martes, 26 de mayo de 2009

Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 10 (Primera parte)

- Soy Varo, el Vigilante. Desde tiempos inmemoriales, he observado el auge y caída de las civilizaciones, de los mundos, de las galaxias. Conozco todo lo que es, casi todo lo que ha sido, y mucho de lo que será. También tengo muchas ventanas a los extraños mundos paralelos de lo que podría haber sido. Pues nadie salvo un auténtico Vigilante puede verdaderamente saber lo que podría haber pasado… ¡De no ser por la mano invisible de un destino incomprensible! Por ejemplo… - Oh, por favor. –dijo una voz femenina, cortándome- El fondo cósmico queda chulísimo, personalmente me encanta, pero que no te suba a la cabeza. Eres Álvaro, convertido en un cacahuete con ínfulas de narrador, porque un tío con toga (extrañamente frustrado porque le haya vuelto a crecer el pelo) ha tenido que buscar un sustituto. - ¿Eva? ¿Qué haces aquí? - Creo que estás soñando en vez de narrar. O yo estoy soñando que narras. O narras que estoy soñando o sueñas que estoy narrando. De todas formas, aligera la narración, que no te pega nada. - ¡No critiques en demasía la narración de Varo, el nuevo Vigilante de esta Tierra, vagabunda onírica! –dijo otra voz, bastante más estentórea. - ¡¡¡Stan Lee!!! –exclamé. - ¡El mismo, fiel creyente! ¡Fui traicionado por los humanos a los que he jurado proteger, y encerrado en una fría sala por culpa de tecnología de S.H.I.E.L.D.! ¡Pero fui liberado cuando mi celda fue necesaria para proteger el muzzinium, hace tres números, allá por Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 7! - ¡Dios santo, es como si supiese todo lo que ocurre en todo momento! –dije. - ¡Y así es! No obstante, tú, sin necesidad de un curso CEAC, puedes alcanzar una mínima fracción de mi omnipotencia… ¡Yo te doy la bienvenida, hijo mío, a la sagrada corporación multiversal de Vigilantes, mis herederos narrativos por antonomasia! –dijo Stan Lee. - ¿Tiene que ponerse toca el cacahuete? –preguntó Eva. - ¡Esa será su elección, y determinará en gran parte su destino! –respondió Lee- ¡Ahora debo irme en pos de nuevos logros! ¡Narra como yo lo hubiera hecho, hijo mío! - Snif… -sollocé ligeramente- Stan Lee confía en mí… Para narrar… - Sigh. –suspiró Eva- Tal vez, entonces, debieras narrar algo. Para darle una alegría, quiero decir. Una introducción a lo que, si ese tío raro decía algo con sentido, debiera ser Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 10. - ¡De acuerdo, Eva! ¡Lo haré! Ejem, ejem… -carraspeé- Hay mundos dentro de mundos… Mundos que existen al lado del nuestro. Y en cada uno de ellos, hombres y mujeres tienen que tomar decisiones, decisiones que afectan a sus propios destinos, y tal vez al del universo. Lo sé… ¡…Porque soy el Vigilante!
- Anda que… Cualquier te aguanta ahora, majo. –comentó Eva.
“Con un fogonazo de energía, un chasquido y un potente destello de luz, los Amazing Friends y Masacre (que recordemos se habían teletransportado sin oficio ni dirección concreta, rastreando la señal de la llamada del móvil de Andrés) aparecieron en la Tierra Salvaje, en un viaje no exento de cierta brusquedad. ¿Habéis observado cuanto ha mejorado mi vocabulario desde que narro? ¡Me he esmerado!” - Bueno, chumachos, pues ya estamos aquí.dijo Masacre, ufano, mientras los Amazing Friends se levantaban, tirados como estaban por el entorno selvático circundante- Y decían que la teletransportación múltiple en terrenos no despejados podía ser peligrosa… ¡Ja!rió- Supongo que se equivocaban, ¿no? Apenas tengo un pedroso enorme en mitad del muslo, que (¡hmpf!) me sacaré en un momento, unos minutillos para curarme, y listo, podemos seguir en busca de ese pitufo color carne que buscáis. - ¡¿Qué?! –preguntó Jenny- ¿Quieres decir que esa piedra podría habernos atravesado a cualquiera de nosotros? - ¿Tienes idea de lo que nos podría haber pasado de haber ocurrido eso, sin factor curativo, anormal? –preguntó Graciela. - Por supuesto.respondió Masacre- La cabeza de algunos de vosotros hubiese reventado como un melón maduro. Eso, y que no os habríais curado, también. - Mmmpff… -se contuvo Graciela. - ¿Desvarías, o la cabeza por alguna razón concreta? –preguntó Leti, no sin cierta curiosidad científica. - Oh, por supuesto, las disfluencias teletransportadoras se sienten atraídas por las energías electromagnéticas de nuestros cerebros, por eso los errores se producen siempre en las cabezas. - Ajá. Y a ti la piedra te ha atravesado el muslo. –hizo notar Cata, enarcando las cejas. - Sip, me había manchado al comer sesos en… -Masacre pareció titubear, como con los recuerdos confusos- En esa mansión de Cable, de la que venimos, en las altas cimas peruanas.repuso finalmente. - Los sesos muertos no producen energía electromagnética. –dijo Leti. - Dios, gente, ¡un poquito de sentido del humor!exclamó Masacre- ¡Por supuesto que estaba desvariando! ¡No tengo ni idea de cómo funciona la teletransportación! - Os