viernes, 30 de mayo de 2008

¡Oh, abuela!

"- ¡Oh, abuela! -interrumpieron los niños-. ¡Qué hermoso y qué bueno debió ser ese Rey! -E imploraron suplicantes-: ¡Dinos cómo se llama; queremos saber su nombre! - Aquel Rey que reinó en España y que fue grande y es inmortal, no tan sólo por su corona, sino más bien por su bondad altísima [...] que fue protector de pobres y amparo de desgraciados, llámase, hijos míos, don Alfonso XIII." "Publicidad de la Esencia Alfonso XIII, nueva línea de perfumes de la Casa Peele en 1918 [respuesta de una abuela que en el año 3000 le cuenta a sus nietos las bondades de un Rey que vivió en lejanos tiempos]." (Y luego los estudiosos dirán que la tecnología está pervirtiendo el lenguaje, mirad como nuestros descendientes hablarán como catedráticos dentro de casi un milenio. ¿Quedarán reyes entonces, o sólo en los cuentos? Chi lo sa! Sea como fuere, este texto me subyuga) P.D: Dedicado con cariño a Marta, que me proporcionó el texto, y sin cuya inestimable ayuda, no me podría presentar el miércoles al examen anticipado de Historia Contemporánea de España.

miércoles, 28 de mayo de 2008

No me des la chapa

No te la doy... ¡Te la vendo! Por 1,50 €, nos, los representantes de Oviedo History X, los estudiantes de Historia que buscamos sin descanso financiaciones alternativas para nuestro viaje de estudios, os vendemos unas magníficas chapas decoradas con ingenio, soltura, salero y olé.

La imagen, abajo, y un articulillo más currado (no mucho más) a su respecto, en la página oficial (ya sabeis, http://oviedohistoryx.freeweb7.com/). A quien le interese, que contacte conmigo o con algún otro conocido de la Facultad de Historia. Recordad, hay tres modelos distintos para elegir, ¿pero por qué limitarse a uno sólo? Gotta catch'em all!

domingo, 25 de mayo de 2008

El Día del Orgullo Friki, ese "gran" invento

No me parece normal. Resulta incluso ofensivo a los miembros de un colectivo que disfruta de los cómics, determinadas series de televisión, o películas, que nos represente gente haciendo el moñas. Porque yo tampoco me siento representado por el Orgullo Friki, como supongo que los españoles en general no se sentirán representados por el Chiquilicuatre en Eurovisión. Cada uno que barra en su casa, y disfrute con lo suyo a su manera, pero bah, si resulta que la gente empieza a hacer el ganso porque sí con respecto a estos temas, el resto a los que nos gusta vamos a quedar (ante la opinión popular que ve el día del Orgullo Friki) como unos tíos rarísimos solo porque nos gusta algo. Sólo por eso. Tengo un tío que se dedica a modificar, crear y diseñar personajes con madelmans. Ha hecho un Indiana Jones chulísimos, con mucho detallismo; ha llegado a imprimir el diario del Grial en hojas de papel de fumar a escala. ¿Puedo llamarle friki? Pues no, ha sido un trabajo de tiempo que ha quedado muy bien, verdaderamente. Yo mismo hago fichas de personajes de Marvel para una página web (http://www.eumreborn.com), ¿soy friki por eso? Pues no lo creo, simplemente he encauzado una de mis principales aficiones hacia los cómics Marvel, y hago una “labor social”, como quien dice, a los que se interesan como yo por esos cómics. Ahora bien, mi tío sería un friki si de repente saliera (solo o con mucha gente, no me importa) a jugar con sus madelmans en mitad de una ciudad, en plan enchotao total. Yo sería un friki si exigiera como algo que no puede ser negado, que me convaliden créditos de libre configuración en la facultad de Historia por el tiempo “de investigación” para hacer las fichas. No quiero que me representen los del día del Orgullo Friki. De ninguna manera, porque dan mala imagen a los que tan sólo queremos disfrutar de nuestros hobbys a nuestra manera, solos o en compañía de aquellos a QUIENES LES INTERESA. Porque yo se cuando hacer chistes de un tipo o de otro en función de con quien estoy, y si no me lo guardo (aunque a mí me haga gracia, si el resto de la gente no lo entenderá, no tiene sentido). Sin hacer el moñas, sin fomentar que la gente se crea tópicos degradantes. El término “friki” se ha extendido mucho ultimamente, y yo reconozco que pueden llamarmelo (gracias a Dios, se que cuando lo han hecho ha sido con cariño) por saberme un diálogo (o muchos) de películas y series, o simplemente por un pensamiento excéntrico (aunque muchas veces aquí tienden a “loco”, con más cariño si cabe, espero). Pero con la imagen que puede crear el día del Orgullo Friki, sólo se consigue potenciar la mala fama que se tienen los que disfrutamos de determinadas aficiones. Y con suerte la gente suele callarse, pero con actividades así, ¿cómo van a resistirse a exhibir en voz alta su desprecio? Yo no me meto con los hinchas de ningún deporte (aunque a mí el deporte me es básicamente indiferente), pero cuando más criticables son es cuando su afición es exhacerbada, como con todo. Cuando hay ultras, o cuando se ridiculizan de cualquier otra forma. Pues con nosotros igual, ese colectivo que al parecer formamos los frikis (aunque quizás uno no tenga absolutamente nada que ver en gustos con otro). Pero oye, son mis ideas, quizás son anticuadas, quizás “debería estar en un museo”. Hala, referencia a Indiana Jones, vaya frikazo, dirán desde fuera. Bah, pero es porque ahora está de moda con la nueva película, es un arribista, un friki de medio pelo, dirán los organizadores de “su día especial”. Y yo me encogeré de hombros y continuaré con mi vida.

miércoles, 21 de mayo de 2008

Ya eran las cinco de la tarde...


"Y respecto de que es tan grande la inclinación nuestra a las referidas fiestas de toros, espectáculos crueles por cierto y aún de que se asombran otras naciones, teniéndolos por más bárbaros y más feroces que los que celebran los romanos en sus grandes anfiteatros (pues allí lidiaban hombres con hombres y aquí hombres con fieras), y que de ellas resulten regularmente tales desgracias que casi toca en el grado de inhumanidad el permitirlas."

