miércoles, 26 de noviembre de 2008

Lemures mar-chosos (2)

Buenas, gente. Antes de nada decir que este post es menos informativo-aséptico y más personal, hablando de mi experiencia y comprendiendo que no todo el mundo puede estar tan contento con las vivencias que pueden tener lugar en Mar-Cha, y por lo tanto no es una visión objetiva. Si bien es cierto que nunca he oído a nadie echar pestes de Mar-Cha, sino simplemente no participar en el movimiento, o dejarlo cuando ya no les llenaba.
Si recordais el último post (¡y si no lo hacéis, lo tenéis abajo!), os hablaba de la organización juvenil Mar-Cha y de mi experiencia en esta época; había cortado el post anterior justo para explicar la etapa de formación que corresponde al Bachiller.Dicho esto, continuemos pues.
Yo empecé en Mar-Cha en esta época. Había llegado al colegio Auseva dos años antes, y entre que me integraba o no, nunca me dio por entrar en esas excursiones y demás que había oído hablar de ellas, aunque muchos de mis recientes amigos iban allí. Ese año decidí ir porque oí que iban a hacer el camino de Santiago, y me pareció interesante y divertido hacer algo así con mis amigos. Hoy día no hay esa posibilidad (la hicimos por etapas a lo largo de un curso la gente de Oviedo; hoy día el camino se hace entre varias provincias por el verano, como si de un campamento andante se tratase), pero probablemente sea la mejor decisión consciente que he hecho en mi vida. Esa decisión no sólo me permitió tener momentos inolvidables con mis amigos, sino que hice muchos más amigos, y no todos de Asturias (recordad, actividades interprovinciales), lo que le permite a uno abrir horizontes (y tener más amigos que los de tu ambiente habitual, que siempre es bueno). Si no hubiese ido a Mar-Cha, sería una persona no sustancialmente diferente, pero sí distinta, y que ha mejorado (y sigue intentando hacerlo) en muchos aspectos. Terminé el inolvidable camino de Santiago y emprendí junto a los míos el de Covadonga, en un año lleno de cambios en donde trabé amistad con gente de un año menos que yo.
Esto me lleva a enlacer con Jóvenes (el ciclo universitario), en donde he tenido la oportunidad de tratar con gente a más de un año en distancia generacional, que de otra forma no hubiese tratado. Ha sido una oportunidad (reconozco, quizás, que como cualquier otra en la vida), que me ha permitido conocer personas excepcionales, y año tras año encuentro verdaderas joyas a las que tengo la suerte de poder llamar amigos.
Y por supuesto, está el hecho de ser monitor, que ya mencionaba en el otro post. Un trabajo que puede llevar su tiempo (aunque yo reconozco que no es algo que me quite demasiado, con las salidas mensuales), pero que siempre es gratificante y te ayuda a aprender. De los chicos, de tí mismo, de los compañeros monitores... Es una gozada poder ver como los chavales se lo están pasando bien, y que parte de ello es gracias a tí. En fin, que le debo mucho a Mar-Cha y es agradable devolver algo. Continúo con la formación personal (¿y quién no? Al fin y al cabo, eso es la vida...); este mismo finde he estado en una convivencia que si no muy útil en el sentido de aprender (nunca he dicho que esto fuese perfecto), ha sido genial volver a ver a la gente y conocer a otros. Actividades como las de antaño tengo pocas (exceptuando las que tengo en calidad de monitor), pero bueno, siempre tenemos cenas y nos vemos habitualmente. Más excepcionalmente he tenido un curso de monitor (agotador por lo intensivo, pero divertidísimo en cuanto a la experiencia), y dos experiencias babianas realmente magníficas, de las que ya he hablado anteriormente. Y lo que queda. Por las experiencias, por la gente, por lo aprendido, y por lo que queda por vivir y por aprender. Por todas las personas importantes que me ha permitido conocer, algunas adorables, otras absolutamente GENIALES... Pero todas diferentes e intransferibles. Puede ser muchas cosas, pero por encima de todo, Mar-Cha es vida.

4 comentarios:

Wherynn dijo...

Que grandes los de Marcha! ya te mande la direccion, a ver si lograis descubrir algo interesante.

Bs! y gracias por enseñarme tecnicismos historicos "joder las pruebas", anda que... :P

Superlayo dijo...

Eva: Para los que no sepan de lo que se refiere la interfecta, está hablando de un posible yacimiento histórico cuya existencia me ha transmitido.

Resto: ¿Les he asustado, les parece Mar-Cha demasiado sectario, o les han coincidido los posts en una semana atareada? ¡Venga, después de todo, ya conozco la opinión al respecto de la gente cercana a mí! :p

paco dijo...

Es que yo ya probé un año una cosa parecida y no me van mucho, la verdad.

Superlayo dijo...

Paco: Pero lo interesante es opinar, hombre... Yo aquí plasmo mi opinión y mis vivencias al respecto, pero tengo bien claro que ambas están influenciadas por quien soy yo.

Por lo tanto, comprendo y respeto (pero en serio, no en plan "pobrecitos, no saben lo que dicen") a quienes todo esto no le gusta, o prefieren hacer otra cosa, o lo que sea.

Y ahora bien, sería cinismo decir que todos los que pasan por Mar-Cha son (o acaban siendo) santos varones (o baronesas :p), porque esto es como todo.

Tienes tantas posibilidades de encontrar buena gente dentro como fuera de Mar-Cha, y desde luego no es algo que tenga que hacerte feliz per se, así que es algo perfectamente descartable.

Gracias por decir algo (poquito, pero algo), Paco, porque yo esperaba de estos dos posts no adoctrinar (ni "atraer gente al redil, Dios me libre), sino contrastar opiniones al respecto con otra gente. ¿No es ese, al fin y al cabo, el objetivo de un blog? :p