viernes, 29 de mayo de 2009

Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 10 (Segunda parte)

“Mientras, aún en la Tierra Salvaje, y no demasiado lejos de allí, habíamos dejado a Masacre, nuestro mercenario preferido, con la palabra en la bocaza. Y puesto que probablemente decidirá declarar una guerra santa contra los Vigilantes y sus allegados si la situación se alarga durante más tiempo, lo más adecuado será que veáis respondida al fin la pregunta de Chama. ¿Quién (o qué) es Karl Lykos?” - ¡Saurón, el ridículo enemigo mutante, mordido por un pterodácticlo radiactivo que tomó un nombre de Tolkien antes de que todo el mundo supiese cosas de la Tierra Media (Saurón, no el pterodáctilo), y que no se parece a un gran ojo en llamas en absoluto! ¡Lo sé todo sobre él, lo leí en un Handbook!gritó Masacre- ¡Aprestad vuestras armas, camaradas, pues ansía chuparos la energía para convertirse en un pterodáctilo verde e hipnosapo!advirtió. - Como intente chuparme algo le parto la boca. –respondió Berto preparando sus puños. - Lo cierto es que estoy intentado dejarlo. –dijo Lykos- Además, mi cuerpo solo canaliza la energía mutante. Y el pterodáctilo que me mordió hace años no era radiactivo… Creo. - ¡Yo soy mutante e irradio carisma y simpatía!dijo Masacre- ¡Así que aléjate de mi, viuda negra! Mmm… No tendría ningún problema en que la Viuda Negra se me acercase, por otra parte… - Por la ropa que llevas y lo mucho que hablas, debes de ser Masacre, ¿no? –preguntó Lykos- Ka-Zar me ha hablado de ti. Dice que puedes ser más pesado que una cucaracha cantarina en celo, pero que en el fondo tienes buen corazón. - Por supuesto (a ambas cosas, cucarachiles y masacrátiles). ¡Soy un truhán, pero también soy un señor!dijo Masacre. - ¿Cucaracha cantarina en celo? –preguntó Jenny. - ¿Qué puedo decir? –dijo Lykos encogiéndose de hombros- En la Tierra Salvaje tienen dichos extraños. Pero adecuados, de todas formas. Esas cucarachas son verdaderamente pesadas, cuando están en celo. Shanna ha jurado matar a quien les enseñó el cante jondo. - ¿Y esa es tu misión aquí, en medio de ninguna parte?preguntó Masacre- ¿Averiguar quien maldijo a este paradisíaco oasis salvaje con las flamencadas? - En realidad estaba siguiendo la pista a un tráfico ilegal de vibranium, que sospecho me conduzca a la base de Niño Listo y sus mutados –respondió Lykos. - ¡Niño Listo! ¡Mi archinémesis de la Tierra Salvaje!exclamó Masacre- Por supuesto, solo su prodigiosa y depravada mente criminal mutada podría haber ideado el flamenco como arma… ¡Apuesto a que planea utilizar sus cucarachas con la Tierra Salvaje como caja de resonancia para así aflamencar al resto del planeta! ¡Aprestaos, camaradas, y acompañemos a nuestro amigo Saurópodo para acabar con esa amenaza, salvar el mundo y obtener una superproducción de Hollywood por el camino! - ¿Archienemigo? Creía que sólo te lo habías encontrado una vez… -comentó Lykos. - ¡Minucias! ¡Futesas!respondió Masacre- C’est la guerre, mon amis! ¡Y será mejor que intentes morir en combate, Berto, porque este afrancesamiento conllevará por mi parte (y hacia la tuya) una muerte lenta y dolorosa! - Entiendo que hayas cogido cariño a amenazar a Berto, Masacre… -dijo Chama- Pero dejando eso aparte, es importante el recordar que hemos venido aquí en busca de Andrés, y no tenemos tiempo para heroicas aventuras. - ¿Andrés? ¿Andrés Basteiro? - Sí. –respondió Leti­- ¿Lo has visto? - Bueno, fue recogido por aquí por algunos guerreros de Ka-Zar, volvió a la aldea como un héroe por haber cazado un dinosaurio prácticamente con las manos desnudas… -dijo Lykos. - Un tipo duro, vuestro colega… -comentó Masacre- Yo suelo usar guantes. Y espadas. - Suena poco creíble, pero cosas más raras se han visto. ­–dijo