viernes, 20 de febrero de 2009

Los Padres de Luis el Gordo

Los que me concoen saben que veo muy poco la tele, apenas Los Simpson, hace tiempo, mientras comía, y ahora el telediario regional, que al menos se que los chistes pueden no tener gracia (como en los más recientes capítulos de los Springfieldianos), pero al menos no los repiten (a diferencia de, etcétera, etcétera).

Por ello sin duda será una sorpresa que yo os recomiende una serie de televisión. Bueno, realmente no lo hago, ya que la fase de pre-producción de la misma se ha visto truncada, desgraciadamente. Siguiendo la estela de la exitosa serie británica The Black Adder, una comedia de histrionismo histórico, guionistas franceses intentaron dar su visión del asunto.

¡Así nació la idea de Los padres de Luis el Gordo, la proyectada comedia fallida francesa acerca de como criar a un príncipe en la Plena Edad Media! Se desconoce si hubiesen podido conseguir un actor cómico francés famoso para interpretar a los personajes principales, como en The Black Adder, pero pretendían darnos una peculiar visión del siglo XI (y posteriormente el XII) francés, en clave de humor.

Pueden encontrar algunas muestras de los descacharrantes guiones de la serie, que giraría en torno al delfín francés (nota para navegantes, "Delfín" es el título equivalente a "Príncipe de Asturias" en cuanto a monarcas franceses, es decir, el príncipe heredero al trono), a las intrigas de la corte y a un humor absurdo (y sin pegar demasiadas patadas anacrónicas) en torno al régimen feudal de la época.
Por supuesto, todos sabemos como es la tele hoy en día, y los programas de calidad escasean. Así, y para pérdida cultural del mundo, se nos fue un posible difusor de proyectos como este en otros idiomas, siendo sustituido por un reality show en donde los concursantes deben vivir en una granja y preparar distintas variedades de queso. Sí, lo se. Sigh.
Ahonden en el blog de LpdLG, y vean extractos de lo que pudo ser y no fue, amigos míos. Ahonden en sus distintos artículos y puede que encuentren algo interesante. Los padres de Luis el Gordo, jamás en sus pantallas.

lunes, 16 de febrero de 2009

La mística de un buen culo (o como el Big Culo Day perpetuó su tradición)

Hace un año, el rinconcito de la blogosfera dedicado al cómic hervía de irritación y mal rollo por razones que ya no recuerdo. Hace un año (y un día, si queremos ser exactos), el gran Jotacé mitigó este clima de tensión, uniéndonos alrededor de un concepto simple, pero que sabía que atraería a las masas y calmaría los corazones más enervados.
Así nació el Big Culo Day, el día del culo comiquero. Más de dos centenares de blogueros se sumaron a la noble causa de reivindicar la figura del culo en el cómic. Y es que los culos son como las opiniones: todo el mundo tiene uno. Tal vez recuerden mi modesta intervención del año pasado. ¿Cómo estar a la altura, nuevamente, de este magno evento, si alguna vez lo estuve?
Pues presentando el culo de todos los culos. Es decir, un culo que puede ser cualquier culo tiene el potencial de ser el culo perfecto, para cualquier persona. Por supuesto, estoy hablando de un culo multiforme, acorde con el resto de anatomía de su portadora (que, saltándose a la torera todos los códigos morales, no en vano es/fue una terrorista), siempre va desnuda (sus ropas son su propio cuerpo), pero siempre tiene capacidad de innovar. Señoras y señores...

El culo de Mística, la mutante enemiga de la Patrulla-X. Ahora bien, comentar que lo de llevar un cacho de culo colgando por ahí tiene que ser incómodo de narices, oigan. Y tengan ustedes un feliz Big Culo Day.

viernes, 13 de febrero de 2009

Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 7 (Ultima parte)