España despierta, José del Campillo y Cosío, 1742

lunes, 19 de mayo de 2008

Ayúdame, lapicero (2)

¡Aquí está! ¡La continuación más esperada sobre un monográfico de dos partes hablando de un lápiz de todo el mundo! ¡Lo juro! Con la primicia primiciosa sobre el pensamiento primigenio que me hizo meditar acerca del lápiz, y la segunda parte de la canción que da nombre al post. ¡Pedid y se os dará, fieles creyentes!


Ayúdame lapicero,
a hacer limpia mi labor.
Los renglones son los surcos,
y yo soy el sembrador.
Cuando acabe el primer año,
tengo que saber leer,
esa será mi cosecha,
y quiero que se dé bien.


Siéntense, por favor. Usted, el último, cierre la puerta. Bienvenidos a Metodología metafórica avanzada I. Voy a ponerles un pequeño ejercicio para comprobar su ductilidad con respecto a la temática que les impartiré. (Ejem, ejem) Escríbanme una breve disertación en la que un objeto inanimado aparezca como símbolo de vida, muerte y resurrección.


"Me hallaba yo un día, felizmente (es un decir) en clase de inglés, muriéndome de tedio y angustia vital mientras rezaba porque el tiempo pasase, pensando tal vez si habría desarrollado un inusitado (e inútil) poder mutante que hiciese ralentizar el tiempo para mi absoluto desaliento, cuando fijé la vista en el lápiz con el que escribía. Y los pensamientos fluyeron.

Un lápiz apenas empezado, cuya punta (prácticamente recién afilada) proporcionaba una escritura (al menos dentro de lo que cabe esperar de mi letra) limpia, pulcra y cristalina (de cristal carbónico, al menos). ¡Y pensar que con el paso del tiempo, y del certero tajalápiz (o sacapuntas, que hay de todo en estos mundos de Dios), la vitalidad de ese lápiz iría menguando poco a poco, emulando a la nuestra!

Encontraba más de un paralelismo al respecto. Con cada tajada, el lápiz renacía con toda su fuerza cual Fénix, pero a diferencia del ave ígnea, cada revitalización suponía para él un paso más hacia su fin. ¿No nos ocurre lo mismo a nosotros? ¿No nos tumbamos en las camas en busca de un sueño reparador que, no obstante, representa para nosotros unas horas menos de vida?

De pequeño siempre me resistí a tirar los lápices. Incluso a jubilarlos y pasar al siguiente; mis lápices solían durar hasta que apenas tenían dos o tres centímetros antes de llegar a la madera. Un lápiz pequeño puede dar sensación de suciedad, pero yo lo sentía como un respeto hacia algo que aún era útil. ¿Por qué desperdiciarlo?

Aún después, llegué a almacenar como seis o cinco lápices ya casi consumidos, a los que diferenciaba por ligeras variaciones de tamaño y, principalmente, por la suciedad que comía su madera. Con la falta de uso, y al roce con plastidecores varios y el propio estuche, se iba ennegreciendo gradualmente.

No se trataba de un cementerio de lápices ni nada por el estilo. Llegué a cogerles verdadero cariño a esos lápices (especialmente al más antiguo, también el más pequeño) que me entretenían cuando hacía los deberes y no me levantaba de la mesa, pero me tomaba un breve receso imaginándome aventuras entre los lápices (de los que ahora no recuerdo su malvado enemigo, pero que seguro que existía).

Siempre he tenido habilidad para imaginar juegos e historias a través de simples objetos inanimados. En otra ocasión hablaré de esto. Volviendo al tema, no cogí un disgusto enorme, pero sí me entristeció (y me molestó, más que otra cosa) cuando mi madre, harta de ver esa guarrería de estuche con esos lápices "inútiles" por ahí, los tiró a la basura.

No le culpo, sinceramente. Quizás los hubiese tirado yo más tarde en una limpieza posterior; puede que yo hiciera lo mismo con mis hijos si el número de lápices se volviese excesivo. Pero a mí, personalmente, me da que pensar. ¿Qué importancia tendremos nosotros, lápices humanos, para el que escribe?

¿Seremos recordados, como seres independientes, o sólo como una asignación categórica hacia un tipo de objeto? Dejando a un margen filosofías teológicas, ¿seremos recordados, per se? Cuando ya no seamos útiles para la sociedad, ¿seremos dejados al margen, arrojados a los vertederos del olvido en vida, o, por el contrario, mantenidos útiles por los que nos sucedan, respetando nuestra experiencia? ¿Qué hacemos hoy nosotros con los que nos antecedieron y aún viven?"


Mmm... Interesante, interesante. No cabe duda, veo en usted mucho potencial, caballero. Tiende demasiado a la digresión lateral, y sin duda habría que pulir esa tendencia, pero promete... Por supuesto, no carece de errores, están aquí para aprender, pero presenta a su manera cuatro o cinco ideas interesantes que podrían aplicarse en otros ámbitos. Pueden recoger, comenzaremos con el primer tema al día siguiente.

viernes, 16 de mayo de 2008

Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 2 (Última parte)

