sábado, 5 de abril de 2008

El hombre tranquilo

"Mantenerse en la calma , estar tranquilo,
en reposo, quietud; manso pero vivo,
pausado, plácido, sereno, divo
de lo excéntrico, mente de vinilo;
filosofar de adiario, y así hasta el asilo,
mostrarse alegre, socarrón, cual chivo,
absorto con la vida, templado, reflexivo,
melancólico, sin llevar el alma en vilo;
huir el rostro al claro nerviosismo,
sobrevolar problemas volando cual ave,
depreciar los aprietos sin más virtuosismo,
creer que un desastre nunca sea tan grave,
dar la vida y el alma al estoicismo,
ésto es Pelayo; quien ya lo vió, lo sabe."

Exagero con esta parodia de Lope de Vega (y como siga versionando poemas clásicos voy a recibir un buen rapapolvo si cuando me muera coincido con algunos de ellos donde sea), pero quizás no demasiado. Quien me conoce sabe que soy una persona calmada, al que es difícil (o se necesita algo muy concreto) poner nervioso. A algunos esto les ayuda a mantenerse en calma cuando hay nerviosismo. A otros les pone nerviosos, aunque hasta ahora que yo haya notado únicamente a mi madre.

Entre mis compañeros monitores se me ha quedado el semi-apodo (y dijo semi porque no suelo usarlo mucho) de "El hombre tranquilo". Algún día me informaré sobre esa película para ver si Clint Eastwood era tranquilo de verdad o que. Pero bueno, a lo que íba. A este respecto, a una amiga mía le divierte especialmente una anécdota que me pasó hace tiempo.

Viernes por la mañana, día naciente. Me levanto dispuesto a desayunar, y en mi camino a la cocina me encuentro un charco. Ligeramente alarmado, hago lo más razonable. Una vez cerca del suelo seco, me descalzo para no dejar huellas mojadas más allá de la zona cero y aviso a mi abuela. Me siento a desayunar.

Desayuno tranquilamente leyéndome (como acostumbro) un cómic mientras oigo de fondo a mi abuela y a la asistenta alarmados por el suceso, lo que podía haber pasado (como que el agua hubiese llegado a la zona con parquet, causando graves daños estructurales, o algo) y lo que no había pasado (ningún tipo de pérdida material, de hecho).

Acabo de desayunar, recojo y me traslado al lugar de los hechos, justo a tiempo para que mi abuela haya empezado ya con el proceso de limpieza y a punto aún para echar una mano. La echo y continuó con mi vida habitual, mientras preveo que mi abuela hable del suceso durante todo el día y parte del siguiente. Lo hace. Fin de la anécdota.

Por alguna razón que no recuerdo (Grendel, el hombre enciclopedia, seguro que se acuerda) comenté mi tranquilidad y la anécdota en el maravilloso blog de Randy (al que no enlazo ahora porque se merece una parrafada cuando actualice los enlaces), donde además de expresiones tan llamativas como decir que tengo la sangre hecha morcilla (Grendel dixit), a uno de los comentaristas habituales, Miguel, le hizo mucha gracia.

Le hizo tanta gracia que estuvo un buen rato riéndose él solo (confesó). Le hizo tanta gracia, de hecho, que me acusó de provocar una hilaridad supina durante una clase particular (al día siguiente). En conclusión, le hizo tantísima gracia, que el hombre se curró un dibujo emulando mi hazaña.

El dibujo tiene sus defectos de situación causados por desconocimiento (el agua salió de una ducha sin bañera que usa mi bisabuela, Dios la bendiga, y no fue en plan como en El aprendiz de brujo; yo no me parezco demasiado al personaje), pero diantres, ¡es gracioso! Y como tal, lo considero ampliamente merecedor de ganarse una entrada en mi blog.

Así que, como primer (y muy probablemente último) colaborador de La Covacha de Superlayo, yo mismo les presento la obra maestra de Miguel: Superlayo, el hombre tranquilo. Disfrútenla y comenten, que al chico (y a mí) nos hará ilusión.

10 comentarios:

Miguel dijo...

ooooh!! que ilu!! gracias, superlayo!! es la primera vez que me dedican una entrada en un blog de internete!!
y deje de quejarse de los fallos del dibujo, demontres!! no sé cómo es en persona, y el dibujo no hubiese tenido gracia si hubiese dibujado un simple charco.

Superlayo dijo...

Eh, ya lo se. Pero seguro que prefiere que haga ver yo los fallos a que lo hagan desconocidos (para usted) que lo pongan verde, ¿no?

Además gracia si que tiene, caray, que a mí me da la risa tonta cinco segundos cada vez que lo veo... :p

Whers dijo...

A mi siempre me ha llamado la atencion tu pachorra. Sinceramente.

Opino k es cierto eso d k transmites paz y trankilidad (al menos a mi, nerviosa por excelencia aunke al parecer nadie lo note) y agradezco esa virtud.

Pero lo del agua... eso es demasiada trankilidad !! incluso para ti. K comedia !!!!


bs!

paco dijo...

Los randyeros somos unos seres endogámicos sin lugar a dudas. Y el dibujo es gracioso como él sólo.

Superlayo dijo...

Eva, yo mi actitud la veo lógica. Ya me había cerciorado que la cosa no iba a ir a peor porque tardase cinco o diez minutos más en atenderse. Así que prioricé; no es sano trabajar en ayunas.

Paco, ¿a qué demonios se refiere con lo de endogámicos?

Miguel dijo...

endogamia

1. f. Fecundación entre individuos de la misma especie.

2. P. ext., se apl. a la práctica u obligación de contraer matrimonio personas de ascendencia común o naturales de una misma zona.

Shi Bara dijo...

El dibujo, como ya dije en su día, mola un huevo y medio. La onomatopeya munch munch y esa cara de pasotismo es mundial...
paco, aclare lo de la endogamia.

Superlayo dijo...

Copipasteo la respuesta a lo de la endogamia dicho en el blog de Randy: "Somos endogámicos porque todo en casa y colaboramos unos en los blogs de otros."

Miguel, se lo que es la endogamia de por sí. :P

Shi, a mí el "munch munch" también me fascinó desde el primer momento. Y el pasotismo es muy real.

Miguel dijo...

wow, estoy emocionado! que tiene de especial mi "munch munch"?

Adan dijo...

Lo cierto es que cuando oí la anécdota en persona del propio Superlayo, fue mucho mejor de lo que es expresable por escrito.

Y, sobre el dibujo (molaaa!), decir que a pesar del sutil matiz del "munch, munch", mi mente formó una imagen algo diferente a la que muestra la imagen... quizá porque conozco al prota en persona, porque doté al momento imaginado de la parsimonia característica del homenajeado...... en fin

Un saludo!
Adán.

PD: Yo te percibo tranquilo y demás, pero tampoco es que logres contagiármelo del todo... ^_^