viernes, 29 de mayo de 2009

Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 10 (Segunda parte)

“Mientras, aún en la Tierra Salvaje, y no demasiado lejos de allí, habíamos dejado a Masacre, nuestro mercenario preferido, con la palabra en la bocaza. Y puesto que probablemente decidirá declarar una guerra santa contra los Vigilantes y sus allegados si la situación se alarga durante más tiempo, lo más adecuado será que veáis respondida al fin la pregunta de Chama. ¿Quién (o qué) es Karl Lykos?” - ¡Saurón, el ridículo enemigo mutante, mordido por un pterodácticlo radiactivo que tomó un nombre de Tolkien antes de que todo el mundo supiese cosas de la Tierra Media (Saurón, no el pterodáctilo), y que no se parece a un gran ojo en llamas en absoluto! ¡Lo sé todo sobre él, lo leí en un Handbook!gritó Masacre- ¡Aprestad vuestras armas, camaradas, pues ansía chuparos la energía para convertirse en un pterodáctilo verde e hipnosapo!advirtió. - Como intente chuparme algo le parto la boca. –respondió Berto preparando sus puños. - Lo cierto es que estoy intentado dejarlo. –dijo Lykos- Además, mi cuerpo solo canaliza la energía mutante. Y el pterodáctilo que me mordió hace años no era radiactivo… Creo. - ¡Yo soy mutante e irradio carisma y simpatía!dijo Masacre- ¡Así que aléjate de mi, viuda negra! Mmm… No tendría ningún problema en que la Viuda Negra se me acercase, por otra parte… - Por la ropa que llevas y lo mucho que hablas, debes de ser Masacre, ¿no? –preguntó Lykos- Ka-Zar me ha hablado de ti. Dice que puedes ser más pesado que una cucaracha cantarina en celo, pero que en el fondo tienes buen corazón. - Por supuesto (a ambas cosas, cucarachiles y masacrátiles). ¡Soy un truhán, pero también soy un señor!dijo Masacre. - ¿Cucaracha cantarina en celo? –preguntó Jenny. - ¿Qué puedo decir? –dijo Lykos encogiéndose de hombros- En la Tierra Salvaje tienen dichos extraños. Pero adecuados, de todas formas. Esas cucarachas son verdaderamente pesadas, cuando están en celo. Shanna ha jurado matar a quien les enseñó el cante jondo. - ¿Y esa es tu misión aquí, en medio de ninguna parte?preguntó Masacre- ¿Averiguar quien maldijo a este paradisíaco oasis salvaje con las flamencadas? - En realidad estaba siguiendo la pista a un tráfico ilegal de vibranium, que sospecho me conduzca a la base de Niño Listo y sus mutados –respondió Lykos. - ¡Niño Listo! ¡Mi archinémesis de la Tierra Salvaje!exclamó Masacre- Por supuesto, solo su prodigiosa y depravada mente criminal mutada podría haber ideado el flamenco como arma… ¡Apuesto a que planea utilizar sus cucarachas con la Tierra Salvaje como caja de resonancia para así aflamencar al resto del planeta! ¡Aprestaos, camaradas, y acompañemos a nuestro amigo Saurópodo para acabar con esa amenaza, salvar el mundo y obtener una superproducción de Hollywood por el camino! - ¿Archienemigo? Creía que sólo te lo habías encontrado una vez… -comentó Lykos. - ¡Minucias! ¡Futesas!respondió Masacre- C’est la guerre, mon amis! ¡Y será mejor que intentes morir en combate, Berto, porque este afrancesamiento conllevará por mi parte (y hacia la tuya) una muerte lenta y dolorosa! - Entiendo que hayas cogido cariño a amenazar a Berto, Masacre… -dijo Chama- Pero dejando eso aparte, es importante el recordar que hemos venido aquí en busca de Andrés, y no tenemos tiempo para heroicas aventuras. - ¿Andrés? ¿Andrés Basteiro? - Sí. –respondió Leti­- ¿Lo has visto? - Bueno, fue recogido por aquí por algunos guerreros de Ka-Zar, volvió a la aldea como un héroe por haber cazado un dinosaurio prácticamente con las manos desnudas… -dijo Lykos. - Un tipo duro, vuestro colega… -comentó Masacre- Yo suelo usar guantes. Y espadas. - Suena poco creíble, pero cosas más raras se han visto. ­–dijo Cata- ¿Te importaría llevarnos ante tu líder, delgadito? - La verdad, sí. –respondió Lykos- Esta misión tiene la máxima prioridad. De todas formas, tan sólo será un primer reconocimiento, por lo que podéis acompañarme. Será mejor que dejaros en mitad de la selva solos (incluso con Masacre) y desorientados, y luego os llevaré con vuestro amigo, si es que aún sigue en la aldea. - ¡Ay, pero que majo es!dijo Masacre dándole un besazo en la mejilla, aún con la máscara puesta- Vamos, es que como además nos haya traído malvaviscos para comer, os maniato a las cuatro para que haga lo que le plazca con vosotras. - ¡Eh! –exclamaron al unísono Cata, Graciela, Jenny y Leti. “En el momento que esta conversación tenía lugar, en la mencionada aldea del ampliamente citado Ka-Zar, este preparaba a los más fornidos y belicosos de su tribu para realizar un rastreo (no, en plan gymkhana no) del desaprensivos cazador que no sólo había herido gravemente a Zabú (el adorado tigre dientes de sable de Ka-Zar), sino que además le había mutilado, arrancándole un colmillo.” - ¡Canastos, Scooby! –exclamó Andrés para sí mismo, mientras reposada encadenado en una choza- ¡Esta vez sí que la has hecho buena, memo! Si Ka-Zar y sus alegres bandoleros no encuentran al Ratoncito Pérez ese van a volver con ganas de marcha, y es probable que yo sea su saco de boxeo preferido… ¡O algo peor! Parece que tendrás que pensar como nunca has pensado para librarte de esta, mein freund… ¿Y desde cuándo se alemán? Piensa, Andrés, piensa… - O duerme… -sugirió una tenue voz. - O duermo… Sí, ¿por qué no? –dijo Andrés quedándose sopa en pocos segundos. En medio