jueves, 25 de junio de 2009

Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 11 (Segunda parte)

“Esta es la historia de Andrés. A pesar de ello, seguiremos hablando de sus amigos, por razones argumentales que serán comprensibles (y posiblemente comprehensibles, si tal cosa es posible, que no lo es) más adelante. Ahora, conectamos con una húmeda y lóbrega celda en el interior del palacete selvático de Niño Listo, en donde los Amazing Friends habían aparecido, por obra y gracia de los aletheianos…” - Así que estamos en una celda –dijo Jenny. - Sip. –dijo Leti. - Y esta señora es la madre de Niño Listo. –dijo Cata. - En efecto. –respondió Mah-Lakar- Y esta señora añadiría que no deberíais aparecer así en la habitación de nadie, sobre todo a ciertas edades en las que sus ocupantes pudieran sufrir del corazón. - Ha esclavizado a su propia madre de verdad… -comentó Graciela- Si lo se le doy más fuerte… - Disculpe, ¿Mah-Lakar, ha dicho? –preguntó Chama educadamente- Realmente, no sabíamos que íbamos a aparecer aquí. - Sí, ¿qué coño hacemos aquí? –preguntó Berto- ¡Yo estaba convencido de que volveríamos a…! –antes de que pudiese pronunciar una palabra más, Chama le tapó la boca- ¡Mmff! - Berto, ahora mismo estamos en cuarentena. –dijo Chama- No demos a nuestros amigos, los que nos han traído hasta aquí, razones para pensar que somos más peligrosos para su seguridad, ¿de acuerdo? “¡Tranquilos, tranquilos! ¡Guarden todos sus horcas y trabucos antediluvianos! ¡Prometo que antes de que cambie la luna tendrán la aparición del Andrés que todos idolatran (por alguna razón)! Pero antes, dejen que les maraville con una colosal lucha sin par. En efecto, señoras y señores, se acabaron las consideraciones… No more mister nice guy! It’s Deadpool versus Magento to the death (or something)!” - ¡Rápido, Magento! –ordenó Niño Listo- ¡Ocúpate de este mercenario descastado antes de que desaparezca inexplicablemente, como el resto de mentecatos! - No tengo ni idea de cómo se han esfumado el resto de mentecatos, mi querido tontorrón selvático… -dijo Masacre echando la mano a su cinturón- ¡Pero yo tengo mi propios métodos para teletransportarme, y…!comenzó a decir, pero antes de poder activar su tecnología teletransportadora, una bola de pringue magenta explotó contra él, y con un movimiento de su mano, Magento lo hizo a detonar- ¡Ouch! ¿Por qué me odia tanto el guionista?se preguntó Masacre, clamando al cielo. Se quejará, él que no le han convertido en cacahuete- Oh, ¿a quién quiero engañar? No puedo enfadarme con el guionista, me escribe con más gracia que cualquier de los patanes de la Marvel actual… Tampoco es que eso sea decir mucho, pero… -Masacre se calló al ver la extrañeza en los rostros de Magento y Niño Listo. - ¡Rápido, atácale, necio! –ordenó de nuevo Niño Listo a su hermano- ¡Es un genio táctico, sólo intenta distraerte! - Ehm… Sí, por supuesto, soy un genio táctico… -repuso Masacre preparándose para la lucha- ¡Y aunque desarmado, aún puedo dejarte a la altura del betún!saltó para esquivar los tintes que le arrojaba Magento- ¿Sabes cuanto cuesta un teletransportador hoy día, canalla rosado? ¡Necesitarías muchos cocos para pagarlo! ¡Cocos!continuó hablando mientras sorteaba las piedras tintadas de magenta que volaban contra él. - Deprisa, Magento… -dijo Niño Listo refugiándose junto a una torre- Mis poderes telepáticos no hacen mella en su cerebro anormal… - ¡Te he oído!replicó Masacre, que intentaba patear la cabeza a Magento- ¡Uuuh! ¡Buena parada!observó al ver que este detuvo su ataque con un golpe de brazo- ¿Qué tal con esto?dijo tirando de la capa de Magento y tumbándolo al suelo- ¡Y ahora, ha llegado el momento de unas buenas cuantas onomatopeyas al estilo de mamá Wilson, Pantera Rosa!sin embargo, la capa de Magento se le enrolló alrededor, inmovilizándole- O no… Vale, me has vencido, puedes dejarme inconsciente y encerrarme cuando quieras. - Encerrarte no es una opción. –dijo Magento, hablando por primera vez, y haciendo que su casco volase de su cabeza a la de Masacre, prensándolo entonces como una desagradable uva madura a de la que surgiesen sesos por los lados- No quiero que molestes a madre con tu desagradable voz. –añadió. “¡Benditas espinacas hervidas! ¡La trama cumple lo que prometía, Masacre ha muerto, y Magento se yergue victorioso! No obstante, Niño Listo y su hermano no podrán regodearse como quisieran con su victoria, en tanto que los tambores de guerra se acercan a su refugio. ¡El cuerno de guerra, hecho con… un colmillo de mamut, por ejemplo, resuena, mientras Andrés, Ka-Zar y sus aliados atacan el reducto mutado! - ¡Rayos, debo refugiarme en la base! –exclamó Niño Listo al ver acercarse la vorágine invasora- ¡Haré que Cho active la máquina antes de que esos palurdos puedan detenerme! - ¿Qué debo hacer? –preguntó Magento. - ¡Repélelos, idiota! ¡No hay suficiente color magenta para impregnarlos a todos, así que intenta ser creativo! –ordenó Niño Listo. - ¡Niño Listo, maldito cobarde! –vociferó Ka-Zar en la lejanía- ¡Te atraparemos de todas formas! ¡A ti, y a ese cobarde cazador mutilador de bestias! - No necesito impregnar a ninguno. –dijo Magento, arrojando toda su carga de pigmentos en la tierra delante de los invasores- Y no soy idiota, como pareces pensar, hermano. –añadió para sí, modelando la tierra en una enorme mano que golpeó a los primeros atacantes. - Uh-oh… -musitó Andrés, consiguiendo esquivar el golpe por recibirlo de lleno Ka-Zar, a cuyo lado iba- Parece que esto exige una estrategia más meditada… -añadió retirándose hacia los árboles- Humm, parece que el tipo este… -dijo para sí al ver como la tierra magenta rodeaba a los efectivos de Ka-Zar, con muretes que se iban cerrando, lentamente, cada vez más sobre ellos- …Controla lo magenta. –internándose en la selva, arrancó unas hojas, machacó unos frutos y envolvió lo resultante en ellos- Indigofera suffruticosa, te adoro. –susurró, acercándose sigilosamente hacia Magento, ocupado con su creación, por detrás- Ey, colega… Te voy a presentar un concepto que tal vez no conozcas… ¡Diversidad cromática! –exclamó arrojándole a Magento las hojas, y haciendo que este quedase recubierto de tintura añil. - ¿Qué…? –comenzó a preguntar Magento, antes de que una cara de horror apareciese en su rostro- ¿Qué me has hecho? No… ¡No! ¡Noooooooo! –gritó elevándose a trompicones por el cielo, y volando con dificultad, huyendo por encima de la selva. Segundos después, los muros de tierra que ya amenazaban con asfixiar a los apresados en su interior se derrumbaron sobre sí mismo en polvo magenta. - ¿Qué…? ¡Coff! –tosió Ka-Zar al intentar hablar- ¿Qué demonios le has hecho, Basteiro? - C16H10N2O2, Lord Plunder… O al menos lo hubiera sido si hubiese tenido más tiempo para cristalizarlo como es debido. –respondió Andrés- Sea como fuere, al parecer este burdo intento de añil ha cumplido su cometido, de todas formas. - ¿Añil? –preguntó Shanna, sacudiéndose el polvo magenta al lado de Ka-Zar. - En efecto, Lady Plunder. –respondió Andrés- Ese tipo parecía controlar el magenta, y era y vestía completamente de Magenta. Supuse que un cambio brusco de color en él mismo podría provocarle una crisis nerviosa… Y por suerte, acerté. - Has demostrado ser un fiel aliado, Basteiro. –repuso Ka-Zar, poniéndole una mano sobre el hombro- A pesar de tu irregular comportamiento. –repuso- No obstante, deberíamos prepararnos y seguir avanzando, dudo que esto fuese una mera fracción de la fuerza que Niño Listo pudiera enviar contra nosotros. “Hablando del rey de los mutados, dificulta los pareados. Y por la puerta asoma. Por la puerta que lleva a su centro científico, en la cima de su fortaleza, claro está. Entrando con velocidad inusitada para sus pequeñas piernecillas, Niño Listo entró increpando a Amadeus Cho, el genio adolescente que resultaba capital para sus maquiavélicos planes…” - ¡Maldita sea, Cho! –gritó- ¡Te doy un cuarto de hora para activar la máquina! Y… -miró rápidamente hacia la explanada rente a la fortaleza, desde donde Magento huía desesperado por su teñido en añil- Magento, estúpido retrasado, ¿qué demonios te pasa? ¡A todos los mutados, despliéguense por la explanada frente a las fuerzas enemigas! –ordenó rápidamente por un micrófono- Ahora debo encontrar a ese cazador… La sed de sangre de Ka-Zar se frenará si tiene oportunidad de enfrentarse a él. –repuso saliendo rápidamente por la puerta. - Pues vaya con el jefecito… -dijo Cho- Ey, tranquilo… -añadió a Barbarus, que le miraba con malos ojos desde un lado- Tendré preparados los fuegos artificiales magnéticos para cuando lo necesiten… Apenas unos ajustes más, y vais a tener la vida solucionada.