“Una vez aparcado el jet sobre uno de los edificios, Tormenta desató una tempestad sobre la ciudad, lo que pareció molestar a Krokanti, que agitó sus brazos al cielo. Mientras Cíclope atraía al monstruo con destellos de su rayo óptico, el profesor intentaba contactar con la mente de éste, en vano.” - Es inútil. –admitió Xavier- Existen demasiadas mentes en conflicto dentro de ese desdichado ser. - Tranquilo, profe. –dijo Lobezno- Nos ocuparemos de ello a la vieja usanza. ¿Preparado, Petey? –preguntó a Coloso, quien ya le había agarrado- Y eso significa… ¡Bola rápida especial! –gritó mientras salía disparado con las garras desenvainadas hacia Krokanti… Para atravesarlo casi inmediatamente- Bueno, reconozco que esto complica un poco las cosas… -admitió Logan cubierto de mantequilla de cacahuete. - Y tranquilo, no diremos a nadie lo del brazo. –comentó Andrés, al lado de Berto, cerca de donde había caído. - ¿Brazo? –preguntó Logan extrañado mientras los dos señalaban hacia sus garras izquierdas- ¡Aaah! –gritó de sorpresa al ver un brazo cercenado clavado en ellas- Ehm… Esperemos que se vuelva a juntar con su legítimo dueño. –dijo Logan lanzándolo otra vez contra Krokanti. - Al parecer, la consistencia de Krokanti está formada por las personas en su estado normal… Así que hay que terminar con ese jodido cacahuete de alguna manera… ¡Y tengo la solución! –dijo Berto agarrando a Andrés. - ¡Ey! –gritó Andrés al ser lanzado contra una pierna de Krokanti- ¡Cabroneees! - Chaval, está decidido. –dijo Lobezno posando una mano en el hombro de Berto- Quiero que te cases con mi hija. Con mi clon. Es complicado. ­–admitió- Al margen de eso… ¿Qué pretendías hacer con esa astuta maniobra que nos proporciona incomparables segundos de tranquilidad, o incluso más? - Espera y verás. –comentó Berto. En esos momentos, la estructura de Krokanti ondulaba ligeramente, y debió apoyarse en un edificio para no derrumbarse sobre su pierna izquierda. Krokanti aulló de dolor, al mismo tiempo que un tentáculo surgido de dicha pierna arrojaba a Andrés a metros de distancia- ¿Sólo puedes comer eso? –preguntó Berto claramente decepcionado. - ¿Qué? –dijo Andrés ofendido- ¡No me ha dejado comer más! ¡Y ni siquiera yo puedo comerme dos toneladas de mantequilla de cacahuete! ¡Es físicamente imposible! –se quedó pensativo un momento- Por cierto, cuando acabemos esto, si alguien de los de allá dentro pregunta por un dedo índice, yo no me lo he comido. “Mientras tanto, Lobezno había informado a Tormenta de que sus rayos podían dañar a los inocentes en el interior de Krokanti. Así, la mutante africana utilizaba sus poderes para empujar a Krokanti hacia el puerto. Al mismo tiempo que Coloso y Cíclope y el profesor intentaban llamar su atención con las mismas intenciones (y utilizando métodos tan dispares como pedrolos del tamaño de una cabeza humana, rayos ópticos e ilusiones mentales), Kitty y Rondador Nocturno se introducían subrepticiamente en la estructura de Krokanti y liberaban personas de su interior.” - ¡No es suficiente! –gritó Rondador a Kitty entre los “bamfs” de su teleportación- ¡Por cada uno que liberamos, Krokanti asimila cinco más en su estructura! - ¡Pero no podemos tumbarlo sin dañar a los inocentes que hay en su interior! –respondió Kitty intentando hacerse oír entre el fragor de la tormenta y la batalla. - ¡Ni siquiera estoy seguro de que podamos tumbarlo sin más, chica! –gritó Lobezno unos metros más allá, cortando tentáculos de cacahuete por doquier- ¡Da igual lo que corte, vuelve a unirse al cuerpo central! - Mmm… -murmuró pensativo la Bestia, mientras, colgando y balanceándose de varias farolas, intentaba salvar a diversos transeúntes de los ataques de Krokanti- Hemos de suponer que el centro de su actividad cognitiva se encuentra en la cabeza, puesto que la asimilación de cuerpos ajenos como esta gente dentro de su supuesto cerebro interferiría en el control psico-motriz… - ¿La cabeza? Vale, lo he oído… ¡No hace falta ser un genio! –comentó Andrés corriendo hacia un portal cercano- ¡Esta misión parece estar hecha a la medida de Andrés! - Yo también lo he oído, chico. –repuso Berto dirigiéndose hacia una grúa y subiendo con rapidez los escalones- ¿Qué tal sienta eso, mi engendral colega de fechorías? –preguntó mientras movía la grúa en dirección a Krokanti, atravesando la cabeza de éste. El monstruo rugió y pareció menguar momentáneamente mientras un metro más abajo se formaba una nueva cabeza, pero volvió a crecer al reabsorber el cacahuete que se había desperdigado con el impacto. Al menos mientras tanto, los miembros de la Patrulla habían rescatado a unos cuantos asimilados, y el ataque parecía haber decidido a Krokanti a dirigirse en dirección al puerto- Mierda, no parecer haber servido de mucho… -murmuró Berto comenzando a descender por las escaleras de la grúa. - ¡Perfecto! –admitió Chama- ¡No se quien maneja esa grúa, pero no podría haber actuado mejor! –comentó a Leti, que, como él, esperaba en el tejado junto al Pájaro Negro. - Perfecto, pff. –resopló levemente de indignación Andrés introduciéndose en el jet- Ya verá ese robaperas de medio pelo lo que es perfecto. ¡Andrew is perfection! ¡Oh, yeah! –canturreó mientras investigaba en los paneles de control del jet- Oooh, esto sí que es… Perfecto. –comentó pulsando un botón. Al instante, los láseres del Pájaro Negro chamuscaron la azotea a pocos metros de Leti y Chama, que se dieron la vuelta patidifusos. - ¡¿Qué demonios?! –gritó Chama. - ¡Perdonad, no había encontrado el joystick de apuntar, gente! –respondió Andrés desde dentro. - ¿Andrés? –preguntó Leti- ¡Sal de ahí antes de que mates a alguien! - ¡Eso! –apoyó Chama- ¡Como a nosotros, maldito lunático! - Un momento… -canturreó Andrés- Estoy en la ducha… -dijo mientras disparaba de nuevo, ésta vez rozando el hombro de Krokanti, que aulló- Mierda. Un poco más a la derecha… ¡Genial! –gritó al ver que esta vez si reventaba la cabeza de Krokanti- ¡Volveré a ser el héroe del día! –dijo ilusionado, ajeno al hecho de que la testa de Krokanti volvía a reformarse, y que ahora se dirigía, lento pero enfurecido, en dirección al jet, en lugar de al puerto. - ¡Excelente distracción, Andrés! –gritó Berto dirigiéndose hacia otro sector del solar en obras- Ah, Álvaro… Podrás haberte escurrido entre los agujeros de esa grúa, pero olvidaste una cosa. Siempre fuiste un compadre genial, pero tan sólo eres medio gallego… Un gallego completo sabe que puede fluir… Y puede golpear. Be gallego, my friend. –susurró Berto mientras comenzaba a mover el aparato, manipulando los controles de la bola de demolición- En otras palabras… -añadió pulsando el botón que impulsaba dicha bola contra una de las piernas de Krokanti- Yippee-ki-yai, hijo de puta. "¿Podrán las recién descubiertas habilidades de manejo de maquinaria pesada de Berto salvar a la ciudad de Vigo, y aún más, redimir el alma de aquel al que llama amigo? ¡No os perdáis a la prodigiosa conclusión de la más épica historia desde que los desvaríos etílicos de un invidente se recopilaron en la Odisea! Uníos a los gritos de miles de lectores por todo el globo, que asombran al mundo con su tempestuoso ruego…"
¡¡¡QUE EL MÍO SEA ANDREW!!!

