lunes, 23 de junio de 2008

Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 3 (Última parte)

“Mientras esta conversación tenía lugar, la Patrulla-X combatía a Krokanti en el puerto de Vigo. El cansancio se dejaba sentir en Coloso, quien había recorrido media ciudad a pie, arrojando pedazos de asfalto contra Krokanti para llamar su atención. El factor curativo de Lobezno le permitía en cambio resistir la intensa lucha, pero no podía hacer gran cosa por miedo a herir a aquellos absorbidos por el monstruo.” - ¡Recordad que el ataque de Banshee será mucho más efectivo si hay resonancia sónica! –gritó Cíclope- ¡Intentad introducirlo en el interior de uno de los almacenes portuarios! - ¡Lanzaré los vientos para pegarlo a esa pared, Scott! –informó Tormenta, mientras poco a poco Krokanti rozaba las paredes de uno de los almacenes- ¡Pero necesitaréis golpearle más duro para que entre dentro y haya ese eco que necesitamos! - ¡Tengo una idea! –dijo Kitty lanzándose contra la masa de cacahuete de una de las piernas de Krokanti- ¡Chicos, coged todos a los que podáis! ¡Profesor, contacte con Banshee! –dijo mediante su lazo telepático con Xavier. Justo después, utilizó su poder de entrar en fase con el cacahuete de Krokanti, haciéndole atravesar las paredes hasta caer en el interior. Desactivando su poder, Kitty se quedó a solas con un bastante más reducido Krokanti, que viéndose reducido a tan sólo cacahuete y simbionte, había adquirido un color grisáceo. - ¡Rápido, Tormenta, amortigua la caída de todos estos! –ordenó Cíclope, mientras el resto de hombres-X (siendo principalmente los más útiles en esta tarea Rondador, y la Bestia, intentaban parar la caída de los anteriormente absorbidos por Krokanti. Por suerte, la postura de la bestia antes de entrar en fase había dejado a un gran número de ellos sobre el tejado, o cayendo desde una altura escasa como para provocar daños mayores. Rápidamente, agentes de S.H.I.E.L.D. equipados con vehículos para el transporte de heridos los retiraron, mientras la Patrulla-X irrumpía en el interior del almacén. - ¡¡¡Groaarrgggh!!! –rugía Krokanti, que había adquirido la forma en la que estáis más habituados a presenciar al simbionte que junto a Eddie Brock formaba a Veneno. - Oh… ¡A esto si lo puedo destripar! –repuso Lobezno lanzándose contra Krokanti- ¡Le van a doler hasta los derechos de autor! –gritó, inmediatamente antes de ser arrojado violentamente contra Coloso, dando ambos contra una pared (aunque sin suficiente impacto como para romperla). - ¡Equipo! –dijo Cíclope- ¡Rodeadle de tal manera que no pueda salir de aquí! ¡Ahora es trabajo de Banshee! - Nobody gets too much heaven no more / It's much harder to come by/ I'm waiting in line / Nobody gets too much love anymore / It's as high as a mountain / And harder to climb “Cantando a voz en grito con sus poderes, Banshee irrumpió en el almacén, con efectos inmediatos. La estructura de Krokanti empezó a burbujear, mientras éste lanzaba un alarido de intenso dolor. Cambiando de marrón a gris y de gris a marrón, pronto una mancha negra saltó de la masa de Krokanti e intentó refugiarse de su horrible dolor en una esquina.” - ¡Podéis entrar, chicos! –informó Banshee a un escuadrón aéreo de S.H.I.E.L.D. a través del enlace telepático proporcionado por el profesor Xavier. Rápidamente, los agentes de S.H.I.E.L.D. entraron a través del tejadillo del almacén y encerraron al debilitado simbionte dentro de una celda sónica especialmente diseñada al uso. - ¡Idiotas, eso ya está! ¡No tenéis que centraros sólo en el simbionte! –gritó Pelayo, bajando del aire con un segundo escuadrón, todos equipados con mochilas-jet- ¡Ese cacahuete viviente se escapa! –explicó señalando a lo que quedaba de Krokanti, que había tomado forma de un muñequito bastante delgado, similar al hombrecillo de jengibre que ha aparecido en vuestra cinematografía humana de animación en la trilogía de Shrek, y que atravesaba la pared opuesta del almacén. - ¡La prodigiosa pérdida de masa corporal ha aumentado su agilidad hasta límites inusitados! –comentó sorprendido la Bestia, en vista de que ninguno de los miembros de la Patrulla fue capaz de frenar su avance, y prácticamente ni siquiera rozarle. - ¡Aquí Pelayo al helitransporte de S.H.I.E.L.D. Tebas, código 701542! –dijo Pelayo a través de un intercomunicador- ¡El cacahuete está en el exterior! ¡Repito, el cacahuete está en el exterior, sin interferencia del