“Volviendo a la avioneta misteriosa de Kraven, ya en plena Tierra Salvaje, esta aterrizaba en una planicie en donde un tío cabezón y otros pavos aún más raros aún la esperaban ansiosamente. Una vez tomada tierra, Kraven sacó la gran caja que transportaba y la dejó caer delante de sus contratistas en taparrabos…” - Tomadlo de una vez. –dijo Kraven- Su verborrea inane desde que despertó del efecto de mis drogas sedantes comenzaba a aturdir incluso mis sentidos selváticos… Por la Madre Rusia, que he estado a punto de arrojarlo a las ventiscas antárticas solo para ver si una lengua congelada detenía su irritante parloteo. - Una estrategia sin duda de su superdesarrollado intelecto, mientras preparaba un intento de fuga. –respondió Niño Listo, el cabezón líder de esa panda de extraños lunáticos. Me suena de haberlos visto en algún cómic de la Patrulla-X, pero no recuerdo como se llaman. Ya apuntaremos algo en otros números, so quejicas- Sin herramientas para trabajar, la séptima persona más inteligente del planeta necesitaba improvisar. - No me importa lo más mínimo. –respondió Kraven- No le ha servido de mucho, no ha escapado, y yo he cumplido mi parte del trato. Espero que el dinero se ingrese en mi cuenta rápidamente. - Ey, ¿cómo ingresan dinero en la cuenta de nadie en un sitio dónde hay dinosaurios de fondo? –preguntaron unos ojos asomándose por una rendija de la caja- ¿Cotizan en bolsa la mierda de pterodáctilo, o qué? - El tráfico de vibranium resulta dificultoso por ese matón de Ka-Zar rondando por la selva, pero también proporciona bastantes beneficios. –respondió Niño Listo- Y puede que mi mutación no me haya proporcionado tanta inteligencia como la naturaleza te ha concedido a ti, pero tengo la suficiente como para enlazar con Internet incluso desde la Tierra Salvaje. - Pero no la suficiente como para reducirte ese tremendo cabezón, ¿eh, colega? –respondió el encerrado en la caja. - Ya puedes dejar de fingir estupidez, mi grosero amigo. –dijo Niño Listo mientras Barbarus, un jambo bastante mulas con cuatro brazos, abría la caja rompiendo su tapa- Descubrirás que nuestra relación será bastante más agradable si colaboras. - ¡Ni siquiera pienses en seducirme, engrendro macrocefálico! –replicó Andrés, saliendo de la caja, indignado. Un momento… ¿Andrés? ¿Quieres decir que el otro era el verdadero Masacre? ¡No le he pedido un autógrafo! ¡Ahora que mis colegas le han matado, valdría millones! Rayos- ¡Mis abogados te harían pedazos si me tocas! Mmm… Por el contrario, no me importaría que ese par de bellezones de allí atrás me hiciesen un masaje inguinal… -añadió señalando con la cabeza a dos tías con el grupo selvático, Vértigo y Lorelei. - ¡Por las barbas de Magneto! –exclamó Niño Listo. - Juraría que Magneto no ha llevado nunca barba… Excepto quizás en alguna de esas divertidas y delirantes realidades alternativas que ponen por el TDT… -comentó Andrés. - ¡Este no es Amadeus Cho! –continuó el mutante. - Sergei Kravinoff no confunde a su presa, mutante. –replicó el cazador- Me diste su supuesta localización y esta foto, y no he fallado en mi misión. –Kraven frunció el ceño mientras entregaba una página del Faro de Vigo a Niño Listo- Si intentas engañarme para no darme mi recompensa, pronto verás que ni siquiera vuestras ventajas genéticas en conjunto podrían sobrepasar las habilidades de un verdadero cazador. - Accionario inconsciente persigue a visitante adolescente. El socio industrial Andres Basteiro, denunciado por acoso sexual contra una adolescente que visitaba la recientemente inaugurada fábrica de mantequilla de cacahuete de la Chama Corporation. “La culpa es de los padres” y “¡A mí la guardia suiza! declaró Basteiro antes de entrar en los juzgados, enarbolando una bandera de la Isla de Man, como puede verse en la foto adjunta.leyó rápidamente Niño Listo, con una foto en la que Andrés salía- ¡Necio! ¡Leíste la cara equivocada! –gritó enseñándole a Kraven el reverso de la hoja de periódico, en donde podía leerse “El adolescente Amadeus Cho, considerado como la séptima persona más inteligente del mundo, finaliza en Vigo su gira europea de campaña contra la agencia de seguridad internacional S.H.I.E.L.D., financiada por su amigo y guardaespaldas, el antiguo vengador Hércules”. - Y estoy casi seguro de que ese chiste lo he leído antes en una historieta de Pafman… -comentó Andrés mientras Niño Listo continuaba increpando a Kraven. - ¡Vuelve a Vigo y secuestra al chico correcto, imbécil leonado! –gritó Niño Listo, refiriéndose al chaleco de león de Kraven, supongo. A no ser que se haya dejado melena, es difícil de decir, sin poder ver dibujos…- ¡No cobrarás ni un centavo si no…! ¡Ugk! –su conversación se vio cortada en seco cuando Kraven lo levantó cogiéndolo por el cuello. - Cobraré lo que merezco, y tendrás tu presa por una cuestión de honor, Niño Listo. –respondió