domingo, 27 de enero de 2008

Quiero ser Juan José Millás

De mayor quiero ser Juan José Millas, oigan. En serio. ¿Quién no querría ser un articulista de éxito escribiendo lo que escribe? Conocí a este personaje (no personalmente, sino sus escritos) en 2º de Bachiller, cuando nuestro profesor de Lengua nos hacía hacer comentarios de texto de sus artículos, de cara a la PAU. Allí recuerdo que le puse verde, diciendo que no sabía que tipo de ideas pretendía aportar con sus disertaciones, y demás. Echando la vista atrás, creo que puedo decir que toda la crueldad que imprimí en mi comentario (que no me calificaron mal, por otra parte) debía deberse a la envidia. Porque sinceramente, la posición de ese tipo es envidiable. No dudo de su calidad literaria, ni de su amplio vocabulario, ni de que se gane la vida con más cosas que esos artículos, pero... ¡Le pagan por extender en un artículo las coces mentales que a mí me pueden venir, imprimiéndoles un toque de actualidad y/o realidad! Observen un ejemplo típico:
Incontinencia mental.
"Hace unos días, me encontraba ordenando mis cosas en el despacho antes de la cena, cuando como un flash me sobrevino una canción infantil que no oía desde hacía años. "Un flecha en un campamento, chss, chss, un flecha en un campamento, la colchoneta meó. Chiribiribí, chiribiribó. La colchoneta meó..." Estos géiseres mentales, de pensamientos inconexamente entremezclados, son habituales en mí, y apenas hubieran merecido reflexión posterior alguna. No obstante, el pensamiento subconsciente continuó su trayectoria lógica (dentro de lo que cabe), inmutable a pesar de mi estupor consciente, es decir, que el espectáculo continuó, como debe ser, y con él la canción. "Tan grande fue la meada, chss, chss, tan grande fue la meada, chss, chss, que un barco allí naufragó, chiribiribí, chiribiribó, que un barco allí naufragó... Marineritos al agua, chss, chss, marineritos al agua, chss, chss, salvad la tripulación, chiribiribí, chiribiribó, salvad la tripulación..." No recuerdo como continuaba la cancioncilla en cuestión, y el tremendo maremagnum de información que supone hoy la autopista de la información, Internet, me proporcionó respuestas diversas a esta incógnita. No obstante, la continuidad de la cantinela no me resultaba importante en aquel momento, ya que su segunda estrofa ya contenía material suficiente para que mi curiosidad, que por un remanente de información anatómica desactualizada se halla situada en las meninges, se viera seriamente afectada por la falta de lógica de mis pensamientos. Aquellos que piensen que la falta de lógica que menciono viene implícita en recordar absurdamente canciones infantiles y presentarlas a los lectores, se verán decepcionados. Lo siento en el alma, mi lógica no concuerda con la de ustedes. Mi lógica se horrorizaba y apabullaba ante la información de que "tan grande fue la meada" que "un barco allí naufragó". El chiribiribí chiribiribó posterior no ayudaba en nada a solventar mi confusión. Intenté visualizar las situaciones que pudieran provocar que un barco, ante una micción de proporciones bíblicas (que de seguro provocase la muerte del flecha y sus compañeros, parte de la historia censurada por el bien de nuestros infantes), naufragase. Mi primer paso en mis pesquisas fue pensar en la posible corrosión de la nave, no obstante, una visita a la enciclopedia médica cercana a mi escritorio me confirmó que el ácido úrico era incapaz de tal cosa, aún en tales proporciones de la orina. Y aunque lo fuera, el ácido se vería diluido junto a sus otros componentes, perdiendo eficacia su función corrosiva, que por azares de la química, ni siquiera existía. Mi segunda hipótesis fue que la tremenda riada urinaria causó un brusco viraje del barco, provocando así su naufragio, pero el dato de que "un barco ALLÍ naufragó" daba al traste con esta línea de pensamiento.
Decía Sir Conan Doyle, en boca de su detectivesco Holmes, que "Una vez que se descarta lo imposible, lo que queda es la verdad por improbable que parezca", mas me parecía rocambolesco el pensar que pudiera existir un barco en la cabaña o tienda de campaña del flecha. No obstante, Holmes también decía que "Nada resulta más engañoso que un hecho evidente", por lo que continué tirando del ovillo.
Tenía aún el dato de que había marineritos en el agua, por lo que no podía tratarse de un barco de juguete, puesto que tenía tripulantes. Sherlock me hubiese despreciado con desdén por mi falta de miras, puesto que estaba descartando la opción que me permitía volver realista la magnitud de la micción del flecha (que se volvía hermosamente hiperbólica), compaginándola con el naufragio, sus pasajeros, y una inocencia infantil que me hacía recordar una antigua película animada sobre el Cascanueces.
Estaba claro que se trataba de un barco de juguete, junto a sus diminutos pasajeros, el que había sido volcado por la incontinencia del flecha. Esto me llevó entonces a pensar cuanto tardaría la incontinencia urinaria del niño en convertirse en la incontinencia verbal del adolescente y luego hombre. Pero para entonces me avisaban a voz en grito de que mi cena ya se había helado, y créanme (y discúlpenme el chiste), no es plato de gusto. Aprendan de mí. Y que aproveche."
Oye, me ha llevado su rato escribirlo, pero creo que si me interesase un poco más por la actualidad, para tener más temas, y tuviera tiempo para culturizarme más allá de lo que mi carrera me deja, podría hacer esto a diario (por cierto, el pensamiento original y de por qué naufragaba lo tuve en serio, verídico). Y todo esto cobrando. Juan José Millás, que grande eres, macho. El mundo te debe una calle, o una estatua, pero tendrás que conformarte con una entrada en mi blog. C'est la vie.

