lunes, 21 de abril de 2008

Oviedo History X: La espicha

Conceptos clave:

Espicha:
Una espicha es una reunión festiva típicamente asturiana.

Milán: Milán es la principal ciudad de la Italia septentrional.

Wikipedia:
Proverbial maná cuando no se como voy a empezar un post.

Oh, estaréis cansados de espichas... Las multitudinarias de Industriales, las famosísimas de Químicas... Minucias, futesas, os digo. Las mejores espichas de toda Asturias tienen lugar en el Milán, eso lo sabe todo el mundo. O deberían saberlo, pero os lo ocultan... ¿Quiénes? ¡Aquellos políticos que representan tendencias opuestas a las que apoyáis, por supuesto!


Os desgrano el cartel, tan cargado de simbolismo, así grosso modo. ¡Música en directo! Doy fe de que uno de los grupos es agradable de oír como música de fondo mientras se está de folixa por el hermoso, hermoso campus del Milán. También tenemos música enlatada para todos los gustos, a cargo de un portentoso equipo de música, que nos vendrá bien, porque no creo que los grupos invitados se pasen 9 horas tocando. Creo.

La comida y la bebida molan. Es innegable, irrefutable y un montón de "íes" más. Precios universitarios, porque la vida está cara. Porque nosotros también somos jóvenes, somos universitarios, gente emprendedora y con visión de futuro con un sencillo sueño, irnos de viaje de estudios.

El buen ambiente lo ponemos nosotros, que además de todo eso que decimos ahí arriba también somos gente majísima, pero también vosotros, todos vosotros que estáis invitados. La fecha y hora la tenéis ahí arriba, en el tonel-pizarra (¡un tonel-pizarra, que idea más alocada, divertida y jubilosa! ¡Estos de Historia son muy grandes!, decís sin alejaros demasiado de la verdad).

Y un bonito remake: un centurión romano que versiona al tío Sam, el de I want you, a lo Village People pero sin ser In the Navy (¡La Covacha de Superlayo, saliéndose por la tangente desde hace menos de un año!), pero con estilo asturiano. Con sidra, porque la tendréis de calidad si gustáis de ella (tengo entendido que habrá más oferta de bebercio para los que no), y con una montera picona, porque os váis a llevar el mundo por montera después de venir a nuestra espicha. O algo.

¿Qué oigo por ahí? ¿Qué el Milán apesta? ¿Qué a esa espicha no va a ir ni el Tato? (por cierto, ¿de dónde viene el nombre Tato?) ¿Qué no sabemos divertirnos? ¡Falacia ad hominen, por San Benito! (que era un señor... Este... Muy santo, que... Hacía cosas) ¡Os demostraré que somos divertidos y vendréis a la espicha!


¿Habéis visto? ¡La chica ha confundido el valido de valimiento con el balido de balar! ¿No os mondáis y lirondáis? ¿Estáis tronchándoos y desternillándoos? ¿No? ¡Pues idos todos al infierno, a ver si os entra sed de camino y volvéis el jueves a la espicha, a partir de las 12! (Gentuza esta, oye...)