Kraven- Pero recordarás el respeto que merece un Kravinoff… -dijo bajándolo al suelo- Y espero que no te importe que arroje a este idiota por el camino. –añadió señalando a Andrés. - ¿Podría ser en un barril, por favor? –pidió éste amablemente- Las cajas son incómodas, pero a ellos les tengo cierto cariño desde los juegos de Donkey Kong… “De vuelta a Vigo, continuaba una discusión que seguramente sería menos acalorada si mis amigos supiesen que el muerto no era su amigo Andrés, sino el mercenario canadiense más entrañable de todos los tiempos. Es más, si conozco bien a Andrés, tan sólo él se sentiría peor si muriese Masacre que si la palmase él mismo. Pero se lo que estáis pensando. “Buff, otra discusión en el piso. ¿Cuántas van ya? Tranquilos, astonishinómanos, porque esta vez tiene más chicha. Más que nada por la irrupción por la puerta de Pelayo, dos agentes de S.H.I.E.L.D., y Bautista, el único mayordomo recomendado por 9 de cada 10 dentistas.” - ¿Hacía falta que tiraseis la puerta abajo? –preguntó Chama mirándoles mal. - Steinbeck, el hombre, que es un poco entusiasta… -respondió Pelayo- Ahora, ¿dónde está el terrorista que casi se carga mi helitransporte? ¡Será mejor que ponga las manos sobre la cabeza, porque no estoy de humor para chimichangas! - Hombre, si quieres le ponemos la cabeza debajo de las manos, si te gusta más… -respondió Cata señalando a la cabeza decapitada de Masacre. - Eks. –musitó Pelayo- Ya me lo explicaréis todo luego, ahora… - ¡Nos obligó a correr, tío! ¡Y a teletransportarnos, estaba jodidamente loco, y…! –comenzó a excusarse Berto cogiendo a Pelayo por la chaqueta, lo que lógicamente hizo que los agentes le apuntasen con sus armas. - Vale, vale… -dijo Pelayo zafándose como pudo- Ya me explicaréis luego. ¿Cuánto hace de esto? ¿Cinco minutos, diez? - Creo que no llega a diez minutos, ¿pero por qué? –dijo Leti. - Bautista, métele esto en el cráneo lo más profundo que puedas. –ordenó Pelayo lanzándole lo que parecía una pequeña canica- A ser posible en el encéfalo o en el hipotálamo o algo de eso, toma instrumental, supongo que tendrás guantes. –añadió haciendo señas a Steinbeck para que entregase a Bautista un pequeño maletín- No te preocupes si haces agujeros, se terminarán curando solos. - ¿Cómo cojones se va a curar, pavo? –preguntó Berto- ¿Te lo deletreo? ¡Muerto! - Si habéis calculado bien la hora, no durará mucho. –replicó Pelayo- Bautista, ¿te importaría volver a juntar la cabeza al tronco mientras haces lo tuyo? - Por supuesto, señor. –respondió el mayordomo haciéndolo inmediatamente. - No querrás decir que… -empezó a decir Chama. - Sí, va a volver a unirse. –respondió Pelayo- Su factor curativo le salvará incluso de eso. Probablemente aguantase sin pudrirse hasta 15 minutos decapitado. Ah, y no se si consideraréis esto una buena o una mala noticia, pero el tipo no es Andrés. - ¿Y entonces? - Masacre. Wade Wilson, superviviente de un programa gubernamental de experimentación canadiense. Factor curativo y verborrea impresionante (como ya habréis comprobado) derivado de lo primero. Mercenario o asesino a sueldo desde hace años. No se como habrá suplantado a Andrés aprovechando el jaleo de Krokanti, pero os puedo asegurar que nos lo contará, porque está muuuuy detenido. - ¡Santos frijoles, ese diálogo explicativo haría parecer una juerga las convenciones de coleccionistas de palillos rusos!contestó Masacre, con una voz más cascada de lo habitual, levantándose de golpe y apartando a Bautista de un salto- Disculpa, Bauti. ¡Este capullo parece creer que me voy a rendir así como así!añadió desenfundando sus pistolas. - No, hombre, así como así no. –respondió Pelayo- ¿Qué tal si te rindes pacíficamente y yo no detono el implante explosivo que tienes ahora mismo en el cerebro, eh? - ¡No te atreverás!respondió Masacre, dando un paso hacia atrás, acercándose a Chama, Berto y las chicas. - ¿Cómo no hacerlo? –preguntó Pelayo- ¡El botón es grande y rojo! - ¡Malvados, lo diseñasteis así para no poder resistiros!dijo Masacre- Supongo que eso solo me deja una opción… ¡Teletransporte para un montón de peña!gritó desvaneciéndose junto a los Amazing Friends. “Segundos después, el grupo reaparecía en lo que parecía ser un suelo circular y metálico, rodeado de consolas, ya sabéis, la típica base ultratecnologitizada de turno. Lo que no parecía tan habitual era que frente a ellos se alzase un imponente hombre de ojo brillante y pelo cano, con uno de sus brazos aparentemente hecho de metal.A su alrededor, unas figuras no transparentes, sino más bien cegadoras, vaporosas vagamente nebulosas y difusas, como el viejo Canal Plus codificado… Lo que parecía claramente físico y real eran los cañones de las armas que sostenían apuntando directamente a los recién aparecidos. ¿Es necesario decir que continuará en Astonishing Andrew and his Amazing Friends 8, o me lo ahorro?”