6 comentarios:

vicky dijo...

pelayo no es que no consiga leerlo!

es que lo veia tan largo y muchas más cosas que hacer que no lo leia jejeje por eso es un milagro que te escribiera. a ver cuando es la proxima vez que tenga tiempo para hacerlo. jajaja


besos guapoooooo!!!

Javi & Pichu dijo...

BUUUUUUUUUUUUUUUUH!!!!!

"Nuestro profesor de Lengua" pero qué es eso!!!! Jajajaja insisto, BUUUUUUUUUUUUUUH!!!!!

Todos sabemos quién fue! No lo ocultes por más tiempo! No lo escondas! No lo disimules!!! Fue Nicolás, maldita sea, Nicolás!!!

Ya está, ya lo he dicho.

PD: creo que son los primeros abucheos que recibes. Espero que te sirva de lección BUUUH.

PD2: gratos recuerdos del comentario de la PAU. A mí tampoco me lo calificaron mal, pero yo comenté el otro, el de... no recuerdo el nombre...

Superlayo dijo...

Bueno, era nuestro profesor de Lengua, ¿no? Tampoco venía a cuento nombrarlo... No son abucheos, has escrito "BUUUUARNS".

Yo tanto como gratos recuerdos del comentario de la PAU no, cacho friki. Ni siquiera recuerdo de que iba (¿puede que algo de DVDs? Podría comprobarlo, conservo el examen, pero me da pereza), sólo que no me pude resistir a poner verde al señor Millás.

Al que visto en retrospectiva y con unos cuantos años más, le admiro y envidio profundamente, en serio. ¡Escribir su imitación de artículo ha sido divertidísimo, y fijo que si lo ponen en un periódico cuela como artículo suyo!

Señor Millás, si lee esto, ¿puede contactar conmigo para darme la oportunidad para trabajar como su negro, escribiéndole artículos cuando no tenga tiempo? ¿Porfi?

Wherynn dijo...

Weno weno, tenias k colarte en mi clase de Postcoloniales, nos pusieron directo por la red cuando le premiaron este año !! (relevancia con la asignatura: 10%)

Y nada, k si kieres escribir, porke no ? sigue asi y llegaras lejos. Todavia acabaras haciendo una tesis de literatura... (ey, yo la kiero hacer d historia, ayudemos!)

bsss!

Adan dijo...

eh, eh, para el carro...

¿Estás cogiendo escenarios rocambolescos y buscando razones lógicas para explicar los fenómenos que allende acontecen? ¿Estás echando mano de bibliografía para sustentar o descartar posibles hipótesis? ¿Estás haciendo CIENCIA?

Maldita sea, tío, ¡¡¡estás haciendo FiCiFi!!!

jejeje... en fin. ¿Contratará JJ Millás a Pelayo como negro? ¿Habrá en la Covacha más artículos de este estilo? ¿Demandará Sergio L. Palacios a nuestro querido autor por copiar su fórmula? ¿Le incluirá, por lo contrario, entre las huestes de FiCiFieros en las que yo mismo estoy alistado? ¿Habré utilizado bien la palabra "allende"?

Éstas y otras cuestiones encontrarán respuesta en otra ocasión o no.

Un saludo!
Adán.

Superlayo dijo...

Las respuestas a esas preguntas son: probablemente no (aunque por lo visto perdí la ocasión de conocerle en persona la semana pasada); no se a que te refieres (¿vídeos?) pero todo es posible; espero que no; ¿tengo que hacer algo?; y sí, a no ser que te refieras a la escritora, en cuyo caso sería con mayúscula.

Pero no necesariamente en ese orden.