lunes, 22 de junio de 2009

Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 11 (Primera parte)

Diario científico de Niño Listo. Entrada 5627. Las casi infinitas posibilidades de mutación genética que pueden conseguirse a través del electromagnetismo jamás dejarán de sorprenderme. Después de arduos meses de intensísima labor científica, he logrado encontrar un nuevo tipo de mutación, totalmente inusitado. Este descubrimiento plantea insospechadas (que no inútiles) posibilidades para mi fiel ejército de mutados. El control del espectro-electromagnético no es algo baladí, y creo que el resultado de mi primera prueba será algo irónica, habida cuenta de la base de estos experimentos. […] Diario científico de Niño Listo. Entrada 5632. El experimento ha sido un éxito, y la mutación parece haberse completado sin efecto secundario alguno. Tan sólo desearía tener más tiempo para repetirlo con características más adecuadas y útiles en el mundo exterior, pero la alineación magnética adecuada a mis planes podría desaparecer no dentro de mucho. Volviendo al sujeto, y aunque meditabundo y mucho más reservado, aparentemente continúa siendo tan leal a mi persona como lo era anteriormente. Su eficacia táctica, bajo mi incomparable mente estratégica, será indudable. No es de extrañar, ya que siempre he cuidado bien de mi hermano. […] Diario de operaciones de Niño Listo. Entrada 7321. Ha habido ligeros contratiempos, ya solucionados. Después de deshacernos de Andrés Basteiro, ese molesto equívoco ya solventado, Kraven ha logrado traerme hasta aquí al genio adolescente Amadeus Cho. Su comprensión intelectual intuitiva resulta fundamental para manipular las ondas magnéticas y dominar el mundo. Diario privado de Niño Listo. Entrada 15832. Madre me ha hecho conseguir varios kilos de bayas rosadas en la selva, y diversas especias. Mi hermano parece ser incapaz de digerir otra cosa, y, por supuesto, ella siempre le dedicará más atención a él que a mí. No es que el que le haya concedido el privilegio de ser esclava del futuro dueño del mundo le importe. Por muy estratégicamente importante que pudiese resultar posteriormente, mi hermano es apenas un engranaje más dentro de mi plan, y sus poderes, aunque impresionantes, no dejan de ser una verdadera avanzadilla para conseguir una mayor fuerza entre mis nuevos mutados. O incluso para adaptar este tipo de poderes dentro de mi misma codificación genética, dadas las similitudes. De todas formas, no espero realmente una fuerte oposición (ni siquiera ligera) contra mis actividades, ya que han sido realizadas en el secreto más absoluto. Tan sólo una serie de casualidades, confluyendo al mismo tiempo, en una posibilidad ínfima, podría hacer cambiar el curso de los acontecimientos. El único factor-x aparecido dentro de mi plan ha sido la confusión con Basteiro, y la idea de que su aparición (y más que probable muerte) resulte ponderable es sinceramente risible. Quiero decir… ¿De qué manera podría ese desecho genético variar el devenir del destino del mundo? […]
“¡Vaya, parece que las apreciaciones de Niño Listo son bastante erróneas, puesto que, sólo hasta ahora, Andrés ha afectado en bastante al mundo…! ¡Y a su plan! Y respecto a nuestro grupo de Amazing Friends (y Masacre), los habíamos encontrado amenazados por el arma secreta de Niño Listo, cuyas bases científicas encontrabais un poco más arriba…” - ¡Necios, ingenuos boy-scouts que intentáis cambiar el destino del orbe bajo mi dominio! –exclamó Niño Listo con una triunfal sonrisa en su rostro- ¡Ahora no os enfrentáis a un mero destacamento de mis mutados, sino a Magento, el indiscutible amo del magnetismo! - Es gracioso ese defecto de pronunciación que tiene. –comentó Jenny – No pretendo ser cruel, supongo que no tengan demasiados logopedas por aquí, pero resulta simpático. - ¿Cómo nos metemos en estos saraos, de todas formas? –preguntó Cata. - ¡Chsss! ¡Leeros la recap-page, si no os acordáis! Oh, no, perdonad, parece que este número tocó artística y explica pocomandó Masacre-. De todas formas, chitón, parece que el viejo Saurón se ha recuperado de la jaqueca de Niño Listo, y ahora se prepara para darle una buena tunda al bueno de Magi… ¡Quizás salgamos andando de esto, después de todo! “¡En efecto, el pterodáctilo hipnótico despótico había despertado de su breve letargo, inducido por los poderes telepáticos de Niño Listo! Aparte de por estar recién despertado (¿reconozcámoslo, a quién no le ocurre?) Saurón deseaba entrecerrar sus reptilianas mandíbulas en torno del cuello de Niño Listo, pero ante las bravatas de este, se planteó la necesidad estratégica de acabar con el mencionado Magento…” - Ridículo enano cabezón, el poder de Saurón terminará pronto con este pelele volador tuyo... –graznó Saurón- ¡Y después me daré el supremo placer de entrecerrar mis reptilianas mandíbulas en torno a tu cuello, absorber tu energía mutante, y romperlo con el chasquido de una rama seca! –oooh… Adoro la narración omnisciente… ¿Veis como sabía exactamente lo que Saurón deseaba, como ansiaba desatar sus instintos asesinos sobre el mutado? Solo un maestro de la narrativa como el menda sería capaz de presentar tal portento literario. ¡O literarístico, tal vez! Uuups… ¡Que se me escapa la trama! Resumen rápido, Saurón se alza en el aire frente a Magento, y desata su aliento ígneo contra el misterioso mutado de poderes magnéticos. Con un rápido giro de muñeca, el silencioso y sortilegiador Magento arroja un pequeño objeto contra la llama, que de repente