simbionte! ¡Desciendan todo lo posible y prepárense para activar la tecnología que habíamos hablado! ¡Les daré el posicionamiento en unos minutos, disparen a mi orden! “Mientras tanto, en el interior del Pájaro Negro, que empezaba a descender para aterrizar en el aparentemente seguro puerto de Vigo, Berto y Andrés celebraban su feliz idea, mientras Leti intentaba averiguar la situación de los restos de Krokanti en el asiento del copiloto, junto a Chama.” - ¿Qué te dijimos, profe? –preguntó Berto dando al profesor Xavier una amistosa palmotada en el hombro… Aunque el sentimiento que le acompañaba no impidiese que casi le echara fuera de su silla de ruedas- El sonido agudo podría echar de Álvaro al simbionte ese de los cojones… ¡Pero con algo más, la mente de Álvaro despertaría cagando leches! - ¡Los Bee Gees! –gritó entusiasmado Andrés- ¡Sólo su música celestial, sólo la prodigiosa canción de Too much heaven podía separar a esos dos pillastres! ¿No es cierto, Bautista? - Es parte de mi trabajo idolatrar tanto a ese grupo como ustedes, señor. –dijo James­- Renegaría de la religión que me inculcó mi anciana madre si ellos me lo pidieran de forma expresa. - ¡Ese es el espíritu! –repuso Andrés­- Bueno, gente… -dijo a Chama y a Leti en la cabina, cuando el jet iniciaba un vuelo descendente sobre el puerto- ¿Hacia dónde se dirige ahora nuestro coleguilla? ¡Cuando vuelva a su forma humana, ese adorable pilluelo podrá tener todas las manzanas que quiera! ¡Nadie le quitará ni una de sus adorables manzanas! - Bueno, es confuso… -explicó Chama­- Varios agentes de S.H.I.E.L.D. impiden el paso de un muñeco de cacahuete en dirección a la ciudad, y parecen rodearle… - ¡Espera! –gritó Leti- ¡Dios, les está apalizando! –Krokanti usaba a uno de los agentes para golpear al resto del grupo ferozmente. Yendo en ayuda de éstos, la Bestia, apoyándose en sus brazos, pateó el pecho de Krokanti, haciéndole caer de espaldas al mar- ¡Le han tirado al agua! - Parece disolverse al contacto con el agua marina, señor. –comentó James- Aparentemente está formando lentamente una extraña isla flotante con su masa de cacahuete. - ¡Ay! –exclamó Leti. - ¡NO! ¡Basta de exclamaciones, maldita sea! –gritó Andrés- ¡Ahora es mi turno! ¡Ya se me ha robado bastante protagonismo! –añadió abriendo con el botón de emergencia la compuerta del jet y lanzándose sobre la masa de cacahuete que flotaba sobre la superficie del mar- ¡Apenas sí se ha mojado, todavía se podría comer! - ¡Andrés! –gritaron todos los tripulantes del jet, que se encontraba aún a unos diez metros por encima del puerto. “Pocos segundos después de que la caída de Andrés fuese amortiguada por la masa de cacahuete, el helitransporte de S.H.I.E.L.D., recién surgido de entre las nubes, disparó un potente rayo contra dicha masa, provocando una potente nube de vapor que ocultó la escena a todos los presentes.” - ¡Ey, peña, creo que esto es Álvaro! –se oyó comentar a la voz de Andrés- ¡Allá va! –oyeron algunos miembros de la Patrulla, al tiempo que un cacahuete era arrojado al muelle- ¿Eh? ¿Qué demonios? ¡Nooooo! –inesperadamente, la voz de Andrés se silenció al momento. “Mientras agentes de S.H.I.E.L.D. recién bajados del helitransporte requisaban los restos de cacahuete desperdigados por el muelle, ni la Patrulla ni los lugareños de Vigo que habían descendido del Pájaro Negro podían internarse en la nube de ardiente vapor que se había originado en el extremo del puerto.” - ¡Pero Andrés está ahí dentro! –intentaba explicar Leti- ¡Estará herido tras esa caída! - Lo siento, Leti. No puedo ordenar a mis hombres a entrar ahí sin saber lo que puede haber dentro. –dijo Pelayo, preparado con un escuadrón de agentes de S.H.I.E.L.D. en el límite del vapor- Lo siento de veras, pero tengo una responsabilidad para con ellos. - No podemos entrar ahí dentro, niña. –espetó Lobezno- Si quieres cocerte en tu jugo por ese enano, adelante. Yo no pienso entrar ahí hasta que se despeje el vapor. - ¿Y no puede entrar ahí Coloso, que le da igual el calor? –sugirió Berto. - La escasa visibilidad dentro de esa nube bien podría hacer que nuestro camarada metálico aplastase más que salvase a vuestro amigo. –explicó la Bestia- Por no hablar que su superficie recalentada por el entorno vaporoso le causaría dolorosas quemaduras. - ¡Eh, ya está saliendo! –gritó Kitty. - ¡¿Andrés?! –gritaron sorprendidos al unísono Berto, Chama y Leti. Next Issue: Astonishing Andrew no more?

