viernes 6 de noviembre de 2009

La Torre Oscura I: El pistolero

"¿Habrá verdad entre nosotros, de hombre a hombre? ¿No como amigos, sino como iguales? Es una oferta que rara vez te harán, Roland. Solo los iguales se dicen la verdad. Los amigos y los amantes se mienten interminablemente, atrapados en la telaraña de su sentido del deber. ¡Cuán agotador!"


Comencé a leer El pistolero, el primer libro de la saga de La Torre Oscura en Septiembre del 2007, sentado en el porche de una cabaña de madera, frente a una pequeña explanada polvorienta. De no ser por que me encontraba sentado en una silla de plástico (y quizás si hubiese llevado un sombrero de ala ancha) hubiese sido condenadamente adecuado.

El pistolero es el libro más breve de todos los que componen la saga, y probablemente el menos adecuado para empezarla. De hecho, recomendaría a todos los que lo leyesen que, aunque tuviesen dificultades para seguirlo, probasen suerte con el segundo antes de abandonar la historia de la Torre.

Y es que la historia que se nos presenta (ya sabéis, el hombre de negro huía por el desierto, y el pistolero iba en pos de él, y así durante todo el libro) tiene lugar en un mundo “que se ha movido”, que ha cambiado irreversiblemente, algo que dificulta la comprensión de un mundo que por sí nos resultaría extraño.

Tan sólo en una segunda lectura (que tuvo lugar después de haber leído los tres tomos siguientes) he disfrutado de El pistolero como se merece. En la primera, me pareció un western extraño (un género que nunca me he preocupado por catar, si exceptuamos la grandiosa Regreso al futuro III y la lamentable Wild Wild West), con rasgos muy confusos entremezclados a lo largo de sus páginas.

Probablemente el que en su día me encontrase con un libro defectuoso (llegado a un punto determinado, la historia retrocedía unas cuantas decenas de páginas y se pasaba otras veinte volviendo a contar cosas ya ocurridas/leídas) no ayudase, pero de todas formas, el libro se excede de críptico y misterioso en ocasiones.

Entre sus páginas nos encontramos con el protagonista principal de la saga, el pistolero que da nombre al primer libro, y su obstinada determinación en cumplir su misión, de la que apenas conocemos escasas pinceladas que se nos dejan caer. Igualmente misterioso es el pasado de este hombre, con referencias a él que solo se harán plenamente comprensibles en el cuarto volumen de la saga.

En su caza del hombre de negro, junto a Roland nos encontraremos con múltiples misterios (para nosotros, más que para él) al entremezclarse la magia con la tecnología (principalmente inservible, debido a razones desconocidas, tal vez a que el mundo “se ha movido”), y al compartir su mundo ignoto extraños detalles con el nuestro propio.

Si bien su historia ya se ha escrito (y por lo tanto, el ka, o destino de Roland ya está marcado), está en vuestras manos el decidir si queréis o no acompañarle. El primer tramo del viaje es el más confuso, y el segundo (La llegada de los tres, con reseña el mes que viene) será capital para decidir si continuáis o no… ¿Llegaréis (llegaremos) a conocer el verdadero significado de la Torre Oscura y la igualmente oscura misión de Roland?

martes 3 de noviembre de 2009

Una gota de Carlos Marzal

Encontrado en La quimera fértil, un libro historiográfico (o puede que de filosofía de la Historia) que resultó totalmente inútil en cuanto a lo académico, pero que consiguió no sólo atraer mi atención con el siguiente poema, sino que el propio poema logró hacerme comulgar con él como pocos poemas lo han logrado (y es que, ay, la poesía rara vez consigue cautivarme). Nada más que decir; sin más, Carlos Marzal:

Sé desde siempre breve el tiempo concedido,
y estimo las razones que mueven a apreciarlo
-el culto a la belleza, la esperanza de una mejor fortuna,
la fe que no declina-, aunque, tarde o temprano, esas razones
acaban siendo el humo más inútil. Por cada una de ellas,
el desconcierto asigna un motivo contrario, un testimonio
que enturbia la belleza cercana, que nos hace temer
otra fortuna, que convierte la fe
en un estigma más de nuestro miedo.


