miércoles, 12 de marzo de 2008

Semana Zombi: ¿Qué es un zombi?

"¿Qué es un zombi?, dices mientras clavas tu incisivo en mi pupila azul. ¡Qué es un zombi! ¿Y tú me lo preguntas? Un zombi eres tú."

Y con este entrañable homenaje a Gustavo Adolfo Bécquer, inauguro con alegría y frenesí la Semana Zombi. "Pero ahora en serio", dirán los lectores, "¿Qué es un zombi?". Mis queridos amigos, no es una pregunta tan estúpida como algunos podrían suponer. Una vez más, las apariencias engañan, y ustedes... ¿Qué? No, nada, nada. Yo sigo a lo mío.

El concepto original de zombi está ligado a la hechicería vudú. Según el culto vudú, un zombi es un cadáver devuelto a la vida a través de la magia oscura. Generalmente, esto, ya que en ocasiones una persona viva puede ser transformada en zombi, de tal manera que pierde su consciencia y se transforma en esclavo del bakor o hechicero vudú zombificador.

La obediente utilidad de esta versión del zombi está clara. Son trabajadores literalmente incansables, obedientes y que no necesitan cuidados o alimentación (bueno, es posible que los zombis vivos sí, pero vamos, ¿para qué te vas a molestar en darles de comer si, si se te mueren, puedes resucitarlos y que sigan trabajando? Pues eso).

Al contacto con la cultura vudú a través de las religiones africanas traídas mediante el esclavismo a los Estados Unidos (tanto es así, que fructificaron especialmente en los estados esclavistas sureños), la industria hollywoodiense se inspiró en el zombi clásico desde los años 20 hasta los 50. En practicamente todas estas películas, un malvado personaje intentaba conseguir sus maquiavélicos propósitos a través de zombis leales a su persona.

Todo esto cambiaría con la célebre película de 1968, La noche de los muertos vivientes, con la que su director, George A. Romero, daría un vuelco que cambiaría para siempre el concepto mundial del zombi. Su frase promocional era harto elocuente: Cuando el infierno se llene, los muertos caminarán sobre la Tierra.

Tiempo después, mientras, a tenor del éxito, muchos otros imitaban (e imitan) su estilo (o simplemente su nuevo concepto del zombi), Romero continuó explotándolo en varias ocasiones, como El amanecer de los muertos o El día de los muertos. ¿Pero en qué consiste este nuevo zombi diseñado por Romero? ¿Es un concepto condenadamente original, o era tan obvio que sorprende que nadie hubiese caído en él antes?

Como diría el abuelo Simpson, una miaja de cá. Nos encontramos con un abocetamiento de este nuevo zombi en la Epopeya de Gilgamesh, un poema épico escrito hace más de 4000 años. En él, una enfurecida diosa Ishtar clama, con rabia:

¡Derribaré las puertas del mundo inferior,

aplastaré sus postigos y las dejaré abiertas de par en par,

y permitirán a los muertos ascender y comer a los vivos!

¡Y los muertos sobrepasarán en número a los que viven!

Ay, Isthar... Más maja, ella. En fin. Nuestros zombis, ya alejados de la cultura vudú, son meros cadáveres reanimados. Muertos que, por alguna razón u otra (en muchas ocasiones se desconoce la razón, en otra es una enfermedad, una maldición, Dios sabe que) han vuelto a la vida (o al menos a una actividad similar a), y cuya principal ocupación (cuando no la única, y disculpen tantos paréntesis) es la caza, captura, asesinato y deglución de otros seres vivos. Principalmente humanos.

Estos zombis son lentos, torpes y de poca inteligencia... Pero su fuerza reside en el número. Sin ánimo de revolverles su última comida... ¿Cuántos cadáveres en proceso de putrefacción habrá ahora mismo en el mundo? Hacer frente a un grupo numeroso de ellos es tarea casi imposible, y mientras te quitas a uno de encima, otro se te habrá rebanado la yugular de un mordisco.

Y eso con suerte. Los zombis son altamente contagiosos, generalmente a través de fluidos. Y esta vez no se pueden hacer muchos chistes, porque el sexo con un zombi es mortal de necesidad. Más que nada porque lo más probable es que te mate antes de que te excites siquiera. Muy poco recomendable.

Un arañazo, un mordisquito y... ¡Bingo! Hasta luego cocodrilo, ya nos veremos caimán, no te olvides de escribir. En cuanto te mueras, un marrón más que les dejas a tus compañeros, si se tienen, de rematarte del todo (mmm... Vaya, más zombis... Genial, ¿eh?). Preguntáos, ¿seríais capaces de luchar con y/o matar definitivamente a algún miembro de tu familia o grupo de amigos, convertidos en zombis?

Esto es solo parte del verdadero terror que conllevan los zombis. Intentaré analizar otras facetas del mismo durante la semana. Si Dios quiere y el tiempo lo permite, el viernes caerá un artículillo sobre Robert Kirkman, guionista de cómics autor de zombi-aventuras como Los muertos vivientes o Marvel Zombies. El domingo, sobre Manuel Loureiro, autor del libro Apocalipsis Z.

Y entremedias, mi opinión sobre el género, que sensaciones me transmite, y muchas cosas bonitas. Y para los que se me quejen que hay mucho texto y pocas imágenes, una de uno de los zombis tradicionales, de los vudús, cuando uno de ellos fue enviado contra un joven Gilito McPato (algún día tengo que escribir sobre este genial personaje), tras cometer un grave acto deshonesto para obtener un buen negocio.

4 comentarios:

Wherynn dijo...

Jajaja, no he podido parar de reirme... puff, los versos de Becquer a tu estilo me han llegado al alma.

Pues nada, k si cada vez k desapareces un mes vas a volver asi d comico t recomiendo desaparecer d vez en cuando, es una d tus mejores actualizaciones !!
Y no lo niegues... a todos nos gustan los zombies! (como mejor estan es en zumo (no, no se porke he dicho eso... never mind)

Pues nas, voy a reclamar un premio por ser (casi) siempre la primera k t firma, xdd.

Bsos !!


(Con referencia a tu anterior actualizacion... la anestesia k t vuelve loco la llevas en la sangre, a mi humilde opinion)

Superlayo dijo...

Me halagas. Ojalá el azúcar fuese tan dulce como lo es usted. Tendría mérito ser la prime si comentase alguien más...

El zumo de zombie dudo que esté demasiado bien... Quiero decir... ¡Ni siquiera los zombis se comen zombis! ¿No da que pensar? ¿No? ¿En serio? Jo...

¡Aunque quizá no se los coman porque tienen un laboratorio en donde les sacan el cerebro a unos zombis para implantárselo a otros zombis y crear una raza de super-zombis! ¡Como los del siguiente post de la Semana Zombi! ¡Leánselo y comenten, bastardos! :p

Adan dijo...

LO MEJOR: La paráfrasis Becqueriana :)
LO PEOR: El tiempo que he pasado ausente :S

Un saludo! ;P
Adán.

Superlayo dijo...

Estoy de acuerdo, Antón. Lo segundo, se te echaba de menos por aquí. Lo primero, cuando estoy inspirado, estoy inspirado. :p