miércoles, 20 de mayo de 2009

Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 9 (Segunda parte)

“Está por ver si Masacre abreviará realmente su historia, aunque teniendo en cuenta que tenemos que saltar de escena entremedias, es probable que aún narre medio Antiguo Testamento antes de llegar a la parte que nos (y les) interesa. Pero (y aunque alguien pudiera pensar lo contrario, teniendo en cuenta los últimos meses, ¡este es la historia del Astonishing Andrew! Y así, en una apacible choza selvática (y sin su voluptuosa esposa Shanna la Diablesa, lo que sin duda facilitaría la coherencia de su interlocutor), Ka-Zar interrogaba a Andrés acerca de sus posibles razones para viajar a su reino selvático, cumpliendo su deber como Señor de la Tierra Salvaje, defensor de la justicia y tío majo en general.” - Escucha, Andrés (si es que has escogido darme tu verdadero nombre). –enunció Ka-Zar- Los biólogos e investigadores varios que vienen a la Tierra Salvaje tienen unas acreditaciones que impiden que yo y mi tribu les enviemos a la Patagonia en el siguiente barco de la ONU. Así evitamos que las corporaciones y demás fauna “civilizada” acabe con el vergel territorio que protejo. - ¡Sí, lo pillo, lo pillo! –respondió Andrés- ¿Pero que tiene que ver eso con interrumpir mis técnicas de seducción patentada con la adorable Nasheera, Kazi? - Debes de ser un actor estupendo para hacer tan bien de idiota… -suspiró el señor de la Tierra Salvaje- Tiendo a desconfiar de la gente que no sólo no trae acreditaciones para venir aquí, sino que además tiene entrenamiento como para acabar con dinosaurios prácticamente con las manos desnudas, y me cuenta historias inverosímiles sobre monstruos de mantequilla de cacahuete y team-ups con la Patrulla-X. - Hijo, pues no se de que te extrañas… -comentó Andrés- ¿No los conoces tú de varias veces por aquí, literalmente en el culo del mundo? ¿Por qué no iban a pasarse por Vigo? Oye, y ahora que lo pienso… -dijo pensativo, con una media sonrisa- Tú eres un Lord inglés, ¿no es cierto? ¿Quiere decir eso que formas parte de la Commonwealth? - ¿Eh? –preguntó sorprendido Ka-Zar- Bueno, sí, ¿a que se supone que viene eso ahora? - ¡Porque creo que son las cinco o’clock, y en honor a su majestad la Reina Victoria, sonarán las campanas reales! –dijo Andrés pegándole una soberana patada en la entrepierna a su interlocutor, y dirigiéndose fuera de la cabaña- Probablemente haya sido el peor chiste que haya hecho en mi vida… -murmuró para sí mientras lo hacía. De repente, una figura de resaltadas curvas se interpuso en su camino- Vaya… ¡Hoooooola, enfermera! –exclamó Andrés, segundos antes de que un puñetazo le diese en la cara, dejándolo inconsciente. “Mientras tanto, a unos cuantos kilómetros de allí, Kraven el Cazador se refocilaba en su afición preferida (el listillo que ha dicho macramé, le he oído: fuera), cazando bestias más peligrosas que las que había podido encontrar en África, apenas armado con algo más que un machete, y sus propios y mortales brazos entrenados durante luengos lustros con ejercicio físico y pociones selváticas. No obstante, puede que incluso Sergei Kravinoff se haya encontrado algo mayor de lo que puede tragar, puesto que ahora no se enfrenta a clásicos como dinosaurios carnívoros, hombres serpiente o topos diabólicos, sino al fiel amigo de Ka-Zar, el tigre dientes de sable más conocido a este lado del río Pecos, miembro fundador de los Vengadores Mascotas, en definitiva… ¡A Zabú!” - ¡Ja! –rió Kraven alegre mientras luchaba contra las poderosas ancas del tigre dientes de sable, alejándole a distancia suficiente de su cuello- ¡Peleas como una leona, pero Sergei Kravinoff ha utilizado a leonas de montura, y ha roto la espalda a panteras negras con las manos desnudas! –Zabú ejerció más presión aún, con las garras enhiestas- ¡Kraven ha salido vivo de todas mis luchas, y ha eludido sin dificultad incluso a las asociaciones de animales! –Kraven se permitió ceder para voltear a Zabú por encima de su espalda, lanzándolo contra un árbol y girándose con rapidez para encararlo- ¡Nuestra lucha es poco más que un divertimento antes de completar el último intrincado movimiento de ballet ruso que conforma tu muerte! –añadió sacando una pistola y lanzando varios disparos, que no consiguieron dar a Zabú. Este gruñó, acercándose lentamente- Se lo que estás pensando… ¿Ha disparado cinco o seis veces? –varias explosiones resonaron, haciendo caer el árbol sobre el tigre dientes de sable, aprisionándolo y dejándolo inmóvil e indefenso- No importa, incluso uno menos hubiese servido para tumbarte el árbol encima. Ahora déjame obtener un trofeo digno de mis legendarias habilidades de caza… -añadió echando una mano a su puñal y acercándolo al comienzo de uno de los colmillos de Zabú… “Aproximadamente al tiempo que Kraven se prepara para mutilar animosamente a la mascota de Ka-Zar, en la base de Niño Listo, y por extensión, de los mutados de la Tierra Salvaje, el joven Amadeus Cho dejaba de revisar la sombría habitación en la que había sido enterrado (en busca de taras que pudiese aprovechar para escapar) al entrar en ella una mujer con una bandeja de comida y bebida. Por supuesto, el joven Cho corrió raudo y veloz cual correcaminos en celo hacia la puerta, pero lo único que conseguiría (mientras la anciana mujer se apartaba ligeramente de la abertura) sería no sólo que Barbarus, el mutado con dos extremidades más que el