Y sin embargo, contra todo dictado de prudencia,
el pensamiento, inconsecuente, abunda
en la benevolencia del tiempo por venir,
urde una belleza fiel que nos consuela,
funda nuevos motivos de la fe, ya inquebrantable.


Y así lo que antes era tu vieja enfermedad
por esta vez se muestra, extrañamente,

como una causa digna, aunque perdida.

viernes 30 de octubre de 2009

2x03. De cómics y largos paseos

Chicos, comencé mi experiencia con los cómics Marvel (y por lo tanto, mi consumo desaforado de los mismos) al empezar a comprar el coleccionable de Spiderman salido a raíz de la película, en El Cafetal, un quiosco que había en la esquina bajo la casa de vuestra abuela. Anteriormente, mi contacto con los personajes marvelitas habían sido apenas las series de dibujos de Spiderman y la Patrulla-X, y en cómic, un soso team-up entre el trepamuros y la Antorcha Humana, y el grandioso Annual 6 de los 4 Fantásticos, en donde los 4F viajaban por primera vez a la Zona Negativa.

Durante mucho tiempo, mis compras fueron irregulares en colecciones y lugares de compra, que podían ser tanto el quiosco de la FEVE (recordad que por aquella época yo aún tenía que desplazarme a diario entre Oviedo y la Pola), y quioscos variados. Pero sobre todo La Palma, en donde encontraba la mayor cantidad de cómics, suficientemente como para atraer la atención de un chavalete cada vez más fascinado por el Universo Marvel.

Finalmente me afinqué en La Palma, muy cómodamente cercana a la casa de vuestra abuela, que me permitía ir el sábado a misa y después acercarme a curiosear y comprar algo. Así comencé a seguir regularmente bastantes series. De todas formas, me aficioné más al quiosco de La Palma, frente a la librería de arriba, y al comenzar Bachiller la visitaba todos los miércoles y viernes (que eran cuando llegaban novedades), para ver lo que podría haber llegado.

Con el tiempo, esto fue pasando. Me aficioné a los checklist, mientras crecían los números de las colecciones que seguía, e internándome más en el mundillo estuve al tanto de las más recientes novedades de Marvel (antes de que llegasen siquiera a publicarse en USA). Al empezar la universidad, me saqué el carné de conducir, y al mismo tiempo, entré en contacto con una tienda aún mayor y más especializada en cómics: Mazinger.

A pesar de quedaba a una distancia considerable en comparación con la Palma, me acostumbré a ello por dos razones: su sistema de reserva, que me ahorraba el preocuparme de si algo llegaba o no, o si lo devolvían antes de pedirlo yo; y su sistema de puntos, que me permitía ahorrar dinero cada trimestre en función del gasto que hiciese. Tanto mi amigo Álvaro como yo nos aficionamos a pasar regularmente lo que, cuando no era Mazinger, era simplemente "la tienda".

La "magia" (esa sensación de ir "a la caza del cómic", sin saber prácticamente nada de él, salvo que continuaba al anterior, o por el miniresumen del correspondiente checklist) había desaparecido, pero se había visto sustituida por la comodidad, la rutina y la camaradería con quienes nos atendían en Mazinger, un negocio exclusivamente diseñado para gente con gustos afines a los nuestros.

Es cierto que había ciertas incomodidades, como el desplazamiento hasta allí (que según momentos daba bastante la vara; otros se agradecía para tener una excusa de dar un paseín sin más por Oviedo), o el hecho de que tuviésemos que aguantarnos de comprar nada en verano en otras tiendas, pero Mazinger era una tienda de cómics como las que podíamos ver en los reflejos anglosajones que asomaban por nuestras pantallas de vez en cuando.

Pero la crisis, que por el 2009 era bastante perra, quiso que todo esto se truncara. Atacó además en coalición con problemas de la tienda con la distribuidora que llevaba todo lo de Marvel, y un problema con un dependiente temporal (en verano) algo inepto, que decidió que como pasaba todo Agosto sin recoger la gente ninguna de sus reservas, las devolvería todas a la editorial, con harta dificultad (por los ya citados problemas con la distribuidora) para recuperarlos.