minuto, despertó bruscamente- Bien. Tomemos cartas en el asunto, o este idiota conseguirá que nos maten. Quiero decir más de lo habitual. ¡Nasheera, princesa mía! –exclamó hacia fuera. - Tengo órdenes de no desatarte, Andrés Basteiro, hasta que Ka-Zar demuestre que no has tenido nada que ver con la mutilación de nuestro amado Zabú. –replicó Nasheera asomando la cabeza en la choza. - ¿Cómo hubiera podido hacer algo tan horrible, aunque hubiera querido? ¡Estaba siendo interrogado por Ka-Zar en persona, en ese momento! –replicó Andrés- De todas formas, no preciso que me desates, mi bella aborigen, sino apenas que me lleves al exterior, ante Ka-Zar y sus oriundos guerreros, a quienes deseo arengar como merecen. - Supongo que no debería haber ningún problema con respecto a eso… -dijo Nasheera, cogiendo a Andrés en brazos y cargándolo hacia el centro de la aldea, donde todos los ojos se centraron en él. - ¡Camaradas selváticos! –gritó Andrés- ¡Yo…! –calló momentáneamente- Nasheera, cielo, ¿podrías ayudarme a levantarme? Aunque no sea capaz de caminar, ayudará, ya soy bastante bajito de por sí, muchas gracias. –una vez que Nasheera lo ayudó, continuó hablando- Camaradas selváticos, Lord Plunder, Lady Shanna… He de confesaros una cosa… ¡Conozco la identidad de aquel que hirió a Zabú, esa noble bestia de tiempos pretéritos! –hizo un silencio adecuado para dejar que las palabras calasen en su audiencia, mientras Ka-Zar le miraba ceñudo- Pero, ¡ay!, tanto él como sus cómplices me habían hecho mal a mí mismo, y mi honor me exigía venganza en solitario. - Más te vale que este show vaya a llevar a algún lado, Basteiro… -dijo Ka-Zar. - Claro que llevará a algún lado, Lord Plunder… -respondió Andrés- ¡A la justa venganza que tú, y tu pueblo contigo, merece contra esos canallas! –gritó- ¡Me refiero, claro está, al infame cazador Sergei Kravinoff, y a su patrón, Niño Listo, que me raptaron de Vigo confundiéndome con un joven genio! ¡Que el cazador se convierta en presa! ¡Que el niño reciba su apropiado correctivo! ¡Muerte a los raptores, a los agresores! ¡Justicia y muerte! –gritó mientras los guerreros de Ka-Zar lo coreaban, y Nasheera lo miraba con admiración. - ¿Un joven genio? –preguntó Shanna a Ka-Zar en voz baja- ¿Crees que esto tiene que ver con la prospección de vibranium que enviamos a controlar por Lykos? - No lo se… -respondió Ka-Zar con sinceridad- Pero sea lo que sea en lo que se ha envuelto Niño Listo, no puede ser nada bueno. Esta incursión se ha vuelto aparentemente más importante que mi simple venganza contra ese cazador… “¡No importa el problema, no importa la solución! ¡Me quedo con lo poco que queda, Cho metido en un buen follón! Ajeno a todo lo ocurrido en la kazárica aldea, esta vez se acabaron las bravatas y los vaciles, porque tendrá que trabajar duramente en la máquina de Niño Listo para ponerla en funcionamiento, o deberá enfrentarse a las dolorosas (y me refiero físicamente) consecuencias.” - Mira, chico, la cosa es bastante sencilla. –explicó Niño Listo- He llegado a un punto en el que para hacer funcionar esta maquinaria, no necesito mi superinteligencia lógica, sino tu superinteligencia intuitiva. Así que vas a programar, a ojo de buen cubero (algo que se que podrás hacer sin gran dificultad) las modificaciones de fuerzas magnéticas exactas que tengo que hacer para conseguir lo que deseo. - ¿O? –replicó Cho, con cierta chulería. - O tu querida cuidadora, Mah-Lakar, se verá obligada a sufrir desagradables torturas… -dijo Niño Listo señalando una puerta en donde Barbarus hacía entrar a la citada Mah-Lakar. - Tío, que sólo la conozco desde hace un día. -dijo Cho- Y tampoco nos llevamos también. Eso ya sin hablar de que es tu madre, animal. - Si hubieses sido un chico normal, probablemente estaría avergonzándote ahora delante de tus amigos sin proponérmelo, Mah-Nakor… -comentó la interfecta- Pero veo que tus asombrosos poderes dados por Magneto te permiten hacerlo perfectamente tú solo… - ¡Silencio, madre! –gritó Niño Listo, exasperado- ¡Barbarus, llévala de nuevo a su celda! ¡Y tú, Cho, si no cooperas, haré que te den latigazos, pero te trataré para que no te desangres, y no pararé hasta que tengas la espalda como la Pantera Rosa! - Una vez llegó hasta la costa unos cómics de la Pantera Rosa. Mah-Nakor no dejaba de leerlos, incluso aunque eran historias bastante infantiles... –explicó Mah-Lakar a Cho, ante el comprensible enarcamiento de cejas de este, provocado por la inusitada referencia pop realizada por el selvático Niño Listo. - ¡A la celda, he dicho! –ordenó Niño Listo- ¡Y tú, a trabajar! - Bueno, al menos tendré a mi disposición algún tipo de planos o bases de datos de los proyectos que tengas registrados con uso del magnetismo, ¿no? Porque lo instintivo tiene que tener alguna base, y no sólo nutricional. –dijo Cho. - Los ordenadores de aquí están enlazados con todos los proyectos que pides. ¡Pero nada de manipular la maquinaria! Todo está perfectamente y lo revisaré antes de activarla. Únicamente tendrás que alinear las fuerzas magnéticas, y si lo haces correctamente, te ganarás un buen lugar dentro del Nuevo Orden… - Que ilusión… -suspiró Cho- Seguro que incluso podré tener mi propio tronco-móvil… - Barbarus, vigílale y que no haga nada extraño –ordenó Niño Listo- Volveré en una hora, hora y media como mucho. No necesitarás mucho más que eso para obtener los primeros resultados.

