miércoles, 26 de marzo de 2008

Feliz cumpleaños, papá

Feliz cumpleaños, papá. Ya van 48. O irían si no hicieran casi 8 años de tu muerte. Siempre me gustó tu cumpleaños, porque solía haber algo interesante que yo (además de tí) podría leer. Aprendí a leer mucho por tu ejemplo, potenciaste mi (nuestro) vicio de la lectura con tu cariño, tu presencia y tus regalos. Siempre consideré ese nuestro principal punto en común.
Y ahora estudio Historia, ¿qué te parece? No creo que leyera demasiado sobre la Historia cuando aún vivías, pero siempre me había interesado. A tí también, y me pregunto cuanto habrá afectado eso en la decisión de mi carrera. Siento que podrías haberme ayudado mucho, que podría haber aprendido bastante más de tí que de muchos de esos que se hacen llamar profesores (como siempre, con honrosas y honradas excepciones).
En temas académicos y no académicos, desde luego. ¿Cuántas historias de adolescencia me he perdido por tu ausencia? ¿Cuántas risas se han quedado en el tintero? A veces me reconcome (muy poquito, no te creas) el haberme ido de Santander unos días antes de la operación. No creo que hubiese cambiado nada, pero aún así... Probablemente ni siquiera tuviera unos pocos recuerdos más de tí, ni hubiese aprovechado esos días como querría hacerlo ahora.
Mi vida sería muy diferente si siguieras aquí, vivo, con nosotros... Probablemente no estuviera fijo en Oviedo, y eso sin duda hubiese afectado de alguna manera al resto de mis relaciones... ¿Cómo habrías pasado tú las crisis y no-tan-crisis de estos años? ¿Cómo las hubiese pasado yo contigo a mi lado?
Perdona, papá, si esta carta son tan sólo elucubraciones y preguntas... Cuesta moverse entre algo más tangible dada nuestra... ¿Orden de alejamiento a perpetuidad mortal? ¿Te molesta el humor que he desarrollado a lo largo de estos años? Espero que no, se ha vuelto tan propio de mí... Cada vez me cuesta más recordar tu voz o tu risa... Es casi lo más duro.
¿Sabes? (Seguro que sí, tienen que dejaros mirar algo hacia abajo desde donde sin duda estás) Estoy llorando... Me ha costado (no se si siempre me ha costado, pero desde hace años me cuesta horrores), pero me alegro de poder hacerlo... Me hace sentir que estoy vivo, no sólo físicamente, sino que no estoy muerto por dentro... Por alguna razón me vuelve a acercar a tí.
Mamá dijo que hoy hay partido de la selección... Ya le he llevado a nuestro Goofy futbolista para animar. Sigo sin poder ver un corto de Goofy sin acordarme de tí, te encantaban... Pero sabes que el fútbol nunca ha sido lo mío, a pesar de venirme por todas las ramas de la familia. Ni eso ni las armas me llamaron demasiado la atención, aunque a tí te gustasen.
Ojalá tuviese una foto tuya digitalizada para adornar este post (casi lo dejo en agua de borrajas, me han interrumpido un par de veces y corta el clima), pero en el año 2000 las cámaras digitales estaban en pañales... Al menos para la gente de a pie. No importa, supongo. La mejor foto nuestra que jamás se haya hecho la tengo junto a la cama... Si mi blog queda cojo, mi habitación no.
No nos quedan salvo recuerdos... Y la esperanza de verte algún día de nuevo. Se que cuando la dama del alba tenga a bien el visitarme, serás el primero en recibirme y darme un profundo abrazo lleno de amor y cariño... Como el último que me diste ya, hace años, en un día que ni siquiera sería capaz de concretar.
Hasta entonces, papá, estaremos juntos en plan Simba-Mufasa, siempre, durante todo lo que me quede de vida. Te quiero, papá. Nos vemos en mis sueños.

8 comentarios:

arenas dijo...

Lo siento, Superlayo. Me has conmovido. Ha de ser muy duro para ti hablar o escribir sobre este tema. En realidad, muy pocas personas son capaces de expresar sus sentimientos en general. Creo que han sido unas palabras muy bonitas y sinceras y un pedazo de homenaje.

Disculpame que la primera vez que comente aquí sea sobre esto. No será la última. Le he echado un vistazo a tu blog en un par de ocasiones y me gusta. Mucho animo.

Adan dijo...

Joder, Pelayo, me he emocionado. Me ha sorprendido tu forma de publicar esto aquí tan libremente, cuando es un tema del que jamás te había oído hablar.

Más de una vez me he preguntado por dentro sobre tu padre, y nunca reuní el valor para preguntarte directamente por miedo a tocar algún tema más delicado de la cuenta. No es que no tenga confianza, es que no me parece bien remover asuntos dolorosos para satisfacer mi curiosidad.