viernes, 20 de junio de 2008

Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 3 (Segunda parte)

“Introduciéndose grácilmente en la bodega de carga del helitransporte. Allí, tras bajar todos del Pájaro Negro, un agente de S.H.I.E.L.D. les dio las indicaciones necesarias.” - Patrulla-X, acompáñenme. ­–dijo- Nuestros científicos quieren saber de primera mano su experiencia con Krokanti. Y puede que queden restos en sus trajes que nos permitan averiguar algo nuevo. - ¡Eh! ¿Y nosotros? –preguntó Andrés- ¿No nos darán al menos una visita guiada a este trasto? - No, señor Basteiro. –dijo otro agente, que se dirigía hacia ellos- Aún más, la mayor parte de este helitransporte es alto secreto para civiles. Es más, les informo de que tenemos prerrogativa suficiente como para ejecutar a todo aquel que sobrepase ese alto secreto. - ¿Ejecutar como ejecutar archivo? –preguntó Andrés. - Ejecutar como ajusticiar, señor Basteiro –el agente sonrió-. Les conduciré hasta el puente de mando. No se separen de mí. - ¿Oiga, dónde está el camino de baldosas amarillas? –preguntó Andrés al agente desde lejos, ya que iba relegado caminando con Berto. Chama y Leti caminaban cada uno por su lado, y el agente ignoró totalmente adrede a Andrés- ¡Eh, que me puedo perder! - ¡Les digo que yo no he hecho nada! –vieron Berto y Andrés de repente gritar desesperado a un individuo, mientras agentes de SHIELD le arrastraban desde un pasillo divergente hacia una habitación lateral. - Sí, y la Tierra gira alrededor del sol. –respondió uno de los agentes- ¡Anda, tira, que me tienes frito! - ¡Nada! –continuó el individuo, infructuosamente. - Ey, ¿ese no era ese Jose que…? –preguntó Berto. - Ehm… ¡Puede ser! ¡Y puede que le inculpara por mis maníacas mentecateces con el Cubo Cósmico! –repuso Andrés. ¡Pues claro que lo hizo! ¡En Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 1!- Lo he hecho para recuperar la amistad de Leti… -le susurró a Berto confidencialmente mientras avanzaban hacia el puente de mando- Con su corazoncito de titanio, logrará que el resto de las chicas se reconcilien conmigo. - ¿Sabes que Graciella ha prometido arrancarte las orejas y los cojones y reinjertártelos en tus sitios no respectivos? - ¡Nos preocuparemos de eso cuando suceda! - Y no parece que la reconciliación en sí vaya demasiado bien, tío… -añadió Berto. - Es aquí. –explicó el agente de S.H.I.E.L.D. que les guiaba, interrumpiendo la respuesta de Andrés y abriendo una compuerta por delante suyo- ¡Les presento al mayor Fernández, director de la EMU! - Sí ya le conocemos, pavo… -comentó Berto. - ¿Emú? ¿Emú? ¡Jajajajaja! –rió Andrés- Y qué, ¿la emú…? Jeje… ¿La emú os granjea…? ¡¿Muchos beneficios?! ¡Jajajajajaja! - Sigh… -suspiró Pelayo- Es el nombre en inglés, Andrés. Encyclopedia of Marvel Universe. Intenté que se pareciese un poco al nombre original de la EUM, aunque visto lo visto, creo que pediré que lo pongan como Marvel Universe’s Encyclopedia. - ¿Mue? ¿Mue? ¡Jajajajaja! –rió Andrés, parándose en seco- Espera… Eso no da pie a chistes… Eso no tiene ninguna gracia… ¡Monstruo! –gritó lanzándose contra Pelayo, aunque no llegando siquiera a acercársele, ya que un agente de S.H.I.E.L.D. le detuvo haciéndole un placaje. - El hecho de que tu mente NO esté enturbiada por las drogas no hace salvo entristecerme... –comentó Pelayo- Puede soltarlo, agente Brown, pero manténgalo vigilado. - Como mande, mayor. - No me acostumbraré a este rango en la vida… -repuso Pelayo sonriendo a los recién llegados­- Cada vez que lo utilizan con respecto a mí me acuerdo del Mayor Glory… A ver si subo de rango un día de estos y se me pasa… - O te degradan… -dijo Andrés, lo que le ganó una intensa mirada por parte de Pelayo. - Agente Brown, el profesor Xavier y su Patrulla-X se encuentran en la enfermería del sector 7G. Vaya a informarles de la estrategia a seguir contra Krokanti. –ordenó Pelayo- ¡Y después revisa los niveles de combustible! ¡No estoy seguro de que tengamos carbón suficiente para regresar a la base! - ¿Utilizáis carbón para impulsar el helitransporte? –preguntó Chama, extrañado. - Sí… ¡Amamos el carbón, tío! –respondió Pelayo con una sonrisa- Nuestros ingenieros tomaron la idea de Regreso al Futuro III. Ni energía nuclear ni antimateria… ¡El futuro está en el vapor, amigo mío! - ¡Energía nuclear! –enfatizó Andrés con una mano cerrada cual garra un poco por delante de su rostro. Al instante, dos agentes de SHIELD en la sala le apuntaron con sus armas. - Discúlpales, Andrés. –comentó Pelayo- No están acostumbrados a tanto énfasis. O quizás seas simplemente TÚ. –añadió frunciendo el ceño- Descansen, soldados. No es una amenaza. Salvo para la tranquilidad. Y probablemente la virtud y la decencia de nuestra sociedad… -los soldados quitaron los seguros de sus armas- ¡Por el amor de Dios, ponedle el seguro a esos trastos y ajustadlos sólo para aturdir, si vais a dispararle! Condenado puritanismo yanqui… -suspiró de nuevo- En