sábado, 19 de abril de 2008

Cien años que son cien soles

Hace cien años, unos ojos se abrían al mundo y un llanto (como otros tantos) llenaba el aire. Esto no es un cuento: en torno a las 10 y 20 de la mañana hacían cien años justos. Esto no es un homenaje póstumo, a Dios mil gracias: hoy mi bisabuela cumple 100 años.
Echando cuentas históricas, la muestra es espectacular: mi bisabuela ha vivido bajo el reinado de un rey (Alfonso XIII), la 2ª República, un dictador, y por último nuestro rey actual y todos los presidentes del gobierno que hemos tenido tras la Restauración. Católica, creyente y orante de incontables rosarios, ha vivido "bajo la guía" de nueve Papas distintos, incluído el actual.
No somos conscientes de lo que puede significar tener 100 años. A la mente humana le cuesta procesar de golpe el dato, y los años pueden convertirse fácilmente en meros números. En el mundo (y en España), estos cien años han visto pasar guerras (demasiadas guerras) y avances (impresionantes avances). El ser humano ha demostrado (y seguirá haciéndolo) que puede dar lo mejor y lo peor de sí.
Mi bisabuela tiene recuerdos de un tiempo en que Oviedo sería irreconocible para nuestros cohetáneos. De huertas en el casco antiguo de ciudad, a escasos metros de una burrería que hoy es un taller mecánico. Ha visto caer bombas del cielo, y "balas perdidas" por las calles. Habrá visto millones de anécdotas diarias desde su puesto de queso en la plaza del Fontán.
Pero de todo eso hablan hoy en La Nueva España (para los de fuera, el periódico de mayor tirada en Asturias), en la sección de Cartas al director. Quien quiera saber más, que lo lea, o si tiene interés y no puede hacerlo (que lo primero lo dudo), que lo pida en los comentarios y lo subo al blog.
Me considero un privilegiado por todos estos años junto a Cana. En muchos sentidos, tener una bisabuela es tener una abuela en superlativo. En mimos e incitaciones a comer más, sobre todo. Siempre hemos tenido una relación muy dulce. Recuerdo que de pequeño me daba terrones de azúcar a escondidas (¡y aún así nunca he tenido una caries!), me azucaraba el zumo de naranja y me ponía tostadas con mantequilla y azúcar para desayunar.
Bromas aparte, la quiero muchísimo. Y se que ella a mí. No en vano, soy el que más comprensivo intento ser con sus cosas, el que entro a trapo a defenderla cuando mi madre o mi abuela la riñen por algo, y el que quita peso a cualquier cosa que pueda haber hecho. En algunos de sus momentos más bajos, me ha llegado a decir que si no fuera por mí que no sabría que hacer.
A pesar de que se que hay gente (mi abuela, sin ir más lejos) que hace muchas más cosas por ella, pero ellas chocan más. Mi bisabuela aún se mantiene en forma. Camina con dificultad (esas rodillas...) y ha perdido mucha visión, pero continúa activa. Tiende la ropa, hace su cama, se ducha sola, y cose a escondidas algunas cosas cuando lo necesita.
Durante muchos años (cuando no vivía en Oviedo), dormía en su habitación cuando venía los sábados a casa de mis abuelos, y puede parecer una tontería, pero esas cosas unen. Aún hoy, dsfruto mucho hablando con ella, contándole cosas, simplemente sintiendo su presencia por la casa.
No se cuantos años más decidirá regalarme la vida junto a mi bisabuela. Espero que aún muchos. Dios quiera que llegue a supercentenaria (no es broma, así se llaman por lo visto los que superan los 110 años). Algún día, con tiempo, me pondré con ella y empezaré a preguntarle cosas de su vida y a ponerlas por escrito.
Me sentiría mal si no fuese capaz de retener parte de toda esa experiencia, de esa vida que ella conserva consigo, y de la que me enorgullezco de formar parte. No quiero permitir que todos esos momentos se pierdan como lágrimas en la lluvia. Que permanezcan. Y si no es así, yo los mantendré vivos. Y contaré a mis biznietos que yo también tuve una bisabuela. Y que si realmente les dolería que se perdiera mi recuerdo, conserven también el suyo.

