto Chama llegue para dejarnos unos cuantos euros, partiremos rumbo a Finisterre. –dijo.
-        Pero… -contestó Cho, extrañado- El Olimpo está en dirección opuesta, Herc.
-        Te lo explicaré por el camino, chico. O cuando lleguemos. –respondió Hércules- Tal vez eso ayude a frenar tu aparentemente irresistible tendencia a la sabelotodonería. ¡Ah, ahí está nuestro amable anfitrión, el siempre amable Chama! –exclamó al ver a Chama entrar por la puerta- ¿Qué noticias traes, mi buen amigo?
-        Bueno… -respondió éste pasando al salón- Que creo que no podemos esperar más ayuditas desde S.H.I.E.L.D. Así que nos conviene mantenernos con una vida lo más tranquila posible, chicos. Nada de explosiones, mutaciones o tráfico de vibranium antártico, ¿entendido?
-        ¡Tenía necesidad médica de él! –dijo Andrés- ¡Fumarlo me ayudaba a calmar mis nervios!
-        Por el amor de Dios, Andrés. –replicó Chama- Te hubiese matado antes de que dieses tres caladas.
-        Sí, y que se te funda el hierro en sangre espontáneamente no debe de ser una forma agradable de morir. –dijo Cho.
-        No te preocupes, fiel Chama. –dijo Hércules, levantando, posando su manaza en uno de los hombros del recién llegado e ignorando manifiestamente a sus dos jóvenes compañeros- El León del Olimpo y su joven pupilo deben abandonar esta ciudad para enfrentarse a peligros inenarrables en reinos lejanos. Ni Cho ni yo os causaremos más molestias… Si es que pudieses tener a bien prestarnos unos cuantos de vuestros coloridos euros.
-        Claro, Herc. –dijo Chama sacando veinte euros de su cartera- ¿Será suficiente con esto?
-        Posees la gratitud del Príncipe del Poder, buen Chama. –respondió Hércules- ¡Vamos, Amadeus! –dijo mientras Cho se levantaba y se acercaba a la puerta- ¡Debemos emprender un largo viaje, y es ahora cuando el destino lanza su llamada a las armas!
-        Macho, cuando te pones olímpico, levantarías dolor de cabeza a un premio Planeta. –dijo Berto- ¡Adiós, chavales!
-        ¡Nos vemos, gente! –exclamó Cho- ¡Despedidnos de las chicas! –añadió antes de salir por la puerta.
-        Tranquilo, chaval… -dijo Andrés- Seguirán aquí para darte calabazas cuando vuelvas a visitarnos… ¡Como al resto!

“Segundos apenas de que los invitados abandonasen la casa, sus habitantes (y Berto) se encontraron con la repentina aparición de un Masacre herido, en mitad de la habitación. Lamentable es poco para describir su estado físico, pero, ey, acaba de darse tortas con el Doctor Muerte y sigue vivo… Es bastante meritorio, intrínsecamente por sí mismo.”

-        ¡Se acabó! –exclamó Chama- ¡Me bajo a buscar a Hércules y que lo saquen de aquí a tortas!
-        Ey, tío… -dijo Berto, sorprendentemente sutil- ¿No crees que si subes aquí a esos dos se va a armar aquí la marimorena? ¿Y si esperamos a ver qué quiere este pavo? Igual se desploma y muere aquí justo en mitad del piso y nos ahorramos más molestias que tirarlo al contenedor más cercano, ¿tú cómo lo ves?
-        Cierto. –respondió Chama a Berto- Ehm… -comenzó Chama dirigiéndose a Masacre, que se ponía en pie con dificultad- Masacre, no es que quiera ser grosero… Pero este piso ya ha sido demolido parcialmente media docena de veces en el último año, y me gustaría mantener el récord de días sin daños estructurales al máximo.
-        Voy a sustituir tu grosera insinuación en mi mente por una invitación a chocolate y churros… -respondió Masacre, mientras intentaba colocarse sus intestinos en el sitio correspondiente- Agh, el tejido quemado no aguanta nada, casi mejor me siento… Y hablando de sentir, menos mal que el disruptor neural de Muerte no ha afectado a mi capacidad mental, por alguna razón, pero sí a mis receptores de dolor.comentó- ¿Sabíais que ya no estáis prisioneros del Doctor Muerte, tíos? Me hubieseis ahorrado molestias mil… Sólo por eso, quiero mis churros con morfina, Chamita. Bueno, pero contadme, ¿qué tal, cómo sienta viajar en el tiempo con Air Doom, chicos? ¿Buen servicio?preguntó Masacre mientras seguía autoperándose- Yo ya lo he probado un par de veces, pero francamente, las dos lo hice gracias a mi viejo amigo Comi, que no os voy a negar que es un gran tipo, pero ni siquiera estaba intentando conseguir viajar en el tiempo realmente, así que… ¿Los precios de Muerte son razonables? Porque tengo que deciros que los 4 Fantásticos son unos auténticos careros con este tema… ¡Y eso que usan tecnología robada!
-        Bah, no está mal gratis… -respondió Andrés levantándose del sofá y acercándose a su ídolo- Se visitan lugares pintorescos y mujeres facilonas, pero no pagaría ni una peseta por el servicio, desde luego. Que me intenten matar una vez, es gracioso, pero ese Muerte casi lo convirtió en un cliché, y sabéis como odio que hayamos pervertido el uso de esa palabra. –dijo mirando al resto- De todas formas, me alegra poder haber terminado definitivamente con los viajes y con la perturbadora posibilidad de paradojas temporales.
-        Indeed, beware the paradox, Andrew&friends! dijo una voz envuelta en una luz cegadora, que dejó paso a un extraño personaje al estallar una pared. De un parecido asombroso a Andrés, vestía un traje de Masacre y un visor de cristal de rubí; su brazo izquierdo parecía haberse visto sustituido por una masa ondulante de desagradable color marronuzco- ¡Vengo del futuro! –anunció.
-        El futuro del albañil es el que estoy pagando yo reconstruyendo esa pared… -se quejó Chama, claramente exasperado- ¡Y también la universidad de sus hijas!
-        ¡Escuchad mi advertencia, Andrew&Friends! –reclamó atención el desconocido- ¡El éxito de vuestra empresa alimentil debe ser detenido antes de existir! ¡Abriréis nuevos mercados, os adaptaréis a nuevas fuentes de energía, y distribuiréis a nivel mundial los restos de la deliciosa isla de Cuba! –tomó aire- Es un infierno comunista de chocolate y yo estoy aquí para pararlo y evitar que suceda. –anunció segundos antes de que su cabeza estallase.
-        Eh, el chaval lo ha dicho y tiene razón.dijo Masacre bajando su arma, aún humeante- Aquí, en Villa Vigo, tenemos tolerancia cero con las paradojas temporales, amigo. ¡Y eso quiere decir que te ha llegado el FIN!

“¡Sí, y así acaba, con aplausos atronadores (o algo), un día más en la vida del asombroso Andrés y sus estupendásticos amigos! En Vigo, donde las cosas normales no suceden demasiado a menudo. ¡No se pierdan nuestros próximos números especiales, en donde volveremos (flashbáticamente y no) al pasado para ver cómo se cimentó en su día la Chama Corporation! ¿Guardará Chama algunos cadáveres en el armario? ¿Y Andrés? ¡Estamos seguros de que Masacre sí! ¡No se lo pierdan!”