fin… Como el agente Brown estará informando ahora mismo a la Patrulla, gracias a lo que hemos averiguado del origen de Krokanti, hemos estado desarrollando varios planes de ataque. –explicó Pelayo a la concurrencia- El más primario lo llevaremos a cabo con una ayudita de un viejo conocido vuestro… - ¡STAN LEE! –gritó Andrés señalándome. - No, Andrés, no es… -Pelayo se interrumpió patidifuso al verme. - ¡Vista al frente, fiel creyente! En efecto, soy yo… -comenté alegremente a la concurrencia- ¡Mi presuntuosa premonición cósmica me condujo aquí, a este exacto y preciso momento y lugar! ¿Qué tal, Yayito? –pregunté amigablemente a Pelayo. - Yayito… Yayito… ¡Me cago en la…! –gritó éste arrojándose sobre mí y golpeándome ferozmente. Afortunadamente, mi robusta constitución reforzada por estructuras macromoleculares al pil-pil pudo soportar la rotunda agresión del director de la EUM- ¡Rápido! ¡Activad los transmisores de dimensión alternativa con inversión protónica de flujo cósmico! –ordenó a los guardia allí presentes. - ¡Pero señor! ¡La reacción en cadena acabará con usted! - ¡Es una orden! –repitió Pelayo- ¡No podemos permitir que escape! ¡Debe ser capturado, cueste lo que cueste! - ¡Sí, señor! –respondieron los guardias disparando sus armas, mientras los científicos de la sala mantenían estabilizados los impulsos necesarios para el ataque. - ¡Aaargh! –grité mientras agónicas sensaciones de dolor se transmitían a través de las terminaciones nerviosas de mi personalidad pan-dimensional de la Tierra 542- Debo… ¡RESISTIR! –persistí soportando el espantoso dolor que me causaban las armas de S.H.I.E.L.D., heroico el ademán, sobre el suelo, de rodillas. A mi lado, Pelayo se había desplomado sin vida sobre el suelo- Sin mí, la narración de esta saga estará… ¡CONDENADA! - Mantenedle así, chicos. –ordenó Pelayo entrando al puente de mando, mientras los haces de energía me impedían reaccionar- Llevadle a esa celda especial que el doctor Richards preparó para estos casos. Llevadle… A la caja de jabón de Stan. [1] - ¡Sí, señor! –respondieron los guardias. - Pero… Pero sí tú estás… -balbuceó Berto señalando el aparente cadáver de Pelayo que yacía a mi lado. - SDV, chato. Simulacro Dotado de Vida. –explicó Pelayo- ¡No salgas de casa sin ellos! Los mandos de S.H.I.E.L.D. tenemos al menos uno. Luego puedes coger otro cada año si rechazas la cesta de Navidad. Y creedme, la cesta es una chufa, así que… - Debéis liberarme… No… Sabéis… ¡Lo que podéis provocar! –advertí aún entre mi agonía- Los sub-argumentos se colapsarán… ¡Sobre sí mismos! Los diálogos se volverán… ¡Confusos! –hice un vano intento por erguirme- Se que en el fondo de tu corazón reside el bien… Se que sólo estás confundido, que no sabes lo que haces… Te lo ruego… Libérame, Yayito… - ¿Tú nunca aprendes, verdad? –preguntó un guardia tirándome al suelo de un empujón. - Yo me ocupo de esto. –añadió Pelayo golpeándome en la cabeza con la culata de un arma, y volviéndose todo negro…¡Excepto en el resto de universos, en los que Stan Lee seguía reinando supremo! ¡Excelsior!- Activad el flujo de intensificación taquiónica para impedir su desplazamiento a través del tiempo y el espacio. “Minutos después, desperté en una sala blanca inmaculada. Sorprendentemente, no podía abandonarla haciendo mi habitual hula-hop entre dimensiones físicas y no físicas, y mi visión cósmica no funcionaba al cien por cien, por lo que me vi obligado a continuar la narración de otra forma… ¿Quién ha dicho que ésta no es la era de los flashback? ¿Qué? ¿Ni siquiera puedo ejercer mi sagrada labor de aquesta forma? ¡A eso digo no!, grité ferozmente golpeando con mis puños las acolchadas paredes de mi celda new-age…” - Como podéis ver por los sensores, continúa en su estilo de vida. En fin, sigamos con lo nuestro. Como ya sabéis, Krokanti está formado por cuatro elementos principales –comentó Pelayo, señalando una pizarra. Sí, humano, la narración continua a pesar de la ausencia de Stan Lee. Gracias a mí, Uatu el Vigilante. Aunque relegado de mis votos sagrados por mis hermanos, vigilo aún las actividades del ser causante de mis desgracias, Andrés. Y aunque mi estilo sea escueto, y mi gracia escasa, he observado lo suficiente al ser que llamáis Stan como para saber que de saber mi presencia incorpórea en esta sala, os incitaría a leer Astonishing Andrew and his Amazing Friends Annual nº 1 para saber más de mis desdichas. Desconozco el significado de este acicate, ciertamente cuando aún tenía a disposición mi tecnología de vigilancia jamás supe de nada referido a ese nombre en particular. [2] - ¿Koki, Lupo, Burlón y Tonto? –preguntó Andrés, dispuesto a seguir diciendo incoherencias, hasta que notó la opresión del cañón de un arma de fuego en su espalda- Vale, vale, ya me callo… - Como os decía, cuatro elementos. –continuó explicando Pelayo señalándoles una pantalla de ordenador en donde se representaban esos elementos- La materia cacahuetil en que se