jueves, 19 de marzo de 2009

Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 8 (Segunda parte)

“Como Andrés me haya echao algo en el desayuno va a escupir dientes. En fin, voy a intentar lo de la narración. Mmm, ¿cómo suelen decir esta gente…? Ah, ya. Probando, probando. Probando narración… A ver, algo facilito. Algo cerca. ¡Susurradme, dioses de la narrativa! ¡Inspiradme en sucesos nunca vistos que desaten una historia jamás contada! ¡Yo os invoco, por el bigote de Stan Lee! Vaya, aparentemente funciona. Ejem, ejem. ¡En ese momento, en la habitación de un elegante hotel vigués, Amadeus Cho, la séptima persona más inteligente del planeta según el fallo del jurado de un concurso realizado por una empresa de jabón y Reed Richards (no necesariamente en orden de importancia), descansaba tras su última conferencia antisistema, mientras por la puerta entraba su egregio compañero, el semi-dios Hércules!” - ¡Grandes noticias, Amadeus! –vociferó Hércules dando un portazo tras de sí. - ¿Has encontrado algo? –preguntó Cho- Espero que sí, comienzo a estar harto de dar conferencias en donde la mitad de los asistentes son contactos de S.H.I.E.L.D. para lavar el cerebro al resto si yo hablo demasiado. Y aquí en Vigo, el resto han sido básicamente ancianos alimenta palomas. Literalmente. De hecho uno se traía sus propias palomas de casa y estuvo echándoles migas durante la hora y media que hablé. - ¿Que si he encontrado algo? ¡Más que lo que esperaba hallar! –respondió Hércules- ¡Dos jóvenes y núbiles doncellas, que lógicamente impresionadas por los músculos del príncipe del poder, han accedido a enseñarme nuevos locales de divertimento en la ciudad! ¡No me esperes hasta media mañana, joven Cho! - ¿No te estás tomando la búsqueda de información en serio, verdad? –preguntó Cho frunciendo el ceño. - ¡Me ofendes! –replicó Hércules abriendo la puerta- La socialización con lugareñas es una parte esencial de mis pesquisas... Comprendo tu frustración, Amadeus, pero no te inquietes… Pronto tendrás edad suficiente, y juntos saldremos a la conquista de los dulces placeres de las hijas de Pandora… ¡Y te enseñaré a esquivar sus peligros, también! –añadió cruzando el umbral y cerrando la puerta tras de sí. - Sigh… -suspiró Cho- Cuando termine mañana esta última conferencia, ya me ocuparé yo de buscar relaciones con los desastres del llamado día-C. ¡Estoy seguro de que esta ciudad oculta sus secretos! “No mucho después de esto, entre la exuberante flora de la Tierra Salvaje, vuestro chiflado preferido (en serio, hago como que narro, ¿pero a quién?), Andrés Basteiro, intentaba contactar con alguien que pudiera sacarle del vergel prehistórico donde se encontraba. Por supuesto, y si conocéis a Andrés, no os resultará extraño que no fuese realmente consciente del peligro que corría…” - Venga, este móvil chachi-guay que me compré hace poco tiene prácticamente su propio Internet, solo necesito que Chama coja el teléfono. –Andrés suspiró mientras iniciaba la llamada- ¡Venga hombre, soy joven, pero no tanto! ¡Me van a salir canas! –añadió comenzando a andar en círculos, subiendo el móvil por el aire en un vano intento de contactar con Chama- ¡Chama, que ya he gastado un cuarto de mi vida! –la cara de Andrés se iluminó momentáneamente­, al oír una voz desde el teléfono- ¡Ah, por fin! - Le recordamos que su saldo es menor a dos euros. –dijo una voz mecánica por el móvil. - Rayos, debí cargarlo… -musitó Andrés- ¡Pero siempre se empeñan en poner tragaperras cerca de esas tarjetas de recarga, y ni siquiera un hombre serio y cabal como yo puede resistirse a las seducciones de la diosa Fortuna! Llamaré otra vez. –dijo pulsando rellamada. - El teléfono al que llama se encuentra apagado o fuera de cobertura. –volvió a hablar la misma voz