martes, 26 de mayo de 2009

Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 10 (Primera parte)

- Soy Varo, el Vigilante. Desde tiempos inmemoriales, he observado el auge y caída de las civilizaciones, de los mundos, de las galaxias. Conozco todo lo que es, casi todo lo que ha sido, y mucho de lo que será. También tengo muchas ventanas a los extraños mundos paralelos de lo que podría haber sido. Pues nadie salvo un auténtico Vigilante puede verdaderamente saber lo que podría haber pasado… ¡De no ser por la mano invisible de un destino incomprensible! Por ejemplo… - Oh, por favor. –dijo una voz femenina, cortándome- El fondo cósmico queda chulísimo, personalmente me encanta, pero que no te suba a la cabeza. Eres Álvaro, convertido en un cacahuete con ínfulas de narrador, porque un tío con toga (extrañamente frustrado porque le haya vuelto a crecer el pelo) ha tenido que buscar un sustituto. - ¿Eva? ¿Qué haces aquí? - Creo que estás soñando en vez de narrar. O yo estoy soñando que narras. O narras que estoy soñando o sueñas que estoy narrando. De todas formas, aligera la narración, que no te pega nada. - ¡No critiques en demasía la narración de Varo, el nuevo Vigilante de esta Tierra, vagabunda onírica! –dijo otra voz, bastante más estentórea. - ¡¡¡Stan Lee!!! –exclamé. - ¡El mismo, fiel creyente! ¡Fui traicionado por los humanos a los que he jurado proteger, y encerrado en una fría sala por culpa de tecnología de S.H.I.E.L.D.! ¡Pero fui liberado cuando mi celda fue necesaria para proteger el muzzinium, hace tres números, allá por Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 7! - ¡Dios santo, es como si supiese todo lo que ocurre en todo momento! –dije. - ¡Y así es! No obstante, tú, sin necesidad de un curso CEAC, puedes alcanzar una mínima fracción de mi omnipotencia… ¡Yo te doy la bienvenida, hijo mío, a la sagrada corporación multiversal de Vigilantes, mis herederos narrativos por antonomasia! –dijo Stan Lee. - ¿Tiene que ponerse toca el cacahuete? –preguntó Eva. - ¡Esa será su elección, y determinará en gran parte su destino! –respondió Lee- ¡Ahora debo irme en pos de nuevos logros! ¡Narra como yo lo hubiera hecho, hijo mío! - Snif… -sollocé ligeramente- Stan Lee confía en mí… Para narrar… - Sigh. –suspiró Eva- Tal vez, entonces, debieras narrar algo. Para darle una alegría, quiero decir. Una introducción a lo que, si ese tío raro decía algo con sentido, debiera ser Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 10. - ¡De acuerdo, Eva! ¡Lo haré! Ejem, ejem… -carraspeé- Hay mundos dentro de mundos… Mundos que existen al lado del nuestro. Y en cada uno de ellos, hombres y mujeres tienen que tomar decisiones, decisiones que afectan a sus propios destinos, y tal vez al del universo. Lo sé… ¡…Porque soy el Vigilante!
- Anda que… Cualquier te aguanta ahora, majo. –comentó Eva.
“Con un fogonazo de energía, un chasquido y un potente destello de luz, los Amazing Friends y Masacre (que recordemos se habían teletransportado sin oficio ni dirección concreta, rastreando la señal de la llamada del móvil de Andrés) aparecieron en la Tierra Salvaje, en un viaje no exento de cierta brusquedad. ¿Habéis observado cuanto ha mejorado mi vocabulario desde que narro? ¡Me he esmerado!” - Bueno, chumachos, pues ya estamos aquí.dijo Masacre, ufano, mientras los Amazing Friends se levantaban, tirados como estaban por el entorno selvático circundante- Y decían que la teletransportación múltiple en terrenos no despejados podía ser peligrosa… ¡Ja!rió- Supongo que se equivocaban, ¿no? Apenas tengo un pedroso enorme en mitad del muslo, que (¡hmpf!) me sacaré en un momento, unos minutillos para curarme, y listo, podemos seguir en busca de ese pitufo color carne que buscáis. - ¡¿Qué?! –preguntó Jenny- ¿Quieres decir que esa piedra podría habernos atravesado a cualquiera de nosotros? - ¿Tienes idea de lo que nos podría haber pasado de haber ocurrido eso, sin factor curativo, anormal? –preguntó Graciela. - Por supuesto.respondió Masacre- La cabeza de algunos de vosotros hubiese reventado como un melón maduro. Eso, y que no os habríais curado, también. - Mmmpff… -se contuvo Graciela. - ¿Desvarías, o la cabeza por alguna razón concreta? –preguntó Leti, no sin cierta curiosidad científica. - Oh, por supuesto, las disfluencias teletransportadoras se sienten atraídas por las energías electromagnéticas de nuestros cerebros, por eso los errores se producen siempre en las cabezas. - Ajá. Y a ti la piedra te ha atravesado el muslo. –hizo notar Cata, enarcando las cejas. - Sip, me había manchado al comer sesos en… -Masacre pareció titubear, como con los recuerdos confusos- En esa mansión de Cable, de la que venimos, en las altas cimas peruanas.repuso finalmente. - Los sesos muertos no producen energía electromagnética. –dijo Leti. - Dios, gente, ¡un poquito de sentido del humor!exclamó Masacre- ¡Por supuesto que estaba desvariando! ¡No tengo ni idea de cómo funciona la teletransportación! - Os juro que, aunque parezca imposible, odio a este tío cada vez más según pasan las horas. –informó Graciela- Casi se me está quitando el odio hacia Andrés. - ¿Sí?preguntó Masacre, interesado- Sin duda será una forma de acabar con el subargumento de vuestra venganza hacia Andrés, y así restaurar un poco la sensación de grupo de aquí adelante en la serie. Tu razonable necesidad de venganza hacia ese tipo dificultaba las relaciones entre personajes secundarios en números siguientes de Astonishing Andrew. - ¿De qué cojones habla? –preguntó Berto, mientras Chama buscaba algo por el suelo. - Se acabó. ¡Yo le meto una piedra en el cerebro y me da igual que se le vuelva a curar, porque habrá más piedras que longanizas! –exclamó Graciela intentando abalanzarse sobre Masacre, quien la esquivó dando una voltereta y colgándose con las piernas de la rama de un árbol. - ¡Mira, mamá!dijo feliz- ¡Sin manos!exclamó, tristemente poco antes de que la rama se partiese y cayese al suelo- ¡Ouch! - ¡Lo encontré! –exclamó Chama, dejando de agacharse y levantando algo en su mano. - ¿El qué?preguntó Masacre- ¿Mi dignidad? Porque eso sería realmente estupendo… - ¡El móvil de Andrés! –respondió Chama- Esto es una prueba de que Andrés ha estado aquí, así que al menos hemos llegado al lugar correcto… Sea cual sea este lugar. - ¿Estás de broma? ¿No reconoces el sitio?preguntó nuevamente Masacre, poniéndose en pie- Lujuriosas junglas tropicales, sofocante calor tropical, restos de carne de dinosaurio tropical salpicando esos árboles tropicales un poco más allá… - Déjame adivinarlo, tío… ¿Estamos en algún sitio del jodido Trópico? –dijo Berto. - No, idiota. (Cielos, es gratificante cuando por una vez soy yo el que lo dice, y no el que recibe el comentario epitativo. O epitelial). ¡Estamos en la Antártida!respondió Masacre- ¡Más concretamente, en la Tierra Salvaje, orgulloso hogar del vibranium anti-metal, parque jurásico, triásico y cretácico todo en uno! ¡La mayor reserva natural de creación alienígena del planeta! - ¿Has estado aquí antes? –preguntó Cata. - Por supuesto, querida. Este bon vivant ha estado en todos los lugares de este pequeño mundo. Berto, como continúe teniendo incontroladas expresiones francesas mientras hablo, te consideraré directamente responsable y te mataré vivo.añadió girando ligeramente la cabeza hacia Berto- Estuve aquí con unos colegas para impedir que los mutados de Magneto, comandados por ese tal Niño Listo, utilizase el poder del taparrabos de Ka-Zar para dominar el mundo.Masacre miró a cámara- Sí, se que robarle un chiste a Nicieza no está bien, era un buen guionista, pero después de todo, lo había puesto en boca mía. - ¿Quieres decir que puedes orientarte? –preguntó Jenny ignorando la ruptura de cuarto muro de Masacre. - Eh, sí, ¿por qué no?respondió Masacre- No soy lo que se dice un experto cartógrafo de la zona, pero no es la primera vez que encuentro civilización en mitad de una selva, y además aquí tengo algunos coleguillas, como el bueno de Ka-Zar, y… ¡Cielo santo, es Karl Lykos!exclamó Masacre, señalando a un hombre que había aparecido entre los árboles. - ¿Quién? –preguntó Chama. “¡Esta pregunta será respondida a su debido tiempo, lectorzuelos, pero ahora la narración nos envía a otros lares! Más concretamente, a la base de los mutados de la Tierra Salvaje, acólitos de Niño Listo, y afincados en un palacete de piedra a la mansión del rey Louis en El Libro de la Selva. Allí, el mencionado Niño Listo explicaba a Amadeus Cho, el joven genio, los rudimentos de su plan…” - Como puedes ver, joven Cho, toda esta maquinaria, alimentada por derivaciones del vibranium, me permitirá manipular la fuerza magnética proyectada por la Tierra, y de tal forma, invertir el campo magnético planetario. –explicó Niño Listo. - No, en serio, tío. –respondió este- Aunque pudieras hacerlo, cosa que dudo, por muchas instalaciones guays que te hayas montado aquí, ¿por qué quieres hacer eso? ¿Eres un maníaco depresivo que quiere acabar con gran parte de la vida del planeta? ¡Porque de esos, a día de hoy, nos salen siete en cada paquete! –exclamó. - Años de investigación y maquinaria diseñada por el propio Magneto me han proporcionado la manera de cambiar la polaridad terrestre, mi escéptico y renuente compañero… Y así como el amo del magnetismo podría protegerse de la destrucción consiguiente, mis máquinas podrán proteger a la Tierra Salvaje de los cataclismos a nivel planetario. –Niño Listo sonrió- ¡El caos subsiguiente me permitirá liderar los restos de la sociedad junto a una élite de mutados, creando una sociedad perfecta para los genéticamente superiores! - Artificialmente. –corrigió Cho. - ¿Disculpa? –preguntó Niño Listo, ligeramente molesto. - Artificialmente modificados para ser genéticamente superiores. –se explicó Cho- Es un apaño de Magneto, ¿no es cierto? Y ni siquiera te basta para hacer funcionar ese aparato solo. - Pones a prueba mi paciencia, chico… -musitó Niño Listo.

sábado, 23 de mayo de 2009

Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 9 (Última parte)