transformó Álvaro, moléculas inestables, un simbionte alienígena y gente de Vigo. Tenemos cierta información con respecto al simbionte, un ser alienígena que formó equipo con Spiderman durante un tiempo, antes de formar parte del super-villano conocido como Veneno. –apretó un botón- ¡Dentro vídeo! “Encendiéndose, una pantalla mostró la imagen de Rick Jones. Vestido con el traje similar al del Jefe de Pista, Rick Jones saludó a cámara.” - ¡Buenas, gente! Soy Rick Jones, antiguo compañero y aliado de Hulk, el Capitán América, el Capitán Marvel original, Rom el caballero espacial, y Genis-Vell, el hijo del Capi Marvel. También soy miembro honorífico de los Vengadores, fundador de la Brigada Juvenil, cantante, antiguo presentador televisivo y un excelente bailarín de claqué. –explicó Jones con una sonrisa. [3] - ¿Habéis contratado a Rick Jones en la EUM? –preguntó Chama. - ¿Quién si no para hacer vídeos informativos? –respondió Pelayo- Conoce la realidad a pie de calle, como quien dice… ¡Y además es la caña! - …Y así fue como nació Veneno. –continuaba Rick a través de la pantalla- El simbionte ha presentado hasta la fecha muestras inusitadas, de las que desconocemos sus límites, de habilidades telepáticas y empáticas. La teoría de Bill y Marty, nuestros científicos al cargo de la operación… [4] -dijo Rick moviendo la cámara hacia la pareja de científicos- ¡Saludad, chicos! Es que el simbionte detectó una forma de vida a la cuál unirse convirtiéndose en la cabeza dominante de la fusión, y al mismo tiempo con posibilidades de ascender en la cadena evolutiva. ¿Alguna pregunta? - ¡Sí! –respondió Andrés­- ¿Y si nos atacan virus del s. XVI! ¿Nos convertiremos en simbioides que esnifan rapé? [5] - Andrés, hazme un favor. No respires. –dijo Pelayo- Continúa, Rick. - Las moléculas inestables a las que se vio expuesta la masa cacahuetil que forma Krokanti le permiten ganar cierta consistencia, que se ve reforzada estructuralmente por la gente que absorbe, lo que le permite aumentar de tamaño. El centro de todo el proceso es el simbionte alienígena, que controla los impulsos de Krokanti. - Desmonta al simbionte… -comenzó Pelayo. - …Y la peligrosidad de Krokanti se verá seriamente disminuida, si no desaparece del todo. –terminó Rick- Sabemos que el simbionte es muy vulnerable a los ataque sónicos, lo que significa que nuestra mejor arma será… - ¿Banshee? ¿Banshee? ¡Por el amor de Dios, si es un pureta inútil! –dijo Andrés, de nuevo junto al resto y a la Patrulla-X en el Pájaro Negro- ¡Y creí que estaba muerto! - Se puso mejor. –replicó Cíclope girando la cabeza desde los mandos del jet- Cosa que no harás tú si no dejas de criticar a miembros de la Patrulla. - Scott, céntrate en llegar al puerto de Vigo. –dijo Xavier- Nosotros bajaremos a combatir a Krokanti, mientras recibimos instrucciones desde la EUM a través del señor Vargas y sus compañeros desde el jet. - ¿Crees que has entendido más o menos los controles del jet, Chama? –preguntó Kitty. - ¡Claro! Lo fundamental es mantener a Andrés alejado de la cabina de mando. - Tranqui, Chama. Yo me ocupo de eso. –comentó Berto con un pie sobre el pecho de Andrés, tumbado en el suelo. - Peeeerfecto. –respondió Chama- Tranquila, creo que me las arreglaré para sobrevolar la zona sin chocar contra nada. Y siempre podemos quedar otro día para una segunda clase, ¿no? –añadió guiñando un ojo a Kitty. - Bueno… -respondió Kitty reticente ruborizándose ligeramente- No creo que haya problema. - Damas y caballeros, el puerto de Vigo. –informó James. - Gra… Cias, Bautista. –dijo Andrés como bien pudo, oprimido el pecho por el peso de Berto. - Sólo es mi trabajo, señor. –respondió el mayordomo- Ejem. Si me permite la osadía, profesor Xavier, creo que sus protegidos precisan de una ayuda extra para contener al señor Krokanti. - Cierto, James. ¡A ellos, mi Patrulla-X! –ordenó Xavier. Al instante, la Patrulla-X, excepto el propio Xavier, abandonó el jet para ayudar a Lobezno y Coloso. Mientras Kitty bajaba caminando en fase sobre las moléculas de aire, Cíclope fue bajado al suelo por Tormenta. Dando un viraje en picado acercándose más al suelo, Chama permitió que la Bestia lo alcanzase con diversas acrobacias, y que varias teletransportaciones hicieran lo mismo para Rondador Nocturno- Yo les coordinaré desde aquí. No os alejéis mucho para dar una mayor cohesión a mi enlace telepático. El entrar en la cabeza de Andrés me ha dejado agotado. - No, si ahora tendré yo la culpa de todo… -replicó Andrés, ya de pie- ¡Todos a meterse con el enano! - Lo cierto es que el señor puede enorgullecerse de resultar más alto que un gran porcentaje de pigmeos… -comentó James. - ¡Gracias, Bautista! ¡Tú siempre sabes animarme! –respondió Andrés dándole un abrazo- Pero nuestra relación es meramente amistosa, recuerda. –dijo luego apartándose rápidamente. - Jamás me permitiría el pensar otra cosa, señor. Si se me permite decirlo, aprecio demasiado mi salud mental.

