sábado, 24 de enero de 2009

Life is life

Hoy me he encontrado con una desagradable sorpresa a mitad de mañana. Un accidente de tráfico (de esos que los telediarios me ponen mientras como algo día sí día también, de los que mi abuela comenta madre, madre...) cobró una importancia trágica para mí cuando descubrí que el fallecido en ese accidente era el novio de una antigua compañera de clase.

Damos en la vida muchas cosas por supuestas, por normales, como que alguien nos las debe y nos la garantiza; es una línea de pensamiento cómoda y que nos permite vivir más fácilmente. Pero a veces la realidad nos echa encima un jarro de agua fría, y para mí esta es una de ellas. Quizás si hubiese podido ir al funeral a presentar mis respetos (no me atreví por los vendavales racheados que rondan por doquier), no necesitaría buscar la catársis a través de un blog.

Aunque hace muchísimo que no veo a mi amiga, me acuerdo de momentos que viví con ella, con una persona buena y alegre que, desde luego, no se merecía que la vida le diese esto. Como no lo merecen ni ella, ni ninguna de las muchísimas personas en el mundo que sufren o pierden la vida por diversas razones. C'est la vie, life is life, que dicen otros idiomas.

Sin ánimo de frivolizar, no pude evitar acordarme a lo largo de la tarde de una especie de epitafio escrito para un personaje de cómic, que creo que expresa bastante bien la idea que quiero transmitir. Ahí os va.

Todo es tan frágil. Hay tanto conflicto, tanto dolor... No haces más que esperar a que se pose el polvo y entonces te das cuenta: el polvo es tu vida pasando. Si viene la felicidad (esa extraña e insoportable delicia que es la verdadera felicidad...), creo que tienes que agarrarla mientras puedas. Coges lo que puedes conseguir, porque está aquí, y luego... Se va.

8 comentarios:

Whers dijo...

Sin palabras. Realmente habria que practicar el carpe diem, pero incluso cuando te lo propones el miedo te detiene... y luego es tarde. La vida se basa en miedo y decisiones.

bs!

paco dijo...

Aprender a aceptar la muerte es, paradojicamente, algo necesario en esta vida. Sin embargo corres el riesgo de volverte insensible ante ella.
Difícil elección.

Ch@RLie Slowpoke dijo...

La muerte de alguien cercano es una dura experiencia, pero a la vez es aleccionadora. Nos enseña de cerca que la existencia se acaba, que nada es eterno y que algún día podríamos correr la misma suerte. Así que creo que el epitafio que has escrito es más que adecuado: tenemos que aceptar todo lo bueno que nos venga y aprovecharlo al máximo, porque lo malo ya vendrá por si solo.

Javi_Pichu dijo...

"Un día nos levantamos y escuchamos una melodía dulce, un compás tranquilo, constante, invariable. Aparecen varios acordes que acompañan esa melodía, introduciendo el ritmo... que poco a poco descubriremos lo que significa. Unas notas de piano y el tono de una solitaria voz vendrán a decirnos lo que, desde el principio, sabíamos..." (fue lo que escribí en una entrada en mi blog allá por noviembre y aquí quedaba bien)

Lo cierto es que todos y cada uno de nosotros llegará de forma distinta, más o menos agradable, triste, o dolorosa, pero llegará.

Llegará al final, el final que todos tenemos, inevitablemente.

Lo malo de la Muerte es que para hacernos conscientes de esta "cruda realidad" tiene que suceder la muerte de un ser medianamente cercano. Porque si no, vemos la muerte como algo cotidiano pero más bien ficticio... esa es la sensación que yo tenía de la Muerte hasta la primera vez que me tuve que "enfrentar" a ella.

Lo bueno es que es igual de "cruda" para todos, aunque a unos le llegue de una forma que consideremos más justa -o digna- y a otros les llegue de una manera más injusta -como es el caso y el de otros muchos-

Nuestro tiempo es breve y fugaz, tan sólo una suave brisa en medio de toda una tempestad. Un grano de arena de todo un inmenso desierto, eso es lo que tenemos en nuestro poder, lo que se nos ha dado para aprovecharlo.

Lo que no significa que, por poco, resulte sencillo su aprovechamiento. ¿con cuántas cosas pierdo el tiempo, mi tiempo, el único que se me ha dado, en el día a día? ¿con cuántas cosas, además, me hacen perderlo?

Todo principio tiene un final... y la vida, también.

Descansa en paz, amigo.

Éder dijo...

Qué débil es el tapiz de nuestra felicidad. Un enganchón o dos y se deshilacha para desvelar lo vacías que están nuestras vidas.

Superlayo dijo...

Eva: Yo personalmente si finara ahora me quedarían bastantes cosas que querría hacer, pero no me consideraría haber malgastado el tiempo que llevo.

Paco: Con nuestra edad, es difícil tener "callo emocional" con respecto a la muerte, y creo que aún teniéndolo, siempre logrará tocarte la fibra. Con más tiempo, ya sería otra historia, y aún así...

Charlie: Exactamente. La vida puede dar muchos golpes, pero a veces no somos conscientes de las otras cosas que trae consigo. Aunque sólo sea el hecho de estar vivo. Que más allá sólo nos garantiza algo la fe, los que la tenemos, y aún así se duda...

Pichu: Perdona si el igualitarismo mortuorio no me consuela en absoluto. :p

Éder: Hombre, tanto como vacías... Yo creo que en más de una ocasión puede apañarse un roto o un descosido. O continuar caminando con lo que te queda y tus recuerdos hasta que el dolor amaine...

Javi_Pichu dijo...

Ehmmm... no es por hacer la coña pero no he colaborado en este post para consolarte ;) vamos, que no era esa mi intención!!

Superlayo dijo...

Pichu: No, si ya lo se... Es que no me consuela en general, como algo bueno de la muerte. Es que tampoco tenía mucho más que contestarte, como ya habíamos hablado no hace mucho de ello...