lunes, 12 de noviembre de 2007

La generación de Hierro

Andaba yo enfrascado en la (posiblemente) infructuosa tarea de que el cajón principal de mi mesa de trabajo no reventase, haciendo una ligera limpieza, cuando encontré una caja con recuerdos pertenecientes a luengos años atrás, en cuanta descendente desde el 4 hacia el 0, de diversas cosas de Mar-Cha, y otras historias. Inclúian una teja, una bombilla y varios tornillos. Nada de esto importa en este post. ¿Pero quién sabe más adelante? Bueno, la cosa es que me encontré con varias inscripciones de Mar-Cha. Una de ellas me llamó la atención, no por ser un hito de estos que dices "Antes de/Después de" (ya sabéis, como Cristo, o el Pato Darkwing), sino porque podría poner ahí un remedo de comienzo de trato con un grupo de personas de gran importancia para mí. El título puede entenderse como una referencia a los patés la Piara (nunca me han gustado demasiado los patés, pero no obstante... ¡Más buenos que el pan! Ahora que lo pienso, ¿nunca se ha formado una coalición de panaderos en contra de esta competencia desleal? Creo que divago, como el doctor ese. Tengo que ver esa película algún día. Y dejar de hacer notas mentales en paréntesis que alcanzan el grado de párrafos), pero también como una bizarra referencia a las edades del hombre de los griegos. Ya sabéis, la Edad de Oro y demás... De todas formas, aunque lo último queda más coolto (ya sabéis, culto y molón o cool, todo en la misma palabra), no encaja muy bien, ya que debería haber más distancia entre la generación de Oro (indudablemente aquella nacida en 1987) y la que nos ocupa. Que a estas alturas ya debiera haberse dado por aludida, deduciendo que hablo de los nacidos en 1988. Los de Primero. Porque puede que otros os den cuartel, pero en mi más profundo fuero interno, os iréis a la tumba con el cartel. LOS DE PRIMERO. He dicho. Bueno, pues marcando ese 12 de Noviembre de 2004 como inicio, tuve mi primer contacto más o menos serio con todos estos agradables personajillos, a los que en general (salvo honradas y honrosas excepciones) no conocía más que de vista (o ni eso) antes de aquel fin de semana en Villamanín, cuna de los osos que sustituyen a bueyes (no entro al trapo en la historia completa porque me han comunicado hace unos días en los comentarios que estamos en guerra con los osos, el que quiera saber más, http://es.wikipedia.org/wiki/Villaman%C3%ADn). Antón, Chanaëlle, Esther, Hugo (que entra un poco de estrangis), María, Mariano, Motta, Vicky, Yeyo… En riguroso orden alfabético se distribuyen nombres, apellidos y apodos, y seguro que me como alguno. Con todos ellos he compartido, en menor medida, risas y aventurillas, con algún que otro momento serio. Un CD con fotos y vídeos que llegó a mis manos dos años después de lo que debiere me recordó muchas y grandes gestas… Mantengo del Camino de Covadonga (aparte de recuerdos y vídeos de zurullos de vaca explotando con petardos y gente intentando vanamente saltar charcos de gran longitud) un trozo de lana hurtado subrepticiamente de un alambre de espino (aún está ahí, en mi reposamóviles), y un orgulloso omóplato de vaca que aún debe permanecer por ahí, en algún lado por debajo del fregadero. De sábados, otras actividades de Mar-Cha y cenas vinieron muy buenos momentos, y no hay que olvidar que en relación con todo esto fue cuando surgió mi fantabuloso (y ciertamente censurable) diccionario ilustrado. Aquella magnífica EOC ’04 significó un formidable proceso de unión al vernos relegados a un zulo al que accedíamos a través de un descampado, que atravesábamos esquivando la locura mientras que musitábamos letárgicamente “Moe”, una y otra vez. Decir que hoy por hoy, y a pesar de que les tengo bastante cariño a todos, tan sólo mantengo el contacto más o menos continuado con… 4 de la lista, Antón, Hugo, María y Yeyo, que cuando corresponda recibirán su merecido… Esto… Bueno, supongo que eso también, porque el crimen se paga, pero quiero decir que tendrán su merecido homenaje (similar al que Carla ha recibido hace poco, pero intentaré conseguir luces de neón o algo distintivo para cada uno) cuando sea menester. La simple amistad o el monitoreo me ha permitido recientemente profundizar más en aquellos a los que conocía en menor medida (al mismo tiempo que conservaba la profundidad en amistades de mayor trato), y sólo puedo añadir que espero que esta tendencia se acentúe con el tiempo en ambos sentidos, ya que les aprecio muchísimo. Cuidaros todos, y doy gracias en menor o mayor medida a todos por haberos conocido. Si las carreras de caballos son el rey de los deportes, no cabe duda de que los bolos también son un gran deporte. Pues paralelizándolo a lo que nos ocupa, si la generación del 87 (la no literaria) fue una grandísima generación, que menos que reconocer que la vuestra también fue grande. Un abrazo. ¡Importante Post-Data! Y es que Noviembre es un mes cargadito de cumpleaños, como estáis comprobando (y aún podréis comprobar en lo que queda). Desearle muchísimas felicidades en su 20º cumpleaños a mi amigo Lolo, uno de los pocos remanentes de lo que podríamos llamar “mi vida anterior al Auseva”. Lolo es el único amigo (nótese el referente masculino, que hay más gente) de mis años por Bimenes con el que mantengo contacto no fortuito (es decir, que mantengo un contacto ocasional, que no es que me lo encuentre por la calle de repente). Aunque (mea culpa) no lo haga demasiado a menudo, siempre es agradable charlar con él, el que probablemente haya sido mi mejor amigo (recalco una vez más el másculino) de mis años mozos, por llamarlos de alguna manera. A ver cuando tenemos tiempo ambos (y algunos más) para reunirnos y dar rienda suelta a la frívola nostalgia, que llaman… ¡Y que cumpla muchos más, leñe! Para otro año conseguiré a tiempo una imagen para homenajearle como es debido... ¡Porque por mucho que reniegue de ello va a cumplir muchos más, caray!