“Sí, parece que nuestros amigos han encontrado algunas respuestas, pero no las que esperaban… ¿Más misterios resueltos acechan en el futuro? ¿Descubrirán alguna vez que ha sido de Andrés? ¿Ocurrirá todo esto en este mismo número? ¡La respuesta es sí, sí, y otra vez sí, como podréis observar si seguís la trama que yo, el cacahuete funky, os presento! Así, viramos nuestra atención nuevamente hacia la Tierra Salvaje, en donde un inconsciente Andrés volvía gradualmente al mundo de los vivos, solo para encontrarse con un nuevo interrogatorio (y cabe pensar que más enérgico) por parte del alegre Ka-Zar, orgulloso patrocinador de Taparrabos Turner. ¡Recuerden, si no son Turner, no son taparrabos!” - Mira, Andrés, yo soy un hombre razonable… -oyó Andrés comenzar a decir a Ka-Zar, mientras abría los ojos. - ¿Y que tal llevas eso de la razonabilidad con colgarme boca abajo en una especie de escudo tribal-diana, en una estancia llena de lanzas y cuchillos afilados, prenda? –replicó Andrés sarcásticamente. - Ah, bueno. –repuso Ka-Zar- Eso es cosa de mi mujer. Yo no te guardo tanto rencor por aquella patada, pero ella… Lo de ella es una cosa completamente distinta. - Como hayas hecho que rinda menos en la cama, no te va a hacer falta llevarte un souvenir para recordar la Tierra Salvaje, enano. –amenazó Shanna, apodada la diablesa, enarbolando un afilado cuchillo en una de sus manos. - Eh, eh, eh, eh, eh. –se defendió Andrés- ¿Tenéis montado un festival turístico aquí y luego el rubiales me echa un discurso acerca de la necesidad de proteger el medio ambiente? ¡Unos monopolistas de mierda, eso es lo que sois! ¡Cerdos! –calló de golpe al recibir un bofetón de Shanna, que se había acercado con la sigilosa agilidad de un felino. - El siguiente irá a los pendientes reales, idiota. –amenazó nuevamente Shanna. - ¿Cómo llega el argot hasta aquí? –se preguntó Andrés, antes de encogerse ante el rodillazo recibido en la entrepierna. - ¿He comentado que se encuentra en uno de esos días del mes? –añadió Ka-Zar. - ¿Quieres llevar tú también? –preguntó Shanna echando una furiosa mirada a su espalda. - No, no… -se excusó Ka-Zar- El cielo me libre… - Gran Ka-Zar… -llamó Nasheera entrando en la sala- ¿Andrés? –preguntó extrañada al ver como se encontraba el interfecto. - ¡Nasheera, cariño! –exclamó Andrés, con un hilo de voz, al ver a ésta entrar en la cabaña- ¡No es lo que parece, lo prometo! –intentó defenderse alzando las manos. Paradójicamente, y en la postura en la que estaba, hacia abajo- Shanna-Banana y Ka-zi sólo tienen la absurda idea de que soy un espía resultón… ¡Cuando lo único que quiero hacer es advertirles de que hay un cazador aún más salvaje que el menda suelto por ahí, y que cualquiera de vuestros amigüitos selváticos podrían correr un grave peligro por su culpa! –alegó con cara de inocencia angelical- ¡Lo juro por San Epifrasio! –añadió- ¡Incluso ese adorable peluche con grandes cuchillas dentales podría resultar herido! - Precisamente… -susurró Nasheera con apenas un hálito de voz- El gran tigre Zabú se ha desplomado herido hace apenas unos minutos, frente a la entrada de la aldea. - ¿Zabú? ¿Herido? ¿Pero cómo…? –comenzó a preguntar Ka-Zar, ante la compungida cara de Nasheera. - Desconocemos quien puede haberlo hecho, gran Ka-Zar, pero parecen haberle cortado uno de sus colmillos… -informó Nasheera- Ha perdido bastante sangre, además. - ¡¡¡Aaarggghh!!! –vociferó Ka-Zar con furia babuínica- ¡Que le curen y le lleven a mi cabaña! Y tú... –añadió acercándose lentamente a Andrés- Tú vas a contarme todo lo que sepas con la mayor coherencia que puedas conseguir, o desearás no haber nacido… Como va a hacerlo el culpable de herir a Zabú. “Bueno, parece que las zascandiles correrías de Kraven en busca de animales que supusieran un reto cazar le han enfrentado a la personificación del verbo, en la Tierra Salvaje… ¡En efecto, me refiero a Ka-Zar, y es posible que este haya sido, muy de lejos, el peor chiste de toda la historia de Astonishing and his Amazing Friends! ¡Y eso es mucho decir! Cambiando de tercio (no demasiado, porque podéis esperar aún más chistes malos, por supuesto), regresamos a la ciudad de vacaciones de Cable, en su base aletheiana bajo el Triángulo de las Bermudas. Allí, los Amazing Friends, en vistas de que la madeja de información que parecía conducirles a la localización de Andrés se había cortado, comenzaban a plantearse su propia seguridad…” - En vista de que la madeja de información que parecía conducirnos a la localización de Andrés se ha cortado, Cable… -comenzó a decir Chama. Sí, he basado mi narración en las palabras exactas de Chama. ¿Qué pasa? ¡Es un cariñoso homenaje!