miércoles, 11 de febrero de 2009

Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 7 (Segunda parte)

“Volviendo al helitransporte, más concretamente en su puente de mando, nos encontramos con una situación que cualquiera no dudaría de calificar como crítica, y que lo más seguro es que Berto definiera como bien j*%$&#. Deberíais verle pronunciando símbolos. Vaya crack, el Berto.” - ¡Rápido, informe de situación! –ordenó Pelayo nada más entrar en la sala- ¿Cuál es la extensión de los daños? - ¡Uno de los cuatro motores principales ha quedado inutilizado, mayor! –informó rápidamente el oficial de mayor rango en la estancia- Además, otro de ellos probablemente deje de funcionar en unos minutos. La primera explosión ya trajo problemas en cuanto al paso de energía eléctrica por el helitransporte, pero la más reciente ha provocado que el cableado destinado a ese segundo motor se sobrecargue gradualmente… - Perrrrrfecto. –repuso Pelayo acercándose a un panel de control y echando un ojo a sus lecturas- Bien, gente, sabéis que nuestro helitransporte funciona alimentado por muzzinium, lo que significa que… - ¿El helitransporte Tebas no funcionaba a vapor impulsado por carbón, señor? –preguntó Bautista. Y lógicamente. ¿No dijo Pelayo eso en Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 3? - No iba a revelar delante de civiles nuestro pionero uso del muzzinium como fuente energética, James. –replicó Pelayo. Después, se giró hacia el resto y continuó exponiendo- Nuestras muestras de muzzinium provienen de la primera expedición de S.H.I.E.L.D. a la Zona Negativa en busca de ese combustible, descubierto tras la captura de un peligroso alienígena devorador de parquímetros. –pulsando varios botones, Pelayo activó una imagen virtual con un punto marcado en la estructura del helitransporte- Debido a su procedencia, el muzzinium está compuesto de anti-materia, lo que supone que debe ser contenido en un campo de fuerza específico en esta localización concreta. Como sin duda muchos de vosotros ya sabréis, es liberado en muy pequeñas dosis, para proveer de energía al helitransporte entero. - ¿Pretende utilizar una mayor cantidad de muzzinium en los motores restantes para estabilizar nuestra situación, mayor? –preguntó uno de los oficiales presentes en la sala. - Si eso pudiese hacerse sería magnífico, caballeros, pero la caída en sí no es lo que me preocupa. –respondió Pelayo- Estamos relativamente cerca del mar, y con los motores restantes podríamos permanecer a flote en él si convertimos en estancos los compartimentos afectados por las explosiones… Pero el amerizaje conllevaría aún así un impacto importante, que bien podría afectar a la integridad del campo que protege el muzzinium. - ¿Teme que nos quedemos sin energía? –preguntó otro oficial. - Creo que no me ha entendido. –respondió Pelayo- El muzzinium es antimateria separada de la materia ordinaria por campos magnéticos. Si la anti-materia entra en contacto con algo físico de este mundo, destruiría a ambas… Y algo más. Tenemos suficiente muzzinium (aunque no sea una cantidad realmente grande) para destruir tres cuartos de Galicia y parte del extranjero (siendo el extranjero Portugal). Por no hablar del mar que nos llevaríamos con nosotros, desbarajustando las corrientes marinas de todo el globo. Tenemos apenas dos minutos antes de que el segundo motor principal haga kaput, así que… –Pelayo se apoyó sobre una barandilla en el puente de mando, mirando al resto- ¿Alguna idea? “Mientras tanto, en la nación centroeuropea de Latveria, unos muertebots atendían a la caída figura del Doctor Muerte, desfallecido en su real cama. Quiero decir real porque Doc Muerte es el rey de Latveria, no porque pudiese tener una cama ficticia. Que puede que la tenga, pero… ¿De qué serviría eso? Muerte acababa de finalizar su periplo hasta Latveria (recordemos, obligado por las órdenes de Andrés a través del Cubo Cósmico), y se encontraba lógicamente desfallecido tras recorrer los más de 3.550 kilómetros de trayecto entre Vigo y la capital latveriana, Doomstadt.” - Mi señor… -comenzó a decir un guarda entrando en la estancia. - Necio mentecato… ¿No ordené que se permitiese al menos un par de horas de reposo? ¿Ves a tu señor tan debilitado que osas ignorar sus designios? -musitó Muerte- Parece que la idea disfrutar de las mazmorras de mi castillo te place… Mas la voluntad de Muerte te negará tal deseo… –dijo suavemente semi-incorporándose- ¡Pues a mí me reconforta más enviar tu alma directa al averno! –gritó alzando un brazo y atravesando el corazón del guardia con un rayo de energía, que dejó un manchurrón negruzco en la pared detrás suyo. - Visita de prioridad D-542, amo. –dijo un Muertebot, uno de los robóticos sirvientes de Muerte entrando en la habitación- Se requiere permiso de entrada. - Solo que todos los seres de la Tierra me hablasen con tal respeto y cortesía que Muerte merece sería excusa suficiente para mi dominio absoluto sobre el orbe … -susurró Muerte- Haz que Boris pase, Muertebot. - ¡Mi señor, he venido en cuanto los Muertebots me dieron su aviso! –exclamó Boris, probablemente la única persona en el mundo en la que Muerte confiaría- ¿Qué os ha ocurrido? - Seis meses, Boris… -susurró Muerte apoyándose para levantarse en el hombro que Boris le ofrecía- La