lunes, 9 de febrero de 2009

Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 7 (Primera parte)

“¡¡¿¿Que pasa, Johhnyyyy??!! Saludos, buenas gentes que leéis cosas. Soy Álvaro, y hoy seré vuestro narrador. Quizás me recordéis de anteriores capítulos de Astonishing Andrew and his Amazing Friends, como el colega de Andrés, el monstruo de mantequilla de cacahuete gigante que casi arrasa la ciudad de Vigo, y el co-narrador invitado del número anterior. ¿Qué cómo he acabado narrando yo solo esto? Buena pregunta, tío, buena pregunta… Pero me lleva a pensar que no te has leído el anterior número. Pero bueno, después de todo, esta es una página de introducción, ¿no es cierto? ¡Pedid y se os dará, fieles creyentes! Después de que mi forma física que no rompe el cuarto muro fuese detenida por la acción conjunta de S.H.I.E.L.D. y la Patrulla-X (con una ayudita de los Amazing Friends), Andrés pareció sufrir unos extraños efectos secundarios que le concedieron superhabilidades y sorprendentemente le desestabilizaron aún más. Mientras a mí me llevaban en un humillante tarro para estudiarme en el helitransporte de Tebas (a cargo de mi buen amigo, mi colega, ¡que digo!, mi brother, Pelayo, el mayor de S.H.I.E.L.D. a cargo de la división de inteligencia EUM), Chama, Sebas, Guille y los demás (es decir, Berto, pero sin Sebas y Guille, cuya identidad desconozco) intentaron retornar a la vida normal. Claro que esto resultó no ser tan fácil como parecía cuando la inusitada agresividad de Andrés trastornó su apacible y tranquila rutina… Al menos todo lo apacible que puede ser cerca de Andrés, incluso en estado normal. Creedme, he convivido con él más de una vez, antes de verme reducido a esta marronuzca, sabrosa y suculenta forma de cacahuete. Mmm, cacahuete… Esto… Sí, Chama y Berto se vieron obligados a llevar a Andrés al psicólogo. ¿Pero esta serie no sería tan astonishing si se tratase de un psicólogo normal, no es cierto? ¡Claro que no, chico! Por eso Andrés se vio sometido a la peculiar terapia de ese psicólogo superfuerte que tanto detesto, el colega-enemigo de Hulk, el doctor Leonard Samson. Afortunadamente para mi interés hacia la serie, Andrés (que, aunque poco amablemente, me permitió co-narrar durante la sesión), se dio una somanta de palos con el loquero irradiado, al tiempo que desbarajustaba cosas por el helitransporte, poniendo una bomba por la cocina y encontrándose con un insultante váter lleno de heces. Utilizando para todo esto una tecnología teletransportadora desconocida para nosotros hasta el momento, Andrés huyó del helitransporte llevándose consigo a Chama y Berto para aparecer en nuestro piso… Tan sólo para encontrarse con una terrible trampa psicológica de las tías, ansiosas de venganzas por los lujuriosos actos de Andrés meses atrás. Enfurecido por la destrucción de sus preciados artículos de pornografía, Andrés desenfundó sus armas blancas (sí, ¿he dicho que además de peligroso, ahora está armado?) y se dispuso a atacar, con tal mala suerte que la caída de nuestro ya mítico oso de pega le cayó encima, rebanándole la cabeza con su propia arma.Lo se, es inverosímil. Pero tenemos un oso. Y no es un oso pequeño. No obstante, la vida continúa, y siempre es educativo hacer ver a los niños que es lo que ocurre si te cortan la cabeza, así que preparaos para un nuevo episodio de…”
“Esto… Perdonad lo del logo. Cosas del difunto Andrés, que anduvo hurgando con las presentaciones y tal. Bueno, ¿recordáis que os dije que la panda se había escapado del helitransporte así como que sin demasiada dificultad? Pues bien, devolvemos la conexión a los estudios centrales del helitransporte Tebas, sobre Vigo…” - ¿Qué se han desvanecido ante vuestros ojos? –preguntó Pelayo al intercomunicador- ¿Sin más? ¿Cómo pueden haber pasado tecnología teletransportadora a través de nuestros controles? –escuchó durante un momento sin hablar- No, tengo una ligera idea de donde pueden haber ido. De todas formas, detectad y asimilad la huella energética de su tecnología. Puede sernos útil para detectarles más adelante, y nuestros científicos podrían idear un bloqueo contra ello. No, nada más. –añadió