lunes, 21 de diciembre de 2009

Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 14 (Última parte)

“¡Mirad, esa escena que veíamos hace un momento coincide exactamente con el momento en el que nuestro viejo amigo, el Doctor Muerte, contempla lo sucedido en el pasado a través de su crono-pantalla! De hecho miradle, podemos verle de frente, de perfil, reflejado en el cristal de la pantalla… Si quisiera, con esta tecnología podríamos ver incluso su trágicamente desfigurada cara, pero… ¿Quién querría ver eso?

Veamos mejor, pues, sus reacciones ante la creciente adaptabilidad de mis coleguillas a la Edad Media y las gentes de Malgrat. En otro caso, si no fuera porque todavía hay posibilidades de que la caguen y de esta forma acaben en chirona o muertos, Muerte estaría rompiendo la pantalla con su puño de hierro. Pero, extrañamente, por alguna razón que ahora veremos, parece complacido…”

- Parece que he juzgado precipitadamente a ese Berto, Kristoff... -dijo Muerte a su joven pupilo, que observaba la pantalla- Posee la perspicacia suficiente como para deducir una de las múltiples mejoras que he introducido en mi máquina del tiempo, la adaptación gradual de la psique al lenguaje local. Tal vez merezca ser rescatado de ese tiempo después de que el cuerpo de su ridículo compañero empiece a pudrirse...

- ¿No les había enviado a un lugar en donde ya hablaban su propio idioma, señor? -preguntó el niño.

- Un idioma muy similar, Kristoff, un precedente de la suya propia, que en circunstancias normales les permitiría desenvolverse con no poca confusión y desconcierto. –explicó Muerte- Pero el genio de Muerte es lo bastante sofisticado como para crear una tecnología capaz de detectar las diferencias morfosintácticas y léxicogramaticales, adaptarse a las mentes circundantes, extrapolar el lenguaje más o menos habitual y trasladar este a los cerebros de los viajeros.

- ¿Pero para qué tantas facilidades, majestad? –inquirió Kristoff- Sin duda sería mucho más fácil dejarles por su cuenta y riesgo en otra época lejana, y el situarles en un lugar cercano a su origen ya parece un buen signo de vuestra magnanimidad.

- El señor de Latveria reserva su magnanimidad para los suyos y sus invitados… -repuso Muerte- Los latverianos se verían obligados a probar en pro de su patria esta tecnología experimental, si no utilizase a esos dos indeseables como inadvertidos conejillos de Indias. Recuperaré sus cadáveres poco después de su muerte, y los resquicios de sus desaparecidas ondas cerebrales me darán la información necesaria para perfeccionar la tecnología. –señaló a Andrés en la pantalla- El mero hecho de poder probarlo con un individuo normal y otro mentalmente desequilibrado es sólo un aliciente científico más, antes de usarlo en mis propios viajes a través de las eras…

“¡A muchos kilómetros al oeste, el sol estaba a punto de ponerse en Vigo, la prodigiosa metrópoli de las Rías Baixas! Allí nos encontramos al mercenario que se partió la bocaza (cayendo del helitransporte), saliendo del hospital en donde fue trasladado urgentemente tras encontrársele hecho polvo hace algunas horas… (Y porque tardaron en encontrarle y le dio tiempo a curarse algo, añado, sino estaría en la morgue).

El caso es que Masacre (al que diagnosticaron fracturas múltiples y quemaduras de grado casi enésimo, por lo menos), ya se había hartado de los goteros, los azulejos asépticos, los grifos de agua a 50 grados centígrados, las sábanas de hospital y sus comidas en bandejas de plástico. Así pues, ni corto ni perezoso, y ya recuperado, el bueno de Wade había salido por piernas del hospital…”

- ¡Eh, chaval! ¿Tienes un euro?preguntó Masacre, acercándose a un imberbe jovenzuelo- Papi necesita un par de zapatos nuevos, y Las Vegas me quedan un poco lejos.

- Eh… -dijo el chico, razonablemente asustado ante el desfigurado mercenario, vestido únicamente con ropa de hospital- Es que, mira, me he dejado la cartera en casa, no tengo nada, tío, de verdad…

- ¡Chsssss!chistó Masacre- ¿Oyes eso?ante la negativa no verbal (moviendo la cabeza, ¿contentos, amantes de las descripciones pormenorizadas?) del chico, continuó- ¿No? Yo ya me he acostumbrado a él, lo tarareo en el autobús, lo pondría de hilo musical en el puñetero cuarto de baño de la casa de mis sueños... -dio un paso adelante- Es el sonido que precede a la violencia, chaval. Es el sonido más hermoso de toda la creación, el susurro que precedió al Big Bang, la canción silbada por el pedrolo que partió el cráneo de Abel, es el estribillo del verdugo y la trompeta del Apocalipsis, todo en uno... -pareció quedarse en blanco durante unos segundos y después continuó- ¿De qué estaba hablando? Ah, sí. ¿Tienes un euro?

