jueves, 11 de junio de 2009

El mapa del tiempo

¿A qué se debe el hechizo, el influjo que El mapa del tiempo, del para mí desconocido Félix J. Palma, ha ejercido sobre mí? Un hechizo que, aunque aparentemente bajo propia voluntad, me lleva a calificar su obra como uno de los mejores libros que he podido llegar a leer en mi ¿corta? vida.
¿Se debe a su ambientación en el Londres victoriano, que usado certeramente siempre despierta interés? ¿A la aparición de personajes históricos de cierto atractivo (aunque sea morboso) como Jack el Destripador o H.G. Wells? ¿O porque hunde sus raíces en la ciencia ficción más clásica, y en el tema que más me fascina de ella, el viaje en el tiempo?
Encuentro muchas cosas notables en este libro, no siendo las menores de ellas la detallada prosa con que adorna la historia, su deliciosa ambientación (que en ocasiones lleva a sentirse uno mismo dentro de las calles londinenses y sus andurriales), o el entrelazado que se forma en torno a los distintos personajes, confluyentes todos, con sus historias personales e intransferibles, en la dirección que sagazmente Palma ha marcado.

Y es que el autor consigue, a través de una narración simpática (omnisciente, pero no por ello exenta de humanidad y cierto gracejo humorístico) sorprendernos en más de una ocasión a través de las diversas historias que nos presenta en su libro, con una u otra vuelta de tuerca (el autor de la obra homónima, por cierto, aparece brevemente entre sus páginas).
Dejando aparte lo formal, de lo que poco entiendo y menos aún me atrevo a abocetar... ¿Qué podéis encontrar dentro de sus páginas? Pues con un Londres de finales del siglo XIX, una ciudad estimulada hacia el viaje del tiempo por la reciente obra La máquina del tiempo, de H.G. Wells, interés más acentuado si cabe por Viajes Temporales Murray, que ha logrado sortear la esquiva barrera de la cuarta dimensión para hacer recorridos turísticos al 20 de Mayo del año 2000.

En torno a Viajes Temporales Murray veréis desarrollarse tramas policíacas, románticas, de aventuras y misterio. A través de ellas podréis contemplar un casi-principio de siglo en donde la fe en la ciencia es unánime, puesto que trae consigo maravillas insospechadas para sus contemporáneos. Una lectura en la que podréis sumergiros en las distintas mentalidades de la época, desde los trabajadores manuales que malviven como pueden, hasta la burguesía de vida y valores más superficiales.

¿Qué más puedo decir, sin entrometerme demasiado en la trama, desbrozando innecesariamente la lectura? ¿He dicho ya, lo he sugerido al menos, que hagáis el favor de comprarlo y leer sus más de 600 páginas, ganadoras del XL Premio de Novela Ateneo de Sevilla, y al módico precio de 22 euros? Por favor, hacedlo. No os arrepentiréis.

4 comentarios:

Ch@RLie Slowpoke dijo...

Adjudicado: ya tengo lectura para vacaciones! Lo que no me queda claro es lo de los viajes en el tiempo: viajan al futuro desde la edad victoriana o la inversa?¿? Conteste sólo si no es un gran spoiler y tal.

Alvaro dijo...

pelayo, cuanto t han pagao pa k hagas publicidad al libro, malandrin? jajaja. na, tiene wena pinta, la verdad, y eso k la ciencia-ficcion pa mi es como los puñetazos, hay libros k adoro y libros k odio, no tengo termino medio, pero si este no es demasiado enrevesado con eso de los viajes temporales y le mete algo de misterio y ambiente de la epoca y tal puede star bien, iwal me interesa una vez termine el monton d libros k me rondan x casa diciendo k los lea

Wherynn dijo...

Si necesita ayuda con algo formal de un libro, ¡pregunte a la experta! jaja, vale, vale, no mas publicidad...

Pues si que tiene buena pinta, desde luego despues de Sandman me fio de tus recomendaciones. ¡Que genial el señor Sandman! le pienso dedicar un post.

Si, estoy celosa, ¿que pasa? XD.

bs! ¡suerte para no se que examen de mañana!

Superlayo dijo...

Charlie: Viajes Temporales Murray es creada en la época victoriana, y desde ella se emprenden los viajes en el tiempo.

Álvaro: ¿Qué son unas cuantas paradojas temporales para un avezado lector de cómics como tú? Tampoco se exceden, verdaderamente, en general, a lo largo del libro.

Eva: Nunca me gustaron los análisis formales de las cosas, siempre me centré más en el contenido que en el continente.