martes, 17 de junio de 2008

Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 3 (Primera parte)

“Álvaro… Maníes… Y muchas cosas raritas. Fueron los ingredientes utilizados para crear una mantequilla perfecta. Pero el profesor Beaker añadió totalmente adrede un ingrediente más… ¡Moléculas inestables! ¡Y así nació, el crujiente Krokanti! ¡Ahora, con sus ultra-superpoderes desatados, ha dejado obsoleto al crimen, y a las fuerzas del mal!”
En capítulos anteriores… “Convertido en una pantagruélica máquina de devorar gente, Álvaro prácticamente ha diezmado Vigo de su población. Sus asombrosos colegas, Astonishing Andrew, Barbarious Berto y Cacique Chama han conseguido contactar con la imposible Patrulla-X, en riguroso orden alfabético. ¡La besha y levulínica Leti también se ha unido, en un intento de salvar la vida del hombre-cacahuete que ama! Al margen de esto, continuamos sin saber a ciencia cierta que es lo que liberó los primitivos instintos de Álvaro en una kafkiana masa de mantequilla de cacahuete. Mientras la EUM, ahora a cargo de SHIELD, trabaja a todo trapo para detener a la monstruosa aberración de cacahuete, la Patrulla-X había conseguido llamar la atención de Krokanti para comenzar a atraerle a una posible trampa en la forma del mar o la arena costera… Esto es, hasta que Andrés llamó la atención de la bestia disparándole desde el Pájaro Negro, el jet de la Patrulla, objeto ahora de las iras de Krokanti. ¿Podrá la Patrulla-X rescatar a los indefensos ocupantes de la azotea (Chama, Leti y el propio Andrés) antes de que el furibundo y mantecoso engendro les alcance? ¿Será capaz Charles Xavier de permitirse la pérdida de otro jet? Puede que la última esperanza de todos sea Berto, quien con una bola de demolición y una pegadiza frase cinematográfica, ha embestido con todo (con toda la potencia hidráulica de la maquinaria pesada, se entiende) al atacar una de las hercúleas extremidades inferiores de Krokanti. ¡Excelsior!” En el capítulo actual… “Después de un simpático homenaje a las Supernenas y un conciso resumen de las actividades de nuestro particular Powerpuff Peanut Monster, acompañado de nuestro siempre novedoso logotipo, preparaos para rockanrollear, porque todo esto acaba aquí. ¡La batalla final contra Krokanti se acerca, y nada volverá a ser igual (o al menos no volverá a ser razonablemente parecido)!” En próximos episodios… “¡Las consecuencias de la batalla! ¡Un nuevo y mejorado Astonishing Andrew! ¡La presentación (por una vez no fuera de escena) de prácticamente todos los restantes Amazing Friends! ¡Y una saga que vuestro decano quería censurar! ¡Venga, apalizadle!”
- Yippee-ki-yai, hijo de puta. –dijo Berto mientras la bola de demolición se dirigía contra una de las piernas de Krokanti. Esta la atravesó por completo, haciendo caer al monstruo contra el asfalto. Mientras se reformaba, miró furibundo hacia su agresor- Me cago en la puta… Es buena hora para un “sayonara, baby”… - No hay tiempo para heroicidades, mein freund. –comentó Rondador Nocturno teletransportándose en mitad de la grúa y transportando a ambos, Berto y él mismo, en brazos de Tormenta, quien haciendo un esfuerzo logró volar hasta la azotea donde reposaba el Pájaro Negro- Pero haremos una excepción con las mutantes. - ¡Rápido, todos adentro! –ordenó Cíclope- ¡Coloso y Lobezno se encargarán de distraerlo y llevarlo cerca del mar! ¡El resto tenemos una cita con el helitransporte de S.H.I.E.L.D.! - ¡Caspita! –exclamó Andrés. - Sí. –repuso Cíclope mientras el jet despegaba por encima de Vigo en dirección a las nubes- El director de la EUM ha contactado con nosotros. Dice tener una manera de al menos frenar a Krokanti. - ¡Caspita! –repitió Andrés. - ¿Puedes dejar de decir “cáspita”? –preguntó Cíclope- ¡Es una expresión rematadamente cursi que odio! - No digo “cáspita”. Digo que tienes caspita. –añadió saltando para rozar el pelo del ciclópeo mutante- ¡Caspita en la cabecita! –añadió inmediatamente a que éste le golpeara sonoramente el rostro con un puñetazo- ¡Ouch! - ¡Eh! –exclamó Berto- ¡En la cara no, animal! –añadió encarándose con Cíclope- ¿No ves que le puedes dejar marca? –dijo señalando a Andrés- ¿Quieres que nos denuncie, subnormal? - Tranquilidad, caballeros. –repuso el profesor Xavier, interponiéndose entre Berto y Cíclope- Intentemos enfocar toda ese energía al problema que nos ocupa. Scott, por favor, acompaña a Kitty a los mandos del Pájaro Negro. ¿El resto tenéis alguna idea que podamos aportar, al margen de lo que la EUM vaya a proporcionarnos? - ¡Ya está! ¡Tengo la solución! –gritó Andrés- ¡Resucitaremos a Godzilla! - Andrés… Casi. Casi lo tienes. Bien por ti. -dijo Chama- Pero ahora intenta descansar un poco, no vaya a ser que te de un esguince cerebral de camino al helitransporte… - ¡Vale! –repuso Andrés alegremente, volviéndose hacia Leti, pensativa en la parte trasera del jet- ¿Qué? ¿Qué te cuentas? - ¿Qué que me cuento? –respondió ésta- ¿Eso es lo único que se te ocurre decirme, después de seis meses? - ¡Bueno, no es culpa mía! ¡Sois vosotras las que no me habláis! - ¡Porque nos obligaste mentalmente a acostarnos contigo! ¡Dos veces! –gritó Leti perdiendo los estribos. En What if Astonishing Andrew got the Cosmic Cube?, ¿recordáis? - ¿Cree que nos ocultan algo con respecto a Krokanti, herr profesor? –preguntó Rondador a Xavier, presenciando la escena, aún sin llegar a oír realmente la conversación entre Andrés y Leti. - Una ligera intrusión telepática no revela intenciones turbias o traicioneras en sus mentes, Kurt. –admitió Xavier- Son realmente quien dicen ser, y sus objetivos son los nuestros. No sería ético por mi parte el introducirme más en sus pensamientos íntimos sin su permiso. - Lo se, lo se… -admitió Andrés ajeno a la conversación entre los miembros de la Patrulla- Y créeme, si pudiera hacerlo, haría que lo olvidaseis todo, pero… - ¿Qué harías que…? ¡Esto es el colmo! –dijo Leti abofeteando a Andrés, quien, sorprendido, quedó sorprendentemente sin palabras por una vez. - Leti, tranquilízate… -empezó a decir Chama, antes de ser interrumpido. - ¡Cállate tú también! –respondió Leti- ¿Por qué lo defiendes? ¡Eres peor que él! ¡Al menos él tiene la excusa de sus problemas mentales! –Leti se giró un momento, aparentemente buscando algo. - Si buscas algo con lo que dar un portazo, puedes ir a la parte de atrás del jet. –dijo Kitty, que había abandonado los mandos del jet, dejándolos en manos de Cíclope- Yo solía usarlo bastante en mis tiempos… -comentó para sí, aunque pocos lo oyeron, ya que el sonoro portazo de Leti al abandonar la sala ahogó sus palabras. - La condición humana es, indudablemente, una tragedia decretada donde el hombre está prisionero de la ardua labor que significa la perpetua disparidad entre sus carencias ilimitadas y la insuficiencia de sus medios. ­–comentó la Bestia contemplando la escena. - ¡Maldito burgués doctrinario de sangre de horchata! ­–gritó Andrés- ¿Cómo puedes estar tranquilo mientras mi hamburguesa aún no está hecha? - Siento contradecirle, señor. –dijo un mayordomo saliendo con una bandeja con una gran hamburguesa- La hamburguesa está en su punto. ­–dijo ofreciéndosela a Andrés. - ¿De dónde ha salido este? –preguntó Berto extrañado. - Lo he contratado yo. –respondió Andrés- Gracias, Bautista. –dijo al mayordomo mientras cogía la hamburguesa. - Me llamo James, señor. - Cmlaro, Bfautista. –respondió Andrés devorando la hamburguesa- He pensado que nada refuerza más mi estatus como millonario que tener de empleado a un auténtico mayordomo inglés. –dijo respondiendo a la pregunta de Berto. - Soy galés, señor. De Newport. –dijo James- Y si se me permite decirlo, quizás debieran preocuparse menos de mi persona y más de la señorita Leticia. Parece ciertamente disgustada. - Preeeemio al eufemismo del año. –dijo Chama. - Hemos llegado al helitransporte. –informó Cíclope. Entre las nubes flotaba una nave de gran tamaño, que abría sus compuertas invitando a entrar al Pájaro Negro.