de antes- Bienvenido al buzón de voz. Si quiere dejar un mensaje, hable después de la señal. –dijo antes de callarse con un sonoro pip. - ¡Déjate de bromas, Chama, ambos sabemos perfectamente que la tecnología no ha avanzado aún lo suficiente como para meter un buzón en un telefonófono portable! –replicó Andrés- Atiende, tío, un hippie drag-queen con chaleco de león me ha confundido con un tal Amadeus Cho, y al ver que no era yo, me ha tirado a un bosque, y llevo un rato caminando pero no encuentro una carretera… -tomó aire para poder seguir hablando- Mira a ver si podéis organizar una partida de rescate, a poder ser femenina y lujuriosa. ¡Y trae bastante pa comer! Lo último que comí estaba en una caja... ¡En la misma que yo! ¡Y lo último que necesito es…! -Andrés paró al ver a un colmilludo dinosaurio mirándole fijamente a apenas cinco metros de él- Ehm… Oye, y ponte en contacto con un hospital. Y con Cocodrilo Dundee… -añadió colgando, arrojando su móvil contra el gran reptil y saliendo por patas- Diablos, se que soy el mejor en lo que hago… -musitó Andrés- ¡Pero lo que hago no me ayudará a sobrevivir en este infierno selvático! - Andrés… -susurró una voz en su cabeza- Necesitas mi ayuda… - ¿Lisa? - ¿Te parezco una tía? - No, y Lisa es uno de los pocos personajes animados que no hacen despertar a mi amigo Jim, el coloso semental que vive en mi entrepierna. Oooh… -babeó Andrés olvidándose aparentemente del peligro cercano- Esas princesas Disney… Buff, menudos anacronismos me montaría yo con ellas… - ¡Bajo esa raíz, idiota, casi está encima nuestro! –ordenó la voz. Andrés así lo hizo, justo a tiempo para que el morro del dinosaurio se quedase enganchado bajo la raíz- ¡Ahora sube al árbol, deprisa! –ordenó de nuevo la voz, consiguiendo que Andrés se situase unos seguros metros por encima del mortal reptil. “Oh, cielos, ¡mi instinto narrativo me dice que vamos a realizar una elipsis de prácticamente un día entero! ¡Elipsis va! Casi un día después de esto, en un lugar indeterminado hasta para mi sentido cacahuétido (¡ey, dad gracias que aún puedo narrar!), Berto, Cata, Graciela, Jenny y Leti (en riguroso orden alfabético, como mandan los cánones) despertaron casi al unísono en una habitación blanca…” - ¿Dónde coño estamos? –farfulló Berto somnoliento- ¿Qué hora es? ¿Y mi desayuno? - No son malas preguntas, Berto. –repuso Cata mientras el resto de chicas se estiraban, anquilosadas- Aunque yo también tengo cierta curiosidad por saber quien es ese hombretón robocop donde la puerta. - Me llamo Nathan Christopher Charles Dayspring Summers, señorita, y… -comenzó a presentarse el individuo, con un brazo y parte de su pecho metálico y brillándole amarillo un ojo. - ¡Y Bermúdez de Castro!gritó Masacre desde otra habitación- ¡Nunca olvides el Bermúdez de Castro! ¡Tus padres te lo concedieron como herencia junto a tu rango de hidalguía, que te exime de impuestos hacia la Corona y hace que te brille un ojo! - Sabes tan bien como yo que Cíclope no es un hidalgo, Wade. –respondió el individuo a través del umbral. - Eh, pavo, nosotros conocemos a Cíclope, y tú le sacas veinte años como poco. ¿Cómo puede ser tu padre? –preguntó Berto. - Yo te responderé a eso, Berto. –dijo Chama apareciendo por la puerta- Aquí Nate nació de un clon de Jean Grey casado con Cíclope, todo planeado por un siniestro genetista para crear un arma genética con el que derrotar a un mutante antediluviano, Apocalipsis. Pero este infectó con un virus tecnoorgánico al bebé, por lo que fue enviado a un futuro lejano para que le curasen. –tomó aliento- Desgraciadamente, ni siquiera ese futuro pudo curar el virus, aunque Nate aprendió a utilizar sus poderes lo suficiente como para mantenerlo a raya (algo que aún hace), al tiempo que era criado por sus