jueves, 17 de abril de 2008

Chema, va por tí

Interrumpimos la programación habitual (con el artículo del lapicero, que diría Marta) para haceros llegar, queridos lectores, una información que considero importante. Ha muerto Juan Ramón Sánchez Guinot.
Los lectores de más edad de este blog (y quien no preguntadle a alguien de entre veintipocos y treintaypocos años) recordarán a este hombre, que en paz descanse. Adornó parte de nuestras horas televisivas interpretando al entrañable Chema, el panadero del Barrio Sésamo de nuestra infancia, aquel por el que pululaba un extraño erizo rosa llamado Espinete, y un entrañable trotamundos de felpa conocido como Don Pimpón, entre otros.
Ya habéis podido ver en el vídeo de arriba un par de intervenciones suyas en el programa de la 2 (¡ah, cuando la 2 era cita ineludible para nuestro descanso frente al televisor a la hora de merendar!), incluyendo su clásica canción de Panadero soy. A continuación os copio la nota de prensa que El País publicó al respecto, porque poco más podría añadir con la información que yo tengo.
"Juan Sánchez, el hombre que encarnó a uno de los personajes que marcaron la infancia de toda una generación, desde 1983 a 1987, seguía en activo. La última obra que protagonizó, El retablo de la avaricia, la lujuria y la muerte, en 2005 y 2006, había ganado el Premio Valle Inclán de teatro y le llevó de gira por cinco ciudades rusas. Poco antes de que la enfermedad paralizara su actividad, montaba dos obras que quería estrenar el otoño que viene.
Fundador y alma de la sala de teatro Tribueñe, se dedicaba con ahínco a coordinar la actividad del centro, un teatro pequeño y familiar, donde todos los que allí trabajaban eran amigos o familia, cuenta Catarina de Azcárate, que lleva la gestión del local.
Antes de eso, había hecho sus incursiones en el cine. Participó en películas como Matador (1985), de Pedro Almodóvar, Los ojos vendados, de Saura; y en Donde está el corazón (1990), un film estadounidense dirigido por John Boorman y protagonizado por Uma Thurman. También hizo colaboraciones en episodios de series como Farmacia de guardia y fue bajista del grupo Red de San Luis, en los 70.
El actor de 51 años que daba vida al entrañable panadero de Barrio Sésamo, Juan Ramón Sánchez Guinot, murió el jueves pasado, según han confirmado fuentes del teatro que regentaba, la madrileña sala Tribueñe. Murió en su casa, rodeado de su familia, víctima de un cáncer que se lo llevó en poco más de un mes. Fue incinerado el sábado.
Su mujer, Consuelo Vivares (la actriz que se escondía dentro del muñeco de Espinete, en la misma serie) decidió que el mejor homenaje a su marido era no suspender la función durante el fin de semana, pese a que ella misma coprotagonizaba la obra que estaban representando, Por los ojos de Raquel Meyer. Ése fue su particular tributo al hombre con el que había compartido su vida y su profesión, y con el que tenía un hijo de veintipocos años.
Para finalizar este post, os muestro un vídeo subido a Youtube por los mismos autores de la canción ¡Chema, va por tí!, en la que un grupo minoritario asturiano hacía chascarrillos varios acerca de la leyenda urbana de que el panadero había terminado convirtiéndose en yonki y muriendo como tal (pasaste de la harina directamente a la heroina, decía parte de la letra).
Expongo aquí su vídeo para mostrar principalmente su respeto al actor. Pese a lo que algunos puedan pensar, esa canción ya existía hace varios años, y sus autores han decidido subir a Youtube este vídeo homenaje para demostrar que no desprecian ni hacen ningún tipo de mofa a lafigura de este actor caído.
P.D: En los enlaces hay una nueva sección, llamada Frívola nostalgia. Allí podéis encontrar un enlace a una página (http://espineteydonpimpon.blogspot.com/) en donde están llevando a cabo un movimiento para recuperar todo lo posible aquella versión de Barrio Sésamo de nuestra infancia.
Como podréis ver, el desencadenante ha sido la muerte de Juan Ramón, y ya han subido varios vídeos musicales. Cada vez más gente se está uniendo al llamamiento, y poco a poco la cantidad de vídeos y música va aumentando. Así que ya sabéis, si podéis colaborar, hacedlo. Para las nuevas generaciones y para la antigua. Por los vivos y por los difuntos. Esta vez sí:
Chema, va por tí.
Resquient In Pace

martes, 15 de abril de 2008

Bimenes

Buenas noches y bienvenidos al espectacular post número 50. Para quienes no lo sepan, yo pasé toda la educación primaria (y la mitad de la ESO) en Bimenes (orgulloso municipio asturiano que linda con Nava, Siero, Laviana y San Martín del Rey Aurelio). Fueron 10 años de mi vida, y después de eso he cambiado, y mucho, pero me atrevería a decir que los pilares básicos de lo que soy hoy se forjaron entre el tiempo que pasé allí, y el que pasé con mi familia.

Aquí arriba, mi alma mater (porque desde luego lo es infinitas veces más que la universidad, que considero poco más que un edificio donde paso bastante tiempo). El pradón no forma parte del recinto, pero sí el de al otro lado de la valla... Y aún se pierde un bosquecillo que no sale en la foto. Lugar de juegos y estudios donde pasé mi infancia. Bendito lugar. Podría hacer una serie de posts describiendo el sitio con recuerdos varios. Quizás lo haga en otro momento.

No es ningún secreto que yo adoro la naturaleza. Ver bastante verde es lo que más hecho en falta viviendo en Oviedo (¡y eso que no me resulta difícil ver un poco!) Puede que no me veais en plan activista en su defensa (intento ser respetuoso y poco más), pero fácilmente puedo quedarme sin aliento viendo un paisaje bonito.

En los paisajes de Bimenes se me mezcla el factor nostalgia (que es sumamente intenso en mí, también) con lo que estoy mencionando. Soy un nostálgico empedernido, y por lo tanto, cualquier tipo de cosa que me evoque cosas de un pasado agradable me transmite una sensación especial. Pero juro por lo más sagrado que cada uno de vosotros, lectores, tenga, que revisitando estas tierras asturianas se me ensancha el corazón como no lo consigue hacer nada en este mundo.