martes, 13 de mayo de 2008

Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 2 (Segunda parte)

“Mientras, a pocos kilómetros Krokanti arremetía contra personas y estructuras edificantes por igual, en la antigua fábrica de cacahuetes donde reposaba la forma inerte de Álvaro, tres solitarias figuras se paseaban entre la sórdida y silenciosa tumba en la que se había convertido la antaño floreciente industria cacahuetil…” - ¿Estás seguro de que Álvaro no volverá hacia aquí? –preguntó Leti con voz temblorosa. - Tranquila. –repuso Chama mientras rebuscaba entre los escombros- Parece tender a ir hacia donde hay más gente. Ha sido una suerte que esto ocurriese un domingo y aquí no hubiese ni un alma. –pensó durante unos momentos- Bueno, excepto Scruffy, el de mantenimiento. Ni siquiera ha girado la cabeza desde que salió de aquí. –dijo Chama, sin que sepamos si se refería a Krokanti o Scruffy. - Y por eso deberíamos estar allí, intentando frenarlo. –dijo Berto, ayudando a Chama a levantar un murete relativamente intacto- ¿De qué coño nos sirve andar hurgando por aquí? - Hemos podido poner a salvo a nuestros seres queridos… Y a algunos más, antes de que alcanzase la ciudad. Por suerte no es muy rápido. ¡Hmmpff! –gruñó Chama mientras levantaban el murete- Y quizás obtengamos alguna respuesta de este tipo. –añadió señalando al tipo que aparecía, nervioso pero indemne, bajo los escombros- ¿Es usted el jefe científico, amigo? –el individuo asintió con la cabeza- ¿Puede explicarnos lo que ha ocurrido? - ¡Mimimimí! ¡Mimí, mimimimimimí! –contestó el otro. - ¿Perdone? –preguntó Chama con cara extrañada. - Mimimimimí. ¡Mimímimimí! - ¡Oh, por el amor de Dios! ¿Por qué siempre me toca lidiar con lunáticos? - ¿Dios los cría y ellos se juntan? –preguntó una vocecilla familiar tras de él- Y Peter no es un lunático. Sólo mentalmente divergente. - ¡Andrés! –exclamó Chama sorprendido- ¿Dónde te habías metido? - Estaría en Cuba si el helado de chocolate que la conformaba no se hubiese deshecho en el mar hace meses… -como se vio en What if Astonishing Andrew got the Cosmic Cube? ¡No os perdáis el épico comienzo de nuestras aventuras en el llamado Bastteiroverso, o Tierra-542!- Así que decidí echaros una manita. –dijo Andrés sonriendo- He traído refuerzos. ¡Presentaos, mi Patrulla-X! –dijo con un ampuloso gesto de brazo, señalando al Pájaro Negro de donde bajaba la Patrulla. - ¡Ejem! –carraspeó Xavier. - Vale, vale… -dijo Andrés con un breve gesto de burla- ¡Presentaos, “su”…! –recalcó con retintín- ¡Patrulla-X! - ¿La auténtica Patrulla-X? –preguntó Berto. - Sip. - ¿Y esas son de verdad? –volvió a inquirir Berto señalando al busto de Tormenta. - Ya te digo que son de verdad… Lo he comprobado. ¡Y estas quemaduras lo demuestran! –añadió Andrés enseñando unas manos ligeramente ennegrecidas. - Profesor… -dijo Chama tras un breve suspiro- ¿Sabe Andrés algo que nosotros no sepamos? ¡Tenemos que detener a esa monstruosidad antes de devore a la mitad de los habitantes de Vigo! - ¡Esa monstruosidad es Álvaro! –dijo Leti- No puedes hablar de él como si fuera… ¡Simple carne de cañón! - ¡Esa cosa no puede ser Álvaro, joder! –saltó Berto- ¡Varo no arremetería contra una ciudad entera con ansias asesinas! –meditó durante breves segundos sus palabras- ¡No sin una buena razón para ello! - Tiene razón, Leti. –confirmó Chama- Esa cosa, sea lo que sea, puede no ser Álvaro. Y de serlo, preferiría morir antes que continuar haciendo daño a la gente. - ¡Preferiría estar muerto antes que no poder ligar de por vida, convertido en una masa cacahuetil! –añadió Andrés. - Andrés, eso no ayuda… -susurró Chama directamente- Puedes estar segura de que no querría vivir dentro de ese horrendo ser. - ¡Krokanti! –gritó Andrés- ¿Qué? Se llama Krokanti. –añadió- Lo que dice Chama es cierto, Leti. El viejo y voluptuoso Varo querría que hiciéramos lo que fuese necesario para detenerle, antes que continuar haciendo daño a la gente. - ¿Ves? –dijo Chama- Incluso Andrés sabe que esto debe ser tomado en serio… - ¡Uh, ih, uhahá! ¡Uh, ih, ramalamalindo! –bailoteaba éste el limbo utilizando una viga semisuelta- ¡Hasta donde puedes bajaaaaar! ¡Ungh! –gruñó cuando parte de la viga cayó sobre su pecho, al cortarla Lobezno con sus garras. - ¿De qué información disponen, profesor? –preguntó de nuevo Chama. - Tan sólo los orígenes de su, hum, desafortunado amigo. - ¿Andrés? –preguntó Berto- Siempre creí que nació así porque su padre se tiraba a mapaches. - No, el ser al que llaman Krokanti. Para ahorrarnos tiempo, los estoy descargando en las cortezas cerebrales de todo el grupo. –explicó el profesor-X. ¿Qué tiene ese mutante, que en un segundo consigue que continuemos en la inopia con respecto al origen de Krokanti? En Astonishing Andrew, queremos ser como ese profesor, con sub-tramas que jamás se resuelven durante generaciones, y una silla de ruedas molonamente tuneada. Porque Astonishing Andrew es como las cosas buenas. - ¿Ha dicho que devora a la gente? –preguntó la Bestia. - Al menos, eso hemos visto. El cacahuete externo, a pesar de su apariencia viscosa, parece ser lo bastante sólido como para agarrar a sus víctimas y absorberlas dentro de su cuerpo. No sabemos que ocurre con ellas. –explicó Chama. - Puede que su instinto le lleva a buscar personas para asimilarlas dentro de su estructura. –dijo la Bestia. - Mmm… Sin duda, la consciencia primordial insertada en su genética de cacahuete, y un retorcido sentido de la justicia poética le lleva a intentar comerse a los humanos como nosotros mismos hacemos con sus congéneres… -dedujo Andrés. - Eso es lo más sensato que has dicho en las últimas horas, Andrés… -comentó Chama- Lástima que eso no sea mucho decir. ¿Qué podemos hacer al respecto, doctor McCoy? - Lo más urgente sería detener su ingesta poblacional. –comentó éste- Sin duda alguna, su masa y poderío aumentarán en proporción a ésta. Deberíamos atraerlo a una zona más despejada, distraerlo de alguna forma… - Como solía decir mi querida abuelita, palos y piedras pueden arruinar mi soufflé, pero las palabras no lo enfurecerán lo bastante como para que me devore. –comentó Andrés despreocupadamente. - Lo que sugiere este retrasado no es tan estúpido como acostumbra, gente… -comentó Cíclope- Podríamos enfrentarnos contra él de tal forma que le fuésemos atrayendo a donde fuese preciso. Quizás donde nuestro genio científico pudiera invertir los efectos que convirtieron a Krokanti en lo que es ahora. - ¡Eh! ¿A quién llamas retrasado, reprimido emocional? –espetó Andrés encarándose con Cíclope- ¡Quítate esas gafas láser y lucha hombre a hombre, Summers! - Si me quitase el visor, mis rayos te reventarían la cabeza como a un melón maduro, enano. –explicó Cíclope mientras sujetaba con una mano la cabeza de Andrés, que