Así, entre eso y que la gente aparentemente dejaba colecciones para ahorrar dinero para cosas más primordiales que los cómics (no sólo de lectura vive el hombre, al fin y al cabo), el 31 de Octubre del 2009, Mazinger Cómics cerró sus puertas definitivamente. Tuvieron como últimas muestras de voluntad indicarnos que nos dirigiésemos a La Palma para continuar con nuestro hobby regularmente, de avisarnos del cierre para recoger las cosas de la bolsa, y de darnos, incluso en su circunstancia, nuestros últimos puntos de descuento.

Así pues, desde que recibí el aviso (en una boda, curiosamente), de pronto me vi obligado a volver a los orígenes, a regresar a La Palma para comprar los cómics. Tanto yo como Álvaro echaríamos de menos, a pesar de sus inconvenientes, un lugar en donde en general se nos trató como en casa, que tantos buenos momentos (allí o de camino, charlando) nos había dado, y que tal vez pensábamos duraría para siempre. Técnicamente, no podemos recordar el Álamo, pero sin duda recordaremos Mazinger.

miércoles 28 de octubre de 2009

Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 12 (Última parte)

“Y así, en menos de lo que canta un emú, nuestro alegre grupo de pro y coprotagonistas (the Astonishing Andrew, his Amazing Friends, Cable, Masacre, Amadeus Cho y este nebuloso conjunto pop de nubes estáticas alienígenas que gustamos llamar aletheianos) se encontraron de nuevo en Vigo. ¡Aún más, en su piso de Vigo, en el lugar exacto de donde habían desaparecido otrora!”

