jueves, 25 de junio de 2009

Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 11 (Segunda parte)

“Esta es la historia de Andrés. A pesar de ello, seguiremos hablando de sus amigos, por razones argumentales que serán comprensibles (y posiblemente comprehensibles, si tal cosa es posible, que no lo es) más adelante. Ahora, conectamos con una húmeda y lóbrega celda en el interior del palacete selvático de Niño Listo, en donde los Amazing Friends habían aparecido, por obra y gracia de los aletheianos…” - Así que estamos en una celda –dijo Jenny. - Sip. –dijo Leti. - Y esta señora es la madre de Niño Listo. –dijo Cata. - En efecto. –respondió Mah-Lakar- Y esta señora añadiría que no deberíais aparecer así en la habitación de nadie, sobre todo a ciertas edades en las que sus ocupantes pudieran sufrir del corazón. - Ha esclavizado a su propia madre de verdad… -comentó Graciela- Si lo se le doy más fuerte… - Disculpe, ¿Mah-Lakar, ha dicho? –preguntó Chama educadamente- Realmente, no sabíamos que íbamos a aparecer aquí. - Sí, ¿qué coño hacemos aquí? –preguntó Berto- ¡Yo estaba convencido de que volveríamos a…! –antes de que pudiese pronunciar una palabra más, Chama le tapó la boca- ¡Mmff! - Berto, ahora mismo estamos en cuarentena. –dijo Chama- No demos a nuestros amigos, los que nos han traído hasta aquí, razones para pensar que somos más peligrosos para su seguridad, ¿de acuerdo? “¡Tranquilos, tranquilos! ¡Guarden todos sus horcas y trabucos antediluvianos! ¡Prometo que antes de que cambie la luna tendrán la aparición del Andrés que todos idolatran (por alguna razón)! Pero antes, dejen que les maraville con una colosal lucha sin par. En efecto, señoras y señores, se acabaron las consideraciones… No more mister nice guy! It’s Deadpool versus Magento to the death (or something)!” - ¡Rápido, Magento! –ordenó Niño Listo- ¡Ocúpate de este mercenario descastado antes de que desaparezca inexplicablemente, como el resto de mentecatos! - No tengo ni idea de cómo se han esfumado el resto de mentecatos, mi querido tontorrón selvático… -dijo Masacre echando la mano a su cinturón- ¡Pero yo tengo mi propios métodos para teletransportarme, y…!comenzó a decir, pero antes de poder activar su tecnología teletransportadora, una bola de pringue magenta explotó contra él, y con un movimiento de su mano, Magento lo hizo a detonar- ¡Ouch! ¿Por qué me odia tanto el guionista?se preguntó Masacre, clamando al cielo. Se quejará, él que no le han convertido en cacahuete- Oh, ¿a quién quiero engañar? No puedo enfadarme con el guionista, me escribe con más gracia que cualquier de los patanes de la Marvel actual… Tampoco es que eso sea decir mucho, pero… -Masacre se calló al ver la extrañeza en los rostros de Magento y Niño Listo. - ¡Rápido, atácale, necio! –ordenó de nuevo Niño Listo a su hermano- ¡Es un genio táctico, sólo intenta distraerte! - Ehm… Sí, por supuesto, soy un genio táctico… -repuso Masacre preparándose para la lucha- ¡Y aunque desarmado, aún puedo dejarte a la altura del betún!saltó para esquivar los tintes que le arrojaba Magento- ¿Sabes cuanto cuesta un teletransportador hoy día, canalla rosado? ¡Necesitarías muchos cocos para pagarlo! ¡Cocos!continuó hablando mientras sorteaba las piedras tintadas de magenta que volaban contra él. - Deprisa, Magento… -dijo Niño Listo refugiándose junto a una torre- Mis poderes telepáticos no hacen mella en su cerebro anormal… - ¡Te he oído!replicó Masacre, que intentaba patear la cabeza a Magento- ¡Uuuh! ¡Buena parada!observó al ver que este detuvo su ataque con un golpe de brazo- ¿Qué tal con esto?dijo tirando de la capa de Magento y tumbándolo al suelo- ¡Y ahora, ha llegado el momento de unas buenas cuantas onomatopeyas al estilo de mamá Wilson, Pantera Rosa!sin embargo, la capa de Magento se le enrolló alrededor, inmovilizándole- O no… Vale, me has vencido, puedes dejarme inconsciente y encerrarme cuando quieras. - Encerrarte no es una opción. –dijo Magento, hablando por primera vez, y haciendo que su casco volase de su cabeza a la de Masacre, prensándolo entonces como una desagradable uva madura a de la que surgiesen sesos por los lados- No quiero que molestes a madre con tu desagradable voz. –añadió. “¡Benditas espinacas hervidas! ¡La trama cumple lo que prometía, Masacre ha muerto, y Magento se yergue victorioso! No obstante, Niño Listo y su hermano no podrán regodearse como quisieran con su victoria, en tanto que los tambores de guerra se acercan a su refugio. ¡El cuerno de guerra, hecho con… un colmillo de mamut, por ejemplo, resuena, mientras Andrés, Ka-Zar y sus aliados atacan el reducto mutado! - ¡Rayos, debo refugiarme en la base! –exclamó Niño Listo al ver