El colegio es el centro de mis recuerdos yerbatos (yerbato, para los que no lo sepan, es el gentilicio de los habitantes de Bimenes), pero no el único. Reconozco en este mapa al menos 10 sitios del municipio, y me se de memoria la carretera que lleva de Nava a Martimporra pasando (como no) por San Julián.


En general hace años que no veo a mis antiguos compañeros de clase (vale, tampoco me he matado en buscarlos, pero ya sabéis como es la vida, que te tirá para un lado y para otro), pero aún me alegra saber como les va por boca de unos o de otros. Y me llevaré un alegrón totalmente imprevisto si algún día me topo con ellos de sopetón (si alguno de vosotros, chicos y chicas, está leyendo esto, ¡hola! ¡Comentad que tal os va!).

Maldito el escaso tiempo que no me deja pasarme por allí más veces... Y disfrutar con mi frívola nostalgia y mi enorme reserva de buenos recuerdos que me trae esa tierra, para mí el Paraíso Natural que anunciaban tiempo ha como Asturias. ¡Un abrazo a todos los de allí y seguid cuidándola! ¡Non hay más que falar! (¿he comentado que en Bimenes es oficial el bable desde 1997? Pues por eso traduzco el característico Nuff said!)

domingo, 13 de abril de 2008

Ayúdame, lapicero (1)


Ayúdame lapicero
a hacer limpia mi tarea,
ya te saqué buena punta,
tengo abierta la libreta;
en ella cada cuadrito
es un hoyo que sembrar,
cada letra una semilla,
el lápiz cantando va.

Entre las canciones de mi infancia encontramos esta, Ayúdame lapicero, cantada por Víctor Manuel (que también cantó otras como Negrito Sandía). Creo que es un complemento adecuado al tema que voy a tratar, pero siento que no podáis disfrutarla con la música correspondiente.

He vuelto al lápiz. Dicho así, parece que me fumase lápices durante un tiempo, lo dejara y ahora hubiera (o hubiese; yo siempre he preferido los hubieses antes que los hubieras) caído de nuevo en el vicio. Me refiero a que he vuelto a utilizar un lápiz (cuando es menester su uso). Hacía años que me había acostumbrado al portaminas.

El portaminas es un artilugio frío, una máquina cuya principal virtud no es el ahorrarte de tener que tajar el lápiz, sino asemejarse a un bolígrafo, y como tal, alejarse de la imagen de la infancia. Un ejecutivo, las escasas veces que tenga que abocetar algún tipo de papeleo a carboncillo, lo hará con un portaminas, nunca (no si puede evitarlo) con un lápiz.

Cargar un portaminas con sus minas es fácil y silencioso, pero nos trae reminiscencias de la Revolución Industrial, de deshumanización, de movimiento mecánico intrascendente. No puede compararse al hecho de coger un lapiz y tajarlo / sacarle punta / afilarlo con el tajalapiz / sacapuntas (disculpen, pero hay diversidad lingüística al respecto).

Un portaminas es plasticote creado artificialmente. Un lápiz se compone, principalmente, de madera y carbón. Sosteniendo un lápiz, tenemos en nuestras manos árboles recientes que nos han dado su madera y antiguos vegetales que pasaron un proceso de milenios para volverse minerales.

El lapiz es, además, para un gran número de personas, un vínculo con la infancia. En mi caso, un vínculo con la infancia se convierte muy fácilmente en un festival de nostalgia que me retrotrae a horas y horas de clase, a tiempos más sencillos de libretas a cuadros, mesas verdes claritas y lápices amarillos.

El artículo de hoy es cortito, lo se. Tendrá su continuación (y conclusión) el próximo jueves, con nuevas reflexiones que me ha suscitado el volver a escribir con lápiz. El martes, con todos ustedes, el espectacular post número 50. Un post que espero estar descansado para hacer como es debido, porque le tengo muchas ganas. Tan importante a nivel personal como la carta que escribí a mi padre hace unas semanas, pero mucho menos trágico. Aquí les espero.

viernes, 11 de abril de 2008

The Powerpuff Links!

¡Azúcar! ¡Enlaces! ¡Y muchas cosas bonitas! Fueron los ingredientes utilizados para crear un nuevo post de la Covacha de Superlayo. Y se acabó el homenaje. Pero tranquilos, que sea un post relajadito para actualizar los enlaces de la página no quiere decir que la cosa decaiga... Extreme Link Post! ¡Este no es el post de enlaces de tus padres!

Más que nada porque no había internet. A no ser que tú, ávido lector, seas muy precoz en la lectura, y tus padres... Ejem, muy precoces también. Bueno, empezamos. Preparáos para nuevos blogs sin más, y desenfadadas y juveniles tiras cómicas en la red. ¿Te lo puedes perder? Ciertamente sí, pero podréis encontrarlos a partir de ahora al fondo, a la derecha del blog.