adquiere un color más sonrosado; en ese momento, las llamas parecieron vibrar levemente antes de regresar, inusitadamente, al interior del cuerpo de Saurón. - ¡Caraja, Magento ha debido de lanzar limaduras de hierro para así controlar el fuego del tipo ese! –dijo Graciela. - El hierro no tendría porqué provocar ese color… -respondió Cata. - Bueno, ¿y entonces que se supone que hace el Magento? –preguntó Graciela- Porque no puede ser algo tan ridículo como… - Puede que tú lo consideres ridículo, futura esclava… -dijo Niño Listo- Pero es ampliamente efectivo y letal, como tú misma puedes observar. –añadió señalando a Magento, que hacía flotar diversas bolas alrededor de Saurón, haciéndolas detonar y enrosándolo como antes hizo con su fuego. Al instante, Saurón se vio despedido a varios kilómetros de distancia, contra unas montañas, por una fuerza invisible- ¿Y qué sino mi genio hubiese podido crear esta maravilla? ¡El más poderoso de mis mutados! ¡Magento, el hombre capaz de controlar el magenta a nivel molecular! –presumió con una presuntuosa sonrisa- ¿El siguiente? - ¡El siguiente me va a dejar más a gusto que el primero! –respondió Graciela, después de haber tumbado a Niño Listo de un puñetazo- ¡Esclava lo será tu madre! - De hecho, sí… -respondió Niño Listo enjugándose la sangre de la nariz- Me ocupé de ello hace ya tiempo. Como me ocuparé ahora de ti, zorra desabrida. –añadió arrojándole un zumo de bayas encima- ¡Magento, convierte a esta muchacha en ejemplo y escarmiento para aquellos que se oponen a mis designios! “¡Tensión! ¡Intriga! ¡Dolor de barriga! ¡Ha llegado el momento de dejaros con los incisivos, caninos, premolares y molares ligeramente más largos que anteriormente! ¡Modo dientes largos on! Dejamos en el aire el posiblemente trágico destino de Graciela y viajamos a menos de un kilómetro de la base de los mutados de Niño Listo, en donde Cable avanza rápidamente por la selva, mascullando para sí…” - Gachas de Askani, si pueden moverse tan rápido, al menos podrían haberme llevado con ellos y ahorrarme el trote a través de la selva… -masculló para sí- Seguro que están enfadados porque insistí en coger alguno de mis viejos pistolones, pero maldita sea, en la Tierra Salvaje hay más dinosaurios que pulgas en un perro vagabundo, y no todos ellos… -tomó aliento y golpeó a un velocirraptor que intentó atacarle por su flanco izquierdo, noqueándole con su brazo metálico- …Son tan fáciles de quitárselos de encima como estos. –terminó de hablar y continuó trotando, siguiendo el leve rastro dejado por Lykos, Masacre y los Amazing Friends. “Después de este breve, brevísimo interludio, continuamos para bingo… Como sin duda recordaréis, a no ser que tengáis unos problemas de memoria realmente preocupantes, Graciela se encontraba a breves segundos de morir, y, de hecho, su silueta (y el resto) manchada de zumo magenta ya flotaba en el aire, para quedar frente a Magento. ¿Qué malvada forma de expirar le tenía preparada el diabólico Magento? ¿Quién podría saberlo? Ni siquiera yo, que bailoteo no sin estilo entre la omnisciencia, soy capaz de dilucidar que puede pensar un hombre así. Si fueseis capaces de percibir a nivel molecular aquello teñido de magenta, ¿tendría algún sentido el resto del mundo en inanes colores, o sería meramente una fantasía inapetente? ¿Tiene conciencia Magento para discernir que existe un mundo más allá de su tonalidad característica, o apenas si puede reconocer las concisas órdenes de Niño Listo, con la triste lealtad que un monstruo puede sentir hacia el creador que le ha dado la vida? Todas esas preguntas no hallarán (por ahora) su respuesta, puesto que Graciela tiene cuatro cosas (como poco) que decir…” - ¡Muy bien, Berto, inútil calzonazos! –gritó hacia abajo- ¡Quédate ahí mientras este tipo me revienta como a una uva madura! Oooh… Juro que me voy a aparecer como un polstergaist delante de Cable y le voy a arruinar su divina mansión en… -antes de poder terminar la frase, Graciela se desvaneció en el aire, ante la sorpresa de toda la concurrencia, no siendo la menor la de Magento. - ¿Qué demonios…? –preguntó Niño Listo- ¡Rápido, Magento, execrable patán! ¡Hazte cargo del resto, antes de que también se teletransporten! –ordenó, ajeno al hecho de que el resto de Amazing Friends, y Masacre, se mostraban confusos ante la desaparición. - ¡Le ha pasado igual que a Leti! –dijo Cata. ¡Como vimos en su día en el Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 11, fieles creyentes! - Pero, ¿por qué? –preguntó Jenny- Nos están rescatando, ¿o qué? - No lo se, pero vamos, como esté muerta, yo si fuera Cable iba llamando ya un par de exorcistas para que fuesen yendo a… -la frase se cortó nuevamente, al desaparecer también Berto. - ¡Se están yendo, idiota abotargado! –vociferó Niño Listo a Magento, que, confuso, no parecía saber que hacer- ¡Ya solo quedan cuatro! - Creo que se lo que está pasando… -explicó Chama al resto- Debe de tratarse de algún tipo de cláusula de seguridad para que no revelemos el proyecto de Cable, ya sabéis de que hablo, solo tenéis que intentar nombrarlo, me refiero a… -intentó decir antes de desaparecer. - ¿Entonces, no hay más que hablar de…? –preguntó Jenny, desapareciendo. - Aparentemente. Bueno, lo que sea no puede ser peor, así que… ¡…! –intentó exclamar Cata antes de esfumarse igualmente. - ¡Ey, yo también se cosas de Cable que revelar al gran público! ¡Tiene el aliento de alce! ¡Y vive en una piña bajo el mar! ¿No?preguntó lastimeramente al ver acercarse a Magento.