Cata- ¿Te importaría llevarnos ante tu líder, delgadito? - La verdad, sí. –respondió Lykos- Esta misión tiene la máxima prioridad. De todas formas, tan sólo será un primer reconocimiento, por lo que podéis acompañarme. Será mejor que dejaros en mitad de la selva solos (incluso con Masacre) y desorientados, y luego os llevaré con vuestro amigo, si es que aún sigue en la aldea. - ¡Ay, pero que majo es!dijo Masacre dándole un besazo en la mejilla, aún con la máscara puesta- Vamos, es que como además nos haya traído malvaviscos para comer, os maniato a las cuatro para que haga lo que le plazca con vosotras. - ¡Eh! –exclamaron al unísono Cata, Graciela, Jenny y Leti. “En el momento que esta conversación tenía lugar, en la mencionada aldea del ampliamente citado Ka-Zar, este preparaba a los más fornidos y belicosos de su tribu para realizar un rastreo (no, en plan gymkhana no) del desaprensivos cazador que no sólo había herido gravemente a Zabú (el adorado tigre dientes de sable de Ka-Zar), sino que además le había mutilado, arrancándole un colmillo.” - ¡Canastos, Scooby! –exclamó Andrés para sí mismo, mientras reposada encadenado en una choza- ¡Esta vez sí que la has hecho buena, memo! Si Ka-Zar y sus alegres bandoleros no encuentran al Ratoncito Pérez ese van a volver con ganas de marcha, y es probable que yo sea su saco de boxeo preferido… ¡O algo peor! Parece que tendrás que pensar como nunca has pensado para librarte de esta, mein freund… ¿Y desde cuándo se alemán? Piensa, Andrés, piensa… - O duerme… -sugirió una tenue voz. - O duermo… Sí, ¿por qué no? –dijo Andrés quedándose sopa en pocos segundos. En medio minuto, despertó bruscamente- Bien. Tomemos cartas en el asunto, o este idiota conseguirá que nos maten. Quiero decir más de lo habitual. ¡Nasheera, princesa mía! –exclamó hacia fuera. - Tengo órdenes de no desatarte, Andrés Basteiro, hasta que Ka-Zar demuestre que no has tenido nada que ver con la mutilación de nuestro amado Zabú. –replicó Nasheera asomando la cabeza en la choza. - ¿Cómo hubiera podido hacer algo tan horrible, aunque hubiera querido? ¡Estaba siendo interrogado por Ka-Zar en persona, en ese momento! –replicó Andrés- De todas formas, no preciso que me desates, mi bella aborigen, sino apenas que me lleves al exterior, ante Ka-Zar y sus oriundos guerreros, a quienes deseo arengar como merecen. - Supongo que no debería haber ningún problema con respecto a eso… -dijo Nasheera, cogiendo a Andrés en brazos y cargándolo hacia el centro de la aldea, donde todos los ojos se centraron en él. - ¡Camaradas selváticos! –gritó Andrés- ¡Yo…! –calló momentáneamente- Nasheera, cielo, ¿podrías ayudarme a levantarme? Aunque no sea capaz de caminar, ayudará, ya soy bastante bajito de por sí, muchas gracias. –una vez que Nasheera lo ayudó, continuó hablando- Camaradas selváticos, Lord Plunder, Lady Shanna… He de confesaros una cosa… ¡Conozco la identidad de aquel que hirió a Zabú, esa noble bestia de tiempos pretéritos! –hizo un silencio adecuado para dejar que las palabras calasen en su audiencia, mientras Ka-Zar le miraba ceñudo- Pero, ¡ay!, tanto él como sus cómplices me habían hecho mal a mí mismo, y mi honor me exigía venganza en solitario. - Más te vale que este show vaya a llevar a algún lado, Basteiro… -dijo Ka-Zar. - Claro que llevará a algún lado, Lord Plunder… -respondió Andrés- ¡A la justa venganza que tú, y tu pueblo contigo, merece contra esos canallas! –gritó- ¡Me refiero, claro está, al infame cazador Sergei Kravinoff, y a su patrón, Niño Listo, que me raptaron de Vigo confundiéndome con un joven genio! ¡Que el cazador se convierta en presa! ¡Que el niño reciba su apropiado correctivo! ¡Muerte a los raptores, a los agresores! ¡Justicia y muerte! –gritó mientras los