El blog de Randy: ¿Cuál es el límite de videojuegos, cómics y películas horribles que un hombre puede soportar? Sin duda, han sido las capacidades sobrehumanas de Randy las que le han permitido esa y muchas otras hazañas, como no cancelar el blog después de que el Jueves le diese la patada, y tener su propio universo de bolsillo en la casilla de comentarios.

Además, ha tenido a bien enlazarme, opinando ésto de la Covacha: Se puede molar más, pero aún no se ha comprobado. Un gran blog, coño. En serio, leed el blog (rebuscad entre las entradas atrasadas, las hay que merecen muy mucho la pena), y preguntémonos todos al unísono: ¿Cómo puede no conseguir trabajo de guionista / humorista este tío? Oh, malvados contratistas sin cerebro...



Televiblog: Un tío que no ve en la tele más que los Simpsons a la hora de comer, y que la serie más reciente a la que ha estado enganchado como una lapa han sido las reposiciones de Friends, visita un blog de televisión. Contra todo pronóstico, le sigue echando un vistazo de vez en cuando. ¿Cuál puede ser la razón?

Pues que muchas veces, tal programa o simplemente el entorno televisivo se vuelven simples McGuffins para tratar temas verdaderamente interesantes, que entretienen y hacen reflexionar. Porque si la televisión tuviese tanta calidad como Televiblog, y se la cuidara con tanto mimo, otro gallo nos cantaría.



Lord of Siarius: Resígnate, nunca sabrás lo que vas a encontrar en este blog. Citas literarias o declaraciones de personajes varios, diálogos ficticios que (tristemente) bien podrían ser reales, o simplemente reflexiones varias. Todo ello mostrado en posts de una brevedad frustrante, pero que, paradójicamente, necesitan de un determinado tiempo para ser paladeados como merecen.



¡Quiero una chica de serie B!: A Iván Sarnago (autor de las tiras) le descubrí hace tiempo con su Pollo Letal, tira en la que colaboraba para mostrarnos a un pollo policía, una especie de John McClane con plumas cuyo mayor hobbie es la violencia contra todo tipo de delincuentes o hippies, como muchas veces los denomina.

En la tira de la página que enlazo, Sarnago en solitario nos presenta vivencias personales, con secundarios que no son otros que los que lo acompañan en su vida real, todo con un toque de humor con el que es muy fácil empatizar y, en ocasiones, sentirse representado. Todo girando (más o menos) en torno a la esperanza de encontrar (más que una búsqueda exhaustiva) de "la chica de serie B", una fémina que comparta gustos y pensar con el autor.

Humor, costumbrismo y humanidad hacen muy recomendable esta tira de periodicidad diaria (salvo excepciones). Pronto se les coge cariño a los personajes (que no son tales), lo que facilita meterse dentro de este "universo Sarnago". Otro como Randy, que merecería un trabajo fijo desplegando sus dotes artísticas.



La Legión del Espacio: La más bizarra tripulación que jamás haya surcado el espacio se nos presenta a través de una tira cómica plagada de absurdos y referencias de todo tipo, desde el cine a los cómics, pasando por todo lo que se le ponga por delante. Camaradería y misiones suicidas a partes iguales es lo que podemos encontrar en la vida diaria de estos astronautas clónicos.



Loli loves Venom: ¿Habéis leído cómics de Spiderman? No. Vale. ¿Spiderman 3, la peli? ¿Sí? La serie de Spiderman que echaban por Antena 3 hace años también valdría para conocer a Veneno, un mortal enemigo del trepamuros que es, básicamente, un mulas con un traje alienígena encima.

El traje alienígena es un simbionte que necesita (al menos de vez en cuando) adherirse a otros seres vivos para sobrevivir. Será este traje el adoptado por una niñita, Loli, quien tendrá que convivir con su peculiar personalidad, sus inadvertidos deseos de comérsela, sus ideas de ocio y su obsesión por los cerebros.