viernes, 19 de junio de 2009

Narración y recuerdos

Antes de nada, y para poneros en situación, deciros que yo estudio en apuntes pasados a Word, y que desde este año he decidido, puesto que en nada afectaba a mi vista, imprimirlos en papel reciclado. Y me he acostumbrado a hacerlo tumbado en mi cama, recostado sobre varios cojines y mi almohada.
En estas circunstancias, no os extrañará tanto que en un momento dado de esta tarde, los apuntes se doblasen y me cayesen en la cara (levemente, añado, para así evitar las risas enlatadas de los forofos de golpes bruscos, rollo Solo en casa y demás). El hecho no tendría mayor relevancia (salvo quizás, que ni siquiera los apuntes pueden soportar "despiertos" la Historia de América Contemporánea), de no ser por las connotaciones que trajo consigo.
El olor de las hojas, como se suele decir (no sin cierta pedantería), abrió la puerta del recuerdo. Me retrotrajo a tiempos más sencillos, de menos responsabilidades, a Navidades en casa de mi abuela, leyendo viejas historias de ciencia ficción del genial Asimov, en libros de mis tíos, escondidos por los armarios y editados en hojas que se habían amarilleado con el paso de los años.
Un momento sin más, una sensación que desata un puñado de recuerdos inesperados. ¿Cuántas veces lo vivimos y, a pesar de ello, leído en un libro nos parece artificioso, mero adminículo narrativo que ayuda a profundizar en el personaje a tratar, y a que el lector le identifique como algo real, y no mera ficción?
Desde que tengo memoria, siempre he leído mucho, muchísimo. Ha habido vacaciones de verano en las que me he leído más de 20 libros, que no eran necesariamente delgados. Las obligaciones del día a día, responsabilidades estudiantiles y de otro tipo han reducido mi lectura (excepto cosas de Internet y cómics) enormemente.
¿Hasta que punto está determinado nuestro pensamiento por lo que leemos, o por lo que vemos? ¿Estuvo influenciada esta retrospección por la amplia lectura asimilada por mí en esta, la tan temida estación de los exámenes? ¿Será esta entrada del agrado del Agente Naranja, a quien todo este blog rinde pleitesía?
Bromas aparte, lo cierto es que a lo largo de los años, he ido desarrollado mi pensamiento muy ligado a la lectura. Así pues, en ocasiones, me ayuda a centrar la introspección el distanciarme ligeramente y describir mentalmente, desde una perspectiva narrativa, lo que quiera que me esté pasando. Una forma sencilla de clarificarse. O simplemente de disfrutar narrando, puesto que alguna vez me he encontrado con una situación curiosa o destacada, que me hizo sentir la pulsión interna de intentar plasmarla con palabras más o menos bellas. ¿Es eso alma de escritor? Puede que sí o puede que no. De todas formas, resulta frustrante que estos fragmentos (posiblemente reutilizables para lo que fuese) vengan sin nada cercano en lo que escribirlas, o sin tiempo que perder anotándolas. Como también lo es el cansancio que acompaña al tiempo libre, día sí día también, en esa hora de ocaso en la que el sol y mis respectivos niveles de creatividad y capacidad intelectual parecen hacerse un ménage à trois, coincidiendo en su punto más bajo...

