sábado, 25 de octubre de 2008

Complejo de Frankenstein

El complejo de Frankenstein bien podría considerarse como una actualización del freudiano complejo de Edipo. Todos conoceréis sin duda la historia de Edipo, una tragedia griega donde el protagonista del mismo nombre termina (sin saberlo) matando a su padre (curiosamente llamado Layo, recordaré no nombrar Edipo a ningún vástago mío) y casándose con su madre.
Ahora bien, en el siglo XX, el psicólogo austriaco Sigmund Freud tomó el nombre de Edipo para asociarlo a un supuesto conflicto emocional dentro del niño, por la que éste sentía una inconsciente atracción sexual por su madre, y un odio igualmente inconsciente hacia su figura paterna (derivado de lo primero).
Ahora bien, si no tratado por Freud (y si ha sido tratado por la Psicología desconozco con que nombre), existe algo que podríamos denominar como una inversión del complejo de Edipo, es decir, que el padre tema ser sustituido por su hijo (tema que ya apareció anteriormente en distintas mitologías, siendo quizás la más cercana la griega). ¿A qué viene esto, y que es el dichoso complejo de Frankenstein?
El complejo de Frankenstein no es algo que sufra una persona desproporcionadamente fea, si alguien estaba pensando en ello. El término fue acuñado por el genial escritor Isaac Asimov, uno de los más (sino el mejor) escritores de ciencia-ficción de todos los tiempos, y a cuya narrativa debemos por ejemplo la palabra robótica.
Precisamente, el escritor judío lo acuñó en relación con el monstruo de Frankenstein, que fue abandonado por su creador y que finalmente causaría la muerte de éste. Así, el complejo de Frankenstein se refiere al temor del ser humano a ser reemplazado por sus propias creaciones, en el caso de los relatos de Asimov, los robots (a pesar de que los robots asimovianos tenían implícita en su programación las Tres Leyes de la Robótica, que básicamente impedían dañar al ser humano).
El concepto no es exclusivo de Asimov, y podemos encontrarlo por doquier. El genocida robot Ultrón (enemigo de los Vengadores) ansía con toda su alma cibernética destruir a su creador. Los casos en los que en la ficción alguien manipula genéticamente algo y luego se les sale de madre, son innumerables. ¿Podéis recordar alguna?
Quizás la representación más moderna este temor (el contemporáneo Prometeo) fuese la trilogía de Matrix, en donde las máquinas tomaban el control absoluto de la humanidad. ¿Podría calificarse como complejo de Frankenstein temer algo que creamos, pero al mismo tiempo es natural?
Por ejemplo, los mutantes marvelianos (Patrulla-X y demás), son temidos por la humanidad (entre otras razones) por ser el siguiente paso evolutivo, quienes les sustituirán (complejo de Edipo); pero su aparición se vio aparentemente incentivada por la energía nuclear (¿complejo de Frankenstein?).
Ahora preguntémonos, y lo hago recordando lo que comentábamos en uno de los post anteriores... ¿Debemos temer a las generaciones que nos van a suceder, o que convivirán con nosotros, con menor edad? Sin duda, la mayoría de ellos no nos ofrecen una gran garantía de futuro... Pero tampoco hay duda de que este temor no procede del reemplace como tal consideración (más biológica que otra cosa), sino del pensamiento de que la sociedad ha creado sus propios monstruos... Y terminarán volviéndose contra ellos.

4 comentarios:

Wherynn dijo...

¿Por que temer a las generaciones futuras? ¿que mas nos da si estaremos muertos? probablemente a ojos de nuestros ancestros estamos destruyendo el mundo (aunque para mi gusto empezaron ellos la contaminación, por ejemplo...) y si, que hay que dejar el mundo bonito para los que vengan, bla, bla, pero al fin y al cabo nadie se ocupa de hacer el bien por si mismo. Que lo haga otro.

Una persona harta de la mayor parte de la sociedad.

(No va por ti)

bs!

Anónimo dijo...

ay pelayin.

no conocia el complejo que explicas, asi que me tomo esto como un chute de cultura en clave de ironia y humor:)

me hizo mucha gracia lo de Layo del principio, tu chssst. no digas nada.

y añado, el estado del bienestar, inteligente el, ya se las apaño para no tener problemas frankestein creando la seguridad social XD cuanod eres generacion joven, mantienes la vieja, cuando eres la vieja, mantienes a la joven. todos contentos.

un abrazoteee!!!

pd. Soy J.Carlos! para que veas que firmo firmo

paco dijo...

Conocía ese complejo, pues no son pocos los artistas que se han suicidado al no poder soportar el peso del éxito de su obra, pero no tenía ni idea de que se llamase así ni de que lo bautizase Asimov.

Lo de temer a la generación futura es interesante, por que los genes nos imponen dos ordenes muy claras: sobrevivir bajo cualquier circunstancia y proteger la herencia biológica bajo cualquier circunstancia. Pero claro, ¿qué sucede cuando ambas órdenes entran en colisión? Antes (ahora también pero no con nosotros)la naturaleza lo solucionaba enviando un depredador mucho antes de que te llegase la muerte por viejo.

Superlayo dijo...

Eva: Hija, como estás... Tendremos que hablar, a ver que tal andas... De todas formas, si quieres una razón "práctica" al respecto, piensa que parte de las generaciones futuras van a tener que convivir con nosotros un tiempo... Y cuando nosotros no estemos muy duchos para defendernos, como quien dice.

J.Carlos: el problema es cuando pasen cosas como lo que va a ocurrir dentro de poco, que va a haber una desproporción de ancianos pensionistas frente a un número relativamente pequeño de los que pagamos las pensiones. Y si encima la renovación generacional son unos mangurrianes...

Paco: Sí, hay gente se ve absorbida al anonimato (como quien dice) por su propia obra. Mira a Sir Conan Doyle, que acabó de Sherlock Holmes hasta las narices.

Lo de los genes es altamente interesante. Yo también me pregunto si instintivamente, y en confrontación, se tendería a la supervivencia o a dejar paso a la descendencia. Pero tampoco tengo una respuesta. :p