- Como decirlo… ¿Se nos permitirá volver a la civilización sin más, o…? - ¡Como no nos devolváis a casa me cargo a una de estas nubes del Canal Plus! –amenazó Berto haciendo ademán de agarrar a un aletheiano, que se deshizo vaporosamente de su abrazo- ¿Eh? - Berto, por favor. –recriminó Chama- Nathan y yo estamos intentando mantener una conversación civilizada. - Es frustrante intentar mantener un amigable abrazo de oso estrangulador con estos tipos, ¿eh, Q-Berto?comentó Masacre desde un sofá. Sí, está asombrosamente delgado para estar siempre tirado en un sofá volador que se mueve por él. ¿Quién está asombrosamente delgado para qué? ¡Ah! ¡Abusan del cuarto muro, abusan del cuarto muro! Pringao…- Y ni siquiera has probado con objetos afilados. Una recomendación, no pruebas a hacer gárgaras con ellos, les cabrea bastante, y para ser bichos alienígenas adaptados para ocultarse, dan bastante mal yuyu cuando se enfadan, chico. - ¡Bah! –se quejó onomatopéyicamente Berto, con un soberbio y despectivo ademán. - No hace falta ponerse violento, Berto. –dijo Cable- Sí, es cierto que los aletheianos precisan de una intimidad extrema, y que no permitiremos que abandonéis Providence así como si nada. - ¿Ah, sí? –preguntó Graciela- ¿Y qué vas a hacernos? ¡Déjate de armas y ven contra nosotros, a ver si puedes retenernos! - Eh… Chata… ¿Sabes que Cable domina varias técnicas de combate actuales y algunas técnicas futuristas, además del ganchillo Askani y la circuncisión ninja?preguntó Masacre levantándose y acercándose a Graciela- Apostaría antes mil contra una a que Lost consiguiese terminar de forma coherente antes de que pudieseis obligarle a hacer nada así, a pelo… - ¿A quién llamas chata, cara-kebab? –espetó Graciela al mercenario bocazas. - ¿A quién llamas cara-kebab, decapita-pollos?respondió este. - ¿Ahora eres un pollo, imbécil? –preguntó Graciela. - ¡Por supuesto que soy un pollo! ¡Y uno muy atractivo! ¿A qué viene eso? ­–respondió Masacre- ¡Dame dos razones para no acabes al’ast, como mi primo Jerry! - ¡Te voy a dar en las dos razones tan fuerte que vas a estar retorciendo hasta que te quedes clueco! –amenazó Graciela mientras Berto intentaba (sacando valor de Dios sabe donde) aplacarla. - Lo que no significa que no podáis salir de aquí sin problemas… -continuó Cable ignorando la discusión cercana- Tan sólo supondrá un pequeño borrado mental, como hice con Wade, para impedir que divulguéis la existencia de Providence… O bien un pacto místico con los aletheianos que hará que os sea imposible hablar, tanto de ellos o de algo en relación con Providence so pena de desagradables consecuencias físicas harto desagradables. - ¿Y cómo pudo Masacre teletransportarse a Providence con nosotros si no recordaba nada acerca de esto? –preguntó Leti. - ¡Volaba hacia el nido del cuco! dijo Wade con voz ahogada, estrangulado (y estrangulando) a Graciela, tirados ambos por el suelo- ¡Y mi teletransportador marcaba esto como mi lugar feliz, así que para aquí me vine! - Tengo suficiente confianza en Wade como para que se pase por aquí de vez en cuando… -explicó Cable- Pero su tendencia verborreica le hace un tanto inestable como para ser susceptible de usar la mística aletheiana sin peligro. Quiero decir, podría provocarse una diarrea incontrolada en mitad de una lucha, por irse un poco de la lengua sin querer. Así que le borramos la memoria cada vez que se va (voluntariamente, por supuesto), y al mismo tiempo mantenemos el contacto. - Ya. –comentó Chama- Bueno, si nos garantizas que los procedimientos no nos van a causar ningún problema físico o mental… - Más allá del ejemplo este –dijo Cata señalando hacia atrás a Masacre-, que quiero creer que no es representativo. - No, no, ambos procedimientos son totalmente seguros. –respondió Cable- Tened en cuenta que los aletheianos son una raza pacífica, que llevan milenios evolucionando para ocultarse. El dejar efectos secundarios que pudiesen rastrearles no está en sus planes, para nada. - Ahm. –dijo Chama- Me imagino que tendréis las comunicaciones totalmente controladas, ¿os importaría permitir que me lleguen mensajes de móviles? Probablemente tenga algo urgente que hacer nada más llegar a Vigo, y no quisiera que me pillara ningún imprevisto por el camino. - Claro, Chama. Dame unos segundos para conseguir que tu posición no pueda ser triangulada. –comentó Cable acercándose a una pared llena de ordenadores- Hecho. - Gracias. –respondió Chama- Ah, parece que nadie me ha enviado nad… Ah, tengo un mensaje de voz. ¿Andrés? –preguntó Chama. - ¿Qué? –preguntó Jenny, atrayendo la atención del resto hacia Chama- ¿Es Andrés? - Chsss… -mandó callar Chama, escuchando durante unos segundos más- Vale, con la coherencia que le caracteriza, Andrés no nos ha dejado pista alguna de donde puede estar, aunque por como se cortó al final parece estar en alguna clase de peligro. ¿Podríais localizar tú o los aletheianos de donde procedía la llamada, Cable? - Imposible. Precisamente la ocultación contra la triangulación se ocupa de eso. - ¡Ey, pero yo puedo solucionar eso! Pero primero cogeros al corro de la patata.ordenó Masacre a los Amazing Friends, que se cogieron de la mano, en círculo- Que ricos… Bueno, mi colega Comadreja ha programado muy a fondo el sistema de teletransporte, así que dame eso.dijo a Chama cogiendo su móvil e incrustándoselo en el cinturón- Rellamada y… ¡Eko!exclamó desapareciendo todos de Providence. - Odio cuando hace eso. –dijo Cable entre el ruido estático producido por los desesperados aletheianos- Oh, callaos la boca, el implante de Wade se activará nada más salir, al menos. “Parece que el corro de la patata, quiero decir, los Amazing Friends, van a vivir emocionantes y peligrosas aventuras en la Tierra Salvaje, en Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 10 (¡ahora, con dos cifras!). ¿Conseguirán reencontrarse con Andrés, o serán pasto de dinosaurios diabólicos? Y, así, como quién no quiere la cosa, otra pregunta un poco más banal… ¿Destruirá el plan de Niño Listo la civilización, tal y como la conocemos?”