martes, 16 de junio de 2009

Agente Naranja

Una de las cosas más interesantes que podemos encontrar en la serie actual del superhéroe deceíta Green Lantern (miembro del Cuerpo de Linternas Verdes, una policía espacial armada con anillos que emiten poderosos constructos alimentados por su fuerza de voluntad y limitados únicamente por su imaginación) es el concepto de espectro emocional. Este concepto supone que la vida consciente del universo alimenta (y creó en su momento) una banda entera de energía, dividida en colores (rojo, naranja, amarillo, verde, azul, añil y violeta) en función de sus respectivas emociones (ira, avaricia, miedo, fuerza de voluntad, esperanza, compasión y amor).
Así, en una historia que aún hace que me tense ligeramente al ver ponerse en ambar un semáforo (es que el color es clavado, oigan), el guionista Geoff Johns nos presentó como el Cuerpo de Green Lanterns se enfrentaban a los Sinestro Corps, un nuevo cuerpo, con anillos alimentados por miedo (por el miedo que inspiran, no porque sean unos caguetas), con el que pretenden traen orden al Universo.
Épica espacial y demás, gradualmente han ido saliendo muestras de los distintos cuerpos, o al menos energías emocionales y gentes que las usa (podéis mirar que cuerpo os correspondería más en este test). Uno de ellos ha sido el Agente Naranja (curioso nombre proveniente no sólo del color de sus energías de la avaricia, sino en rememoranza del napalm).

Este teleñeco espacial chungo no es líder de ningún cuerpo, sino único, orgulloso y desafiante poseedor del poder de la avaricia, que coherentemente no comparte con nadie. Aquellos devorados por su poder reaparecen luego como constructos de luz naranja (nada de Bienvenidos al Cuerpo de Linternas Verdes, sino un clarísimo Perteneces al Agente Naranja), con los que ataca a sus enemigos, o a aquello que quiere poseer, puesto que su codicia no conoce límites.

Comentaba que, viendo las atrocidades cometidas por la gente de Sinestro para infundir miedo (como nota curiosa, ¿sabéis que Batman fue planteado como posible miembro?), llegué a ponerme tenso ante el ambarino destello de los semáforos. Pues bien, últimamente no hago más que ver señales en torno al naranja...

Y es que aunque algunas cosas ya son habituales...

...Otras resultan más llamativas

Sienna Miller también pertenece al Agente Naranja (al que aparentemente le van rubias cobrizas)

¿Leo demasiado, decís? Puede ser, puede ser... ¡O puede que debiésemos estar preparando una defensa adecuada contra esta amenaza, este alienígena que ansía poseer todo lo que es bueno, y el resto, además! ¿Qué son estas letras? Deberíamos enviar algún tipo de sondas y ponernos bajo la protección de alguno de los otros Cuerpos y... ¿Qué cosa-blog es esta? ¡Aaah! La quiero... ygionh2yh1q0t1'9ht5rht5rn18ht53r

Covacha de Superlayo. Perteneces al Agente Naranja.

¡Mío! ¡Mío! ¡Mío! ¡Mío!

sábado, 13 de junio de 2009

¿Babia?

But there are no words that can tell the hidden spirit of the wilderness, that can reveal its mystery, its melancholy, and its charm. There is delight in the hardy life of the open [...] Apart from this, yet mingled with it, is the strong attraction of the silent places, of the large tropic moons, and the splendor of the new stars; where the wanderer sees the awful glory of sunrise and sunset in the wide waste spaces of the earth, unworn by man, and changed only by the slow change of the ages through time everlasting.

jueves, 11 de junio de 2009

El mapa del tiempo

¿A qué se debe el hechizo, el influjo que El mapa del tiempo, del para mí desconocido Félix J. Palma, ha ejercido sobre mí? Un hechizo que, aunque aparentemente bajo propia voluntad, me lleva a calificar su obra como uno de los mejores libros que he podido llegar a leer en mi ¿corta? vida.
¿Se debe a su ambientación en el Londres victoriano, que usado certeramente siempre despierta interés? ¿A la aparición de personajes históricos de cierto atractivo (aunque sea morboso) como Jack el Destripador o H.G. Wells? ¿O porque hunde sus raíces en la ciencia ficción más clásica, y en el tema que más me fascina de ella, el viaje en el tiempo?
Encuentro muchas cosas notables en este libro, no siendo las menores de ellas la detallada prosa con que adorna la historia, su deliciosa ambientación (que en ocasiones lleva a sentirse uno mismo dentro de las calles londinenses y sus andurriales), o el entrelazado que se forma en torno a los distintos personajes, confluyentes todos, con sus historias personales e intransferibles, en la dirección que sagazmente Palma ha marcado.

Y es que el autor consigue, a través de una narración simpática (omnisciente, pero no por ello exenta de humanidad y cierto gracejo humorístico) sorprendernos en más de una ocasión a través de las diversas historias que nos presenta en su libro, con una u otra vuelta de tuerca (el autor de la obra homónima, por cierto, aparece brevemente entre sus páginas).
Dejando aparte lo formal, de lo que poco entiendo y menos aún me atrevo a abocetar... ¿Qué podéis encontrar dentro de sus páginas? Pues con un Londres de finales del siglo XIX, una ciudad estimulada hacia el viaje del tiempo por la reciente obra La máquina del tiempo, de H.G. Wells, interés más acentuado si cabe por Viajes Temporales Murray, que ha logrado sortear la esquiva barrera de la cuarta dimensión para hacer recorridos turísticos al 20 de Mayo del año 2000.

En torno a Viajes Temporales Murray veréis desarrollarse tramas policíacas, románticas, de aventuras y misterio. A través de ellas podréis contemplar un casi-principio de siglo en donde la fe en la ciencia es unánime, puesto que trae consigo maravillas insospechadas para sus contemporáneos. Una lectura en la que podréis sumergiros en las distintas mentalidades de la época, desde los trabajadores manuales que malviven como pueden, hasta la burguesía de vida y valores más superficiales.