- ¡Hogar, dulce hogar! –exclamó Chama al llegar. Si yo fuese tan poseso, ahora seguiría en verso. Pero no pienso hacerlo, chavales.
- ¡Si este piso no fuese un criadero de detritus, besaría el jodido suelo que piso! –dijo Berto.
- Esta semana le tocaba limpieza de Andrés, a mí no me culpes. –dijo Chama.
- ¡La culpa no es mía! –dijo este- ¡Yo he estado varios días secuestrado y sustituido por este celebérrimo sosias! –dijo señalando hacia Masacre.
- ¡El celebérrimo sosias se siente herido en lo más profundo de su corazón de mercenario!replicó Masacre en su posición más trágica- ¡Oh, admirador veleidoso! ¡Oh, fanático titubeante! ¡La deslealtad tiene tu nombre, Andrés Basteiro!
- Pero, pero, pero… -titubeó Andrés, confuso- Solo he dicho la verdad, y…
- ¡No te me acerques, Judas! ¡Fuera de aquí, alevoso traidor!contestó Masacre, apartando con sus brazos los intentos de Andrés de acercarse y congraciarse con su ídolo.
- De todas formas, no puede estar tan sucio, Berto. –dijo Leti- Entre todo, apenas hemos podido estar fuera tres días.
- En realidad, podría ser más. –dijo Cable- Una deformación temporal es parte de las defensas de Providence. Yo calculo que habéis estado fuera de Vigo…
- ¡Una semana! –exclamó Steinbeck, atravesando una pared del piso con un aparato volador de asalto de S.H.I.E.L.D.- ¡Una semana vigilando a distancia este piso desde el helitransporte! ¡Una semana casi sin dormir, con el dolor de las inyecciones anti-toxinas preventivas manteniéndome despierto! ¡Ahora me las pagaréis todas, terroristas!
- ¡No, no, no! –gritó Chama, desesperado- ¿Qué demonios tenéis vosotros, gente, con esa bendita pared? ¡He visto castillos de arena que se mantienen durante más tiempo en pie que esa pared! ¡Maldita sea, gente, ¿tendríais a bien dejar de irrumpir atravesando y destruyendo esa pared?! ¡Muchísimas gracias!
- ¡Silencio! –ordenó Steinbeck, apuntando al grupo con un desfibrilador psíquico de amplio alcance. No, en serio, se llama así de verdad- ¡Quedáis detenidos!
- Steinbeck, baja el arma. –dijo Pelayo entrando por la puerta segundos después- ¿Qué? –preguntó al ver la sorprendida cara de Steinbeck- Ni siquiera tú eres tan tonto, chaval… No eres el único que vigilaba el piso, y no podías esperar que no nos diésemos cuenta de esto. Era nuestra máxima prioridad, de hecho. –sonrió, amenazadoramente- Ahora baja el arma y deja que te detengan tus amables compañeros de las mochilas-jet –señaló con un leve gesto a dos agentes armados apareciendo tras la arruinada pared-, antes de que me obligues a fundirte el sistema nervioso central con una descarga desde tu transporte de asalto. –Steinbeck pareció horrorizado y sorprendido a partes iguales- Siempre te dije que estudiases más, chico. No es seguridad básica, pero deberías saberlo.
- Pero ellos son… -balbuceó Steinbeck- Ellos son… Son…
- Buscados por S.H.I.E.L.D., sin duda. –repuso Pelayo- Y la razón por la que vigilamos este piso, por supuesto. Pero todo tiene un límite (incluyendo tu estabilidad mental, aparentemente), y el mío es el de entrar por la puerta amigablemente (y respaldado por un equipo de asalto) –dijo mientras media docena de agentes de S.H.I.E.L.D. armados entraban por la puerta-, abriendo con las propias llaves y una orden judicial que autoriza a S.H.I.E.L.D. a entrar en la casa, por la autoridad que nos ha conferido la Xunta de Galicia. –hizo una seña a los agentes de las mochilas jet que habían esposado a Steinbeck- Al helitransporte, muchachos. Si Samson sigue por ahí, que se ocupe de hacerle un informe psicológico completo; y que conste que yo, como su superior, recomiendo que sea relevado temporal (si no definitivamente) de su cargo en la agencia.
- ¡Ja, pringao! –exclamó Andrés, riéndose de Steinbeck, y ganándose en el proceso una mirada llena de odio por parte de este.
- Mis disculpas por la pared, Chama. –dijo Pelayo- Lamentablemente, por desencaminado que estuviese Steinbeck en sus formas, es mi triste deber deteneros a todos. Será mejor que no opongáis resistencia. –dijo, extendiendo el brazo para enfatizar la presencia de los agentes armados, que se habían dispuesto en círculo alrededor del grupo y les apuntaban con sus armas futuristas- Y ahora, por la autoridad que me ha concedido la ONU, la Xunta de Galicia, el apóstol Santiago y la Virgen de Guadalupe, os detengo bajo la jurisdicción de S.H.I.E.L.D.
- Necesitas revisar tu jurisdicción, mayor. –dijo Cable tranquilamente, cruzado de brazos.
- Oh, sí, sin duda. –replicó Pelayo con ironía- Probablemente no tenga jurisdicción para detener al culpable de provocar la casi destrucción de un helitransporte experimental –comenzó a enumerar, señalando a Masacre-, sus posibles cómplices –abarcó a los Amazing Friends y a Andrés- y a gente tan sospechosa como el señor Cho o tú mismo, Cable.
