martes, 5 de enero de 2010

¿A eso le llamas descanso? / Teoría de la inteligencia creadora

Si bien mis primeras elecciones lectoras del verano fueron condenadamente interesantes (como el estudio del tiempo y el espacio y las opiniones sociológicas de McLuhan), no acerté tanto con Teoría de la inteligencia creadora, de José Antonio Marina.

Reconozco que no exactamente que esperaba de él, tal vez una somera revisión del concepto de inteligencia para después pasar a analizar las razones por las que surgía el temperamento creativo en una persona (quizás en relación con los hemisferios cerebrales, concepto que ya había tocado con McLuhan).

En su lugar me encontré un amplio tratado sobre la inteligencia (que por razones que desconozco no llegó a llenarme), desde un gran número de puntos de interés, finalizando con algunas reflexiones relacionando lo anterior con la creatividad literaria; sección que, a pesar de resultar lo más entretenido de todo el libro, no significa mucho, y no sentí que compensase.

Todo esto incluso teniendo en cuenta que no me he leído una gran parte del libro, que son los apéndices a cada capítulo. Dichos apéndices resultaron ser una suerte de diálogo (a lo Platón) entre el autor y un supuesto lector, a través del cual se intentaban clarificar las ideas centrales de cada tema.

He de admitir que, una vez que fui consciente de lo que suponía cada uno de esos apéndices, los descarté de mano, teniendo en cuenta que ya en los propios capítulos me había aburrido sobremanera.

Así pues, los descarté por completos, y di por concluido el libro, haciéndome consciente de que si algún libro sobre inteligencia emocional debiera conquistarme (si es que existe. ¿A qué esperan para escribirlo, malditos?), no sería ese. C'est fini!

3 comentarios:

Wherynn dijo...

Se respira la filosofia... ay, es un nuevo hogar.

¿Escasez de comentarios? bienvenido al sino del genio que escribe a fantasmas sin dedos.

bss! (¿donde estara ese gato?)

Ch@RLie Slowpoke dijo...

A Marina hay que cogerlo con ganas, que yo le leí durante la carrera y es especialito. Y si quiere ya le buscaré yo libros de inteligencia emocional, que por supuesto que existen.

Y como anécdota, yo me he comprado y me dispongo a leer: “Los Simpson y la filosofía”, “Platón y un ornitorrinco entran en un bar...” y “El hombre que amaba a los perros”.

Superlayo dijo...

Eva: Mientras no esté detrás mío, me conformo.

Charlie: Lo curioso es que yo he tratado la inteligencia emocional anteriormente (con Marcha) a nivel personal, pero aquí esperaba que me desglosasen el temperamento creativo a nivel científico, no se.
Como ya sabrá, me interesa bastante la filosofía, ¿qué tal el de los Simpsons? Me llamó la atención, pero lo prejuzgué como producto de baja calidad...