¿Qué más puedo decir, sin entrometerme demasiado en la trama, desbrozando innecesariamente la lectura? ¿He dicho ya, lo he sugerido al menos, que hagáis el favor de comprarlo y leer sus más de 600 páginas, ganadoras del XL Premio de Novela Ateneo de Sevilla, y al módico precio de 22 euros? Por favor, hacedlo. No os arrepentiréis.

domingo, 7 de junio de 2009

Promesas cumplidas

Prólogo 1: Madrugada del 25 de Abril de 2009: Cierta compañera de clase me conmina (sin agresividad alguna y una sonrisa en la cara, todo hay que decirlo) a que le dedique una entrada en mi blog. Yo, haciendo gala de mi habitual naturaleza amable y poco displicente, acepto, si bien para mis adentros me pregunto con que demonios iba a rellenar el post dedicado (puesto que se me había dejado bien claro que quería algo suyo, y no un mero post donde se le hiciese referencia entre otros).
Prólogo 2: Primavera del 2009 (más o menos): Mi fiel portátil, que apenas ha cumplido los cinco años a mi servicio, y en el que aún ahora escribo, es una herramiente muy, muy enferma. Los esporádicos cuelgues del sistema son cada vez más frecuentes, y se ven acompañados por unos aproximadamente 20 minutos de reinicio hasta que es completamente funcional. Mi eficiencia en el uso de dicho portátil se reduce enormemente.
Prólogo 3: Como consecuencia de lo anterior, mis conversaciones messengeriles se ven igualmente dificultadas, volviéndose frustrantes para mis interlocutores y para mí mismo. Igualmente, y derivado de esto, entre reinicios y demás, la aludida compañera del primer prólogo se harta ligeramente de ver aparecer mi ventana de conexión al messenger constantemente. Así surge el meollo de este post, en su espacio personal de Tuenti:
"No hace mucho conocí a un tío, un tío de esos con pelo en pecho, de esos que siempre van a clase y que si hay que salir, no salen de cualquier manera si no que se meten dentro de un traje. Pero tampoco os creaís que me refiero a un traje cualquiera pillado en las rebajas del Corte Inglés (que por cierto este año fueron buenas), si no que este chaval, del que a partir de este momento lo llamaremos Señor Ignatus (y quien no sepa quien es que lo busque en la wikipedia) cogió dos aviones, se jugo su vida en taxis extranjeros y tuvo que compartir habitación con un personajillo, para hacerse con un traje de un modisto turco de nombre conocido internacionalmente... Este chico no contento con esta hazaña llegó Oviedo y tras salir con los degenerados de su clase (degeneración de muchos tipos y colores) subió a ver amanecer al Naranco con su traje... Tras esta breve presentación del señor Ignatus voy a exponer el problema de este Quijote del siglo XXI, su ordenador (del cual no me entran dudas de que será muy mono) no le va bien, es más le va fatal, constantemente se le enciende y se le apaga, en 5 minutos de conecta 15 veces al messenger y eso es algo que pone muy nervioso a la gente, sobre todo a mi, que mi mayor virtud es la paciencia... Por lo que hago un llamamiento público a que cada uno contribuya económicamente a comprarle un ordenador nuevo... Ya que si no me veré obligada a desadmitirle del msn y de esa manera nunca más me enteraré de las aventuras quijotescas del Señor Ignatus, ¡¡algo que podría ser desastroso para mi cultura general!!"
Epílogo: Los astros se alinean correctamente, de tal manera que los tres prólogos anteriormente expuestos confluyen en un hecho: tengo a mi disposición la posibilidad de cumplir mi promesa ya mencionada publicando algo suyo en mi blog. Que el que suscribe es un caballero, y lo que promete, lo cumple.
Por cierto, y aparte de los comentarios que todo esto pueda suscitar en ustedes, lectorcetes... ¿Serían capaz de adivinar la inusitada referencia que la señorita en cuestión ha dejado caer en mitad de su texto-homenaje?

jueves, 4 de junio de 2009

Ciudadano Kane

Hace no mucho tiempo (puede que un mes) tuve la oportunidad de disfrutar de esa gran película que es Ciudadano Kane. Fue gracias a mi clase de Historia de los medios de comunicación de masas, porque en general dedico bastante poco (menos del que quisiera) de mi tiempo a ver cine, especialmente clásico, que disfruto bastante.
Todo esto a pesar de su duración, y es que mis luengos años de abundante lectura me llevan a tener poca resistencia al ritmo cinematográfico lento, o incluso simplemente a aguantar sentado delante de un televisor durante más de dos horas (en efecto, debo de ser una de las pocas personas en España que no tiende a tirarse delante del televisor a ver que hay).
Una película excepcional, esta, en la que se nos presenta una visión de la vida del difunto magnate periodístico Charles Foster Kane a través de certeros flashbacks, hilados a través de una investigación de prensa para dar sentido a la última palabra del millonario antes de su fallecimiento: Rosebud.
Por méritos propios, esta película de 1941, ganadora de un Oscar al mejor guión y candidata a ocho más, ha sido homenajeada y referenciada por doquier. Algo que disfruto mucho de las películas clásicas (aparte de, en muchas de ellas, su calidad) es la capacidad de ser consciente de los homenajes cinematográficos que otras creaciones (en distintos ámbitos artísticos) esconden, y que se revelan con el conocimiento y la perspicacia (a veces esta no es siquiera necesaria) adecuadas.
La archiconocida serie animada Los Simpsons suele estar repleta de guiños y homenajes de todo tipo. Dichos homenajes (especialmente los del capítulo Ciudadano Burns, tan plagado de ellos como refleja el título español, o el original, Rosebud) vinieron a mi mente de inmediato, fruto del visionado hasta la saciedad de dicha serie.
No obstante, y en tanto que otros ya lo han hecho mejor que yo, obvio dichas referencias, en ese capítulo y otros; advierto a mis lectores que el enlace revela el misterio de la película, por razones obvias, desaconsejo su visita a quien aún no hayan visto Ciudadano Kane (a no ser que por otras razones ya conozcan su desenlace).
Notoria es mi afición por los cómics, lo que no lo es tanto es mi afición por los cómics de los patos de Disney, Donald y sus sobrinos, y sobre todo por Gilito McPato, el pato más rico del mundo. A fin de no alarga esto más de la cuenta, decir que es entre las páginas de sus historias he encontrado los dos siguientes homenajes.
El primero refleja la escena inicial de la película, centrándose en imágenes como la palaciega residencia de Kane, la bola con un paisaje nevado en su interior, y una palabra susurrada. El homenaje en cuestión pertenece al último capítulo de The Lifes and Times of Scrooge McDuck (La juventud del Tío Gilito, en España), y, como en la película, es una escena que, en su contexto, está cargada de nostalgia, fracaso y oportunidades perdidas.

La segunda, sin tanta carga dramática, tiene su base en la escena en la que, en la película, el periodista decidido a desvelar el misterio de la palabra Rosebud decide consultar las memorias no publicadas de Walter Parks Thatcher (fallecido tutor financiero de Kane en su juventud), algo que consigue, pero en circunstancias muy estrictas, tan sólo durante determinado tiempo, y en un fragmento muy concreto.