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Moe
Moe
Moe
Moe
Moe
Moe
Moe
Moe
Moe
Moe
Moe
Moe
Moe
Moe
Moe...

Wherynn dijo...

La vida, cuanto freak por aki suelto... jajajaja.
Frase cumbre: "creo que divago, como el doctor ese", jajajajajajaajajjaa, me parto contigo. Bueno tio, que la generacion de Hierro esta mb y esas cosas, pero la Generacion de Oro es genial. Que de esperpentos, locuras, paranoia colectiva...

Bueno eso, no tgn mas moetivos para kedarme aki, asi k moechas gracias de nuevo por hacernos reir y si pierdes la pinza pos se siente.

Ale, ahi keda

Adan dijo...

En primer lugar, te diré que:
"¡¡¡SÍÍÍÍÍ, NOS ENTENDIIIIAAAMOOOOOS!!!"

A continuación, me rascaré la nariz.

Hum, que gusto. (Por si dudas, te aseguro que me he rascado en el tiempo itermedio a escribir el párrafo anterior y el presente).

Mierda, he vuelto a tener que rascarme.

Sigo. Que me parece muy honroso, como miembro de la Generación de Hierro, ser homenajeado de esta forma en tu blog. Un verdadero placer haber conocido a tu Generación de Oro, y haber compartido tantos momentos contigo en concreto.

Me surgen varias preguntas:

-¿No parecemos los Caballeros del Zodiaco con tantas chuflerías metaleras?

-¿Por qué diablos hablas de si fuisteis gloriosos o si fuimos grandes en pasado? Yo aún lo soy. Y que yo sepa, sigo siendo del 88.

-¿He decidido dejar de referirme a las generaciones como "los de primero" y "los de segundo" (lo cual me dejaría por otro lado en una posición intermedia a mí y a mis congéneres) para decir "los de un año menos" y "los de un año más". De hecho en mi móvil tú apareces como 'Pelayo +1' y tu compañero de Amanecer como 'Javi -1'?
(Esto no es una pregunta pero pongo interrogantes para disimular)

Un afectuoso saludo, desde la emoción por leer este nostálgico homenaje a la gran generación que fuimos, somos y seremos. He dicho.

Adan

Superlayo dijo...

No me gustan los anónimos, Pichu... Cuidadito. Con la Generación de Oro ya sacaremos algo con el tiempo.

No, no os parecéis a los Caballeros del Zodiaco. Tampoco a los Transformers. Ni a los Digimon. Ni siquiera a los Fruittis. De hecho, es a ellos a quien menos os parecéis.

Digo "fuisteis" y "fuimos" gloriosos porque he escrito este post desde 20 años en el futuro, en donde las generaciones no existen y los tenedores son la raza dominante del planeta. No puedo daros más detalles, salvo deciros que no os alinieis con las cucharas. Porque perderán. Vaya si perderán.

Yo soy de letras, por lo que prefiero estas a los números. Lo cierto es que ya no uso prácticamente la terminología de "primero", pero me recordaba a los graciosos tiempos cuando mi generación empezó la universidad y varios continuábamos llamándoos "los de primero", a pesar de que, por paradojas del destino, ¡en aquel momento vosotros erais los de segundo y nosotros los de primero!