confrontación con esa parodia de bufón subhumano me obligó a volver andando hasta mi lugar de asilo, hasta la tierra que me vio nacer, hasta mi reino… - Pero, ¿seis meses, mi señor? –preguntó Boris- Sin duda vuestra fuerza de voluntad, aún no pudiendo resistirse al poder cósmico que detectasteis y al que decidisteis enfrentaros, podría traeros con más presteza hasta Latveria… Vuestros ministros ya incluso hablan en susurros de vuestra sucesión a cargo del reino... - Mis ministros recordarán que deben pleitesía única y exclusivamente a Muerte o pasarán a servir a la oscura Parca. –espetó Muerte- Y, Boris, ¿eres consciente del peso físico que trae consigo mi regia armadura? Por no hablar de las dificultades del viaje; debí enfrentarme a vampiros, un hombre lobo y una manada de paparazzis que querían fotografiar mi maltrecha faz… -Muerte calló unos segundos, pensativo- Por supuesto, los nosferatu ahora están realmente muertos, me deshice del licántropo como haría con un vulgar cachorro, y los osados fotógrafos tardarán en poder levantar una cámara o mirarse en un espejo sin temblar irremediablemente, pero todo esto, entre otras cosas, ralentizó mi avance. - Por supuesto. –respondió Boris- ¿Debo preparar festejos para celebrar su regreso? - No es el momento, Boris. -respondió Muerte- Por ahora, recobraré fuerzas y retomaré nuevamente el poder de Latveria… ¡Y mis súbditos tendrán algo que festejar cuando la cabeza de Andrés Basteiro amanezca clavada en un palo! “Pero bueno, dejando el subargumento este que promete, y volviendo a donde hay carnaza y posibilidades de destrucción ingente, esto es, en el helitransporte Tebas de S.H.I.E.L.D., la situación continúa siendo igual de peliaguda que antes. Sí, probablemente estéis deseando leer sobre la panda, pero según el guión, la panda dejará de existir si no dejamos el helitransporte en buen estado, así que…” - Bien, señores. –dijo Pelayo- El equipo técnico del helitransporte ha redistribuido la absorción de muzzinium en los motores, aumentando su potencia y desacelerando nuestra caída… Pero seguimos cayendo, y nos es imposible gastar la totalidad del muzzinium con únicamente dos motores principales y uno auxiliar. Es más, dudo que con todos los motores operativos pudiésemos hacerlo. - ¿El impacto no se reduciría ya lo bastante como para no poner en peligro la integridad de los campos magnéticos, señor? –pregunto un oficial. Sí, en la sala de mando los hay a patadas. Todos aparentemente iguales, pero diferentes. Como los pitufos. - Sí, pero me informan de que la cámara del muzzinium se ha visto afectada por la explosión y es imposible de sellar. Y el agua de mar no sentará bien a la alta tecnología, me temo. Game over, chicos y chicas. - ¿Y si utilizase esos transmisores de dimensión alternativa con inversión protónica de flujo cósmico con los que mantiene a Stan Lee al margen de la realidad, señor? –sugirió Bautista- ¿No podría trasladar el muzzinium a su celda, entonces? - Liberaríamos a ese insidioso y enloquecido narrador en el proceso, pero sí, podría hacerse. –meditó Pelayo- El muzzinium estaría en fase con la realidad, y podríamos mantenerlo en ese éxtasis hasta llevarlo a un lugar más seguro. Y preparadme un vehículo. En cuanto esto esté solucionado, tengo otras prioridades que solventar. –añadió. “Cierto tiempo después, podéis ver como la muerte de Andrés no solo ha horrorizado a mis colegas en Vigo, sino que también les ha arrebatado su habitual arrojo y echadez pa alante, que les permite generalmente superar situaciones insospechadas. Pero siempre quedarán las discusiones, supongo. Como la que aún tenía lugar en el piso de los tíos, en donde cierto líder empresarial comenzaba a desesperarse…” - ¡Igual si tú hubieras hecho algo en represalia contra Andrés, no hubiésemos tenido que haber llegado a esto! –gritó Graciela a Berto. - ¡Si a mí no me hizo nada, joder! –replicó este. - ¿Ah, ahora me vienes con esas? ¿Un tipo me tira vagamente los tejos y le amenazas con despertarse con sus propios dientes clavados en el tobillo, y lo de Andrés no es nada? –preguntó Graciela. - Hombre, de las manos se nos ha ido un poco, niña… -dijo Cata- Nos hemos pasado como diez pueblos, o así. - ¡Pero fue un accidente! –dijo Jenny- ¡No hemos sido nosotros! ¡Es todo culpa del oso! - Oh, claro, lo del oso suena muy creíble… -respondió Cata con una sonrisa forzada- Estoy seguro de que cualquier juez aceptará la culpabilidad de un gigantesco oso inanimado. - Dios… -musitó Chama tapándose la cara con las manos un momento- Gente, creo que deberíamos calmarnos un momento y pensar en lo que tenemos aquí… - ¡Un puto cadáver lleno de costras eso es lo que tenemos, Chama! –respondió Berto- ¿Estás cegarato? - ¡Ya lo se! –gritó Chama, sorprendiendo momentáneamente a Berto- Y si nos comportamos como es debido podríamos salir indemnes de esto, ¿sabéis? Ha sido un accidente, inverosímil pero accidente, él estaba armado y nosotros no, se lo ha hecho con su propia arma, y Andrés estaba en busca y captura por S.H.I.E.L.D. - ¡Y nosotros! –añadió Berto. - Creo que podríamos convencerles de que nos tenía secuestrados, Berto. El pobre Andrés no estaba muy estable últimamente, y… -Chama se santiguó brevemente- Después de todo, los muertos no hablan. –añadió mientras Leti sollozaba cogida a Cata.