Muy similares circunstancias (tan específicas que incluso la hora y las páginas a consultar coinciden con la película) las encontramos en His majesty, McDuck (Su majestad, McPato), un relato corto con la misma autoría que el anterior homenaje (del genial Don Rosa), en donde el tío Gilito busca información sobre la colina sobre la que se erige su depósito, ya que existe la posibilidad (en un argumento no pocas veces utilizado) de que nunca haya formado parte de los Estados Unidos (con la consiguiente devolución de impuestos de casi 50 años, municipales y estatales).

Probablemente haya muchas más referencias a Ciudadano Kane en muchos otros lugares y medios (no sólo los citados), pero estos han sido los que en su momento vinieron a mi mente. Interesante papel el que tienen estos guiños hacia otras creaciones artísticas, puesto que crean una simbiosis entre ambas, y despiertan el interés en el público que aún no conozca lo homenajeado. En ese sentido, creo que tanto Los Simpsons como las aventuras de los patos contadas por Don Rosa tienen un valor indudable no sólo como divertimento y por su calidad intrínseca, sino (y en el caso de estas historias de patos merecerían muy mucho un análisis más profundo) por su carácter divulgativo y que despierta el interés por la cultura. Como muestra, estos botones.

lunes, 1 de junio de 2009

Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 10 (Última parte)