resto de los mortales, se interpusiese en su camino, sino que además le golpease con dos de sus manos, arrojándole hacia atrás.” - ¡Ouch! –se quejó Amadeus ante el golpe, que le envió un metro más allá haciéndole caer sobre sus posaderas. - Toma, chico, come la buena comida que te trae Mah-Lakar… -ofreció la anciana a Cho cerrando la puerta tras de sí, mientras este se tocaba dolorido el trasero. - Olvídelo, señora… -respondió Cho, desafiante- Si tuviese intención de drogarme, estaría lamiendo los líquenes de esta mohosa celda en busca de psicotrópicos. - Oh, no seas estúpido, chico. –replicó Mah-Lakar- Si mi hijo se hubiese tomado todas estas molestias para matarte, lo hubiese hecho ya, y con algo más atractivo a la vista de sus bravucones amigos. –dijo posando la bandeja en la mesa, mientras se sentaba en una de las banquetas- Y si, por lo poco que he conseguido enterarme, si es que por alguna razón necesita poner esa cabeza tuya a funcionar, no va a echarte jugo de sapo almizclero en el cocido. - ¿Niño Listo es tu hijo? –preguntó Cho- ¿Pero no es el líder de todos estos mutantes a la carta? Quiero decir, si yo fuese el jefe de algo, a mi madre la tratarían a cuerpo de rey, no la tendría sirviendo sopa de (ugh) lo que parece ser agua de pantano a los prisioneros. - Tus padres murieron antes de que comenzases a ser un hombre, ¿no es cierto, chico? –respondió Mah-Lakar- Lo menos que le interesa a un joven ebrio de poder es a una madre detrás recriminándole lo que hace mal. Sabía que Mah-Nakor terminaría mal cuando empezó a relacionarse con ese Magneto, pero desde que murió su padre, no hubo manera de meterle en vereda. - ¿Sabes que hablas muy bien para estar en una jungla viviendo en sociedad tribal, viejecilla de lengua afilada? –dijo Cho. - Bueno, la tecnología que mantiene el clima tropical de la zona activo tiene un cierto componente telefásico, o algo así le oí decir a mi hijo hace tiempo… -respondió Mah-Lakar- Hace que todos nos entendamos medianamente. Y no seas condescendiente conmigo, chico. Más saben los dioses del pantano por viejos que por dioses, y Mah-Lakar ha vivido mucho. –se levantó de la banqueta y se dirigió hacia la puerta- Ahora come y descansa, probablemente vengan a buscarte en unas horas, para trabajar en lo que sea que hagas. Ah, si se hubiese puesto a trabajar el hierro, como su padre… -masculló mientras abandonaba la sala, cerrando la puerta tras de sí. - Genial… -dijo Cho- En serio, ¿cómo narices voy a salir de aquí sin ayuda de Herc? “Mientras Cho meditaba su situación, los Astonishing Friends conseguían al fin una explicación medianamente coherente de boca del mercenario bocazas, a pesar de para ello debieron escuchar antes una representación forzosa de sus desquiciadas aventuras para explicar como había llegado en primer lugar a Vigo. Ofrecemos únicamente un breve extracto para no aburrir demasiado.” - Y así fue como Audrey Hepburn se convirtió en my first lady, por un día… -terminó Masacre- Ah, que recuerdos… - Creo que no volveré a ver esos bolsos de cine clásico de la misma forma… -comentó Jenny a Cata. - ¡Ey! ¿Cómo sabías que fue con un bolso? ¿Tú también rompes el cuarto muro, prenda?preguntó Masacre, interesado. - ¡Ella no se, pero yo te voy a romper el cuarto molar, como no nos digas donde está Andrés YA! –amenazó Graciela avanzando hacia Masacre agresivamente. - Vale, vale… -se defendió Masacre- Bien, después de que el mundo comenzase a volverse algo interesante presupongo que este alegre y parlanchín mercenario se refiere a cuando Andrés tuvo en sus manos el Cubo Cósmico y desató el caos por doquier- el gobierno panameño me contrató para alejar y/o derribar (sino matar) a una polilla desasosegadoramente grande, que asolaba su país. - Wade, ya les has tenido bastante tiempo con tus chorradas. Diles lo que pasó de una vez. –recriminó Cable. - Tristemente es cierto. Lo vi en el telediario. Cuando acechan las polillas, ¡uuuuuh…! –comentó Jenny- ¿Qué? Vale, era en Se lo que hicisteis… -dijo al ver como el resto la miraban raro. - Mi mala suerte hizo que fuese una polilla acorazada eléctrica, por lo que fui volando sobre un acorazado intermitente hasta Galicia, con puñales tan poco efectivos como los comentarios hirientes de Mickey Mouse.continuó Masacre- No obstante, pareció reaccionar cuando le até las antenas a otros pelillos, y cayó al agua. De la que subía al muelle desde el agua me cayó un enano al lado, así que lo cogí por si necesitase un cebo para la polilla y lo subí. Pero entonces me hablasteis vosotros y la última vez que lo llevaba un hombretón peludo, en lontananza… -dijo pensativo- Para entonces yo ya me había preocupado de hacerme pasar por Andrés por dos razones. Primera: parece tener una vida espectacularmente cómoda y atractiva por razones que escapan a mi comprensión, ya que no he tenido tiempo para leerme What If Astonishing Andrew Got the Cosmic Cube? Y segunda: evitar ser detectado por el gobierno gallego, que me busca desde que casi hago estallar la plaza del Obradoiro, hace unos años. - Bueno, parece que eso lo resuelve todo… -repuso Berto cruzando los brazos con gesto de autosuficiencia. - ¡En efecto!exclamó Masacre repanchingándose en el sofá, subiéndose un poco la máscara y encendiendo una pipa. - ¡En efecto, eso lo resuelve todo, menos quien se llevó a Andrés, dónde, y porqué, subnormales! –replicó Graciela- ¡Y deja de ver reposiciones de Se ha escrito un crimen, Berto!