lunes, 9 de febrero de 2009

Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 7 (Primera parte)

“¡¡¿¿Que pasa, Johhnyyyy??!! Saludos, buenas gentes que leéis cosas. Soy Álvaro, y hoy seré vuestro narrador. Quizás me recordéis de anteriores capítulos de Astonishing Andrew and his Amazing Friends, como el colega de Andrés, el monstruo de mantequilla de cacahuete gigante que casi arrasa la ciudad de Vigo, y el co-narrador invitado del número anterior. ¿Qué cómo he acabado narrando yo solo esto? Buena pregunta, tío, buena pregunta… Pero me lleva a pensar que no te has leído el anterior número. Pero bueno, después de todo, esta es una página de introducción, ¿no es cierto? ¡Pedid y se os dará, fieles creyentes! Después de que mi forma física que no rompe el cuarto muro fuese detenida por la acción conjunta de S.H.I.E.L.D. y la Patrulla-X (con una ayudita de los Amazing Friends), Andrés pareció sufrir unos extraños efectos secundarios que le concedieron superhabilidades y sorprendentemente le desestabilizaron aún más. Mientras a mí me llevaban en un humillante tarro para estudiarme en el helitransporte de Tebas (a cargo de mi buen amigo, mi colega, ¡que digo!, mi brother, Pelayo, el mayor de S.H.I.E.L.D. a cargo de la división de inteligencia EUM), Chama, Sebas, Guille y los demás (es decir, Berto, pero sin Sebas y Guille, cuya identidad desconozco) intentaron retornar a la vida normal. Claro que esto resultó no ser tan fácil como parecía cuando la inusitada agresividad de Andrés trastornó su apacible y tranquila rutina… Al menos todo lo apacible que puede ser cerca de Andrés, incluso en estado normal. Creedme, he convivido con él más de una vez, antes de verme reducido a esta marronuzca, sabrosa y suculenta forma de cacahuete. Mmm, cacahuete… Esto… Sí, Chama y Berto se vieron obligados a llevar a Andrés al psicólogo. ¿Pero esta serie no sería tan astonishing si se tratase de un psicólogo normal, no es cierto? ¡Claro que no, chico! Por eso Andrés se vio sometido a la peculiar terapia de ese psicólogo superfuerte que tanto detesto, el colega-enemigo de Hulk, el doctor Leonard Samson. Afortunadamente para mi interés hacia la serie, Andrés (que, aunque poco amablemente, me permitió co-narrar durante la sesión), se dio una somanta de palos con el loquero irradiado, al tiempo que desbarajustaba cosas por el helitransporte, poniendo una bomba por la cocina y encontrándose con un insultante váter lleno de heces. Utilizando para todo esto una tecnología teletransportadora desconocida para nosotros hasta el momento, Andrés huyó del helitransporte llevándose consigo a Chama y Berto para aparecer en nuestro piso… Tan sólo para encontrarse con una terrible trampa psicológica de las tías, ansiosas de venganzas por los lujuriosos actos de Andrés meses atrás. Enfurecido por la destrucción de sus preciados artículos de pornografía, Andrés desenfundó sus armas blancas (sí, ¿he dicho que además de peligroso, ahora está armado?) y se dispuso a atacar, con tal mala suerte que la caída de nuestro ya mítico oso de pega le cayó encima, rebanándole la cabeza con su propia arma.Lo se, es inverosímil. Pero tenemos un oso. Y no es un oso pequeño. No obstante, la vida continúa, y siempre es educativo hacer ver a los niños que es lo que ocurre si te cortan la cabeza, así que preparaos para un nuevo episodio de…”
“Esto… Perdonad lo del logo. Cosas del difunto Andrés, que anduvo hurgando con las presentaciones y tal. Bueno, ¿recordáis que os dije que la panda se había escapado del helitransporte así como que sin demasiada dificultad? Pues bien, devolvemos la conexión a los estudios centrales del helitransporte Tebas, sobre Vigo…” - ¿Qué se han desvanecido ante vuestros ojos? –preguntó Pelayo al intercomunicador- ¿Sin más? ¿Cómo pueden haber pasado tecnología teletransportadora a través de nuestros controles? –escuchó durante un momento sin hablar- No, tengo una ligera idea de donde pueden haber ido. De todas formas, detectad y asimilad la huella energética de su tecnología. Puede sernos útil para detectarles más adelante, y nuestros científicos podrían idear un bloqueo contra ello. No, nada más. –añadió cortando la comunicación- Sigh… Que hecatombe. Tengo que enviar un equipo al piso de los tíos antes de que esto se nos salga más de las manos. - ¿Una tila, señor? –ofreció Bautista, el atento mayordomo al servicio de Andrés, que había quedado relegado en el helitransporte. - Sí, gracias, Baptiste. –contestó Pelayo, recogiendo la taza. Sin embargo, en ese momento, una nueva explosión (como la del número anterior, ya sabéis) hizo temblar fuertemente al helitransporte- ¡La madre del cordero, que es la cordera! –exclamó Pelayo al verse arrojado junto al resto de objetos móviles (y Bautista, si bien es cierto que él consiguió mantener impertérrita su dignidad) al otro lado de la sala, debido a una nueva inclinación del aerobuque- ¡Informe de situación! ¿Que demonios ha sido eso? –preguntó de nuevo al comunicador, marcando una nueva frecuencia. - ¡Será mejor que venga rápidamente al puente de mando, mayor…! –respondió una voz por el transmisor- ¡La situación es muy grave! - Voy para allá. –replicó Pelayo cortando la transmisión y activando la acción magnética de sus zapatos, que le permitieron andar normalmente por el desequilibrado suelo de la nave- Bautista, ¿podrías explicarme como puedes andar tú normalmente por el casco de la nave? - No sin que me enseñe una autentificación de su identidad, señor… -respondió el mayordomo- Se trata de una información clasificada. - Bien dicho, viejo amigo. –respondió Pelayo. - Y si esto fuese un pseudo-cómic sin dibujos y algún lector descubriera esa información, me vería obligado a acabar con su vida, sin ninguna duda, para proteger esa información. –añadió Bautista. - Has pasado demasiado tiempo junto a Andrés, me temo… -comentó Pelayo enarcando una ceja. “Mientras Pelayo y Bautista se trasladaba hacia el puente de mando del helitransporte, en otro lugar… Psstt… ¿Qué otro lugar, tío? Creía que en este número sólo íbamos del helitransporte al piso de los tíos y del piso al helitransporte. ¿Eh? ¿Más variedad, dices? Putamádrico… ¿Pero qué toca ahora? Vale. En este momento, sobrevolando la Antártida, una avioneta