- Pero… -musitó el chaval- Mira, lo único que tengo, si quieres, son estas raquetas de tenis…

- ¿Raquetas de tenis? ¿Raquetas de tenis? ¡Raquetas de tenis!exclamó Masacre- ¿Me estás vacilando?preguntó cogiendo una de las raquetas que le ofrecía y amenazando con golpearle con ella-¡Ja! ¡Vaya personaje! Quítate los cordones a los zapatos y déjame atarlas a los pies, me servirán igual. Pero me caes bien, chaval, quiero invitarte a algo antes de que me vaya a mis asuntos. dijo pasando su brazo por encima de los hombros de su asustado acompañante.

- No, de verdad, no hace falta, en serio… -balbuceó este como pudo- Tengo cosas que hacer, y…

- ¡Insisto, insisto!replicó Masacre- ¡Un pincho y un cafelito, al menos, hombre! Pero oye una cosa, chaval, ando un poco pelao de pasta... ¿Tienes un euro?

“¿Pensabais que ya era el momento de volver con nuestros personajes principales, o al menos con nuestros personajes principales secundarios? ¡En absoluto! ¡Es hora de volver con Pelayo, agente de S.H.I.E.L.D. (agente y mayor, que lo cortés no quita lo valiente), el semidios olímpico Hércules y Amadeus Cho, el irritante genio preadolescente!

Por supuesto, esto viene al caso (y si no viniera me daría exactamente igual, soy un Vigilante y miro lo que quiero; es más, lo miro todo a la vez, pero solo me apetece narrar esto, ¿algún problema?) porque se les está explicando a Hércules y a Cho la forma en la que entrarán en Latveria para rescatar a Andrés y sus Amazing Friends, con todo tipo de tecnología chachi-molongui. O un poco de ella, al menos.”

- Bien… -dijo Pelayo, con su imagen apareciendo en la pantalla central del módulo espacial en el cual viajaban Hércules y Cho- En torno a una hora, llegaréis a vuestro destino. Mis técnicos dicen que todo depende de los vientos solares.

- Si sólo es eso lo que tienen en cuenta –Cho miró unos segundos una de las pantallas más pequeñas, en el panel de control-, habremos llegado en 43 minutos, exactamente.

- Vale. –dijo Pelayo mordiéndose ligeramente los labios para no añadir nada más a Cho- Pues en 43 minutos exactos, llegaréis a vuestro destino. Una vez allí, Cho, tienes que detener los motores, introducir el código que os hemos proporcionado, y seguir la señal que se emitirá desde un asteroide concreto de entre todo el grupo.

- ¿A qué tanta espera? –preguntó Hércules- ¡A cada segundo que pasamos alejándonos de la Tierra, esos héroes anónimos se alejan cada vez más y más!

- Se supone que intentamos no provocar una Tercera Guerra Mundial, Herc. –respondió Cho.

- Exactamente. –dijo Pelayo, sorprendido por una vez de que Cho le resultase, ya no una molestia, sino todo lo contrario- Ese asteroide en concreto es un pedazo de roca trucado por S.H.I.E.L.D. No tiene su propia atmósfera (así que tendréis que permanecer con el traje espacial puesto durante todo el viaje, que durará varias horas), pero está diseñado para parecer nada más que un asteroide típico del cinturón que existe entre Marte y Júpiter, salido de su órbita por un impacto externo (que es lo que parecerá la detonación que os enviará a la Tierra en el momento exacto que Cho calcule que con la velocidad, rotación y demás impactéis en Latveria), y que reentrará en el espacio aéreo latveriano como tal, y no será destruido. –explicó Pelayo.

- ¿No revelarán los restos que el artefacto pertenece a S.H.I.E.L.D.? –preguntó Hércules.