cortando la comunicación- Sigh… Que hecatombe. Tengo que enviar un equipo al piso de los tíos antes de que esto se nos salga más de las manos. - ¿Una tila, señor? –ofreció Bautista, el atento mayordomo al servicio de Andrés, que había quedado relegado en el helitransporte. - Sí, gracias, Baptiste. –contestó Pelayo, recogiendo la taza. Sin embargo, en ese momento, una nueva explosión (como la del número anterior, ya sabéis) hizo temblar fuertemente al helitransporte- ¡La madre del cordero, que es la cordera! –exclamó Pelayo al verse arrojado junto al resto de objetos móviles (y Bautista, si bien es cierto que él consiguió mantener impertérrita su dignidad) al otro lado de la sala, debido a una nueva inclinación del aerobuque- ¡Informe de situación! ¿Que demonios ha sido eso? –preguntó de nuevo al comunicador, marcando una nueva frecuencia. - ¡Será mejor que venga rápidamente al puente de mando, mayor…! –respondió una voz por el transmisor- ¡La situación es muy grave! - Voy para allá. –replicó Pelayo cortando la transmisión y activando la acción magnética de sus zapatos, que le permitieron andar normalmente por el desequilibrado suelo de la nave- Bautista, ¿podrías explicarme como puedes andar tú normalmente por el casco de la nave? - No sin que me enseñe una autentificación de su identidad, señor… -respondió el mayordomo- Se trata de una información clasificada. - Bien dicho, viejo amigo. –respondió Pelayo. - Y si esto fuese un pseudo-cómic sin dibujos y algún lector descubriera esa información, me vería obligado a acabar con su vida, sin ninguna duda, para proteger esa información. –añadió Bautista. - Has pasado demasiado tiempo junto a Andrés, me temo… -comentó Pelayo enarcando una ceja. “Mientras Pelayo y Bautista se trasladaba hacia el puente de mando del helitransporte, en otro lugar… Psstt… ¿Qué otro lugar, tío? Creía que en este número sólo íbamos del helitransporte al piso de los tíos y del piso al helitransporte. ¿Eh? ¿Más variedad, dices? Putamádrico… ¿Pero qué toca ahora? Vale. En este momento, sobrevolando la Antártida, una avioneta perteneciente al cazador más peligroso de la Tierra dirigía su rumbo hacia el vergel selváticamente prehistórico conocido como la Tierra Salvaje. En la bodega de carga se hallaba su preciada carga, una carga que había sido específicamente encargada para ser dejada en un lugar muy concreto…” - ¿Mmm? –musitó Sergei Kravinoff al ver moverse ligeramente a la caja de madera que vigilaba- Las buenas presas saben cuando han sido vencidas… No espero honor alguno de una alimaña como tú, pero al menos tendrás la cortesía de no turbar mi tranquilidad… - ¡Je, je! –río una voz dentro- Has dicho turbar… - O siempre podré enseñarte yo mismo. –respondió Kraven disparando un dardo tranquilizante dentro de la caja. Tras un sonoro “sput”, dejó de haber movimiento en su interior- ¡Piloto! ¿Cuánto falta para llegar a las coordenadas? –preguntó vociferante. - ¡Apenas quedan cinco minutos! –le respondió una voz desde la cabina de la avioneta. - Individuos débiles y estúpidos como tú solo los crea la tan cacareada “civilización”… -comentó Kraven apoyándose en la caja- Pronto veremos cuanto duras ante la selección natural, hombre-cachorro… Veremos tu resistencia a la ley de la jungla. “Unos cuantos miles de kilómetros más al norte (y algún kilómetro más hacia otros puntos cardinales), en el piso de los tíos, la panda al completo se encontraban con algo ciertamente inhabitual en la tarde de un sábado, o que al menos debería serlo. Lo que viene siendo un cadáver en el salón.” - ¿E…? ¿Está muerto? –preguntó Leti en cierto estado de shock, mirando hacia el cráneo decapitado de Andrés, casi a sus pies. Antes estaba EXACTAMENTE a sus pies, pero bueno, la gente tiene cierta tendencia a alejarse de esas cosas. La gente normal, al menos. - Sí. –respondió Berto levantando uno de los brazos del cuerpo inerte y decapitado y dejándolo caer- Totalmente muerto. –añadió volviendo a hacerlo, comprobando que el brazo continuaba inanimado. - Muy científico, Berto… -comentó Cata- ¿Y qué vamos a hacer ahora? ¡Nadie en su sano juicio va a creer lo que realmente ha pasado aquí! - ¿Pelayo