5 comentarios:

Repelux dijo...

"el listillo que ha dicho macramé, le he oído: fuera"
Ahora no puedo borrarme la imagen de un Kraven dibujado por Kirby haciendo macramé.

Wherynn dijo...

Macrame, Aphra Behn!

Gracioso y muy largo, en tu linea, xdd.

bs!

P.D. Si me kieres prestar Sandman en junio hasta lo leeria y todo.

John Wheel dijo...

"Parece tener una vida espectacularmente cómoda y atractiva por razones que escapan a mi comprensión"

¿Le parece más atractiva la vida de un adicto al porno que la de un mercenario? Eso dice mucho de Wade.

Whers dijo...

Juan Rueda...

Superlayo dijo...

Repelux: Sería bastante divertido, sobre todo teniendo en cuenta el dibujo cuadradote-heroico de Kirby, que creo que jamás llegó a dibujar a Kraven (vamos, rara vez dibujó a Spider-Man, así que dudo mucho que lo hiciera con Kraven).

Eva: ¡Ahora no lo tengo íntegro!

Paco: ¿Quién ha dicho que Wade no sea adicto al porno? :p En serio, probablemente Masacre continuaría ejerciendo de mercenario si fuese muchi-millonario, pero tendría más dinero para armas y otras excéntricas exquisiteces.