domingo, 4 de octubre de 2009

¿A eso le llamas descanso? / Dimensiones gemelas

Iniciamos aquí una nueva peripecia en el blog, reseñando un poco por encima distintas lecturas que emprendí desde que comencé las vacaciones. Yo, ni corto ni perezoso, decidí aprovechar mi tiempo en leer libros de la biblioteca de mi facultad que despertasen mi interés (tuviesen mucho o poco que ver con mi carrera de Historia), y que durante el curso no podía siquiera en pensar en leer. El primero de estos libros fue Las dimensiones gemelas, de Géza Szamosi. Este libro, en sus 264 páginas (que me duraron apenas un día, porque estaba verdaderamente interesante, aunque de forma variable según la temática) estudia los conceptos del espacio y el tiempo, desde su evolución a lo largo de la Historia hasta el significado evolutivo oculto de ambas nociones para nuestra especie, pasando por su influencia en las artes y la música. A pesar de que mi lectura muy rápida pueda transmitir la idea de que no la paladeo, o que no le concedo importancia, me gusta ser consciente de mis reacciones según avanza una lectura, porque me revela cosas de mí mismo de la ques que quizás no era consciente. Esto es así incluso en el caso de este libro tan aséptico, por denominarlo de alguna manera. Así, me he hecho consciente de que aunque me desenvuelvo como pez en el agua en contextos como la evolución biológica (la ciencia siempre me ha llamado, a nivel amateur, desde pequeñito), abstracciones filosóficas e incluso la física (aún sabiendo poco más que lo aprendido en mis dos lecturas, por puro vicio, de Brevísima historia del tiempo, de Stephen Hawking), me encuentro bastante perdido en el terreno del arte y la música, aquí tratados. Quizás esto se deba a mi tendencia a apreciar más la forma que el fondo (¡si queréis entender algo más esta expresión, no os perdáis la siguiente entrega de ¿A eso le llamas descanso?, fieles creyentes!), o a la escasa educación recibida en este sentido (hace siete años que no estudio nada de música, y apenas si he estudiado artes en optativas que debían comprimir en exceso el temario, o bien obviarlo). Esto último me hace aplaudir la iniciativa del nuevo plan de Historia en mi facultad, que plantea obligar a estudiar nociones de Historia, Historia del Arte e Historia de la Música (y puede que Geografía y Filosofía, aunque de eso ya no estoy tan seguro) desde cualquier carrera de Humanidades. Al margen de todo esto, y ya para terminar, recomendar este libro a todo aquel que tenga interés, por supuesto, en estos dos conceptos (y en temáticas que ya he mencionado), pero sobre todo, a aquel lector que tenga un temperamento inquisitivo y quiera abrir sus perspectivas y descubrir porqué vemos el mundo como lo vemos, de donde procede esta visión, y que ha significado la misma para nuestra especie.

2 comentarios:

Wherynn dijo...

I'm lost for words

The bell sings his song
in the darkness that surrounds
the little village where I am
and nobody remembers...

(ahora que la campana ha cesado: algo que comentar acerca de la cancion que te pase? porque si me dices que no mola, paso de hablar mas contigo... sobre musica :P)

bs!

Superlayo dijo...

Eva: Ni siquiera la oí, cuando vi tu comentario y enlace por aquí ya me iba para la cama. ¿Y que me dices del post? Está bien, ¿no? :p