verdaderos padres, clonados en aquella época y trasladada su consciencia desde el pasado… - ¡Snif!pareció sollozar Masacre a lo lejos- Los noventa y su desquiciada continuidad mutante siempre me hacen emocionarme… - Luchando contra un clon suyo (creado por sus aliados como baza contra el Apocalipsis del futuro por si Nate moría, pero raptado y adoctrinado por el propio Apocalipsis), en ese futuro post-apocalíptico (y nunca mejor dicho), Cable regresó al pasado para intentar que ese futuro nunca tuviese lugar, intentando acabar con Apocalipsis en su época originaria. –terminó Chama, finalizando la explicación- ¿Qué? –preguntó Chama al ver que todos, a excepción de Cable, enarcaban una ceja mirándole- ¿Qué os pasa? ¡Si es muy sencillo! - Sobre todo si llevas toda la vida tragándote sagas culebrónicas interminables, Chama. –comentó Graciela- Pero lo que preguntaba este al principio sigue sin estar claro… -añadió señalando a Berto. - Sí, ¿dónde estamos, y por qué tengo un vago recuerdo de sombras disparándonos nada más llegar? –preguntó Jenny. - Como sugería su amigo, creo que lo mejor será debatir todo esto con un buen desayuno. –replicó Cable- Lleváis casi un día inconscientes, así que sin duda tendréis hambre… “¡Casi un día inconscientes! ¡¿Y cómo ha sobrevivido Andrés a todo este tiempo pasado (que fue mejor)?! ¿Y por qué me sorprendo del tiempo transcurrido, si yo lo he venido narrando des del principio? ¡No importa! ¡Trasladémonos a la Tierra Salvaje por esta mismas fechas, para ver a un felicísimo Andrés rodeado de condumio prehistórico y chatis jurásicas, como él mismo las define!” - Así es, Nasheera... –dijo Andrés ante una joven, atractiva e impresionable indígena, mientras cogía una fruta de un cuenco cerámico y le daba un sabroso mordisco. Dios, añoro comer- Como dicen en mi tierra, los dioses repartieron la ferocidad en pequeñas tinajas… Aunque, naturalmente, agradezco vuestra hospitalidad y que me trajeseis aquí, a vuestro poblado, habría podido deshacerme con no poca facilidad de un puñado más de lagartos sobrealimentados como aquel. - ¿Con más? –preguntó Nasheera entre asombrada y embelesada- ¡Te encontramos rebanándole el cuello a ese lagarto con uno de sus propios dientes, sin arma alguna! ¡Ni siquiera nuestro líder habría sido capaz de realizar un prodigio tal desarmado! - Reconozco que yo también tengo cierta curiosidad acerca de cómo acabó con la vida de esa fiera. –dijo una voz tras Nasheera, haciendo que Andrés levantase la vista de la delantera de su interlocutora (como acostumbra en general, vamos)- Y también que asuntos le han traído a los dominios de Lord Kevin Plunder, señor de la Tierra Salvaje. - ¡Ka-Zar, el aborigen más apolíneo de toda la Antártida tropical! –exclamó Andrés- Vi un documental sobre ti hace tiempo, en el canal de Historia. En realidad me ataron al sofá y me lo pusieron unos bastardos amigos míos, como castigo por alguna ofensa imaginada. Y luego se fueron a ver la Jungla 4.0. sin mí. –Andrés se levantó y avanzó hacia Ka-Zar- Pero hablando de jungla… ¡Bonito chiringuito te has montado aquí, colega! ¿Quién quiere aburrida nobleza inglesa pudiendo ligar bronce (y chatis facilonas) en la otra punta del globo? –Andrés se giró brevemente para hacerle un gesto a su acompañante- Dentro de un rato estoy de vuelta contigo, preciosa. El jerifalte de Jungla Jocosa quiere hacerme unas preguntas. - Sí, hablaremos largo y tendido, joven. –dijo Ka-Zar, cogiendo a su insolente contertuliano y llevándoselo a su cabaña- Y espero que sepas decir más que insensateces. - ¡Ey, espero que lleves un puñal en el bolsillo de tu taparrabos, Tarzanius, porque a mí no me va pero nada ese rollo! –exclamó Andrés mientras se lo llevaban.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