Un tronchante contraste entre ambos en cuya lectura en ocasiones ayuda el estar familiarizado con los cómics Marvel, pero no es imprescindible. Acabaréis cogiendo cariño a esta tira semanal, a Loli e incluso a Veneno.

miércoles, 9 de abril de 2008

Premio de calidez

El señor Paco (http://con2bolas.blogspot.com/, con su tira cómica de dibujo minimalista y resultón) me ha nominado (ya la semana pasada, uno es un poco vagoneta) a un premio de calidez blogueril, cuyas características paso a exponer ahora mismo. Disculpen lo aséptico y poco currado del post, estoy un poco cansado.
REGLAS DEL PREMIO:
  • Publicarlo en un post haciendo relación al autor y blog de quien te lo otorga.
  • Hacer un enlace al blog citado.
  • Elegir cinco blogs en los que consideres similares cualidades (calidez) que aquellas por las que lo recibes.
  • Enlazar los blogs nominados.
  • Hacer constar estas reglas.
Y mis nominados son:
  1. El blog del aficionado: http://javipichu.blogspot.com/ Por su renovada tendencia hacia temas más personales, que hacen reflexionar y hacen disminuir la distancia entre autor y lector.
  2. Los viajes de Adán: http://losviajesdeadan.blogspot.com/ Por intentar (y no pocas veces conseguir) hacer más cercana el (para algunos) abtruso mundo de la física.
  3. Televiblog: http://televiblog.blogspot.com/ Por acercar la televisión a un individuo como yo, que la usa más para jugar a la consola (y poco) que para ver programa alguno. Por saber darle un toque de inteligencia y clase a la caja tonta.
  4. El blog de Jotacé: http://jotacedt.blogspot.com/ Porque a "calidez" no le gana nadie.
  5. Escojan ustedes. ¿Conocen algún blog lo suficientemente cálido como para poder encajar aquí? Usen los comentarios, y así no me veré obligado a reconocer que no tengo con que rellenar el quinto punto.

lunes, 7 de abril de 2008

The Flash 201~206

La historia de Flash, como la de tantos superhéroes de la compañía DC, es una historia de legado.

El Flash original, Jay Garrick, presentado en 1940, . Jay Garrick recibía sus poderes al inhalar vapores de agua dura (que por alguna razón, fueron cambiados posteriormente a vapores de agua pesada, como si eso diese un mayor sentido a la historia). Es reconocido por ser el primer supervelocista en la Historia del 9º Arte, y por llevar un casco con alitas.

Lo que algunos pudieran interpretar como un plagio a Astérix, es en realidad un homenaje a Mercurio (no el supervelocista de Marvel, sino el dios romano, también conocido como Hermes en la mitología griega). De hecho, todos los Flashes (los superhéroes, no los hielos esos de sabores... Oh, dejadme seguir, ¿vale?) han llevado unas alas en su cabeza, de forma más o menos estilizada.

El segundo Flash (1956), Barry Allen, era un científico policial que adquirió sus poderes al verse bañado con unas sustancias químicas, que previamente, habían sido golpeadas por un rayo (al menos su recipiente). Vamos, lo normal (y no se me quejen de orígenes simplones, que a Spiderman le picó una araña; muy clásico y todo lo que queráis, pero muy currao no estaba). Este Flash murió heróicamente, frustrando los planes del Anti-Monitor (un tío muy malo con un nombre peor aún) durante la ya clásica miniserie de Crisis en las Tierras Infinitas.

Por suerte, un tercer hombre tomó el manto de Flash (¿recordáis que os dije algo sobre legados? Vale), un hombre ya habituado a poderes de supervelocidad, y que tras ganar los poderes en un accidente similar al de Allen, había estado ejerciendo como Kid Flash durante años, y actuando junto a otros héroes adolescentes, conformando los Jóvenes Titanes.

Este Flash tendría una larga carrera superheroica en la ciudad habitual para la actividad de los diversos Flashes (Keystone City) y como miembro de la Liga de la Justicia de América y sus derivados (sin duda las más poderosas agrupaciones de superhéroes en el Universo DC). Y disculpen por toda esta introducción, pero se hace necesaria para entender la reseña.

Aquí llegamos al The Flash nº 201 (volumen 2 de la colección). Mis queridos lectores, quiero decirles que por una vez yo también empiezo desde cero; estos fueron los primeros números de Flash que leí en mi vida.

En éste número (y en los otros 5 que conforman la saga) nos encontramos en una Keystone City que, por alguna razón, no ha tenido la presencia de Flash desde hace aproximadamente dos meses.

Fue hace dos meses cuando la vida cambió por completo para Wally West. Hace dos meses, él y su esposa Linda iban a ser los orgullosos padres de dos gemelos. Poco después, una batalla entre Flash y uno de sus villanos, conocidos como Zoom, provocó el aborto de Linda, y tales daños internos que la imposibilitaron para concebir nuevamente.