En fin, decirte que la carta es sencillamente preciosa. Muy emotiva. Preciosa.

Un saludo para tí y otro para tu papá,
Adán.

Whers dijo...

Precioso.
Sencillamente precioso.

(Me pones en un aprieto, estoy lagrimeando en la sala d ordenadores de la fac y me tng k esconder)

Me tiemblan las manos, no se que mas poner. No creo que pudiera hacer nada para aliviar tu dolor. Solo decir que conozco una lejana parte de lo que sientes y que... me parece muy valiente y hermoso lo que has hecho.

Si necesitas a alguien, cuenta conmigo. Siempre.

bss

Superlayo dijo...

Gracias a todos a los que les pareció bonita la carta, me salió del alma. Por orden de participantes (y gente que me ha comentado, pero fuera del blog):

Arenas: No te disculpes por conmoverte, hombre. Y los comentarios en este blog (al menos hasta ahora) siempre han sido bienvenidos, así que igualmente te digo. Gracias también por tu apoyo.
Hablar no me cuesta hablar de ello, porque con otra persona puedo soltar algún chistecillo y rebajo mi propio ambiente interno. Lo que pasa es que este post me lo planteé (lo escribí) como si me dirigiera directamente a mi padre... Y claro, toca más la fibra.
Y gracias a Dios, la vida me ha llevado por derroteros que me han enseñado, entre otras cosas, a comprender y expresar mejor mis sentimientos, lo que resulta muy útil. Es cierto que a mucha gente le cuesta.

Carmen: Gracias por, aunque no comentes por aquí, comentarme por MSN lo que pensabas, y transmitirme tu apoyo.

Pichu: Gracias por preocuparte en el momento, y como casi todos (salvo el pobre Arenas, que no tiene la culpa de no conocerme en persona :p), ofrecerme alguien con quien hablar si lo necesito. Y por preocuparte un poco más, y no en el mismo día. Y por muchas otras cosas.

Marta: Gracias por tus palabras, por decirme que me expreso muy bien, y por asegurarme que mi padre estará orgulloso de mí, esté donde esté. No es la primera vez que me lo dicen, pero es agradable.

Antón: Como le dije a Pichu (que también dijo lo mismo que tú, que le sorprendió porque no suelo hablar del tema), no suelo hacerlo por 3 razones: no surge el tema, corta un poco el rollo sea en el momento que sea, o me da la impresión que sacarlo a relucir es poner victimismo encima mío.
Pregunta cuando quieras de mi padre, no es un tema que me violente o me reabra heridas. Me puede traer melancolía, pero en cierta forma es alegre, porque tengo mucho de él y al mismo tiempo soy mucho más que él. No se si me explico. :p

Eva: gracias por todo lo que dices, me enternece y alegra. La mayor parte del tiempo no es un dolor que aliviar (no es un sentimiento constante), y cuando lo es es más una tristeza neblinosa que otra cosa.

protagonista dijo...

vayaaaaa.......

es la palabra que mejor resume como me encuentro ahora mismo.

no sabia nada de esto.

es increible k m ntere mediante tu blog d algo tan personal cuando t veo 'a menudo'.

siento k sta sea la primera vez k comnto un post tuyo, xo d alguna manera m ha removido por dentro lo k has scrito.

y eso creo k es weno.

dspues d un dia digamos peculiar, esto era l ultimo k pnsaba dscubrir.

hoy t has hexo un pokito + grand xa mi. hoy t ntiendo mejor si cabe.

un saludo.

Superlayo dijo...

No te disculpes, Nachín, te agradezco (como a todos) el comentar, sobre todo en éste artículo, que lo más fácil sería mascullar "La leche... Que movida..." y no decir nada. Gracias.

Victoria dijo...

Qué bien escribes, capullo. Tengo un nudito en la garganta y casi lloro.

Lo siento mucho. Estas son las cosas que nos marcan y nos moldean. De no haber ocurrido, probablemente no serías la persona que eres ahora. De un modo u otro, ha colaborado en lo que eres hoy.

Como ya te ha dicho gente que te conoce más que yo, seguro que está orgulloso.

Superlayo dijo...

Gracias, Victoria. Reconozco que me ha sorprendido el haber emocionado a tanta gente (que no es que el post no fuese dado a ello, pero bueno, el tema no os toca directamente).

Totalmente de acuerdo. A veces me pregunto como sería yo, mejor o peor, si hubiese vivido mi padre. Pero son meras elucubraciones, porque realmente me gusta como soy.

Gracias, por último, por decirme que escribo bien, que siempre es agradable, y por lo que muchos me han dicho, que mi padre está orgulloso de mí.