martes, 8 de enero de 2008

Cuélebre

Dicen que el cuélebre tiene la escama de un pez
que vive dentro del río que nadie lo ve
la última vez que lo vieron anduvo en el pueblo
en disfraz de gaitero
iba cargado de espejos que cuando te miras
lo grande es pequeño
dicen que el cuélebre tiene la escama de un pez.
La noche de este domingo, el día de Reyes (¿fiesta? ¿qué fiesta? ¡yo no sali en busca de ninguna fiesta, pesaos!), tuve un encuentro curioso. Bueno, tuvimos, que me acompañaban Antón y Marta, por riguroso orden alfabético (el nombramiento de ambos dos, no el acompañamiento. Me acompañaban los dos a la vez. O los acompañaba yo a ellos. No se, da igual).
Nos encontrábamos recién sentados en un portal cercano a La Factoría (local al que fuimos por casualidad, os lo aseguro...), de donde habíamos salido (¡No hubo fiesta de Historia!) cuando apareció él. Más tarde nos diría su nombre, pero ni lo fiché, ni aunque lo hubiera hecho lo colgaría en internet. Sí me quedé con su alias "criminal", el de Cuélebre.
Tambaleándose más que ligeramente, pero sin peligrar en ningún momento su integridad física, el Cuélebre se acercó a nosotros para preguntarnos si en un bar que había un poco más abajo en la misma calle (por sus señas creímos entender que se refería a La Perrera. O La Perrería, ¿eh, Marta?) servían cacharros de sidra o no se que leches (juraría que al menos mencionó ambos términos) en vasos de plástico (asumimos que para salir a beberlo fuera. Y perdón por la aglomeración de paréntesis).
No recuerdo como de nuestro sucinto "Ni idea" pudo pasar a comentarnos historias sobre negros que le intentaban timar con un DVD en mal estado que había comprado, y se negaban a cambiárselo por otro. Pudimos comprobar que los niños y los borrachos siempre dicen la verdad, cuando tras decirnos que no tenía nada en contra de los negros ni de nadie por prejuicio (más o menos ese era el concepto), porque lo importante era lo de dentro. Añadió tener amigos maricones (sus palabras, no las mías) y travestis, que eran amigos de verdad, de los que importaban.
Demostró más tarde un asombroso conocimiento sobre montañismo (conocimiento que podía comprobarse como cierto por un librito que llevaba consigo) y nos reveló datos como su nombre completo, su estado laboral y el dinero que le proporcionaba, cuando había salido de la cárcel, historias de allí, 24 puñaladas que había recibido (y creedme, vimos algunas de las cicatrices, y nos contó como fueron algunas), entre otras cosas.
Y aunque nos dio un poco la vara (a pesar que hizo como 4 ó 5 amagos de irse diciendo literalmente que no quería darnos la vara; finalmente se fue tras reanudar la conversación 10 metros más lejos, y decir que ya nos había dado bastante la vara), y yo personalmente recibí varios lardazos suyos, y Marta pasaba frío y estuvo a esto de pirarse pa dentro de La Factoría (no lo hizo la mujer por no dejarnos a Antón y a mí el marrón), a mí me dio que pensar.
Primero, de la sordidez que hay en el mundo bajo el mundo, y que generalmente no lo vemos, o si lo vemos en ficción pensamos en la imaginación que debe tener su autor. Vimos una puñalada en plan redondo, diferentes al resto, y nos dijo que era así porque se la hicieron en la cárcel y se la cosió un colega, porque si iba a la enfermería le cambiaban de bloque, y quería quedarse donde estaba para devolvérsela a quien se lo había hecho.
Después, el preguntarme como sería esa persona sobria, o como hubiera podido ser de haberle dado la vida otra oportunidad, o haberse terciado otras circunstancias en un determinado momento. Se le veía verdaderamente un apasionado de la escalada, sabía, y nos contó también de ello, había trabajado en grupos de rescate, nos relató muy sucintamente un accidente suyo. Quizás en otro mundo hubiera sido un escalador famoso, que hubiera promocionado Asturias con sus hazañas.
Quizás. Y me da que pensar para dar gracias a lo que tengo. A quien sea. Como si es al Monstruo Volador de Espaguetti (y perdonad por la intrusión de humor para una vez que me pongo serio en el blog). Y en cuanto potencial desperdiciado hay por el mundo. Cuantos escritores, poetas, inventores, PERSONAS, ante todo, que por una causa o por otra han visto truncado ese potencial.
Que desgarrador me resulta pensar en esto, en lo que pudo ser y no fue, en cuanto se puede haber perdido el mundo por una cosa u otra. Y esto solo en mi entorno cercano. Supongo que es una defensa emocional como otra cualquiera el ignorar (y hablo por mí, aunque supongo que algunos más lo haréis) que esto ocurre a escala global, y en mucho mayor número, día a día, muerte tras muerte, en países tercermundistas, y aún fuera de estos.
El bloqueo emocional, que no me plantee un tema así a menudo, y el hecho de que la mente humana no pueda concebir en todo su "esplendor" una cantidad de pérdidas de vidas tal, y aún más de un concepto tan abstracto como es el potencial humano, ayuda a despreocuparse uno del tema. Pero esta ahí.
Y seguiremos ignorándolo, hasta que nos encontremos a gente como el Cuélebre, que nos lo recuerde. Por lo menos conmigo lo ha conseguido. Le dedico la estrofa del principio, de la canción de Víctor Manuel del mismo nombre, y le deseo lo mejor, que se recupere del todo de su lesión en la pierna, y que consiga alcanzar una vida cuanto menos digna.
Perdonad los que prefiráis leer mis chorradas quasi-humorísticas, os prometo que al día siguiente volverán. ¡Y en mayor número! Aunque no puedo evitar que viene bien el contraste entre lo serio y lo chistoso... Si me sale, puede que este experimento, que sentía debía hacerse por lo que es, se repita algún día. Un abrazo a todos.