sábado, 7 de junio de 2008

Famosas últimas palabras

"Pues a mí me gustó Indy 4", dijo inocentemente antes de ser degollado en masa. De hecho, hubo quien volvió a pegarle la cabeza con superglue para poder degollarle otra vez a gusto. En fin. Este fin de semana pasado (después de postergarlo un tiempo por diversos motivos) fui al cine a ver Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal (o como a los que hacen los títulos les pagan por número de letras).

¿Y saben qué? Reconozco que iba con una predisposición nefasta hacia la película (de hecho, iba con la idea en la cabeza de verla prácticamente sólo para criticarla con fundamento), pero me gustó. Es más, si tuviera que hacer un ranking con la película del arqueólogo más famoso del mundo después de Sir Arthur Evans (nadie sabe quien es Sir Arthur Evans, ¿verdad? Sigh. Descubrió el palacio de Cnosos, en Creta...), dejaría a IJ y el templo maldito en último lugar, y a esta cuarta parte en un honroso tercer puesto. Dejemos las cosas claras. No es (para nada) un IJ en busca del Arca Perdida, ni un IJ y la Última Cruzada (¿estáis contentos? ¡Ya he nombrado todas!), ni mucho menos. Pero me parece una película digna. Me ha gustado especialmente la ambientación que encontramos de la época en la que se desarrolla, el ambiente de paranoia anti-comunista en los Estados Unidos.

¿La trama? Muchos se quejan por la inclusión de elementos extraterrestres en relación al bueno de Indiana, pero no lo han convertido en una especie de Han Solo viejuno. Simplemente, se encuentra con algo más allá de la comprensión humana, como ya ocurrió en su día con el Arca de la Alianza o el Santo Grial.

El chavalete de turno no dificulta demasiado el visionado de la película (con algunos guiños deliciosos a la ya conocida relación entre Henry Jones Sr. e Indiana), hay pocos momentos vergonzantes, y, oh, sorpresa, nadie echa de menos a los nazis. Al parecer esos malvados, malvados soviéticos (no seré yo quien pretenda entender de actuación, pero me parece que Cate Blanchett borda su papel) sirven como perfecto sustitutivo.

¿Tiene un par de fantasmadas? Aparte de las habituales de las pelis de Indy, sí. ¿Momentos vergonzantes? Escasos, señalaría uno, y poniéndose muy tiquismiquis, dos. Pero se lo perdono, porque al aparecer los créditos no salí farfullando contra todo lo farfullable, sino que me hizo esperar a que terminasen enteritos sólo para disfrutar de la excelente melodía creada por el maestro Williams. Y después salir de la sala con una sonrisa de oreja a oreja.
No es la última gran aventura de Indiana Jones, como lo fue la Última Cruzada. Es posiblemente la última aventura de Indiana Jones y su epílogo como personaje. Personaje que mantiene el tipo a pesar de la edad, y que, en los últimos momentos de la película, reafirma su dignidad frente a una posible (y mercantilista) sucesión de Indy, que esperemos que nunca suceda. Y con un gesto sencillo que, sinceramente, me dieron ganas de aplaudir.