miércoles, 20 de mayo de 2009

Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 9 (Segunda parte)

“Está por ver si Masacre abreviará realmente su historia, aunque teniendo en cuenta que tenemos que saltar de escena entremedias, es probable que aún narre medio Antiguo Testamento antes de llegar a la parte que nos (y les) interesa. Pero (y aunque alguien pudiera pensar lo contrario, teniendo en cuenta los últimos meses, ¡este es la historia del Astonishing Andrew! Y así, en una apacible choza selvática (y sin su voluptuosa esposa Shanna la Diablesa, lo que sin duda facilitaría la coherencia de su interlocutor), Ka-Zar interrogaba a Andrés acerca de sus posibles razones para viajar a su reino selvático, cumpliendo su deber como Señor de la Tierra Salvaje, defensor de la justicia y tío majo en general.” - Escucha, Andrés (si es que has escogido darme tu verdadero nombre). –enunció Ka-Zar- Los biólogos e investigadores varios que vienen a la Tierra Salvaje tienen unas acreditaciones que impiden que yo y mi tribu les enviemos a la Patagonia en el siguiente barco de la ONU. Así evitamos que las corporaciones y demás fauna “civilizada” acabe con el vergel territorio que protejo. - ¡Sí, lo pillo, lo pillo! –respondió Andrés- ¿Pero que tiene que ver eso con interrumpir mis técnicas de seducción patentada con la adorable Nasheera, Kazi? - Debes de ser un actor estupendo para hacer tan bien de idiota… -suspiró el señor de la Tierra Salvaje- Tiendo a desconfiar de la gente que no sólo no trae acreditaciones para venir aquí, sino que además tiene entrenamiento como para acabar con dinosaurios prácticamente con las manos desnudas, y me cuenta historias inverosímiles sobre monstruos de mantequilla de cacahuete y team-ups con la Patrulla-X. - Hijo, pues no se de que te extrañas… -comentó Andrés- ¿No los conoces tú de varias veces por aquí, literalmente en el culo del mundo? ¿Por qué no iban a pasarse por Vigo? Oye, y ahora que lo pienso… -dijo pensativo, con una media sonrisa- Tú eres un Lord inglés, ¿no es cierto? ¿Quiere decir eso que formas parte de la Commonwealth? - ¿Eh? –preguntó sorprendido Ka-Zar- Bueno, sí, ¿a que se supone que viene eso ahora? - ¡Porque creo que son las cinco o’clock, y en honor a su majestad la Reina Victoria, sonarán las campanas reales! –dijo Andrés pegándole una soberana patada en la entrepierna a su interlocutor, y dirigiéndose fuera de la cabaña- Probablemente haya sido el peor chiste que haya hecho en mi vida… -murmuró para sí mientras lo hacía. De repente, una figura de resaltadas curvas se interpuso en su camino- Vaya… ¡Hoooooola, enfermera! –exclamó Andrés, segundos antes de que un puñetazo le diese en la cara, dejándolo inconsciente. “Mientras tanto, a unos cuantos kilómetros de allí, Kraven el Cazador se refocilaba en su afición preferida (el listillo que ha dicho macramé, le he oído: fuera), cazando bestias más peligrosas que las que había podido encontrar en África, apenas armado con algo más que un machete, y sus propios y mortales brazos entrenados durante luengos lustros con ejercicio físico y pociones selváticas. No obstante, puede que incluso Sergei Kravinoff se haya encontrado algo mayor de lo que puede tragar, puesto que ahora no se enfrenta a clásicos como dinosaurios carnívoros, hombres serpiente o topos diabólicos, sino al fiel amigo de Ka-Zar, el tigre dientes de sable más conocido a este lado del río Pecos, miembro fundador de los Vengadores Mascotas, en definitiva… ¡A Zabú!” - ¡Ja! –rió Kraven alegre mientras luchaba contra las poderosas ancas del tigre dientes de sable, alejándole a distancia suficiente de su cuello- ¡Peleas como una leona, pero Sergei Kravinoff ha utilizado a leonas de montura, y ha roto la espalda a panteras negras con las manos desnudas! –Zabú ejerció más presión aún, con las garras enhiestas- ¡Kraven ha salido vivo de todas mis luchas, y ha eludido sin dificultad incluso a las asociaciones de animales! –Kraven se permitió ceder para voltear a Zabú por encima de su espalda, lanzándolo contra un árbol y girándose con rapidez para encararlo- ¡Nuestra lucha es poco más que un divertimento antes de completar el último intrincado movimiento de ballet ruso que conforma tu muerte! –añadió sacando una pistola y lanzando varios disparos, que no consiguieron dar a Zabú. Este gruñó, acercándose lentamente- Se lo que estás pensando… ¿Ha disparado cinco o seis veces? –varias explosiones resonaron, haciendo caer el árbol sobre el tigre dientes de sable, aprisionándolo y dejándolo inmóvil e indefenso- No importa, incluso uno menos hubiese servido para tumbarte el árbol encima. Ahora déjame obtener un trofeo digno de mis legendarias habilidades de caza… -añadió echando una mano a su puñal y acercándolo al comienzo de uno de los colmillos de Zabú… “Aproximadamente al tiempo que Kraven se prepara para mutilar animosamente a la mascota de Ka-Zar, en la base de Niño Listo, y por extensión, de los mutados de la Tierra Salvaje, el joven Amadeus Cho dejaba de revisar la sombría habitación en la que había sido enterrado (en busca de taras que pudiese aprovechar para escapar) al entrar en ella una mujer con una bandeja de comida y bebida. Por supuesto, el joven Cho corrió raudo y veloz cual correcaminos en celo hacia la puerta, pero lo único que conseguiría (mientras la anciana mujer se apartaba ligeramente de la abertura) sería no sólo que Barbarus, el mutado con dos extremidades más que el resto de los mortales, se interpusiese en su camino, sino que además le golpease con dos de sus manos, arrojándole hacia atrás.” - ¡Ouch! –se quejó Amadeus ante el golpe, que le envió un metro más allá haciéndole caer sobre sus posaderas. - Toma, chico, come la buena comida que te trae Mah-Lakar… -ofreció la anciana a Cho cerrando la puerta tras de sí, mientras este se tocaba dolorido el trasero. - Olvídelo, señora… -respondió Cho, desafiante- Si tuviese intención de drogarme, estaría lamiendo los líquenes de esta mohosa celda en busca de psicotrópicos. - Oh, no seas estúpido, chico. –replicó Mah-Lakar- Si mi hijo se hubiese tomado todas estas molestias para matarte, lo hubiese hecho ya, y con algo más atractivo a la vista de sus bravucones amigos. –dijo posando la bandeja en la mesa, mientras se sentaba en una de las banquetas- Y si, por lo poco que he conseguido enterarme, si es que por alguna razón necesita poner esa cabeza tuya a funcionar, no va a echarte jugo de sapo almizclero en el cocido. - ¿Niño Listo es tu hijo? –preguntó Cho- ¿Pero no es el líder de todos estos mutantes a la carta? Quiero decir, si yo fuese el jefe de algo, a mi madre la tratarían a cuerpo de rey, no la tendría sirviendo sopa de (ugh) lo que parece ser agua de pantano a los prisioneros. - Tus padres murieron antes de que comenzases a ser un hombre, ¿no es cierto, chico? –respondió Mah-Lakar- Lo menos que le interesa a un joven ebrio de poder es a una madre detrás recriminándole lo que hace mal. Sabía que Mah-Nakor terminaría mal cuando empezó a relacionarse con ese Magneto, pero desde que murió su padre, no hubo manera de meterle en vereda. - ¿Sabes que hablas muy bien para estar en una jungla viviendo en sociedad tribal, viejecilla de lengua afilada? –dijo Cho. - Bueno, la tecnología que mantiene el clima tropical de la zona activo tiene un cierto componente telefásico, o algo así le oí decir a mi hijo hace tiempo… -respondió Mah-Lakar- Hace que todos nos entendamos medianamente. Y no seas condescendiente conmigo, chico. Más saben los dioses del pantano por viejos que por dioses, y Mah-Lakar ha vivido mucho. –se levantó de la banqueta y se dirigió hacia la puerta- Ahora come y descansa, probablemente vengan a buscarte en unas horas, para trabajar en lo que sea que hagas. Ah, si se hubiese puesto a trabajar el hierro, como su padre… -masculló mientras abandonaba la sala, cerrando la puerta tras de sí. - Genial… -dijo Cho- En serio, ¿cómo narices voy a salir de aquí sin ayuda de Herc? “Mientras Cho meditaba su situación, los Astonishing Friends conseguían al fin una explicación medianamente coherente de boca del mercenario bocazas, a pesar de para ello debieron escuchar antes una representación forzosa de sus desquiciadas aventuras para explicar como había llegado en primer lugar a Vigo. Ofrecemos únicamente un breve extracto para no aburrir demasiado.” - Y así fue como Audrey Hepburn se convirtió en my first lady, por un día… -terminó Masacre- Ah, que recuerdos… - Creo que no volveré a ver esos bolsos de cine clásico de la misma forma… -comentó Jenny a Cata. - ¡Ey! ¿Cómo sabías que fue con un bolso? ¿Tú también rompes el cuarto muro, prenda?preguntó Masacre, interesado. - ¡Ella no se, pero yo te voy a romper el cuarto molar, como no nos digas donde está Andrés YA! –amenazó Graciela avanzando hacia Masacre agresivamente. - Vale, vale… -se defendió Masacre- Bien, después de que el mundo comenzase a volverse algo interesante presupongo que este alegre y parlanchín mercenario se refiere a cuando Andrés tuvo en sus manos el Cubo Cósmico y desató el caos por doquier- el gobierno panameño me contrató para alejar y/o derribar (sino matar) a una polilla desasosegadoramente grande, que asolaba su país. - Wade, ya les has tenido bastante tiempo con tus chorradas. Diles lo que pasó de una vez. –recriminó Cable. - Tristemente es cierto. Lo vi en el telediario. Cuando acechan las polillas, ¡uuuuuh…! –comentó Jenny- ¿Qué? Vale, era en Se lo que hicisteis… -dijo al ver como el resto la miraban raro. - Mi mala suerte hizo que fuese una polilla acorazada eléctrica, por lo que fui volando sobre un acorazado intermitente hasta Galicia, con puñales tan poco efectivos como los comentarios hirientes de Mickey Mouse.continuó Masacre- No obstante, pareció reaccionar cuando le até las antenas a otros pelillos, y cayó al agua. De la que subía al muelle desde el agua me cayó un enano al lado, así que lo cogí por si necesitase un cebo para la polilla y lo subí. Pero entonces me hablasteis vosotros y la última vez que lo llevaba un hombretón peludo, en lontananza… -dijo pensativo- Para entonces yo ya me había preocupado de hacerme pasar por Andrés por dos razones. Primera: parece tener una vida espectacularmente cómoda y atractiva por razones que escapan a mi comprensión, ya que no he tenido tiempo para leerme What If Astonishing Andrew Got the Cosmic Cube? Y segunda: evitar ser detectado por el gobierno gallego, que me busca desde que casi hago estallar la plaza del Obradoiro, hace unos años. - Bueno, parece que eso lo resuelve todo… -repuso Berto cruzando los brazos con gesto de autosuficiencia. - ¡En efecto!exclamó Masacre repanchingándose en el sofá, subiéndose un poco la máscara y encendiendo una pipa. - ¡En efecto, eso lo resuelve todo, menos quien se llevó a Andrés, dónde, y porqué, subnormales! –replicó Graciela- ¡Y deja de ver reposiciones de Se ha escrito un crimen, Berto!

domingo, 17 de mayo de 2009

Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 9 (Primera parte)

