domingo, 12 de diciembre de 2010

Los muertos vivientes (The Walking Dead)


Hace más de dos años, escribí: El desarrollo de la trama engancha, verdaderamente, y estoy convencido de que una serie de televisión en este plan podría ser un verdadero bombazo. Hubo alguien con palabras más proféticas, pero lo colgaron de un árbol. O algo. ¿De qué estoy hablando, si es que no habéis leído el título del post, cosa que dudo sobremanera? ¡De Los Muertos Vivientes, por supuesto!

Los muertos vivientes, el cómic de Robert Kirkman y Charlie Adlard

Mmm, vale, pero no de esos. Bueno, en realidad sí, pero si queréis saber del cómic, no tenéis más que leerme (o releerme) aquí. Ahora me estoy refiriendo a la serie homónima, recién estrenada y de gran éxito tanto en Estados Unidos (producida por la AMC; por un momento creí que lo hacía la ABC, y ya iba a desbarrar acerca de Disney produciendo series de zombis) y en España (emitida en el canal Fox). Ya ha concluido la primera temporada (de 6 episodios) y está en pre-producción la segunda temporada (de 13 episodios, a estrenar en Halloween del año que viene).

Rick Grimes, el protagonista principal de la serie

La premisa de la serie, como la del cómic, es sencilla. Parte de la base de que el mundo se ha venido abajo por lo que tradicionalmente se conoce como un apocalipsis zombi: los muertos resucitan (o algo parecido) y empiezan a alimentarse de los vivos, provocando verdaderas masacres, y extendiendo la infección / plaga por cada muerto o mordido. Es el clásico escenario de horror zombi, pero que en esta ocasión juega con el medio (primero el cómic, ahora la televisión) para prometer que la historia nunca tendrá un final claro, y siempre seguirá adelante, indefinidamente.

El reparto principal de la serie, perfectamente caracterizados según el cómic
Y la premisa bien podría funcionar por dos razones: una, que la serie ha tenido un gran éxito desde su estreno; dos, que han terminado la primera temporada sin haber alcanzado un importante punto argumental del cómic, es decir, que en seis episodios no han llegado a agotar el argumento de seis números del cómic, porque han metido distintos subargumentos nuevos (ninguno de ellos demasiado criticable). Aún está por ver (lo descubriremos el año que viene, aparentemente, con cambios en el equipo de guionistas) si esto se convierte en un defecto o en una virtud.

Los productores de AMC se han ganado el cariño del público comiquero con un reparto que cumple perfectamente con las expectativas de aquellos que ya conocían a los personajes; no sólo se trata del parecido físico, sino también de la personalidad que encarnan. ¿Qué ha podido atraer y enganchar a los recién llegados, aparte de la amplia campaña publicitaria? Sin duda, el que debiera ser el tema principal de cualquier historia de este género: la supervivencia.

Con el mundo que conocían destruido, el mayor peligro de los protagonistas es, a partes iguales, sus escasas posibilidades de sobrevivir ajenos a la sociedad que el mundo actual ha creado; es un pequeño componente de crítica social (aunque no tratado directamente) que no puede faltar en una buena producción de este tipo. Es un mundo devastado y casi sin esperanza, lo que puede llevar al espectador a pensar si en realidad, los verdaderos muertos vivientes no serán nuestros protagonistas.

Recomiendo esta serie no sólo a cualquier aficionado al género, sino a cualquiera que sienta una mínima curiosidad hacia ella. No hay excesiva casquería (no hay gore al uso, excepto en ciertas víctimas; que en ocasiones, y esto es criticable, parecen más creíbles como zombis que aquellos que se mueven), las tramas enganchan y combina las cualidades de tratarse de una excelente adaptación (la lentitud del avance con respecto al cómic es lo único que podrá frustrar a los lectores, que quieran ver adaptada esta o aquella situación) y ser perfectamente accesible a los nuevos espectadores.

9 comentarios:

Whersss dijo...