intentaba avanzar hacia él para darle un puñetazo- Es un proceso totalmente inconsciente, pero no sería por falta de ganas… - ¡Eso no me lo dices en la calle! - Ya estamos en la… - Profesor, ¿no me había comentado que pudo mantener a Andrés en silencio durante el viaje? –sugirió Leti. - Por supuesto, señorita. Con sumo placer. –respondió Xavier, haciendo que Andrés cayera inconsciente y se golpeara contra una piedra, a menos de un metro de Lobezno- ¡Logan! ¿Por qué no lo has cogido? –preguntó el profesor mientras Leti corría a comprobar si Andrés se había hecho alguna herida. - Bueno, Chuck, tenía las garras desenvainadas, y podría haberle hecho daño al chico, ya sabe… -se excusó Lobezno. - Están envainadas. –acusó Leti frunciendo el ceño. - ¿Ah, sí? A veces me pasa, salen, entran… ¿Ves? –explicó mientras sonaba snikt y snakt unas cuantas veces al sacar y meter las garras- Pero créeme, chica, soy mucho más preciso para meter y sacar otras cosas… Ya sabes, soy lo mejor en lo que hago… Y lo que hago es taaan agradable, nena… ­-añadió haciendo un par de chasquidos con la lengua mientras señalaba con ambas manos a Leti, imitando a una pistola. - Snikt, snakt, se quitan y se ponen… -canturreó Andrés en sueños- Snikt, snakt, son cuentos, son juguetes… - Sí consigue pulir el sistema para que se calle del todo cuando lo necesitemos, le cubriré de oro, profesor… -susurró discretamente Chama a Xavier. - ¡Logan! –se escandalizó Kitty- ¡Que tiene mi edad! - ¡Y qué! ¿Tú me has mirado bien, cariño? Soy feo, retaco y peludo… ¡Si pertenezco a tantos equipos, es porque me rifan entre ellos para no tener que mirarme durante mucho rato! - Y sin embargo, mira, por lo que dicen en el Tomate, al parecer ligas como un cabrón… -comentó Berto distraído- ¿Cómo te lo montas, tío? ¿Drogas? ¿Esteroides? - ¿Esteroides? ¡Asteroides! ¡Y meteoritos! ¡¡¡Hurmmm!!! –gritó haciendo un amago, con el brazo, de clavar las garras lateralmente en el pecho de Berto- ¿No te has movido? Tienes cojones*... -* en español en el original- Me caes bien, chaval… “Más tarde, a bordo todos del Pájaro Negro en dirección a Vigo, Cíclope discutía la táctica a seguir contra Krokanti con el resto de la Patrulla. Chama daba instrucciones sobre edificios sobre los que el jet podía aterrizar sin causar daños estructurales o, directamente, un derrumbe total.” - ¿Cómo conoce tanto acerca de la resistencia estructural de los edificios de Vigo, señor Vargas? –preguntó Kitty. - Mis inversiones inmobiliarias recomiendan el poseer ese tipo de información, señorita Pryde. Y puede llamarme Chama. –respondió Chama con una encantadora sonrisa- Nadie suele utilizar mi verdadero nombre de pila, y entiendo que mi apellido pueda causar malestar en el grupo. Le aseguro que no tengo ningún tipo de relación con ese maníaco homicida valenciano, señorita Monroe. –comentó haciendo un gesto hacia Tormenta. - Puedes llamarme Tormenta, u Ororo si lo prefieres, Chama. - Yo solo Kitty. –Kitty suspiró- ¡Uff! Prefiero no pensar en mis primeros alias, sinceramente… - ¡No me extraña! –espetó Andrés- ¿Espíritu, Ariel…? ¡Si el mejor de todos ha sido Gatasombra, y aún así parece el título de una peli porno, joder! ¡Y créeme, si de algo entiendo, es de pelis porno! ¡Ungh! - ¡Calla, coño! –ordenó Berto tras acallar a Andrés con un puñetazo en la parte superior de la cabeza- Importunas a la señorita. - Mis puños no lo habrían hecho mejor, chaval. –comentó Lobezno- No obstante… ¿Puedo probar? - Por favor, el placer es mío. –animó Berto. - ¡No! –chilló Andrés- ¡Lo harías con mucho menos cariño! Y lo que es más… ¡Con mucho más adamantium! - ¡Calla, aguafiestas! –respondió Berto, golpeándolo otra vez. - ¿Qué? Canadá es una mierda… -murmuró lo suficientemente bajo como para que nadie le oyera, exceptuando a los superagudizados oídos de Lobezno. - Tu funeral, nene. –comentó éste encarando a Andrés tras un doble snikt. - Permíteme, Logan. –dijo Berto- Andrés es mi responsabilidad y como tal, considero una cuestión de honor castigarle. –explicó antes de tumbar a Andrés con dos certeros puñetazos en el pecho. - En serio, Charlie. ¿No podemos hacer miembro honorario o algo a este chaval? –preguntó Lobezno encantado, con una gran sonrisa. - Estamos recibiendo una señal de máxima prioridad, profesor. –informó Coloso frente a los ordenadores del jet- El código coincide con las máximas esferas de SHIELD. - ¿Furia? –preguntó el profesor conectando la pantalla. - No, Furia no. –respondió una voz- Ya tengo bastantes dioptrías como para encima andar tapándome un ojo con un parche. Saludos, gente. - ¿Tú? ¡No puedes ser tú! –exclamó un sorprendido Andrés, recién levantado tras la tunda. - ¿Por qué? –preguntó Pelayo un tanto sorprendido- Sabéis perfectamente que ejerzo como director de la EUM desde la debacle del Cubo Cósmico. ¡Nos hemos visto miles de veces después de eso! –como pudo verse en Astonishing Andrew and his Amazing Friends Annual 1, y el especial Astonishing Andrew and his Amazing Friends -1. ¿Cómo? ¿Qué aún no han sido publicados? Bueno, pues en cuanto lo estén, no os perdáis la oportunidad de leer desde diferentes ángulos una épica aventura que gustamos llamar… “Aquellos maravillosos daños”. - Que es Andrés, tío… -dijo Berto- Tiene la misma capacidad mental que un sugus. - Puede que tengas razón, Berto… -comentó el susodicho- Pero un traguito de Buzz Cola… ¡Y mira lo que hago! –añadió poniéndose unas gafas de sol enorme y bailando desenfrenadamente mientras tocaba una guitarra imaginaria. - La práctica totalidad de los contingentes de SHIELD están reunidos en el medio oeste americano, junto a las Vengadoras, luchando con los nuevos Amos del Mal. –informó Pelayo intentando ignorar el gesto de relamerse de Andrés al oír mencionar al grupo de superheroínas- Estáis solos, Patrulla, y prácticamente sólo os puedo proporcionar información… Qué es precisamente lo que escasea acerca de esa monstruosidad. - Esa monstruosidad… -comenzó Chama. - ¡Krokanti! –gritó Andrés- ¡En trámite de patente! - Bien, Krokanti es Álvaro, Pelayo. - ¿Qué? ¿Cómo…? - Kitty os está transmitiendo los datos que tenemos por nuestros ordenadores –anunció el profesor Xavier. ¿Acaso puede haber excusa más burda para espaciar más el momento de desvelar el origen de Krokanti? - En seguida, profesor.Intentaremos darles apoyo científico a partir de estos datos, profesor. –informó Pelayo- No soy científico, pero si algo he aprendido de este negocio, ha sido en confiar en las corazonadas. Y se me ha ocurrido una idea. Mientras la ponemos en práctica, intentad hacer avanzar a Krokanti hacia el mar, o la arena, o algo por el estilo. –su cara mostraba una intensa preocupación- Tal vez podamos licuarlo o espesarlo, y a partir de ahí separar sus componentes o… Mantenedme informado. Corto y cierro.