Magneto tenía razón. Lema de camisetas revolucionarias mutantes. - Tú, que te haces llamar Álvaro… ¡Uatu, el antiguo Vigilante de la Tierra, te conmina a aceptar tu verdadero destino! - ¡Santa matrioska! ¡Un peludo y Vigilante Beatle! ¿Pero qué has venido a hacer aquí, y por qué interrumpes la ya de camino a clásica (aunque odiada) exposición de textos salteados de antes de la historia? ¡Apenas si me has dado tiempo a poner una línea! - ¡Tú, ser cacahuete, estás destinado a convertirte en el siguiente Vigilante de este orbe azul! Por razones que yacen aún inéditas, archivadas en mi ciudadela de la Zona Azul de la Luna, bajo la denominación de AAahAF@1 y AAahAF-1, mis compañeros me han obligado a relegar mi tarea de conservación de la Historia terrestre, y tú eres el elegido por el consejo de Vigilantes para ocupar el cargo. - ¿Qué pasa, las oposiciones para Vigilante son chungas, o qué? ¿No hay relevo generacional? ¿Y por qué yo? - Tu estado actual, debido a un Cubo Cósmico, junto con tu exposición a tecnología evolucionadora, te ha proporcionado suficientemente habilidad como para cotejar las obligaciones de un Vigilante. Y nuestro voto de vigilancia excluye la actuación, incluso la sexual. Tan sólo se procrea una vez cada eón. - Ehm, vale, tío (demasiada información), pero, al margen de lo frustrante que debe ser eso… ¿Sabes qué a veces no me entero de cosas por exigencias del guión, que no soy omnisciente de esos, no? No es que tenga nada de malo ser omnisciente, alguno de mis mejores amigos son omniscientes, no quiero ofender, pero arruina tramas, ya sabes. - Soy consciente de todo eso. Tendrás que valer. - Oye, y al margen de eso… ¿Es verdad que el Hulk rojo ese te saltó dos piños de una leche? - No existe tal cosa como un Hulk rojo en el universo 542. De hecho, para que su existencia no se extendiese más allá del Universo 616, el Tribunal Viviente ha ordenado el exterminio de los distintos Jeph Loebs que plagan el Multiverso. Puedes observar, si te place. - ¡Mola! Esto… ¿Y tengo que trasladarme a la Luna, o como va eso? - Aún no, al menos. Podría trasladarte a mi sagrada ciudadela, sí, e incluso concederte el don de la movilidad, pero aún ahora, expulsado de mi sagrada orden, no interferiré en asuntos mundanos. Permanecerás bajo el cuidado de S.H.I.E.L.D. - Que salao. Bueno, pues ya has interferido, hermoso… Me has hecho perder valioso espacio para introducir el número 9 de Astonishing Andrew and his Amazing Friends. Precisamente cuando empezamos (más o menos) saga, ya sabes…
“Por supuesto, estáis acostumbrados a los cliffhangers, esos molestos finales de historia que os dejan con ganas de más hasta el mes que viene. Puede que recordéis que en el último número Niño Listo, el líder de los mutados de la Tierra Salvaje, revelaba al genio adolescente Amadeus Cho que debía ayudarla a invertir la polaridad magnética de la Tierra, con erótico resultado. Y sí, podría haberme currado una presentación más interesante y/o chistosa, pero un tío cósmico con melena me ha estado distrayendo con varias chimichangas. Pero bueno, daos con un canto en los dientes, que por lo menos podéis solucionar este hilo argumental ya, nada más empezar el número. ¡Así pues, en la Tierra Salvaje, un estupefacto Cho seguía escuchando los siniestros desvaríos del mutado selvático!” - ¡Invertir los polos magnéticos siempre fue uno de los sueños del Amo del Magnetismo! –afirmó Niño Listo- Aunque él no esté para aprovecharlo, los mutados sabremos aprovechar la oportunidad que esto supondrá, bajo nuestro férreo dominio. - Tío, ¿tú te estás oyendo? –preguntó Cho- ¡No estás hablando de una tortilla de frijoles que des la vuelta en la sartén! ¿Tienes la más mínima idea de lo que iba a pasar si inviertes la polaridad magnética de la Tierra? ¡Terremotos y volcanes como si fuera un 4 de Julio, sólo para empezar! ¡Y no creerás que tu precioso refugio selvático iba a quedarse tan tranquilo! - Se perfectamente lo que hago, Cho. –musitó el mutado- No creas que mi macrocefalia está rellena únicamente de hueso. - No, seguro que también tiene especias y muchas cosas bonitas... –suspiró Cho- Venga, confiesa, perillita… Tu madre se entendía con un Pachycephalosaurus, ¿verdad? Aunque con los tiempos que corren, seguro que las tarifas han subido… - ¡Silencio! –gritó Niño Listo- Te podría hacer una lista de las razones por las que no deberías enfadarme, niñato, y ahora mismo iría parejo a la lista de miembros y órganos que podría arrancarte dejándote aún vivo para que ayudes en mi plan. - No obstante, tu plan hará hervir la Tierra como un cocido madrileño, incluida la Tierra Salvaje. - Tienes hambre, ¿verdad? - … Sí. –respondió Cho con cierta vergüenza. - Barbarus, conduce a nuestro invitado a sus estancias. –ordenó Niño Listo a su compañero mutado- Pero átale de nuevo, por si acaso, y que Mah-Lakar le de de comer. Tiempo habrá de demostrarle que tengo todo mi plan absolutamente bajo mi control… “¡Esta por ver si Niño Listo realmente sabe lo que está haciendo, y si su madre les hacía cuscurrinas a dinosaurios en sitios inadecuados! Pero mientras tanto, veamos que tal les va a mis muy queridos compadres, en su misteriosa localización junto a Cable y los aletheianos. En el anterior episodio, como sin duda recordaréis, la incoherencia de Masacre hacía dificultoso averiguar que había sido del verdadero Andrés…” - ¡Prometiste decirnos donde estaba Andrés si te ganaba al Sing Star, y he cumplido! –dijo Berto dándole un puñetazo a Masacre- ¡Desembucha, hijo de perra, y deja de acusarme de hacer trampas! - ¡Y un jamón de Playboy!exclamó Masacre devolviéndole el golpe en el bajo vientre- ¡Yo se quien me ha robado el mes de Abril, y has sido tú, musculoso partenaire abotargado! ¡Mira lo que has hecho! ¡Me has hecho hablar en francés, y sabes perfectamente que no soy ese tipo de francocanadiense! - Esa canción de Sabina me tocaba a mí, anormal… -jadeó Berto tras recibir el golpe- Si tu voz de Colombo no sirve para cantar los Bee Gees no es mi problema, colega… ¡Habrás enfurecido a algún dios que te castigó, no haciéndote digno! - ¿¿Osas criticar mi voz, como en aquel reality show de cante-baile-folleteo donde no me dejaron entrar por razones que la Historia juzgará con posterioridad?? ¡¡SE ACABÓ!! No more mister nice merc! ¡Esto solo puede resolverse a tiros, aunque tú muerto de cualquier otra forma, y yo bebiendo tequila sobre tu cráneo desollado, me satisfaría, igualmente! ¿Dónde están mis armas? - Sabes perfectamente que los aletheianos no permiten armas en su refugio, Wade. –comentó Cable- Fueron devueltas al lugar de donde vinisteis poco después de vuestra llegada. “Pequeño inciso flashbático. Podéis confiar totalmente en la palabra del mutante Cable (eh, y lo digo solo como definición, no es racismo, no podéis acusarme de nada. Algunos de mis mejores amigos son mutantes. Vale, no lo son, pero están trallaos, bien podrían serlo. Mutación psicológica, o algo). Esto… Sí, como decía, hace unas horas, en el piso de Vigo, en donde aún intentaban captar rastro de Masacre…” - ¡Aaaaaah! –oyó Pelayo desde el balcón, en donde contactaba con su helitransporte, dando las órdenes necesarias en aquel momento. - ¿Qué demonios? –preguntó entrando corriendo en la casa, yendo hacia el salón. Allí se encontró a Steinbeck tirado en el suelo, de espaldas, aullando- ¡Steinbeck, maldita sea, comparto tu opinión, pero te he dicho que si tanto te traumatiza la pornoteca de Andrés, intentes no mirar hacia las carátulas! ¿Steinbeck? –preguntó al ver un charco de sangre. - Cayó… -susurró Steinbeck, con la mano a un lado de la cabeza, de donde brotaba la sangre- Apareció con un zumbido y cayó del techo, y… -señaló a una oreja tirada en el suelo, junto a la cimitarra de vibranium, pistolas y otras armas de Masacre. - Ay, Dios… -suspiró Pelayo- Tranquilo, Steinbeck, lo más seguro que nuestros médicos puedan reimplantártela y… -la bomba anteriormente injertada en el cráneo de Masacre apareció entonces, cayendo sobre la indefensa oreja y reventándola en mil pedazos- O no. –añadió mientras Steinbeck seguía gritando- ¡Equipo médico a mi posición! –ordenó Pelayo a través del comunicador- ¡Y vuelvan a traer la tecnología de escáner más potente que tenemos, puede que esta vez, con la nueva teletransportación, tengamos más suerte! “Fin del pequeño inciso flashbático. Retomamos nuestra conexión con el Tríangulo de las Bermudas, misteriosa zona marítima que oculta a los alienígenas aletheianos, a su posible salvador, Cable, y a sus reticentes invitados, incluyendo al violento y violentado mercenario bocazas, Masacre. Para ganar puntos en la cartilla de Vigilante, a ver si me suben el sueldo, o me pagan, o algo, hago notar que apenas ha pasado un picosegundo.” - ¿Me han afanado las armas?preguntó Masacre, razonablemente enfadado- A ti no te han quitado tu enorme brazo metálico aporreador, ¿no es cierto? ¡Y sin embargo a mí me roban mis armas! ¡Son unos malditos racistas, eso es lo que son!monologó mientras Berto se recuperaba del golpe. - Bueno, creo que al menos deberías agradecerles que te quitasen también el explosivo de tu cerebro… -comentó Cable. - ¿Quién se lo ha pedido? ¡Yo no necesito armas al uso para acabar con mi enemigo! ¡Cualquier cosa en mis manos es un arma! ¡Incluso un barco! ¿Quieren pureza? ¡Yo les devolveré el significado inicial de la palabra nunchaku!añadió girando peligrosamente un mando de la Wii frente a su oponente- En garde! ¡Rayos, has vuelto a hacerlo, Berto!dijo saltándole por encima, enganchándosele en la espalda y comenzando a estrangularle con el cable. - Wade. –dijo Cable, que se había levantado y apretaba la traquea de Masacre, separándole de Berto- Ya basta. Todos sabemos que estás deseando contar tu historia… - ¿Veis lo que decía del brazo?preguntó este, calmándose un poco- Esta bien, retiro alegremente mis amenazas. Os lo contaré todo. En el principio, crió Dios el cielo y la tierra. La tierra, empero, estaba informe y vacía, y las tinieblas cubrían la superficie del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre las aguas. Dijo, pues, Dios: “Sea hecha la luz.” Y la luz quedó hecha. Y vio Dios que la luz era buena, y dividió la luz de las tinieblas… - Abrevia, Wade. –ordenó Cable.