We are like the living dead, sacrificing all we have for a frozen heart and a soul on fire...
(Soul on fire, "That Filthy Roamers")

Superlayo dijo...

Eva: Filthy roamers me ha hecho acordarme de esos sucios vagabundos... :p

Jop, la entrada más querida por el público de Facebook y la menos comentada.

nachoga dijo...

Pues yo digo lo siguiente.

No soy amigo de los muertos vivientes y sus películas (salvo la simpática sátira Shaun of the Dead ó Zombi party): un planteamiento sobrenaturalmente y fisiológicamente ridículo, unos malos que se desplazan inusualmente lentos y que consiguen coger por sorpresa en campo abierto a adultos sin minusvalías y despiertos...

Como mucho, me despiertan curiosidad y como poco me ponen de los nervios (no soporte esos videojuegos de zombies).

Reseño por ejemplo la tremenda frikada del universo Marvel alternativo y zombi, con una realidad paralela en la que los supers se van convirtiendo en muertos vivientes. Realmente aprovechable para los amigos de las mallas y las personalidades secretas.

También la peli 28 días: la infección apocalíptica produce seres igual de voraces pero alocados y rápidos, lo que hace más creíble que haya que perder los nervios buscando refugio aunque sólo haya un infectado.

Lo único interesante de este planteamiento es la supervivencia, y es precisamente lo que trata tan bien esta serie y por lo que me ha enganchado. Las ciudades están devastadas pero tenemos que ir al supermercado, los servicios están paralizados pero hemos encontrado agua caliente para darnos una ducha, no me pierdas una herramienta porque puede suponer abandonar un coche...

Me recuerda en ese sentido a una peli de no hace mucho, que creo estaba producida por Romero, en la que existía una ciudad de supervivientes que se organizaban con una valla de protección e iban a la "compra" a los poblachos de los alrededores habitados por nuestros putrefactos amigos.
Y todo ello aderezado con situaciones personales tratadas de forma imaginativa y con clase.

Pero además tenemos como añadido las vicisitudes personales de los protagonistas, sus vidas, sus relaciones, sus recuerdos, tratados con talento, imaginación y sin banalidades, al menos de momento.

Además la serie mantiene un ritmo que sin ser trepidante, no es ni mucho menos cansino y mantiene el tono justo de emoción/tensión, con periodos de tensión/liberación bien equilibrados.

En fin, muy recomendable.

nachoga dijo...

Perdón, en el último comentario cuando hablo de la peli de Romero al final la frase "Y todo ello aderezado con situaciones personales tratadas de forma imaginativa y con clase" pertenecía al inicio del siguiente párrafo, que tuve que dejar en suspenso y después lo empecé de nuevo.

Y aprovecho para resaltar otra característica extravagante de los podridos: a pesar de caerse a trozos literalmente, sus músculos putrefactos son capaces de desarrollar fuerza como para romper puertas, rasgar fácilmente tejidos humanos, morder, partir gente por la mitad entre varios (a cuatro caballos les debía costar bastante...). ¿Y a dónde van lo que comen si tienen los intestinos podridos? ¿Se comen sus excrementos?

A mandar.

nachoga dijo...

Y si os gust esta serie no podéis dejar de ver The Road de Viggo Mortensen, totalmente en la línea y realmente angustiosa.

Alguien que conozco me contó que su hijo le preguntó: "Papi, ¿existen los monstruos?" y el le contestó: "Sí, hijo, los verdaderos monstruos pueden ser la gente normal, el panadero, la mamá de uno de tus amigos...". Todo hay que decir que el niño dejó de comer pan y de frecuentar sus amistades...

Superlayo dijo...

Nacho: Yo tengo una amiga a la que le dan mucho miedo los zombis, que no quiso ver la serie con su novio porque le recuerdan a los caníbales. Y eso le asusta, porque... ¡Cualquiera puede ser un caníbal!

Bromas aparte, no cabe duda de que lo mejor de una película (en este caso serie) de zombis es el tema de la supervivencia, no exenta de conflictos en la comunidad, o de crítica a nuestra sociedad.