no os había prestado un robot grabador o algo así? –preguntó Leti- ¿No servirá como prueba en un juicio? - Si te refieres al Registrador, me encontré sus restos en la basura, a la hora de desayunar. –informó Chama- Fruto sin duda de la violencia desatada de Andrés, me temo. - Tampoco es que le echemos de menos… -comentó Berto- Era un pavo bastante brasas. - ¡Pero podría exculparnos de la muerte de Andrés, cateto! –gritó enfadada Graciela. ¿Os habéis fijado que la mayor parte de los diálogos de Graciela son gritados? Curioso, ¿no? - ¡Andrés seguiría vivo si no fuera por vuestra jodida venganza, psicópatas en prácticas! –replicó Berto- ¿En qué estabais pensando? ¡La venganza es cosa de hombres, como John McClane, Vito Corleone, o Macbeth! - ¿Macbeth? –repitió Chama enarcando una ceja. - ¿Qué? ¡No me irás a decir ahora que no veías Gárgolas! –dijo Berto- ¡Porque eran la caña! - Ah, vale. –suspiro Chama aliviado- Por un momento creí que estabas referenciando a Shakespeare, y creí estar perdiendo el juicio. - Aunque me encantaría pegarte cuatro voces por ese comentario totalmente machista, Berto –comenzó a decir Jenny-, no privaré de ese placer a Graciela, que tiene más práctica. Pero te recuerdo que no sería la primera vez que tenemos que sufrir las absurdas venganzas de Andrés. Simplemente decidimos ser más proactivas. “Sí, las chicas tienen razón, doy fe de que no era la primera vez que Andrés se vengaba de ellas por razones aún más ridículas. Incluso para un amante de las vendettas como yo, es excesivo. Recuerdo la más reciente, el mismísimo Día-C, la venganza que provocó las circunstancias en las que posteriormente Andrés encontrara el Cubo Cósmico… Y si tenéis algún problema con que recuerde sucesos que en parte ni siquiera he presenciado, soy un narrador omnisciente de esos, ¿vale? ¡Están a punto de darme una placa!” - ¿Y el Cola-Cao, tío? –preguntó Andrés, entrando en la cocina para prepararse el desayuno. - Ah, anoche creo que lo terminaron entre Álvaro y Leti de la que volvíamos… -Chama enarcó una ceja, porque Andrés parecía haberse quedado paralizado en el sitio- ¿Andrés? ¿Estás bien? - ¿Eh? –respondió este saliendo aparentemente de su ensimismamiento- Sí, sí. Estoy todavía un poco dormido. Voy a que me de un poco el aire en el balcón. –saliendo al balcón, Andrés se apoyó en la barandilla y, apretando con fuerza, murmuró, con cara de furia…- Por lo que han hecho… Deberán pagar el precio definitivo. “Poco después, Andrés salió a la calle a comprar Cola-Cao, huevos de oca, y un conejo. A la noche siguiente, con nocturnidad y alevosía, preparó su absurda venganza contra mí mismo y Leti, lo que me llevaría a mí a arrojarle a un cubo de basura donde encontraría el Cubo Cósmico. Así que básicamente soy un cacahuete porque me terminé el Cola-Cao. A veces no entiendo el karma… Bueno, dejando al margen esto, y por sí no recordáis la venganza de Andrés (¡ey, conocéis sus razones ahora por primera vez!), la leísteis por primera vez en el ya clásico What If Astonishing Andrew Got The Cosmic Cube? Aunque por supuesto, la venganza en sí se vio ligeramente deformada por la tendencia innata de Andrés hacia lo absurdo, claro está.” - ¡Andrés! –grité al semiempotrarlo contra una de las paredes del piso- ¿Qué hacía una cabeza de conejo despellejada en nuestra cama? - ¡Pero tío, estoy de mafioso en prácticas! ¿Tú no quieres que apruebe, verdad? –una mirada suspicaz apareció en la cara de Andrés- ¡Has odiado esa escuela de mafiosos desde que cancelaron Los Soprano! - ¡No han cancelado Los Soprano! ¡No hay ninguna escuela de mafiosos! ¡Y además…! - ¡AAAAAAYYY! ¡Huevos en las zapatillas! –se oyó gritar a Leticia desde dentro de la habitación. - ¡¿Has puesto huevos de pollo en las zapatillas de Leti?! ¡¿Y que coño tiene eso que ver con ser mafioso!? - En primer lugar, no son huevos de pollo, son de oca. Tiene más estilo… -añadió con sonrisa preocupantemente orgullosa. Preocupante para su integridad física, me refiero- Y en segundo lugar, un ser tan decadente como tú no podría percibir los sutiles matices que la mafiosidad… -continuó hablando mientras a mí se me hinchaba una vena en la frente.