acercarse la vorágine invasora- ¡Haré que Cho active la máquina antes de que esos palurdos puedan detenerme! - ¿Qué debo hacer? –preguntó Magento. - ¡Repélelos, idiota! ¡No hay suficiente color magenta para impregnarlos a todos, así que intenta ser creativo! –ordenó Niño Listo. - ¡Niño Listo, maldito cobarde! –vociferó Ka-Zar en la lejanía- ¡Te atraparemos de todas formas! ¡A ti, y a ese cobarde cazador mutilador de bestias! - No necesito impregnar a ninguno. –dijo Magento, arrojando toda su carga de pigmentos en la tierra delante de los invasores- Y no soy idiota, como pareces pensar, hermano. –añadió para sí, modelando la tierra en una enorme mano que golpeó a los primeros atacantes. - Uh-oh… -musitó Andrés, consiguiendo esquivar el golpe por recibirlo de lleno Ka-Zar, a cuyo lado iba- Parece que esto exige una estrategia más meditada… -añadió retirándose hacia los árboles- Humm, parece que el tipo este… -dijo para sí al ver como la tierra magenta rodeaba a los efectivos de Ka-Zar, con muretes que se iban cerrando, lentamente, cada vez más sobre ellos- …Controla lo magenta. –internándose en la selva, arrancó unas hojas, machacó unos frutos y envolvió lo resultante en ellos- Indigofera suffruticosa, te adoro. –susurró, acercándose sigilosamente hacia Magento, ocupado con su creación, por detrás- Ey, colega… Te voy a presentar un concepto que tal vez no conozcas… ¡Diversidad cromática! –exclamó arrojándole a Magento las hojas, y haciendo que este quedase recubierto de tintura añil. - ¿Qué…? –comenzó a preguntar Magento, antes de que una cara de horror apareciese en su rostro- ¿Qué me has hecho? No… ¡No! ¡Noooooooo! –gritó elevándose a trompicones por el cielo, y volando con dificultad, huyendo por encima de la selva. Segundos después, los muros de tierra que ya amenazaban con asfixiar a los apresados en su interior se derrumbaron sobre sí mismo en polvo magenta. - ¿Qué…? ¡Coff! –tosió Ka-Zar al intentar hablar- ¿Qué demonios le has hecho, Basteiro? - C16H10N2O2, Lord Plunder… O al menos lo hubiera sido si hubiese tenido más tiempo para cristalizarlo como es debido. –respondió Andrés- Sea como fuere, al parecer este burdo intento de añil ha cumplido su cometido, de todas formas. - ¿Añil? –preguntó Shanna, sacudiéndose el polvo magenta al lado de Ka-Zar. - En efecto, Lady Plunder. –respondió Andrés- Ese tipo parecía controlar el magenta, y era y vestía completamente de Magenta. Supuse que un cambio brusco de color en él mismo podría provocarle una crisis nerviosa… Y por suerte, acerté. - Has demostrado ser un fiel aliado, Basteiro. –repuso Ka-Zar, poniéndole una mano sobre el hombro- A pesar de tu irregular comportamiento. –repuso- No obstante, deberíamos prepararnos y seguir avanzando, dudo que esto fuese una mera fracción de la fuerza que Niño Listo pudiera enviar contra nosotros. “Hablando del rey de los mutados, dificulta los pareados. Y por la puerta asoma. Por la puerta que lleva a su centro científico, en la cima de su fortaleza, claro está. Entrando con velocidad inusitada para sus pequeñas piernecillas, Niño Listo entró increpando a Amadeus Cho, el genio adolescente que resultaba capital para sus maquiavélicos planes…” - ¡Maldita sea, Cho! –gritó- ¡Te doy un cuarto de hora para activar la máquina! Y… -miró rápidamente hacia la explanada rente a la fortaleza, desde donde Magento huía desesperado por su teñido en añil- Magento, estúpido retrasado, ¿qué demonios te pasa? ¡A todos los mutados, despliéguense por la explanada frente a las fuerzas enemigas! –ordenó rápidamente por un micrófono- Ahora debo encontrar a ese cazador… La sed de sangre de Ka-Zar se frenará si tiene oportunidad de enfrentarse a él. –repuso saliendo rápidamente por la puerta. - Pues vaya con el jefecito… -dijo Cho- Ey, tranquilo… -añadió a Barbarus, que le miraba con malos ojos desde un lado- Tendré preparados los fuegos artificiales magnéticos para cuando lo necesiten… Apenas unos ajustes más, y vais a tener la vida solucionada.

3 comentarios:

paco dijo...

¿Masacre muerto? ¿Por qué será que no me creo que hayan conseguido callarle definitivamente?

Wherz dijo...

Oye, en serio... ¿nunca has pensando en poner esto en viñetas? (tras pedir los derechos de ciertos personajes y esas cosas) te podrias hacer de oro.

bs!

Superlayo dijo...

Paco: Porque es poco creíble, lo reconozco. Pero como escena es buena. Y no me diga porqué, pero cuando leí su comentario me sonó en la cabeza con el tono en el que Homer decía "¿Linguo... muerto?", en un capítulo.

Eva: No se dibujar. :p Pero si algún día consigo escribir para Marvel (que lo dudo) y tengo cierta influencia, presionaré para que publiquen cosas del Bastteiroverso.