perteneciente al cazador más peligroso de la Tierra dirigía su rumbo hacia el vergel selváticamente prehistórico conocido como la Tierra Salvaje. En la bodega de carga se hallaba su preciada carga, una carga que había sido específicamente encargada para ser dejada en un lugar muy concreto…” - ¿Mmm? –musitó Sergei Kravinoff al ver moverse ligeramente a la caja de madera que vigilaba- Las buenas presas saben cuando han sido vencidas… No espero honor alguno de una alimaña como tú, pero al menos tendrás la cortesía de no turbar mi tranquilidad… - ¡Je, je! –río una voz dentro- Has dicho turbar… - O siempre podré enseñarte yo mismo. –respondió Kraven disparando un dardo tranquilizante dentro de la caja. Tras un sonoro “sput”, dejó de haber movimiento en su interior- ¡Piloto! ¿Cuánto falta para llegar a las coordenadas? –preguntó vociferante. - ¡Apenas quedan cinco minutos! –le respondió una voz desde la cabina de la avioneta. - Individuos débiles y estúpidos como tú solo los crea la tan cacareada “civilización”… -comentó Kraven apoyándose en la caja- Pronto veremos cuanto duras ante la selección natural, hombre-cachorro… Veremos tu resistencia a la ley de la jungla. “Unos cuantos miles de kilómetros más al norte (y algún kilómetro más hacia otros puntos cardinales), en el piso de los tíos, la panda al completo se encontraban con algo ciertamente inhabitual en la tarde de un sábado, o que al menos debería serlo. Lo que viene siendo un cadáver en el salón.” - ¿E…? ¿Está muerto? –preguntó Leti en cierto estado de shock, mirando hacia el cráneo decapitado de Andrés, casi a sus pies. Antes estaba EXACTAMENTE a sus pies, pero bueno, la gente tiene cierta tendencia a alejarse de esas cosas. La gente normal, al menos. - Sí. –respondió Berto levantando uno de los brazos del cuerpo inerte y decapitado y dejándolo caer- Totalmente muerto. –añadió volviendo a hacerlo, comprobando que el brazo continuaba inanimado. - Muy científico, Berto… -comentó Cata- ¿Y qué vamos a hacer ahora? ¡Nadie en su sano juicio va a creer lo que realmente ha pasado aquí! - ¿Pelayo no os había prestado un robot grabador o algo así? –preguntó Leti- ¿No servirá como prueba en un juicio? - Si te refieres al Registrador, me encontré sus restos en la basura, a la hora de desayunar. –informó Chama- Fruto sin duda de la violencia desatada de Andrés, me temo. - Tampoco es que le echemos de menos… -comentó Berto- Era un pavo bastante brasas. - ¡Pero podría exculparnos de la muerte de Andrés, cateto! –gritó enfadada Graciela. ¿Os habéis fijado que la mayor parte de los diálogos de Graciela son gritados? Curioso, ¿no? - ¡Andrés seguiría vivo si no fuera por vuestra jodida venganza, psicópatas en prácticas! –replicó Berto- ¿En qué estabais pensando? ¡La venganza es cosa de hombres, como John McClane, Vito Corleone, o Macbeth! - ¿Macbeth? –repitió Chama enarcando una ceja. - ¿Qué? ¡No me irás a decir ahora que no veías Gárgolas! –dijo Berto- ¡Porque eran la caña! - Ah, vale. –suspiro Chama aliviado- Por un momento creí que estabas referenciando a Shakespeare, y creí estar perdiendo el juicio. - Aunque me encantaría pegarte cuatro voces por ese comentario totalmente machista, Berto –comenzó a decir Jenny-, no privaré de ese placer a Graciela, que tiene más práctica. Pero te recuerdo que no sería la primera vez que tenemos que sufrir las absurdas venganzas de Andrés. Simplemente decidimos ser más proactivas. “Sí, las chicas tienen razón, doy fe de que no era la primera vez que Andrés se vengaba de ellas por razones aún más ridículas. Incluso para un amante de las vendettas como yo, es excesivo. Recuerdo la más reciente, el mismísimo Día-C, la venganza que provocó las circunstancias en las que posteriormente Andrés encontrara el Cubo Cósmico… Y si tenéis algún problema con que recuerde sucesos que en parte ni siquiera he presenciado, soy un narrador omnisciente de esos, ¿vale? ¡Están a punto de darme una placa!” - ¿Y el Cola-Cao, tío? –preguntó Andrés, entrando en la cocina para prepararse el desayuno. - Ah, anoche creo que lo terminaron entre Álvaro y Leti de la que volvíamos… -Chama enarcó una ceja, porque Andrés parecía haberse quedado paralizado en el sitio- ¿Andrés? ¿Estás bien? - ¿Eh? –respondió este saliendo aparentemente de su ensimismamiento- Sí, sí. Estoy todavía un poco dormido. Voy a que me de un poco el aire en el balcón. –saliendo al balcón, Andrés se apoyó en la barandilla y, apretando con fuerza, murmuró, con cara de furia…- Por lo que han hecho… Deberán pagar el precio definitivo. “Poco después, Andrés salió a la calle a comprar Cola-Cao, huevos de oca, y un conejo. A la noche siguiente, con nocturnidad y alevosía, preparó su absurda venganza contra mí mismo y Leti, lo que me llevaría a mí a arrojarle a un cubo de basura donde encontraría el Cubo Cósmico. Así que básicamente soy un cacahuete porque me terminé el Cola-Cao. A veces no entiendo el karma… Bueno, dejando al margen esto, y por sí no recordáis la venganza de Andrés (¡ey, conocéis sus razones ahora por primera vez!), la leísteis por primera vez en el ya clásico What If Astonishing Andrew Got The Cosmic Cube? Aunque por supuesto, la venganza en sí se vio ligeramente deformada por la tendencia innata de Andrés hacia lo absurdo, claro está.” - ¡Andrés! –grité al semiempotrarlo contra una de las paredes del piso- ¿Qué hacía una cabeza de conejo despellejada en nuestra cama? - ¡Pero tío, estoy de mafioso en prácticas! ¿Tú no quieres que apruebe, verdad? –una mirada suspicaz apareció en la cara de Andrés- ¡Has odiado esa escuela de mafiosos desde que cancelaron Los Soprano! - ¡No han cancelado Los Soprano! ¡No hay ninguna escuela de mafiosos! ¡Y además…! - ¡AAAAAAYYY! ¡Huevos en las zapatillas! –se oyó gritar a Leticia desde dentro de la habitación. - ¡¿Has puesto huevos de pollo en las zapatillas de Leti?! ¡¿Y que coño tiene eso que ver con ser mafioso!? - En primer lugar, no son huevos de pollo, son de oca. Tiene más estilo… -añadió con sonrisa preocupantemente orgullosa. Preocupante para su integridad física, me refiero- Y en segundo lugar, un ser tan decadente como tú no podría percibir los sutiles matices que la mafiosidad… -continuó hablando mientras a mí se me hinchaba una vena en la frente.