5 comentarios:

Javi_Pichu dijo...

¿No lo había más largo?

¡¿No lo había más largo?!

¡¿NO LO HABÍA MÁS LARGO?!

¡¡¿QUE SI NO LO HABÍA MÁS LARGO?!!

Paso gaaaaanso de leerlo a estas horas, voy a ver si repaso un poco antes de irme pa la cama. Mañana lo leo.

Por cierto debes tener un problema con el audio, no se me oía bien.

Wherynn dijo...

Jajaja, que grande Pichu! es que solo a vosotros se os ocurre publicar en epoca de examenes...

Weno, definitivamente el mejor personaje de la saga es Bautista, que hariais sin el! me encanta ese señor! jaja. Lo de los huevos de oca es gracioso aunque no entiendo lo del cacahuete tomando cola-cao...

Narra Varo de verdad o es un extraño narrador "intra-fictional"? (¿intraficcional? ¿como leches se dice en español?)

Bsotes!

Superlayo dijo...

Pichu: Pues como siempre son los cachos, más o menos... Son 10 páginas (y un cachito) de Word a repartir en tres posts, porque en cuatro quedan muy cortitos.

Eva: El año pasao porque no publicaba nada en Febrero, ahora porque sí... Sois peores que la peste. :p
Pues Álvaro está ahí normal, porque es un flashback antes de todo el follón con el Cubo Cósmico. De hecho, la escena (ampliada) que presento profundiza en los hechos que condujeron directamente (con Álvaro tirándole a la basura :p) a que Andrés encontrase el Cubo.
Y el que narra es Álvaro, sí, ya cacahuetizado; profundizaré más en ese aspecto en números posteriores. ¿Y entiendo que quieres decir algo como metaficcional?

Leti dijo...

si, es un flashback, yo estaba alli jajajaja.
comento, para una vez k me conecto (y sin haberlo pensado, me ha salido un pareado). quitando el flashback, que ya lo he leido, me encanta jajajaja (y ni k mi reaccion de alejarse d una cabeza decapitada fuese extraña...) a ver cuando subes mas para ver como acaba la saga jajaja

Superlayo dijo...

Leti: Eh, que he dicho que era una reacción normal para gente normal. Mmm, eso suena a publicidad de coches, o algo. :p