Hoy, Wally West compagina su empleo de día (la economía va mal) con su nuevo empleo nocturno como mecánico para la policía. Por si el accidente con Flash y Zoom, y que los dos trabajos (combinados con el de su esposa) hiciesen que prácticamente no se vean no dificultasen una relación matrimonial sana, al bueno de Wally le cae un rayo en mitad de un accidente de coche. Sí, un rayo. En mitad de un accidente de coche. Sí, probablemente si hubiese estado cerca de un río, los castores le hubiesen robado los pantalones.

Pero sigamos. Tras este peculiar accidente, Wally es consciente gradualmente de sus poderes. Como muestra un botón: se da cuenta de que no llueve. No me malinterpretéis, me hago cargo de que la consciencia-no-lluvial no es un poder serio como tal, pero no me refiero a eso. Para Wally, la lluvia parece haberse detenido.

Esto es así porque la supervelocidad que ha adquirido aparentemente afecta igualmente a su consciencia, de tal forma que es tan veloz que desde su punto de vista, las gotas no se mueven. Por suerte, no todo se reduce a las gotas de lluvia, y sus poderes le permiten salvar a todos los implicados en el accidente.

En fin, que el temita de los poderes está muy bien, y demás, ¿pero cómo le dices a tu mujer que has adquirido supervelocidad cuando acaba de perder, como quien dice, a sus dos gemelos y la potencialidad de concebir en una lucha entre dos supervelocistas? ¿Realmente tienes esos poderes, o te estás volviendo loco? Y si es así... ¿Quién ha sido el que te ha entregado un anillo, que oculta en su interior el disfraz de Flash?

Añadamos a la mezcla a la analista de villanos Ashley Zolomon, que se ha mudado recientemente al departamento de policía de Keystone City. Esto no tendría mayor importancia... ¡Si no fuera porque Ashley es la ex-esposa del villano Zoom! Sintiéndose culpable por las acciones de su ex-marido, Ashley intentará disculparse ante los West, así como purgar los crímenes de su antigua costilla llevando a cabo el trabajo policial de éste.

¿No os parece suficientes complicaciones para el pobre Wally? ¡Tranquilos, hombre! ¡Si todavía no he acabado! ¿He comentado que andan apareciendo polis congelados por Keystone City? Pues sí, hombre, pues sí. Y el principal sospechoso es el Capitán Frío, un viejo enemigo de Flash, que algún día recibirá un premio por los villanos con nombres más patéticos del mundo del cómic. Y si no, al tiempo.

A pesar de su nombre, el Capitán Frío es un hombre peligroso... Y un villano con mucha clase. Wally tendrá que pensarse si el adquirir los poderes de Flash le transmite a su vez las responsabilidades de éste... Al mismo tiempo, nosotros vemos su interacción con la personalidad pública de Frío, que acostumbra a tomarse un café (con hielo; de hecho su identidad se obvia a los lectores por ese detalle) en el mismo sitio que Wally.

¡Superhéroes que no saben porqué lo son! ¡Rayos que impactan en coches! ¡Cafés con hielo! ¿Os lo váis a perder?

sábado, 5 de abril de 2008

El hombre tranquilo

"Mantenerse en la calma , estar tranquilo,
en reposo, quietud; manso pero vivo,
pausado, plácido, sereno, divo
de lo excéntrico, mente de vinilo;
filosofar de adiario, y así hasta el asilo,
mostrarse alegre, socarrón, cual chivo,
absorto con la vida, templado, reflexivo,
melancólico, sin llevar el alma en vilo;
huir el rostro al claro nerviosismo,
sobrevolar problemas volando cual ave,
depreciar los aprietos sin más virtuosismo,
creer que un desastre nunca sea tan grave,
dar la vida y el alma al estoicismo,
ésto es Pelayo; quien ya lo vió, lo sabe."

Exagero con esta parodia de Lope de Vega (y como siga versionando poemas clásicos voy a recibir un buen rapapolvo si cuando me muera coincido con algunos de ellos donde sea), pero quizás no demasiado. Quien me conoce sabe que soy una persona calmada, al que es difícil (o se necesita algo muy concreto) poner nervioso. A algunos esto les ayuda a mantenerse en calma cuando hay nerviosismo. A otros les pone nerviosos, aunque hasta ahora que yo haya notado únicamente a mi madre.

Entre mis compañeros monitores se me ha quedado el semi-apodo (y dijo semi porque no suelo usarlo mucho) de "El hombre tranquilo". Algún día me informaré sobre esa película para ver si Clint Eastwood era tranquilo de verdad o que. Pero bueno, a lo que íba. A este respecto, a una amiga mía le divierte especialmente una anécdota que me pasó hace tiempo.