juro que, aunque parezca imposible, odio a este tío cada vez más según pasan las horas. –informó Graciela- Casi se me está quitando el odio hacia Andrés. - ¿Sí?preguntó Masacre, interesado- Sin duda será una forma de acabar con el subargumento de vuestra venganza hacia Andrés, y así restaurar un poco la sensación de grupo de aquí adelante en la serie. Tu razonable necesidad de venganza hacia ese tipo dificultaba las relaciones entre personajes secundarios en números siguientes de Astonishing Andrew. - ¿De qué cojones habla? –preguntó Berto, mientras Chama buscaba algo por el suelo. - Se acabó. ¡Yo le meto una piedra en el cerebro y me da igual que se le vuelva a curar, porque habrá más piedras que longanizas! –exclamó Graciela intentando abalanzarse sobre Masacre, quien la esquivó dando una voltereta y colgándose con las piernas de la rama de un árbol. - ¡Mira, mamá!dijo feliz- ¡Sin manos!exclamó, tristemente poco antes de que la rama se partiese y cayese al suelo- ¡Ouch! - ¡Lo encontré! –exclamó Chama, dejando de agacharse y levantando algo en su mano. - ¿El qué?preguntó Masacre- ¿Mi dignidad? Porque eso sería realmente estupendo… - ¡El móvil de Andrés! –respondió Chama- Esto es una prueba de que Andrés ha estado aquí, así que al menos hemos llegado al lugar correcto… Sea cual sea este lugar. - ¿Estás de broma? ¿No reconoces el sitio?preguntó nuevamente Masacre, poniéndose en pie- Lujuriosas junglas tropicales, sofocante calor tropical, restos de carne de dinosaurio tropical salpicando esos árboles tropicales un poco más allá… - Déjame adivinarlo, tío… ¿Estamos en algún sitio del jodido Trópico? –dijo Berto. - No, idiota. (Cielos, es gratificante cuando por una vez soy yo el que lo dice, y no el que recibe el comentario epitativo. O epitelial). ¡Estamos en la Antártida!respondió Masacre- ¡Más concretamente, en la Tierra Salvaje, orgulloso hogar del vibranium anti-metal, parque jurásico, triásico y cretácico todo en uno! ¡La mayor reserva natural de creación alienígena del planeta! - ¿Has estado aquí antes? –preguntó Cata. - Por supuesto, querida. Este bon vivant ha estado en todos los lugares de este pequeño mundo. Berto, como continúe teniendo incontroladas expresiones francesas mientras hablo, te consideraré directamente responsable y te mataré vivo.añadió girando ligeramente la cabeza hacia Berto- Estuve aquí con unos colegas para impedir que los mutados de Magneto, comandados por ese tal Niño Listo, utilizase el poder del taparrabos de Ka-Zar para dominar el mundo.Masacre miró a cámara- Sí, se que robarle un chiste a Nicieza no está bien, era un buen guionista, pero después de todo, lo había puesto en boca mía. - ¿Quieres decir que puedes orientarte? –preguntó Jenny ignorando la ruptura de cuarto muro de Masacre. - Eh, sí, ¿por qué no?respondió Masacre- No soy lo que se dice un experto cartógrafo de la zona, pero no es la primera vez que encuentro civilización en mitad de una selva, y además aquí tengo algunos coleguillas, como el bueno de Ka-Zar, y… ¡Cielo santo, es Karl Lykos!exclamó Masacre, señalando a un hombre que había aparecido entre los árboles. - ¿Quién? –preguntó Chama. “¡Esta pregunta será respondida a su debido tiempo, lectorzuelos, pero ahora la narración nos envía a otros lares! Más concretamente, a la base de los mutados de la Tierra Salvaje, acólitos de Niño Listo, y afincados en un palacete de piedra a la mansión del rey Louis en El Libro de la Selva. Allí, el mencionado Niño Listo explicaba a Amadeus Cho, el joven genio, los rudimentos de su plan…” - Como puedes ver, joven Cho, toda esta maquinaria, alimentada por derivaciones del vibranium, me permitirá manipular la fuerza magnética proyectada por la Tierra, y de tal forma, invertir el campo magnético planetario. –explicó Niño Listo. - No, en serio, tío. –respondió este- Aunque pudieras hacerlo, cosa que dudo, por muchas instalaciones guays que te hayas montado aquí, ¿por qué quieres hacer eso? ¿Eres un maníaco depresivo que quiere acabar con gran parte de la vida del planeta? ¡Porque de esos, a día de hoy, nos salen siete en cada paquete! –exclamó. - Años de investigación y maquinaria diseñada por el propio Magneto me han proporcionado la manera de cambiar la polaridad terrestre, mi escéptico y renuente compañero… Y así como el amo del magnetismo podría protegerse de la destrucción consiguiente, mis máquinas podrán proteger a la Tierra Salvaje de los cataclismos a nivel planetario. –Niño Listo sonrió- ¡El caos subsiguiente me permitirá liderar los restos de la sociedad junto a una élite de mutados, creando una sociedad perfecta para los genéticamente superiores! - Artificialmente. –corrigió Cho. - ¿Disculpa? –preguntó Niño Listo, ligeramente molesto. - Artificialmente modificados para ser genéticamente superiores. –se explicó Cho- Es un apaño de Magneto, ¿no es cierto? Y ni siquiera te basta para hacer funcionar ese aparato solo. - Pones a prueba mi paciencia, chico… -musitó Niño Listo.