domingo, 10 de mayo de 2009

1x03. Temporada de patos

Chicos, pasadlo bien, salid cuando las responsabilidades os lo permitan, pero tened en cuenta que, en ocasiones el refranero español no miente, y el que va de romería, se arrepiente al otro día. En Mayo de 2009, con el agravante de haberme pasado más de una semana fuera por el viaje de estudios a Estambul, me encontré asediado por trabajos, responsabilidades varias, y una peligrosa cuenta atrás hacia la temporada de exámenes.

Una de las responsabilidades más entretenidas que tenía en aquella época era el ejercer de monitor de Mar-Cha en el colegio Auseva, algo que llevaba haciendo desde mi segundo año de carrera. Apenas dos semanas después de regresar de Turquía, me encontraba en la tesitura de acompañar a la chavalería (desde 1º de la ESO a 2º de Bachiller) al parque de atracciónes de la Warner, en Madrid.

Esto supuso, aparte de reavivar mi (incumplible) deseo de poder volar a lo Superman (ooooh... Como mola las lanzaderas de la que suben...), reaprender a odiar a los autobuses, y comprobar in situ que la catedral de Segovia no tiene que envidiar nada (por fuera) a algunas mezquitas que yo conozco, tuve otras curiosas vivencias.

Por ejemplo, viví la experiencia de dormir sobre un colegio edificado sobre el antiguo cementerio judío. Bueno, dormir, lo que se dice dormir, dormí poco y mal (raro en mí, ¿no es cierto?), pero no creo que el cementerio tuviese mucho que ver. Después de todo, ya he dormido en una casa edificada sobre un cementerio cristiano, y lo hice perfectamente (y, técnicamente, es el mismo Dios).

Pasé por delante de una iglesia que al parece se usaba como decorado para la anacrónica y esperpéntica serie "histórica" estrenada poco antes, Águila Roja. Vi estrellarse tras de mi peligrosos objetos arrojadizos, y descubrí que, en las circunstancias adecuadas, un moco puede evolucionar en estalactita (desconozco aún si en estalagmita).

Sin duda os estaréis preguntando que demonios puede aportar esta historia como para merecer quitaros vuestro tiempo, más allá de pequeñas anécdotas como que coincidiese con el Anti-traje, enemigo de todo aquello que es elegante (quiero decir, paisano, ¿para qué te pones una americana, si luego vas a lucir tu oronda tripa a pecho descubierto?).

¿A dónde os estoy intentando llevar? Chicos, podéis encontraros con un montón de cosas por hacer, con responsabilidades acuciantes a vuestro alrededor, pero si tenéis suficiente fuerza de voluntad como para trabajar duro y hacer ciertos sacrificios, aún os podréis dar algún homenaje que otro.

Después de esa breve visita a la Warner, me esperaban varias semanas de duro trabajo (que al irse dejarían tras de sí aún más semanas similares, habida cuenta de la temporada de exámenes de Junio), pero también un viaje a León, la primera comunión de mi primo Javi (nueva excusa para usar traje), una (como ya venía siendo habitual desde el 2005) graduación (¡más traje, más!), una convivencia con mis chavales, y muchos otros momentos de feliz recuerdo.

Y lo infausto no llegaría, porque el trabajo (aderezado con pequeñas dosis de relax y disfrute) daría su fruto, y por fin, un merecido descanso. Me enfrenté a lo peor que ese curso pudo echarme encima, y lo vencí sin más. Como había hecho antes.

Como volvería a hacerlo. Con esperanza y fuerza de voluntad, aunadas en una. Chicos, se que algún día, en la tesitura que sea, haréis que me sienta orgulloso. Pero, lo más importante, si conseguís sacar de vosotros lo mejor, os sentiréis orgullosos de vosotros mismos.

jueves, 7 de mayo de 2009

Errores, decisiones... ¿Tentaciones?

- ¡Y los mortales! Dime… ¿Por qué? Dímelo… ¿Por qué? - ¿”Por qué” qué, primer caído?
- ¿Por qué me culpan de todas sus debilidades? Usan mi nombre como si estuviera sentado en sus hombros todo el día y les obligara a cometer actos que, que otra manera, encontrarían repulsivos. “El Diablo me obligó.” Nunca obligué a nadie a hacer nada. Nunca. Viven sus propias vidas. Yo no las vivo en su lugar. Y entonces mueren y vienen aquí, tras haber transgredido lo que creían justo, y esperan que nosotros hagamos realidad su deseo de dolor y retribución. Yo no les hago venir aquí. Y dicen que voy comprando almas, como una mujer que compra pescado en el mercado, sin preguntarse por qué lo haría. No necesito almas. ¿Cómo puede nadie poseer un alma? No. Son de su propiedad… Pero odian tener que aceptarlo.

Sandman: Estación de nieblas, Neil Gaiman