por dios

haYa!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

soy Pichu aliasnomeapetecíaregistrarmeparatocartelasnaricescorrigiéndoteunaerrataquesetecolaríaporaccidenteperoaquínopasamosniuna!!!!!!!!!!

alvaro dijo...

dios, esto ya esta mejor si señor jajajajaja, despues d la paranoia filosoficacuantica anterior vuelve la accion, y lo d chama bien encajado (si, ciertamente tiene un problema muy gordo con los culebrones), y tio, ka-zar lo va a matar verdad? xk seria mejor k lo de... el taparrabos sin cuchillo... jajajajaja Y SI, AÑORO COMER, PONGO AL BIGOTE DE STAN LEE POR TESTIGO DE QUE NUNCA MAS VOLVERE A PASAR HAMBRE!!

Chama dijo...

interesante, la primera parte un poco extraña, la verdad, he tenido que leerla con cuidado, sobre todo la parte de cable, porque no terminaba de entender quién hablaba ahi XD. Pese a todo, el comienzo se despunta de lo habitual, y no descartes utilizarlo si escribieses algo en tono más serio, porque puede ser un buen arranque.
Por lo que me toca, si, admito tener un problema con las telenovelas, pero he de decir que es culpa de mi madre y mi abuela, que me sentaban a verlas con ellas, y ahora estoy enganchado (aunque mejor a eso que a la droga, la verdad). Esperando la siguiente parte, que seguro que es tan divertida como esta.

Saludos desde tierras gallegas, cuidate!!

Leti dijo...

jajajaja, muy buena la historia, aunque la anterior parte me dejo un poco descolocada, porque era completamente diferente a las anteriores la verdad, pero de todos modos sigues manteniendo el listón muy alto jajajaja

cuidate!! muxos besos!!

Andres dijo...

buah, as sbido captar mi espiritu aventurero, amigo mio. tdavia recuerdo qando, d pkeño, desollaba y descuartizaba a los dinosaurios k rodeaban mi csa, si señr, wens tiemps akellos, pro luego tuv k renunciar a sos pderes pra ser un ligon d primera, m alegro k hayas podido captar tal valentia, sras rcompensado, jfe, pro sigo sperando cruzarm cn MASACRE mi gran heroe, mi aspiracion d futuro, mi jhonny vive muxo, mi kinto beatle... aaaaaah, wade wilson, eres taaaaaan varonil (mxo + k ese ka-zar, k dbe ser rariyo, xk stando rodead d tias wenas en minirropajs d tigresa and x ai cn un tigre... cmo los ganaeros y las ovjas, tu m ntiends...)

Whers dijo...

Me encanta este tio!(Andres) jajaja.

Muy original el primer capitulo y este segundo tan bueno como siempre! ays, Cocodrilo Dundee, k tipo tan salado! XD

Venga, a soñar y a cuidarse!

bsss!

Superlayo dijo...

Pichu: Es culpa de Álvaro. O lo hizo un mago. O Álvaro es un mago. Na, en serio, gracias por la corrección.

Álvaro: Te has ido a comer algo en cuanto acabaste de leer, ¿no es cierto? :p

Chama: En la parte de Cable era lo que pretendía, realmente, dar un poco de suspense (a pesar de que muchos podrían no conocerle de mano, lo que lo hará irrelevante).

Leti: Quería variar un poco, pero estoy viendo que fue excesivo tan pocos diálogos, o algo. :p

Andrés: Esperaré mi recompensa si algún día nos vemos las caras. En cuanto a tu petición, lo más probable es que te encuentres con Masacre en dos números, más o menos.

Eva: Me alegro de que te gustara la primera parte, al resto los ha dejado confusos y/o furibundos... :p De hecho tiene el dudoso honor de ser la primera entrada del blog sin comentario alguno.