sábado, 10 de mayo de 2008

Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 2 (Primera parte)

Hace seis meses, el mundo se regía por la superstición y la espada. Era una época de oscurantismo, un mundo de terror… Andrés tenía el Cubo Cósmico. Somnolientos de día, juerguistas de noche… Fuimos traicionados por ese enano al que juramos proteger y transformados en crujiente cacahuete por culpa de un hechizo. Ahora, aquí en las Rías Baixas, el hechizo se ha roto… ¡Y hemos vuelto a la vida!
Somos los destructores de la noche… Somos… ¡Krokanti!
“El momento: ahora. El lugar: la metropolitana ciudad de Vigo. Las circunstancias: un enorme monstruo hecho de mantequilla de cacahuete arrasa con todo lo visible y por veser. El narrador: ¿Podría ser otro que no fuese Stan Lee el autor de la más sucinta y concisa introducción de la historia del cómic?” - Snif… -en un edificio indeterminado de Vigo, un hombrecillo triste y delgado, de pelo blanco y mirada cítrica sollozaba, apoyada su frente contra la ventana. De fondo se oía la canción de Forever Young. - ¿Dónde…? ¿Dónde estás…? – musitó antes de que un puño de cacahuete atravesase la ventana y le estampase dos muros más allá… Y creedme, amigos, el crujido que se oyó entonces era más vertebral que cacahuetero. “Ajenos (al menos, físicamente) a toda esta destrucción, la Patrulla-X cruzaba rápidamente el Océano Atlántico en dirección a la Península Ibérica. Abordo marchaban el profesor-X, Cíclope, la Bestia, Lobezno, Coloso, Tormenta, Kitty Pryde y Rondador Nocturno viajaban junto con un pasajero cada vez menos y menos deseado…” - ¡Ey, Scotty! –dijo Andrés- ¿Dónde está esa pelirroja ya-no-tan-maciza-pero-de-camino-a-madurita-sexy con la que solías andar? - Estamos en una separación a tiempo parcial, y… -las cejas de Cíclope, quien no llevaba puesta la máscara en ese momento, se enarcaron- ¿Por qué tengo que contestarte? - Ehm, Scott, mein freund… -dijo en tono suave Rondador, subido a una silla y apoyando la mano sobre su hombro- Jean está muerta, ¿recuerdas? - ¡¡¡NOS ESTAMOS TOMANDO UN DESCANSO!!! –gritó Cíclope, furioso, dirigiéndose a la parte de atrás del jet a grandes zancadas. - Disculpa a Cíclope, Andrés. –dijo el profesor telepáticamente- Está muy tenso desde el fallecimiento de Jean. Aunque he de decir que tu incansable verborrea está acabando con la paciencia de casi todos los miembros del grupo… Logan ya se ha perforado los tímpanos tres veces para no oírte, y Rondador no te ha teletransportado a ninguno de los aviones con los que nos hemos cruzado porque te necesitamos. - Me está pidiendo… -la cara de Andrés se iluminó- ¡Lo haré, profesor! ¡Me siento honrado de que me acepte en la Patrulla-X! ¡Llevaré la X hasta el último exxxtremo! Grrr, nenitas, grrr… -añadió cogiendo por la cintura a Kitty y Ororo. - Vuelve a hacer eso y soltaré a Lockheed. –amenazó Kitty mientras sujetaba al pequeño dragón violeta, que se relamía entre sus brazos. - ¡Iks! Vale, vale… -dijo Andrés reculando un par de pasos, hasta chocar con Coloso- Eyyy… Piotr… ¿Tú no eres celoso, no? –Andrés empezó a preocuparse al ver que el rostro de Coloso, aunque no en su forma metálica, no mostraba ningún cambio- Ey, ruski, ¿ya estás pedo? - Andrés… -dijo el profesor- Te sugeriría que dejases de molestar al resto. Y no te pido que te unas a mi Patrulla. Tu presencia… Eh, desmerecería al resto, y bueno, no eres mutante. - ¿Otra vez discriminación? ¿Incluso de usted, el paladín de las minorías más machacadas? ¿Usted, que financió la defensa por acoso sexual a aquel pelícano degenerado? ¡¡¡Cobaaaaardeeeesssss!!! –clamó al cielo arrojándose de rodillas. - Mira, nene. –dijo Lobezno empotrando a Andrés contra una de las ventanas del jet y sacando las garras- He estado pensando en que quizás te dure ese factor curativo artificial, así que, si no dices nada útil, ¿por qué no cortar esa lengua de espídico que tienes y ver cuanto tarda en crecer? Y si no… ¿Quién va a culparme? - Esto… -musitó Andrés pensando a mayor velocidad que en muchos meses- ¡Escudo para siempre! –gritó cruzando los brazos sobre su pecho. - ¿Pero qué hace este imbécil? –preguntó Lobezno, sorprendido. - Déjalo, Logan. – dijo la Bestia saltando a su lado- Estoy seguro de que… Después de todo, su ciudad, su empresa y la vida de su mejor amigo se encuentran en la balanza. El señor Basteiro será capaz de centrarse lo suficiente como para explicarnos con detalle lo ocurrido. - ¡Por supuesto, doc! –dijo Andrés colocándose la ropa como bien pudo, al volver a tocar el suelo- Todo empezó en el club de campo, cuando, afilando mis flamencos, me preparaba para una enloquecida serie de juegos de mesa. Por supuesto, empezábamos por el backgammon, seguido del porno-parchís y el taranga-twister. Es mi versión preferida del clásico, ya que soy el único varón, hay cítricos, y… - O puede que no, Hank. – comentó el profesor mientras Andrés caía al suelo, inconsciente- Llevadle a una de las literas de allá atrás. Me conseguiré una buena jaqueca introduciéndome en su mente perturbada, pero así conseguiré mejor la información que necesitamos. - El silencio sólo era otra de las múltiples ventajas, Charles. – comentó Tormenta.