Yo personalmente prefiero los zombis clásicos (lentos y putrefactos) que infectados rápidos y voraces, pero también porque me dan (ligeramente) menos mal rollo.

Lo de la fuerza es que a menudo se pasan con el gore, y lo de tomar por sorpresa tienes razón (salvo caso de distracción por confiarse, uno ya debería estar a la que salta en esas circunstancias), pero siempre entendí que su verdadero peligro reside en el número.

De hecho, en el cómic hay un momento en el que se encuentran con algo que llaman "manadas", grupos de zombis que, atraídos por un disparo o ruido fuerte, comienzan a reunir a su alrededor más zombis atraídos por su movimiento y acaban formando grupos enormes, verdaderas fuerzas de la naturaleza a tener muy en cuenta.

También llegan a encontrarse con zombis debilitados, que por alguna razón (quizás falta de alimento, deshidratación de los tejidos) apenas pueden moverse. Pero bueno, que en estos casos vale más no ponerse a pensar en las implicaciones científicas si uno quiere mantener una sana (o al menos necesaria) suspensión de incredulidad.

nachoga dijo...

Bueno, es que en cuestión de zombies, más que de suspensión de incredulidad se trata más bien de una incredulidad suspensa (con cero patatero). Se supone que no existe ninguna fuerza alienígena, ningún poder oculto, ninguna fuerza sobrenatural ni ningún hecho religioso o mágico o demoníaco que lo produzca (aliens, vampiros, hombres lobo... todo ello se "explica" por esas razones). Todo eso lo aceptaríamos.

Al pretender darle un cierto empaque científico (algún agente que se transmite a través de fluidos, al menos sangre, saliva y a través de mucosas, como la conjuntiva..... er, ¿alguien ha llegado a la tercera base en su primera cita con un/a zombi?) se suele caer en este tipo de problemas.

Veamos: en "El último hombre vivo" de Charlton Heston y su remake con más diseño de producción y al final menos peso "Yo soy leyenda" de Will Smith, nos enfrentamos a un holocausto microbiológico y a la aparición/transformación de unos seres (más creíble y afortunada la primera peli que la segunda). Pero no eran seres muertos y putrefactos que aún se mantienen "vivos". Eran unas variaciones hasta cierto punto "explicables". Creo que no hay ese salto cualitativo.

.....En fin, aquí, filosofando sobre zombis..... estoy un punto por debajo de ser un friki de tu estilo... y subiendo....

nachoga dijo...

"...que infectados rápidos y voraces, pero también porque me dan (ligeramente) menos mal rollo". Ya te digo, y si a eso le juntas unas luces adecuadas y unos planos entrecortados tipo "hip-hop" que se dice, ahñí tienes el resultado en "28 días". Mal rollo peor buen resultado.

A eso me refería con los videojuegos de zombis (House of Dead??), que te aparecen de repente y avanzan zigzagueando y te meten un hachazo.... ¡¡Uggh, qué grima!!

Superlayo dijo...

.....En fin, aquí, filosofando sobre zombis..... estoy un punto por debajo de ser un friki de tu estilo... y subiendo....

Y te encanta, reconócelo.

En La noche de los muertos vivientes, si no me equivoco (o al menos en la versión en libro que tenemos aquí en casa), justo antes de que empezasen a resucitar de las tumbas, regresaba un satélite enviado a Venus, supuestamente con una extraña radiación que (se pensaba) podía haber provocado mejor el follón. Pero vamos, sí, que totalmente de acuerdo, que lo mejor es obviar el tema, más que intentar darle una verosimilitud científica.

Y no te hacía jugando a videojuegos de ese tipo... A mí es que siempre me pusieron muy nervioso (soy más de juegos de saltarle encima a bichos y plataformas); no tengo sangre fría para ellos, aún menos que para los de tiros normales. Sin embargo, viendo a otro jugar, soy un agradable compañero.