martes, 15 de diciembre de 2009

Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 14 (Primera parte)

“Soy Varo, el Vigilante. Durante hace menos de un mes, he vigilado el planeta Tierra, como sucesor del anterior tipo que estaba al cargo, después de que mi colega Andrés me transformase accidentalmente en cacahuete. Hace unos minutos, he podido ver como él y otros amigos mutuos fueron capturados por el diabólico Doctor Muerte, y como Andrés y Berto fueron enviados a través del tiempo como venganza latveriana.

Con mis aparatos de vigilancia alienígena, que es capaz de ver las pulgas de una araña de la luz en una tormenta solar, fui capaz de percibir el destino marcado que tenía la plataforma temporal del Doctor Muerte, y a partir de ahí, seguir la pista a Berto y Andrés. Destinado únicamente a ver y analizar el presente, mi labor, hasta que vuelvan (si lo hacen), es la de vigilar al resto de mis amigos en Latveria.

Y cuando tenga un momento (sí, que pasa, yo soy un cacahuete multitarea, ¿a qué molo bloque?), revisaré los archivos del antiguo Vigilante en las fechas que he llegado a ver, para saber que les ocurrió a mis amigos un milenio y pico atrás… Con ese archivo podré poner orden en mi único hobby dentro de mi curro de Vigilante, el narrar la historia del…”

“Soy Uatu, el Vigilante. Durante siglos, he vigilado el planeta Tierra desde mi ciudadela oculta en la Luna, observando el devenir del destino de los que la habitan. He visto a los Celestiales crear a Eternos, Desviantes y humanos, y he registrado sus conflictos a lo largo de los milenios. He visto a la humanidad alzarse desde la barbarie y el tribalismo y enzarzarse en banales disputas entre imperios y reinos.

En el año 742, según las fechas de los llamados cristianos, comenzó la Reconquista de la Península Ibérica. Anteriormente, en lo que los habitantes de Movietón-7 llamarían los trailers, humanos musulmanes habían tomado bajo su control político y militar esos territorios de sus antiguos señores de ascendencia visigoda. En este año 742, una batalla es ganada y el proceso comienza.

Muchos otros sucesos notables ocurren por todo el globo en décadas y décadas siguientes, y en pocos momentos mi mirada llegaría a fijarse con deliberada atención a ese proceso, y a esa Península. Pero en este momento, flujos espacio temporales de un artefacto que ya ha sido activado en fechas pretéritas con anterioridad marcan la aparición de viajeros temporales en la zona.

De esta forma, y por lo escasos, notorios y verdaderamente determinantes que suelen ser este tipo de intercambios temporales, he decidido abrir, al menos, una nota a pie de página en mis complejos archivos, de tal forma que con el tiempo pueda determinarse, en perspectiva, la verdadera extensión e importancia de estos individuos, muy especialmente, de…”

“Ante los recién llegados viajeros del tiempo se extendía la imagen de una explanada seca, pero no desértica, perdiéndose en el horizonte, con algún árbol aquí y allá. Sobre sus cabezas, un sol abrasador apenas calentaba un par de nubes en el cielo, pronosticando un calor constante a lo largo de la tarde, a la que aún faltaban algunas horas para terminar.

Unos tres metros por encima de los viajeros, se encontraba una nube de nanobots (tosca comparada con otras tecnologías que conozco, pero claramente anacrónica para este estadio evolutivo terrestre), demasiado pequeña para ser destruida, pero lo suficientemente compleja como para captar la imagen y el sonido del lugar, enviaba su señal a través del tiempo, hacia el futuro.”

- ¡Santo Hoggily-Moggily, Berto! ¡Ya no estamos en Pittsburg! –exclamó el que se llamaba a sí mismo Andrés, ante la seca explanada que presenciaban los ojos de ambos.

- ¡A fe mía que no, zagales! –exclamó un cuarentón, saliendo detrás de una loma con un rebaño de ovejas tras de sí- ¡Hallaisbos en las tierras aledañas a Malgrat, o el dormir rodeado de ovejas me ha menguado el seso lo bastante como para que ficiera falta alguien que me guiare con vara! –su mirada brilló con extrañeza- ¿Y quiénes son esos santos Hoguili y Moguili de los que parla tu compadre, el monje?

- ¿Monje? –preguntó el llamado Berto, extrañado.

- ¿Quién sino un monje vestiría ropajes tan poco ajustados a su tamaño y talle? –respondió el rústico pastor- Aunque la honra que un padre enseñó otrora a este su fijo, a fuerza de buenos palos, hace luengos años oblígame a reconoceros que es el atuendo monacal más pintoresco que en vida viera. –dijo, refiriéndose a la amplísima sudadera de Andrés- Sin duda traerán consigo una historia que reuniera en torno vuestro a no pocos curiosos. ¿Tendríais a bien el relatarme tal, si vuestra senda coincide con la de Malgrat, do yo me dirijo, Osberto?

- ¿Osberto? –preguntó de nuevo Berto.

- ¿Acaso no es ese vuestro nombre? ¿No os ha llamado así el monje? –repuso el pastor.

- Eh… -dudó Berto- Sí, claro. Perdona, joder, venimos de muy lejos, y confundo los idiomas.

- No hubiese jurado que vinieseis de tan lejos, en tanto que paresceme vuestra voz cercana a la Galaecia, por donde ha tiempo pasé unos años. Non enbargante, sois el monje más deslenguado que jamás oyese en mis viajes... A no ser que usen las voces zafias cuando hablen en latín, puesto que no se más de esa lengua que lo que recito en misa (y sabría explicar de eso lo mismo que de construir iglesias).