Viernes por la mañana, día naciente. Me levanto dispuesto a desayunar, y en mi camino a la cocina me encuentro un charco. Ligeramente alarmado, hago lo más razonable. Una vez cerca del suelo seco, me descalzo para no dejar huellas mojadas más allá de la zona cero y aviso a mi abuela. Me siento a desayunar.

Desayuno tranquilamente leyéndome (como acostumbro) un cómic mientras oigo de fondo a mi abuela y a la asistenta alarmados por el suceso, lo que podía haber pasado (como que el agua hubiese llegado a la zona con parquet, causando graves daños estructurales, o algo) y lo que no había pasado (ningún tipo de pérdida material, de hecho).

Acabo de desayunar, recojo y me traslado al lugar de los hechos, justo a tiempo para que mi abuela haya empezado ya con el proceso de limpieza y a punto aún para echar una mano. La echo y continuó con mi vida habitual, mientras preveo que mi abuela hable del suceso durante todo el día y parte del siguiente. Lo hace. Fin de la anécdota.

Por alguna razón que no recuerdo (Grendel, el hombre enciclopedia, seguro que se acuerda) comenté mi tranquilidad y la anécdota en el maravilloso blog de Randy (al que no enlazo ahora porque se merece una parrafada cuando actualice los enlaces), donde además de expresiones tan llamativas como decir que tengo la sangre hecha morcilla (Grendel dixit), a uno de los comentaristas habituales, Miguel, le hizo mucha gracia.

Le hizo tanta gracia que estuvo un buen rato riéndose él solo (confesó). Le hizo tanta gracia, de hecho, que me acusó de provocar una hilaridad supina durante una clase particular (al día siguiente). En conclusión, le hizo tantísima gracia, que el hombre se curró un dibujo emulando mi hazaña.

El dibujo tiene sus defectos de situación causados por desconocimiento (el agua salió de una ducha sin bañera que usa mi bisabuela, Dios la bendiga, y no fue en plan como en El aprendiz de brujo; yo no me parezco demasiado al personaje), pero diantres, ¡es gracioso! Y como tal, lo considero ampliamente merecedor de ganarse una entrada en mi blog.

Así que, como primer (y muy probablemente último) colaborador de La Covacha de Superlayo, yo mismo les presento la obra maestra de Miguel: Superlayo, el hombre tranquilo. Disfrútenla y comenten, que al chico (y a mí) nos hará ilusión.

jueves, 3 de abril de 2008

San Blukos de las Yoyas, obispo y martir

Cariñoso apelativo que mi tío y padrino le puso en una ocasión a nuestro querido Blukos, que hoy cumple 21 añazos, el tío. Ante todo, y una vez más... ¡Felicidades! Otro cumpleaños estamos celebrando... ¡Cómo se ha ido el tiempo, casi volando! Ey, gente, ¿le regalamos entre todos una vale gratuito para un curso de pilotaje de helicóptero? ¿Os imagináis a este de aquí abajo al mando de un helicóptero?

¡Salieron de los árboles, tío!

Aaah, frívola nostalgia. Parece que era ayer cuando eramos dos mozalbetes que jugábamos alegres por las calles de Oviedo. Pero no fue ayer. De hecho, no fue nunca (quizás en una tierra alternativa, sería cuestión de investigar), ya que nos conoceríamos (como yo hice con otras tantas personas, fue el año que cambié de colegio) hace... ¿Siete años? Mes arriba, mes abajo, creo que sí.

Hemos vivido penas y alegrías, aventuras y desventuras. Hemos recitado incansablemente "moe" mientras caminábamos en grupo a través de un descampado. Nos hemos deshidratado juntos camino de Lugo, mientras tú inventabas sobre la marcha una canción protesta contra obispos y maleantes fruto de la insolación.

Risas y confidencias, gimnasio y juergas varias, críticas y muuuchos momentos inspirados (cuando no repetidos totalmente) en episodios de los Simpson. Y lo que nos queda por delante. Porque aunque pasemos temporadas sin llegar a vernos, no se pierde nada, y mantenemos nuestra amistad fresca cual lechuga.

Porque eres uno de mis mejores amigos, y tan sólo previendo una experiencia cercana a un armaggedon emocional preveo que esto cambie (uuuh, como pase por algo más nimio voy a quedar muy mal...). Te mereces un artículo más simpático, más original, pero el cansancio me puede, y la chispa creativa no es tan fácil de encender como la de un mechero (eh, me se la marca Zippo gracias a tí). Un abrazo.