miércoles, 4 de febrero de 2009

¡Salve a Yum Kaax!

Hoy he tenido mi primer examen de este curso (Historia de América colonial) con importantes probabilidades de éxito. ¿Saben a qué se debe eso, queridos lectores? ¿A mi robusta constitución? ¿A mi firme determinación hacia el estudio? ¡Probablemente, pero no hay que olvidar la aportación de Yum Kaax, el dios del maíz! Probablemente se pregunten como conseguir la protección de Yum Kaax para sus propios exámenes, pero no es fácil, amigos... Yum Kaax es un dios celoso que exige sacrificios. ¡Por eso yo desayuno con Crunchy Nut, los cereales para el desayuno que unen los copos de maíz a la miel y el cacahuete! ¡Los únicos cereales que combinan la protección de Yum Kaax, dios del maíz, Ah Mucen Cab, dios de la miel, y probablemente una divinidad inca del cacahuete! ¡No acepte imitaciones!

Bien, ahora que ya he cumplido con mi deber hacia los dioses precolombinos con este proselitismo, les hago un croquis de lo que les espera en los días venideros... El viernes, podrán seguirme la pista en el blog de Randy... ¡Prepárense para ver mi primera aportación en forma de noticias y algo acabado en "etash", como es tradición los viernes por esos andurriales!

Y la próxima semana, el esperado (por alguien, supongo) siguiente número de Astonishing Andrew and his Amazing Friends, cada dos días, hasta alcanzar el domingo el segundo certamen blogueril sobre culos comiqueros... ¡El Big Culo Day! ¡Hurra!