- No soy monje. –Berto intentó pensar algo rápidamente, mientras daba gracias a la suerte de que no hubiese estado lo bastante cerca como para verles aparecer de la nada- Tan sólo el hermano Andrés es un servidor de Dios –informó haciendo un gesto a Andrés para que le siguiera la corriente-, un peregrino que llegó a Tierra Santa y vio muchas maravillas (incluyendo los santos que antes citó). Yo tan sólo sirvo al Señor protegiendo a este santo varón de los cabrones que pretendiesen hacerle daño.

- ¡Y vive Dios que podría haber muchos! –exclamó el pastor- ¡Guardaos de los sarracenos, aún si la Virgen aún os da el valor suficiente como para alardear de vuestra estancia en Tierra Santa!

- ¡Dios Padre, el Señor Jesucristo y todos los santos habidos y por haber garantizan mi supervivencia por mano de mi servidor Osberto, rústico pastor, pues mi causa es justa, y el Señor me ha hablado desde Jerusalén, la Ciudad más santa entre las tierras del mundo! –exclamó de pronto Andrés, metido totalmente en su papel- ¡Ahora condúcenos a Malgrat, en el nombre de mi sagrada orden, para que allí podamos orientarnos y tomar algún que otro refrigerio!

- Santa Catalina nos guarde, que creyera sin dudarlo que con una predicación así, hasta la viuda Torres se alzaría en armas contra los moros y aquellos que le sirven, aunque es más cobarde que una grulla en tormenta. –el pastor rió, guiando a las ovejas hacia Malgrat- ¡Y aseméjase bastante a tal, también, si en vida he visto alguna!

“Aparentemente, así fue como Andrés y Berto llegaron a la “España” de la Edad Media. Y ni siquiera he tenido que rebuscar en los archivos biotelemáticos del Vigilante para revisarlo… ¡Me ha bastado con quedarme mirando en la habitación del viejo y entrañable Doc Muerte, en donde junto a su anciano secuaz Boris vigilaban la comunicación del pasado a través de sus cámaras!

No se hasta que punto estará contento el Doctor Muerte ante el comienzo aparentemente poco peligroso y bastante halagüeño de la llegada de mis amigos al pasado, pero una cosa es segura… ¡El universo no volverá a ser el mismo después de la estancia de Andrés en la Edad Media! ¡Probablemente cambien hasta mis apuntes de primero de carrera!”

- ¿Creéis que no lograrán adaptarse a las costumbres del medievo, mi señor? –preguntó Boris, alejándose un poco de la pantalla con la lentitud razonablemente asociada a su edad.

- Llevo cierto tiempo investigándoles, y esos dos son los más necios de toda su execrable pandilla de cretinos. –repuso Muerte, apagando la pantalla momentáneamente, y alejándose de la consola- Aunque no lo fuesen y consiguiesen sobrevivir, su malsana dependencia a la cultura del ocio y las comodidades les han reblandecido frente a la vida real… Sobrevivir en un entorno agroganadero, teniendo que trabajar para ganarse el pan con el sudor de su frente sería peor destino que la muerte misma, especialmente para ese inútil y degenerado Basteiro. –Muerte observó a su fiel sirviente, interpretando los casi imperceptibles gestos de su cara ante su perorata- Se lo que piensas, Boris… Si quería enseñarles la humildad que merecen ante el exaltado señor de Latveria a través del trabajo físico, ¿por qué no decidí mantenerlos esclavizados aquí, en los amorosos brazos de la tierra que me vio nacer, para que así contribuyesen a aliviar levemente con sus brazos las labores propias de mis súbditos?

- Mi señor, sabe que nunca osaría pensar que pudiese mejorar una decisión suya… -dijo Boris por cumplir, porque a estas alturas de la vida ya estaba acostumbrado a ejercer de mero interludio cuando Muerte comenzaba una de sus peroratas.

- No merecen vivir en un lugar tan idílico como el paraíso que he creado en esta, mi patria, Boris. –repuso Muerte- Además, y en contraste con la utilidad que tendrán el cuarteto restante para hacer salir a la luz a los rebeldes, el contacto prolongado con Basteiro y su antropoide compañero ejercerían una influencia nefasta sobre el pensar de mi pueblo. –alzó las manos con expresividad- ¡No, fiel Boris! Será más delicioso observar como Basteiro y su amigo arruinan su pacífica estancia en Malgrat, y no cabe duda de que la identidad de predicador que ha asumido sólo puede terminar en un desastre absoluto. Tan sólo será cuestión de tiempo antes de que sufran presidio, tormento y muerte…

4 comentarios:

Alvaro dijo...

dioooos tio, no sabes lo que has hecho, por tu culpa todo lo que hemos dado de medieval no servirá de nada, ahora arruinarás a todos los que quieran ser profesores d medieval!!! XD

grandisimo muerte, como siempr, y mu xulo lo d la manera d hablar dl ganadero, como s nota k dimos txtos en metodos 2 y tams leios eee? jajaja

Ch@RLie Slowpoke dijo...

Si algo le faltaba a esta historieta para ser perfecta eran viajes en el tiempo. "¿Quién sino un monje vestiría ropajes tan poco ajustados a su tamaño y talle?" Nice =P

Whers (alias "Nadie" xdd) dijo...

¡Ese me ha gustado mucho! sera por lo del medievo, jaja. Oye, el rustico pastor ese... ¿no se llamara Asensio? XD.

bsotes!

Superlayo dijo...

Álvaro: Sí. ¡Y el Medievo no volverá a ser el mismo!

Charlie: Adoro los viajes en el tiempo, tarde o temprano tenían que salir.

Eva: Me alegro de que a todos os guste el habla medieval. Cuesta hacerla, pero veo que queda chula, aparentemente.