sábado, 18 de diciembre de 2010

3x02. The referential infiltration.


Chicos, como ya sabéis, durante el verano de 2010, vuestro padre recorrió el globo de punta a punta. Especialmente, Nueva York es un lugar de referencia para millones de personas en el mundo como capital del mundo, empujados por la infinita emulación de sus lugares (mas o menos) emblemáticos en películas, series y canciones.

¡Pero también cómics, videojuegos y referencias literarias ligeramente menos accesibles, al alcance de la a veces altamente retentiva mente de vuestro padre, y que pude descubrir en su momento en Estados Unidos! Admirad estas fotos y ved cuantos sois capaces de reconocer sin que yo os lo especifique...

Desde cierto restaurante, en pleno Times Square, especializado en gambas y salido directamente del imaginario de cierta película ganadora de
6 Oscars de la Academia

a deliciosas heces de mono, vendidas en
la tienda del Empire State,
pasamos por lugares trágicos
destinos mágicos...
¡O paranormales!
Y así, sobreviví a picaduras de arañas radioactivas, que me
hicieron pensar en pedir derecho de asilo a cierta anciana de Queens,
pero algunos somos duros de matar,
y junto a dos nuevos amigos,
hicimos frente al racismo (presente incluso en la capital del mundo),
monos de 3 cabezas,
avatares lovecraftianos...
¡...Incluso al poder de la Trifuerza!
Y después, quien sabe si inspirados por el ejemplo
de insignes físicos, quizás padres de cierto físico aún más célebre...
visitamos la Universidad Empire State, quiero decir, la Universidad de Columbia,
pero también el barrio neoyorquino preferido por 9 de cada 10 ninjas.
Astuto lector, ¿si fuese usted un empresario psicopático deseoso de venganza,
desde que puente invitaría a su novia para practicar el puenting sin cuerda?
Y nos encontramos a varios famosos, pero el tal Zach Braff palidecía
 en comparación con el genial Neal Adams...
o con una de las más señeras creaciones del gran
(y tristemente fallecido) Isaac Asimov.
Y aunque seguí sin estar seguro de quién vigila a los vigilantes...
¡Al menos me dí el gustazo de comerme al pedazo de condumio más rápido de la galaxia!
Chicos, las 5 semanas que pasé en Estados Unidos en el verano de 2010 estuvieron acompañadas de un elenco de emociones muy muy variadas, a lo largo y ancho de todo el espectro emocional... Y muchas de ellas merecen un espacio digno para ser contadas. Pero, para bien o para mal, siempre fui fiel a mí mismo, y esta selección de fotos, de entre las cientos que fueron tomadas esos días, lo demuestran.

Cada una de ellas tiene su propia historia, como cada objeto que adornaba entonces mi escritorio newpaltzense, que recuerdo ahora con tanto cariño y nostalgia, inversamente proporcional a las ganas de perderlo de vista y volver a nuestro territorio patrio que tuve en su día. No hubo oportunidades desaprovechadas que realmente pudiese echarme en cara, pero no hay nada como el hogar, y los recuerdos más dulces se atesoran al regreso.

2 comentarios:

Wherynn dijo...

Solo pienso en Spiderman... no se, creo que no cojo demasiadas referencias.

Un beso!

Superlayo dijo...

Eva: Si te sirve de consuelo, yo tardé un buen rato en dejar de mirar por encima mío a ver si lo veía pasar en telaraña... :p