“¡Esperpénticos ciudadanos que corretean como idiotas! Ahora, para cumplir la cuota de violencia sumisa en la historia circundante, os estamos presentando la gloriosa debacle realizada por Krokanti en Vigo. ¡Estrafalarios personajes que huyen como idiotas! Intercalaremos la debacle de Vigo con peripatéticas inmersiones en el subconsciente de Andrés ¡Extravagantes vagabundos que carcajean como idiotas! Y después de esto, la aparición de un amazing friend inédito hasta la fecha. ¡Afroamericano!” - Mamá… Pero hoy no quiero ir al cole… -murmuró un confuso Andrés mientras se levantaba en medio de una inmensa llanura blanca, aparentemente infinita- Espera un momento… ¡Esto no es Disneylandia! ¡Ni siquiera es su equivalente mexicano no sindicado! - Estás en tu mente subconsciente, Andrés. –se oyó a decir a una voz baja y enfermiza- Al parecer, el profesor X se ha hartado de tus dementes peroratas y te ha relegado al interior de tu mente. Ojalá yo pudiera obtener un descanso así, aunque fuera por un par de segundos… ¡Coff, coff, coff! –la llanura comenzó a ondular, cambiando de forma. - ¿En mi mente? - ¿Podría tomar forma en otro sitio un concepto tan enloquecido como ese? –preguntó la voz señalando a un grupo de mujeres que corrían furiosas detrás de un hombre alto similar a Andrés- ¡Tranquilo, Autopreservación! ¡Ya sabes que sus conceptos no conservan la solidez durante demasiado tiempo! - ¿Abuelas terroristas karatecas ninja mutantes adolescentes? –preguntó Andrés asombrado- ¡Eso me parece absurdo incluso a mí! –exclamó. - Ya ves… -respondió la voz- Por cierto, estoy aquí, majo. –añadió mientras una pequeña mano daba un leve tirón en la pernera de Andrés. - ¿Y quién eres tú? –preguntó Andrés agachándose a recoger a un extraño hombrecillo similar a él, pero a una escala 10 veces más pequeña, y con un aspecto enfermizo y avejentado. - Desde luego, no tu lujuria… -comentó el hombrecillo- Cada vez que ella y Apetito echan un pulso, temo que te de una apoplejía. Me llaman (coff) Sensatez, Andrés, TU sensatez. Debieran llamarme Sentido Común, pero en vista de que en tu caso se cumple el que sea el menos común de los sentidos, la gente es educada y lo obvia. –Sensatez miró un momento más allá de Andrés- ¡Al suelo, rápido! –gritó saltando hacia ahí, desequilibrando a Andrés y tirándole bajo la mesa en la que de repente ambos estaban sentados. Poco después, un borrón rojo semi-humanoide, con dos espadas en cada mano (del doble de altura que él mismo) y un par de pistolas entre los dientes pasó a grandes zancadas por encima de ellos. - ¡Chimichanga! ¡Cacafuti! ¡¡¡PERSIDOXIL!!! –aulló el individuo mientras se alejaba en el horizonte. - ¡Has intentado matarme, maníaco! –acusó Andrés. - No, Suicida anda bastante calmado últimamente… -comentó distraídamente Sensatez- Al menos desde que le arrojaron encadenado a la sima de la Memoria… Ese sitio es tan confuso que podrías perderte ahí siguiendo los planos del constructor… - ¿Entonces quién era esa carne de horca? - ¿Quién, tú o yo? –Sensatez sonrió al ver el desconcierto de Andrés- ¿De qué te sorprendes? Soy básicamente tú, pero en… ¿Cómo decirlo? ¿Normal? Respecto a ese, es Enajenación Mental… Un chico muy activo, pasa la mayor parte del tiempo al aire libre. –suspiró- Supongo que yo también podría vestir algo más colorido si no estuviera relegado casi eternamente en este limbo mental… - ¡Ah, ahora se revela todo! ¡Pretendes sustituirme en el exterior de este conspicuo neo-cortex cerebral! –acusó Andrés- En garde! –añadió poniéndose en postura de espadachín, vagamente sorprendido al ver que un plátano-espada aparecía en su mano. - Calma, calma... No soñaría jamás en retarte... –Sensatez sonrió- En cuanto a inteligencia me ha tocado la parte superior pero en lo referente a fuerza bruta... Me temo que en la herencia genética he salido perdiendo... –levantó la mano para llamar a un camarero- ¿Quieres tomar algo? ¿No? ¡Mozo, póngame una ensalada juvenil, y no escatime con la salsa chachi! Oh, parece que no vas a quedarte mucho más aquí, chico… - ¿De qué hablas? –preguntó Andrés, justo antes de atravesar la silla y caer al suelo. - Pierdes consistencia. –explicó despreocupadamente Sensatez. - ¡Ouch! ¿Y no podía perder la suficiente para no caerme de culo? –preguntó Andrés irritado. - ¿Y donde estaría la gracia en eso? –preguntó un recién aparecido clon de Andrés, vestido con un traje de arlequín, una gran cresta de pollo de color azul y montado en un ñu tricéfalo con cascabeles verde magenta- ¡Jijijijijijiji! - Disculpa a Humor, Andrés… -dijo Sensatez con cara apenada- Desde que Humor Inteligente falleciese a tan temprana edad, se ha vuelto un tanto histriónico. Oh, ya te vas del todo… ¡Chao! - ¿Señor Basteiro? –preguntó la Bestia frente a Andrés, recostado en uno de los asientos del jet de la Patrulla- Hemos llegado a Vigo. - ¡Aaah! ¡No vuelva a hacer eso! –gritó Andrés sorprendido- ¡Dios, doc, debe de tener un problema renal o algo! ¡El aliento le huele a alce! –recordando momentáneamente su experiencia psico-sensorial, musitó…- Madre mía, que paranoia mental… ¡Literalmente!