- La autodestrucción programada en cinco minutos después de que reentréis en la atmósfera hará que queden reducidos a metal fundido con roca quemada y vibranium. –respondió Pelayo- Es una pérdida difícil, no obstante. Esto no fue diseñado para infiltrarse en un país como Latveria; con potencial aeroespacial como para investigar el cinturón de asteroides para explotar la posible existencia de vibranium en él. Probablemente tengamos que desmantelar nuestros otros asteroides trucados en los próximos meses, para no ser descubiertos.

- Me partes el corazón… -replicó Cho- Supongo que ahora ya no podréis infiltraros en un país para crear una guerrilla revolucionaria con la que derrocar a un gobierno e imponer uno afín a vuestro régimen tecnocrático-fascista internacional…

- Virgen santa, Cho, tengo cosas más importantes que hacer que escuchar tus diatribas adolescentes… -resopló Pelayo- No pienso arriesgar que Latveria detecte comunicaciones en la zona porque tus hormonas estén ofendidas con el sistema. Tenéis instrucciones transmitidas dentro del asteroide, para que continuéis con el plan. Corto y cierro. –dijo, cortando la transmisión.

- Idiota. –dijo Cho.

- No es sabio aguijonear la paciencia de un aliado, Amadeus. –respondió Hércules- Entiendo tu frustración contra S.H.I.E.L.D., son una fuente de autoridad tan humillante como mi padre Zeus pudo serlo otrora, pero no es como si nos hubiésemos aliado con el propio Doctor Muerte.

- Pff. –exclamó Cho- No, nos hemos aliado con alguien que no movería un dedo contra Muerte de no ser por las circunstancias.

- Tal vez sea mi experiencia, pero lo que yo veo es un hombre que está arriesgando su posición y todo lo que es suyo para hacer todo lo posible en ayudar a sus amigos…

“Abandonemos la nave de S.H.I.E.L.D. que viaje en el ensordecedor silencio (¿paradójico, verdad?) del espacio en dirección al cinturón de asteroides… Pero esta vez lo abandonamos también en un viaje en el vacío… ¡El vacío hasta que el mes que viene subyugue momentáneamente vuestra ansia de Astonishing Andrew and his Amazing Friends! ¡Nos vemos en el número 15!

8 comentarios:

Ch@RLie Slowpoke dijo...

Tengo el corazón partido: no se qué amo más, los números musicales latverianos o a Masacre en plan calorro pidiendo 1 €. ¡Ya le podría haber pedido un cigarro primero, tal y como establece la tradición, hombre!

Superlayo dijo...

Charlie: El musical latveriano es, sin duda alguna, la parte más divertida de Astonishing que jamás he escrito. Llevaba dos años en cola de espera para que llegase el momento adecuado. Y lo de Masacre está basado en un acontecimiento real, y aunque esté mal que yo lo diga, adoro su parrafada sobre la violencia. :p

Todos: Estén atentos y comenten cuando llegue el momento, porque muy pronto será la hora de que ustedes, los lectores, participen directamente en un número especial de Astonishing Andrew. Les llegará más información.

Whers dijo...

¡Que grande todo! jajaja, para variar. Eso de participar espero que no sea por sms... XD.

Feliz nochebuena!

Superlayo dijo...

Eva: No, ni tampoco habrá que escribir contratos con sangre.

paco dijo...

¿Qué sin dios es este? ¡Hércules es más listo que Cho! Creía que locuras semejantes eran potestad de Andrés.

Superlayo dijo...

Paco: Hércules es más experimentado que Cho, el cual es más listo, pero está en una edad muy mala.

Andres the best in Christmas Eve dijo...

Por el amor d dios, sigs scribiend en navidads d continuo, abland d pels n blanc y ngro y cn cancions d ismael serrano, ese gran dscnocido, pro aun asi, nda amniza + ls festas k una cancion d disney sobre muerte, ese gran prohombr d la cultura, ls arts y la dmocracia muahahahahahahaha

y siempr kis viajr a travs dl tiemp, tio, pro mi makina nunca funciono (vale, era 1 tostadr nganxao a la lavadora, pro ls comienzs sempr sn dificils...)

spero k proxcimament deleit nuevas avnturas a nos, tant n l pasad, presnt y futuro, con grands invitads cmo masacre, herculs, masacre, muerte, masacre y... wade wilson aaakkkkaaaa masacre

HASTA L INFINITOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!

MERRI KRISMAS AN A JAPI NIU YIAAAAAAAAARRR!!!!!

Superlayo dijo...

Andrés: Sí, recuerdo a Álvaro hablarme de tu proyecto de máquina del tiempo, supuse que aún no estaba terminado (como poco). ¡Iguales deseos navideños para tí también!