4 comentarios:

Alvaro dijo...

YUJUUUUU, SOY UN VIGILANTE, SOY UN VIGILANTE!! me pongo a firmarte el capitulo anterior y mira lo k me ncuentro, me emocione y todo tio

pero k coño hace eva metida en mi narracion? aki hay amiguismo y pelayato de tomo y lomo!!!

x cierto, señores de marvel, saben esa serie suya d masacre guionizada por Daniel Way? patada en los cojones y Pelayo pa dentro, k studia Historia y no es k nos sobre el trabajo, gente

PELAYO FOR WRITER!!! NUFF SAID!!

Repelux dijo...

Es perdonable robarle a Nicieza la frase del taparrabos porque era graciosa. Antes de que Masacre dijera en ese comic nada del tema yo ya pensaba: Estan diciendo DEMASIADAS veces la palabra "taparrabos".
A Amadeus Cho no le falta razón en absoluto, el universo Marvel está lleno de megalomaníacos, y la mitad están en Manhattan :D

Wherynn dijo...

Kien es mi tocaya?

Mola la historia!

bs!

Superlayo dijo...

Álvaro: Ya eras Vigilante desde el número anterior, pero es comprensible que que te apoye Stan Lee te haga ilusión.
Y respecto al resto, me halagas, aunque para una serie en solitario del mercenario bocazas, tendría que ser muy imprevisible (como lo fue en su día Joe Kelly) para merecer ese honor.

Repelux: Estoy seguro que en el Universo Marvel tiene que haber psicólogos especializados en miedos al fin del mundo... ¡Pero se tratarían de miedos fundados!

Eva: Eres tú, garrula. ¿A quién si no iba a poner para ponerle los puntos sobre las íes a Álvaro?