7 comentarios:

Javi & Pichu dijo...

buf no puedo creer que hayas escrito algo así, ¡TÚ! No pega nada jejeje.

Soy el primero. Mola el artículo, una vez estuve en Villabona y uno ve y comprende cómo la vida es un cúmulo de casualidades que pueden llevar a gente que no lo merece a tener una vida indeseable en uno de los lugares más indeseados que pueden existir.

¡Que tengáis un buen día!

Javi & Pichu dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Wherynn dijo...

Uhm, veo que ha pasado la censura por aki...

Pues a mi me agrada mucho un articulo serio de cuando en cuando (aunke no se desprecia el humor, por supuesto!!) y si, todos nos preguntamos el "what if".
Ya se sabe, trata de vivir un "presente verdadero" puesto que por el pasado ya no puedes hacer nada, y solo el futuro merece la pena.

No estoy muy segura de que esta parrafada tnga sentido, pero ske estoy escuchando heavy-metal y entro en contacto con mi lado mistico.


un abrazo a ti tmb

Adan dijo...

Buenas!

En cierta forma, para mí también fue un rato cuanto menos, diferente, el que pasamos con el Cuélebre. (Yo soy uno de los tres).

Y qué decirte, Pelayo, que puede que este artículo sea el que más me ha gustado de la historia del blog. Y los he leído todos.

El caso es que la dimensión humana de la anécdota en cierta forma llegó a tocarme algo de dentro, algo que generalmente está dormido. En ese sentido, bien por el Cuélebre.

Un saludo!
Adán.

Superlayo dijo...

A juzgar por vuestros comentarios, tendré que plantearme reflexiones serias de vez en cuando, cuando me surja. A poder ser intercalándolas con lo habitual, para que así haga más contraste.

Y puedo decirte que respecto a ese algo de dentro, si el tuyo está generalmente dormido, el mío está generalmente en coma. :P Así que creo que por ello, tanto el Cuélebre como su historia merecían una reflexión profunda.

Galena dijo...

*Laurielle*

...que vive dentro del río y que nadie lu vé...la última vez qui lu vieron andiaba en el pueblu en disfraz de gaitero...

Bueno, parece que no pero la vida tiene la fea costumbre de llevarse a gente por delante...y esa gente es amable. Una noche un vagabundo me vio llorando mientras caminaba, me paró, me dijo que si me podía ayudary que ánimo, que seguro que él no me merecía. No lloraba por eso, pero me llegó al alma, le di las gracias y me quedé un rato con él.

Cosas como esta te dejan pensando mucho tiempo...y gente tan hijaputa que anda suelta, rica y feliz...pero bueno :P (no se lo digas a Galena)

Superlayo dijo...

Me han sorprendido dos cosas: el que te sonara la canción (como se ve, desconozco hasta que punto Víctor Manuel es conocido fuera de Asturias) y el verte comentar por aquí (fuera del post de la donación de sangre), Laurielle.

Lo segundo me ha sorprendido muy agradablemente. Por lo que he podido observar en el entrañable compadreo colectivo del blog de Randy, eres una persona de ideas claras y mucho frikismo, y apreciaría realmente el volver a leer tus opiniones en mi blog.

A veces la gente olvida que las personas "extra-sociales" (por llamarlas de alguna manera, porque a ojos de mucha gente es como si no estuviesen integrados en la sociedad, para nada) también son personas. Y a veces mejores que las que te puedes encontrar en el día a día.

Situaciones como las tuyas no se si me hacen pensar en las maravillas que puede dar la vida (véase una persona en esa situación aún se preocupa por los demás) o lo peor que puede presentar (una persona capaz de preocuparse así por una desconocida, terminando en aquella situación).

Una situación de vaso lleno/vaso vacío (entre otras muchas cosas) que da, como tú misma dices, mucho que pensar.

Y tranquila, tu ":P" queda entre nosotros. La guerra privada entre Galena y yo seguirá como tal, pero sin que tú seas un daño colateral.