“Antes de nada, ¿recuerdan ustedes, lectorcetes, a nuestro aspirante a mesías mutante preferido, el parcialmente tecno-orgánico Cable, y sus bastante tímidos y reservados colegas alienígenas, los aletheianos? ¿Sí? ¡Pues adivinen ahora quienes están ligeramente disgustados por el hecho de que varios individuos incontrolados hayan abandonado su refugio sin permiso, y a donde les han seguido! En efecto, a unos miles de kilómetros al sur de Providence, en la Tierra Salvaje, Cable y cinco aletheianos se materializan (aunque para el ojo inexperto, tan sólo el figurón de Cable aparece. Figurón por que es un tío enorme, no porque me parezca atractivo. Que no me lo parece) en la Tierra Salvaje, prácticamente en las coordenadas exactas utilizadas por Masacre y los Amazing Friends.” - Bueno, ya estamos aquí, en la Tierra Salvaje. –anunció Cable a los aletheianos- No nos llevará mucho seguir la pista de esos chavales y Masacre, vendrán con nosotros, les impediremos que hablen de Providence, y asunto arreglado, ¿de acuerdo? –se detuvo y escuchó a las voces, casi etéreas, emitidas a su alrededor- ¿Qué queréis decir con que si yo sólo podría orientarme y encontrarlos sin ayuda? ¡Claro que sí! ¿Creéis que los mesías parcialmente tecno-orgánicos criados en un futuro distópico nacemos de una higuera? –una brisa, poco más que ligera, se desplazó a su lado. Mirando a los lados y no reconociendo la tenue figura de los aletheianos en las cercanías, Cable suspiró- De verdad que, cuando me preguntaron eso, no pensé que fuera para dejarme aquí solo y adelantarse a rastrear a Masacre y el grupete que le acompaña. En fin, supongo que el resultado de miles de años de evolución hacia la paranoia conllevan estos pequeños inconvenientes… -comentó para sí mismo mientras se abría paso a través de la jungla. “¡Nuevos jugadores para nuestra ya confusa historia, en efecto! Pero somos conscientes de que nuestros avezados lectores están acostumbrados a esto y mucho más que podemos echarles (de quienes somos, teniendo en cuenta que sólo narro yo, no estoy tan seguro). Volveremos a ver a Cable y los aletheianos, sin duda, en este o futuros números. De todas formas, y volviendo a la trama, nos encontramos a nuestro intrépido grupo de Amazing Friends, junto a Masacre y Lykos, habían pateado selva suficiente como para acercarse a los lindes de la selvática fortaleza de Niño Listo. No obstante, su misión, claramente de reconocimiento, no encajaba bien con la naturaleza parlanchina del mercenario bocazas…” - Sssh… Estoy cazando conejos… -susurró Masacre encorvándose ligeramente en los aledaños de la fortaleza. - Silencio, Masacre. –ordenó Lykos- Por este flanco no parece haber movimiento minero… Tal vez por otro lado… - ¡Sí, tal vez por otro lado hubieseis podido salvaros de vuestra inevitable derrota! –dijo la voz de Niño Listo detrás de ellos- ¡Quizás en la otra punta de la Tierra Salvaje! –rió, respaldado por unos cuantos mutados más tras de él- Lykos, viejo amigo, que agradable sorpresa… ¿Espiando para Ka-Zar, junto a un puñado de desconocidos del mundo exterior? ¡Y con Masacre, mi viejo archienemigo! - ¡Ja! ¡Te lo dije!se regodeó Masacre ante Lykos. - Oh, cállate. –dijo Graciela- Estoy segura de que nadie nos hubiese descubierto si no Chama, Berto y tú no os hubieseis puesto a cantar de la que llegábamos la de Chef, Bestia y Tapón. - Bah, esa canción mola lo suficiente como para ser capturados por ella. –dijo Berto. - Vaya, me recordaba a Andrés, me dejé llevar… -se excusó Chama- Pero cantábamos bajito… - Necios, no os encontramos por ninguna de vuestras estúpidas canciones… -dijo Niño Listo- Los sensores más avanzados de mis aposentos privados detectaron vuestra presencia y… - ¡Una vez me contrataron para matar al compositor de las canciones de Los Trotamúsicos, por alguna razón, y me entró nostalgia!se defendió Masacre. - ¿Mataste al compositor de la BSO de Los Trotamúsicos, cerdo? –preguntó Berto, a poco de abalanzarse violentamente contra Masacre. - ¡No! ¡Maté al de las canciones de Los Fruittis, por error! ¡Lo disfruté, pero no me pagaron!dijo Masacre sollozando- ¡No me pagaron! - ¡Creo que no sois conscientes de la amenaza a la que os enfrentáis, mis descerebrados intrusos, ya que perdéis el tiempo con cháchara inane! –dijo Niño Listo, ligeramente frustrado. - Lo cierto es que no le falta razón, chicos… -dijo Jenny- Tal vez deberíamos hacer más caso aquí, al que nos ha pillado con las manos en la masa… Si nosotros realmente ni pinchamos ni cortamos aquí… - Verá, señor… -empezó a explicar Leti- Nosotros estábamos buscando a nuestro amigo Andrés. Nos teletransportamos a la Tierra Salvaje con la ayuda de… -una sombra fugaz distorsionó la imagen de Leti momentos antes de que terminase la frase, y haciéndola desaparecer. - ¡Leti! –exclamó Cata. - ¿Ein?preguntó Masacre, confuso- ¡Tranquila, bella Catalina! ¡Nos libraremos de estos rufianes e investigaremos la desaparición de Leti en menos que canta un pterodáctilo! - ¿Y cómo piensas hacer eso, idiota? –preguntó Lykos- Ni siquiera tú puedes proteger a estos civiles y acabar con todos los mutados al mismo tiempo. Y yo venía de infiltración, apenas traía armamento para inhabilitar gente de uno en uno. - ¡Siendo lo mejor en lo que hago, por supuesto!respondió Masacre, agarrando a Lykos y arrojándolo contra Lorelei, una de las mutadas de Niño Listo- ¡Sembrando el caos y la confusión como solo el hijo de mamá Wilson es capaz! - ¡Si crees que Lykos puede significar algún tipo de diferencia en esta contienda, eres más tonto de lo que pensaba, Masacre! –rió Niño Listo. - ¡Y si has olvidado el poder de Saurón, que una vez exhibió el liderazgo de los Mutados de la Tierra Salvaje, sin duda mereces morir a sus garras, niñato! –replicó tras de sí Saurón, el gigantesco pterodáctilo aleteante y de ojos brillantes. - ¡No lo pillo! –gritó Berto a Masacre, mientras este saltaba, golpeando y cortando entre los mutados, que ya tenían sus problemas para enfrentarse a Saurón, mientras Niño Listo intentaba ponerse relativamente a salvo de su recién aparecido enemigo. - No soy tan tarado como parezco, ¿sabes?dijo Masacre agarrándose en los brazos inferiores de Barbarus e impulsándose para golpear con los pies en la cara a dicho mutado- Lanzar al bueno de Lykos contra Lorelei me ha permitido dos cosas. ¡Una!enumeró esquivando a un lupino mutado- ¡Incapacitar a esta moza, capaz de controlar a los hombres con su voz, además de sus armas de mujer, y estratégicamente, la más peligrosa de los mutados!explicó arrojando al lupino contra Barbarus- ¡Dos! ¡Provocar la aparición de Saurón mediante la absorción de energía mutante, lo que que me ayudaría a derrotar a los mutados, Dios mediante!dijo cayendo de un salto frente a Berto, parándose un momento, orgulloso de su plan- ¿No soy genial, y además rimo como nadie? - Te has olvidado de algo, Wilson… -dijo una voz reptiliana detrás de Masacre- ¿Y si Saurón acabase con los mutados hallándose en la plenitud de sus fuerzas, por absorber su energía mutante? ¿Cómo te desharías de él entonces? - Ehm… Lo cierto es que… -titubeó Masacre, dándose la vuelta y encarándose al pterodáctilo de ojos centelleantes- Pensaba que podríamos irnos tan amigos… O esperaba que la pelea durase más y se me ocurriese algo, o pudiésemos escabullirnos… Quizás invitarte a cenar, ver una película… Solo en plan amigos, ya sabes, pero… - Sí que eres un elemento de caos indudable, Masacre. –dijo Niño Listo, al tiempo que Saurón se desplomaba delante suyo- De no ser porque mi telepatía limitada me ha permitido coartar las funciones motoras del cerebro reptiliano de Saurón, tanto mis planes como vuestras anodinas vidas podrían haberse visto truncados. - Buen trabajo, Listi… Me enorgullece tenerte como némesis, pero recuerda: lo que pasa en la selva, se queda en la selva. -dijo Masacre, apoyándose en el hombro de Niño Listo y sonriendo al grupo- Y ahora, ¿por qué no nos ahorras un poco de tiempo y complicaciones a todos, y nos buscas una cuerda para atarte y entregarte a las autoridades de S.H.I.E.L.D.? - ¿Las autoridades de S.H.I.E.L.D. que te buscan por cinco cargos distintos mínimo? –preguntó Chama. - ¡Y a vosotros por cómplices, así que callad!replicó Masacre- ¿…A la autoridad de mi buen amigo Ka-Zar?corrigió ante la presión del grupo colindante. - ¡Me temo que no, mi costroso amigo! –contestó Niño Listo sacándose un mando del taparrabos- ¡Aún tengo un as en la manga! - ¿Eso ahí no debería ser bastante incómodo? –preguntó Cata a Berto. - Hombre, quizás compense con lo que refresque… -respondió este. - ¡Silencio! –ordenó Niño Listo- ¡Ya me he hartado de insensateces, de faltas de respeto, de desacatos y de diálogos de besugo! Había previsto desde un principio la posibilidad de que fuerzas externas intentasen frenar o detener mi plan… -explicó- Mi supermente me permitió comprender la maquinaria genética de Magneto, aquel que nos dio los poderes a los mutados, y replicarla. ¡Así conseguí para mi causa a mi principal baluarte defensivo! ¡Temblad, y sentíos honrados, pues vais a perecer ante el tremendo poder de Magento! –anunció pulsando un botón, que hizo abrirse lentamente una compuerta de piedra en un gran edificio cercano. De allí surgió, flotando lentamente, una figura delgada con casco y capa.
- ¡Santos macarrones con queso! –exclamó Masacre- ¡Una nueva adquisición para mi exiguo álbum de supervillanos propios!
“¡Sielos! ¿Sobrevivirán los Amazing Friends y Masacre al envite de su nuevo y poderoso enemigo? ¿Qué ha sido de Leti? ¿Llegará la caballería a la fortaleza de los mutados, en la forma de la tribu de Ka-Zar, acompañados del Astonishing Andrew? ¿Se verá obligado Cho a hacer funcionar la maquinaria magnética, haciendo toda esta lucha vana? ¡Todo esto y mucho más, en nuestro siguiente número, el final de la saga!”