guerreros de Ka-Zar lo coreaban, y Nasheera lo miraba con admiración. - ¿Un joven genio? –preguntó Shanna a Ka-Zar en voz baja- ¿Crees que esto tiene que ver con la prospección de vibranium que enviamos a controlar por Lykos? - No lo se… -respondió Ka-Zar con sinceridad- Pero sea lo que sea en lo que se ha envuelto Niño Listo, no puede ser nada bueno. Esta incursión se ha vuelto aparentemente más importante que mi simple venganza contra ese cazador… “¡No importa el problema, no importa la solución! ¡Me quedo con lo poco que queda, Cho metido en un buen follón! Ajeno a todo lo ocurrido en la kazárica aldea, esta vez se acabaron las bravatas y los vaciles, porque tendrá que trabajar duramente en la máquina de Niño Listo para ponerla en funcionamiento, o deberá enfrentarse a las dolorosas (y me refiero físicamente) consecuencias.” - Mira, chico, la cosa es bastante sencilla. –explicó Niño Listo- He llegado a un punto en el que para hacer funcionar esta maquinaria, no necesito mi superinteligencia lógica, sino tu superinteligencia intuitiva. Así que vas a programar, a ojo de buen cubero (algo que se que podrás hacer sin gran dificultad) las modificaciones de fuerzas magnéticas exactas que tengo que hacer para conseguir lo que deseo. - ¿O? –replicó Cho, con cierta chulería. - O tu querida cuidadora, Mah-Lakar, se verá obligada a sufrir desagradables torturas… -dijo Niño Listo señalando una puerta en donde Barbarus hacía entrar a la citada Mah-Lakar. - Tío, que sólo la conozco desde hace un día. -dijo Cho- Y tampoco nos llevamos también. Eso ya sin hablar de que es tu madre, animal. - Si hubieses sido un chico normal, probablemente estaría avergonzándote ahora delante de tus amigos sin proponérmelo, Mah-Nakor… -comentó la interfecta- Pero veo que tus asombrosos poderes dados por Magneto te permiten hacerlo perfectamente tú solo… - ¡Silencio, madre! –gritó Niño Listo, exasperado- ¡Barbarus, llévala de nuevo a su celda! ¡Y tú, Cho, si no cooperas, haré que te den latigazos, pero te trataré para que no te desangres, y no pararé hasta que tengas la espalda como la Pantera Rosa! - Una vez llegó hasta la costa unos cómics de la Pantera Rosa. Mah-Nakor no dejaba de leerlos, incluso aunque eran historias bastante infantiles... –explicó Mah-Lakar a Cho, ante el comprensible enarcamiento de cejas de este, provocado por la inusitada referencia pop realizada por el selvático Niño Listo. - ¡A la celda, he dicho! –ordenó Niño Listo- ¡Y tú, a trabajar! - Bueno, al menos tendré a mi disposición algún tipo de planos o bases de datos de los proyectos que tengas registrados con uso del magnetismo, ¿no? Porque lo instintivo tiene que tener alguna base, y no sólo nutricional. –dijo Cho. - Los ordenadores de aquí están enlazados con todos los proyectos que pides. ¡Pero nada de manipular la maquinaria! Todo está perfectamente y lo revisaré antes de activarla. Únicamente tendrás que alinear las fuerzas magnéticas, y si lo haces correctamente, te ganarás un buen lugar dentro del Nuevo Orden… - Que ilusión… -suspiró Cho- Seguro que incluso podré tener mi propio tronco-móvil… - Barbarus, vigílale y que no haga nada extraño –ordenó Niño Listo- Volveré en una hora, hora y media como mucho. No necesitarás mucho más que eso para obtener los primeros resultados.

2 comentarios:

Whers dijo...

¡Ah! mágico Tolkien, ¡está bien que también tenga su parte en esta epica saga de paranoia sin fin! por lo demás lo de siempre, ¿en qué acabará todo esto? puede salir por cualquier sitio.

Garrulo usted, señor mio (no, es broma, que me caes bien, xdd)

¡Ále! a seguir así.

Bsss!


Fdo. El Puntico' San Marino.

Superlayo dijo...

Eva: Siempre por el más inesperado, por supuesto. Y cada vez más. No entiendo la firma, de todas formas.