miércoles, 4 de junio de 2008

La verdad sale a la luz

Son curiosas las casualidades que trae la vida a veces. Yo mismo, que a día de hoy jamás había ido a una Conferencia por indiferencia y/o asco a la temática de la misma (o al concepto en sí, para que negarlo), me veo entrando subyugado a una de ellas (breve, eso sí) de la que salía de mi examen de Historia Contemporánea de España. ¿La razón? ¿Cómo podría alguien que ha revisionado Indiana Jones y la Última Cruzada apenas hace tres días, resistirse a asistir a algo serio bautizado como Los secretos del III Reich?
El insigne y (aparentemente) famoso historiador polaco Herschel Kafkerwieden, especializado en el régimen nazi, fue el principal orador de la conferencia (o la charla, como quieran llamarla)junto a su colaborador, el alemán Herman Strockundweisen. Al parecer, Kafkerwieden había trabado amistad hace años con nuestro decano, lo que permitió que viniera aquí de forma exclusiva a hablar de su libro.
Trabajando (en ocasiones con riesgo de su vida, aún en el estrado lo acompañaba un guardaespaldas) en los archivos históricos soviéticos, incluso fisgando en informes de la KGB a través de diversos contactos (apenas dos breves anécdotas acerca de su investigación ponen los pelos de punta), Kafkerwieden se encontró con información de sobra para su nuevo libro, titulado como la charla, pero también algo más.
Algo que se convertiría (lógicamente) en el plato fuerte del libro, que probablemente después del verano sea editado en una tirada internacional con una campaña que probablemente tengamos hasta en la sopa. A los hechos me remito: siéntense los tíos raros que lean cosas en internet de pie, porque esto es muy gordo. Se lo pondré en mayúsculas para que se les quede grabado a fuego. HITLER NO TENÍA BIGOTE.
En efecto, Hitler padecía una enfermedad congénita y hereditaria, que impedía el desarrollo adecuado de su capilosidad facial. Y existen documentos médicos de la época (todos confiscados durante la toma de Berlín junto a una caja fuerte llena de enseres hitlerianos, por las tropas soviéticas) que lo demuestran.
¿Qué significado tiene esto para la Historia? Pues esto tambalea todas nuestras creencias contemporáneas, aunque con distintas posturas. Kafkerwieden opina que la cara pública del dictador era un actor, un títere que representaba lo que el verdadero Führer deseaba que hiciese, con lo que el Adolf Hitler real bien pudiera seguir vivo… Vivo y sin bigote, como todos sus años de vida.
Por el contrario, Herman Strockundweisen, opina que Hitler era una marioneta del régimen soviético, y que su bigote característico es fruto de una operación soviética a fin de reforzar su imagen de líder ante el pueblo alemán (emulando el bigotazo de Stalin pero, por supuesto, en menor tamaño, para marcar la supeditación de Alemania a la Unión Soviética). El régimen estrictamente vegetariano del Führer no se debía a sus problemas estomacales, sino a fin de impedir un posible rechazo del implante capilar.
Aunque la propuesta de Strockundweisen despertó la hilaridad del respetable público (y yo el primero, como para no), y algún que otro choteo (traducido) de su compañero Kafkerwieden, el primero afirma que mientras su colega polaco pierde el tiempo buscando a un Hitler fallecido en la toma de Berlín, él continuará intentando destapar la oscura trama soviética alrededor del Tercer Reich.
Sea cualesfuera la verdadera respuesta (que sin duda acabará saliendo por completo a la luz), no cabe duda que cualquiera de estos caminos dará lugar a una nueva era de la historiografía en donde los bigotes, las resurrecciones y los giros inesperados estarán a la orden del día. Y no demasiado pronto, diría yo. A ver si atraemos algo de interés hacia la Historia, leñe.

domingo, 1 de junio de 2008

Aquellos a quienes los hombres quieren destruir...

Puede que sea influencia del libro que estoy leyendo ahora mismo (American Gods, de Neil Gaiman), en donde tiene cierta importancia un concepto interesante con el que ya había entrado en contacto anteriormente (y brevemente meditado sobre él) en diversos cómics. Helo aquí: los dioses se mantienen vivos, y con ellos su poderío, gracias a la fe de sus creyentes (gracias a la cual, de hecho, nacen).
La agonía de un dios es probablemente menos dolorosa que la de un mortal, pero mil veces más humillante y penosa. La imagino comparada al momento de lucidez de un enfermo de Alzheimer, en el que recupera la suficiente mente como para ser consciente de todo lo que ha perdido; un dios temible, de grandes poderes cuando era adorado por millones de gentes, debe sentirse así malviviendo de escasas plegarias supersticiosas, de pequeño folklore autóctono, de imaginaciones que leen sus antiguas gestas.
Pasando a limpio unos apuntes de mitología, y enlazando con esto, no he podido evitar sentir una inusitada tristeza al leer sobre Poseidón, el dios griego de los océanos. Al parecer, en tiempos prehistóricos Poseidón extendía su poder sobre todo el universo, siendo la esposa de la mismísima Madre Tierra.
Los poemas homéricos ya nos muestran su esfera de actuación limitada al mar, y tienden (aunque con respeto) a remarcar que su granza es algo pasado. Situado frente a otras divinidades más recientes, se nos presenta como más pesado que ellas, incluso con un cierto aire anticuado.
Es triste ver decaer a un dios, como es triste ver hacerlo a una persona. Quizás incluso más, porque ellos se sitúan más arriba, y cuanto más alto se está, más dura es la (de) caída. El poder y orgullo de un dios se alimenta de la devoción y fe de sus fieles, pero el último hilo de vida se mantiene por su recuerdo.
No ha de extrañarnos que la inmortalidad de un dios hinque profundamente sus raíces en su existencia en el inconsciente humano, colectivo o no. Después de todo, la única y exigua inmortalidad a la que nosotros (sin emerger en los dominios de dios alguno) podemos aspirar es la que los que nos sucedan nos recuerden, de una forma u otra. Y tras la desaparición de los más cercanos, tan sólo nuestras obras pueden hacernos inmortales.
Es interesante el contrapunto humano-divino. Si sin la intervención divina los hombres sólo podemos conseguir una parodia de inmortalidad a través de nuestras vidas, sin las creencias humanas los dioses quedan reducidos a un remedo de inmortalidad que apenas pudiera ser llamado vida.
En ambos casos, el Olvido acecha tras su inexistente parapeto. Y los sacrificios de los padres divinos, las epopeyas de sus más valientes camaradas, los insidiosos trucos de los dioses tramposos, todos ellos quedarán reducidos a menos que nada, pues sin el recuerdo, de lo espiritual nada puede restaurarse de lo restante, pues nada resta.
¿Es, o no es trágico? Rezaría por (que no a) esos viejos dioses si no pensase que esto pudiera herir su orgullo (que aún herido no mengua, sin duda), más que ayudarles. Que un dios ofendido no es cosa de broma, y no cuesta mucho que a uno le partan la crisma. Y a mí no sería la primera vez que me cae un rayo, señores.