martes, 6 de mayo de 2008

En blanco

Escribo de memoria este breve interludio. Hace años leía un relato que creo de Isaac Asimov, el insigne escritor de ciencia ficción que tan buenos ratos me ha hecho pasar, titulado En blanco. En la introducción decía que había sido una propuesta del editor hacer un relato corto con ese nombre, mientras que a otros autores se les había encargado hacerlo con ¡En blanco! y ¿En blanco?
Era un relato breve, que trataba de esos viajes en el tiempo que personalmente tanto me gustan. Hablando entre sí los ingenieros que construían (y posteriormente probaban) la máquina, comparaban el viaje en el tiempo con utilizar un ascensor. Lamentablemente, quedaban atascados "entre pisos", entre tiempo, y al perder la inercia temporal que llevaban, quedaban eternamente congelados entre tiempos.
Y ahora es cuando vosotros, lectores, os encontráis con que la introducción tan sólo roza tangencialmente el artículo. ¡Ja, lo he vuelto a hacer, sea lo que sea! Bueno, a lo que iba: detesto la página en blanco. Se que parte es la pereza, pero me coarta. Aunque tenga una idea genial que me de para escribir media hora de seguido, no estoy cómodo hasta que al menos la mitad está llena.
Afortunadamente, sólo me pasa con la primera página, porque si no se me hunde el escribir para siempre jamás. Por eso si escribo en papel prefiero hacerlo en un bloc pequeño, porque es un espacio más reducido el que me encuentro en blanco. Me pregunto si de forma invertida (escribiendo en blanco sobre negro) tendría la misma sensación.
Creo que no. Escribir en blanco sobre negro sería como hacer crear algo de la negrura, es genesíaco, es una gesta épica en el simple hecho de escribir. Escribir en negro (o lo que sea) es una intento fútil y desesperado de llenar ese vacío horrible que es la hoja en blanco.
Ya me pasaba cuando era crío en el colegio y teníamos que pintar algo, un dibujo hecho por tí o ya dado. O un mapa. Con el cielo y el mar podías hacer semi-trampa, poner el plastidecor tumbado y atajar por los praos, que diría mi abuelo, pero generalmente tenías que hacerlo a pulso todo.
Y que cansino era... Un poco más, un poco más (queda media hoja), avanza poco a poco, tramo a tramo, pinta, pinta, pinta... Agh. Creo que mi asco a las páginas en blanco viene de ahí. Si hasta tenía que incentivarme mentalmente imaginando que mi escuadrón de colorines tenía que vencer al malvado Blancol (ey, que era un crío, ¿vale? ¡No me juzguen tanto!) pintando el dibujo en su totalidad (o casi totalidad, que a veces algo tocaba ser blanco. Aunque solía pintarlo con el color blanco, ahora que lo pienso. No, no queda igual).
¿A qué viene todo esto? A que últimamente estoy bastante liado con cosas de clase y tengo poco tiempo que dedicarle al blog. Así que para que no haya un parón, y aunque nadie pidiera su regreso, volverá durante un tiempo Astonishing Andrew and his Amazing Friends, que ya lo tengo escrito de antes, para rellenar huecos.
Que menos da una piedra. Y luego el segundo post del lapicero. Y más cosas, que no será por falta de ideas, sino de tiempo. Y no os quejéis que no os cuido, que podía estar escribiendo en serio sobre una idea que me vino y os dedico un tiempo, chatos. ¡A cuidarse!