- El señor Cho añade que tal vez los jerifaltes de S.H.I.E.L.D. debieran sacarse la cabeza del culo de vez en cuando y enterarse de cuando lo secuestran a uno. –dijo Amadeus.
- Quizás no esté al tanto de las últimas noticias. –dijo Cable con una leve sonrisa, que contrastaba con la mueca de “muérete, niñato”, dedicada por Pelayo a Cho- Quizá el televisor pueda ponerle al corriente. –apenas dijo eso, el televisor del salón se encendió, cambiando hasta encontrar un telediario.
- Bonito truco. Hubiese jurado que ya no tenías telequinesia. –comentó Pelayo, pulsando un botón en su muñequera- Pero intenta hacerlo de nuevo y veremos que tal reacciona tu intestino grueso.
- Alzándose desde las ignotas aguas del océano Atlántico, la isla de Providence, representada por el apodado “mesías mutante” Cable, se ha presentado a la comunidad internacional esta misma mañana. –dijo la voz del presentador de las noticias desde la televisión- Providence, en el nombre de Cable, su gobernante, ha ofrecido desde entonces asilo a todo aquel que llegue hasta sus costa, sin importar su sexo, raza o procedencia.
- Peeeerfecto. –suspiró Pelayo- De acuerdo, Cable, puede que la carta de inmunidad diplomática funcione contigo, pero de todas formas me llevaré al resto de sospechosos para que me cuenten su versión de su muy previsiblemente interesante historia. Y de todas formas, Masacre está muy, pero que muy detenido.
- ¡Podrás quitarme la vida, pero jamás me arrebatarás mi cháchara, infame bribón!exclamó este.
- Wade Wilson es un ciudadano de Providence, y como tal, consideraré su detención (si no se hace mediante un tratado de extradición adecuado) como un acto de guerra. –enunció severamente Cable- No me haga mostrar el potencial militar de mi isla-Estado sin un buen motivo, mayor… Porque le aseguro que rodarían cabezas (y la suya la primera) en cuanto sus superiores debiesen enfrentarse a eso.
- Maldición. –musitó Pelayo.
- ¿Nunca dice “mierda”, como la gente normal? –preguntó Berto a Chama.
- Siempre ha hablado así. –dijo Chama encogiéndose de hombros.
- De acuerdo. –repuso Pelayo- Esto es lo que vamos a hacer. Nos vamos a ir todos al helitransporte de mutuo acuerdo, en una reunión totalmente amistosa para aclarar las cosas, ¿está bien? –preguntó mirando directamente a Cable- Una vez pongamos las cosas en limpio, determinaremos los términos, no de extradición de Masacre; su digamos, servicio a la comunidad a través de S.H.I.E.L.D. Yo mismo redactaré los primeros términos de amistosa cordialidad entre Providence y mi organización, ¿de acuerdo?
- Me parece bien. –respondió Cable con una sonrisa- Añada café para todos y el trato está cerrado.
- Vamos a dejar las cosas claras. –dijo Pelayo con un brillo acerado en la mirada- Esto es un acto de buena voluntad bipartita, no solo mío. De hecho, y ante la “situación internacional”, la alternativa sería poner nuestras armas en modo letal y acabar contigo con la excusa que fuese, y después detener a Masacre.
- Os arriesgáis a que las armas de Providence estén programadas a mi muerte para atacar cualquier cosa. –respondió Cable.
- Me arriesgaría. –dijo Pelayo con la misma sonrisa fría de antes- Y si algo pasase, lo achacaría a un gatillo fácil, quizás el del desequilibrado Steinbeck.
- Sí, eso sería típico de un fascistoide de S.H.I.E.L.D. como tú, ¿no? –preguntó Cho.
- A callar, mocoso. –musitó Pelayo, sin apenas mirarle.
- ¡Basta! –gritó Graciela- ¡Se acabaron las escenas de testosterona al límite, co…! –antes de acabar la palabra, Andrés, Berto, Chama, Graciela, Jenny y Leti se desvanecieron en el aire.
- ¿Es cosa tuya? –preguntaron Cable y Pelayo al unísono, mirándose acusadoramente el uno al otro.

“¿Es cosa de S.H.I.E.L.D.? ¿Es cosa de Cable? ¿Es cosa de la crisis ninja? ¿Dejarán los Amazing Friends de desaparecer del piso de Vigo al final de los episodios? ¿Tendrá Chama que realizar un exorcismo en su salón cuando vuelvan (si vuelven) para evitar todo esto? ¡Las respuestas a algunas (pocas) de todas estas preguntas, en Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 13!

domingo 25 de octubre de 2009

Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 12 (Segunda parte)

“Mientras tanto, en la así nomenclaturizada lejanía, Andrés se encontraba en un tierno reencuentro con Nasheera, su núbil admiradora de la Tierra Salvaje. Nasheera idolatraba a Andrés por razones escasamente comprensibles excepto en terminología hormonal, que era el único ámbito en donde Andrés visualizaba a la chica. Como a la mayoría de las chicas, sinceramente.
De todas formas, si esta fuese una historia habitual, el héroe abrazaría y besaría tiernamente a la heroína entre sus brazos, intentando condensar en meros segundos el amor de toda una vida que el destino (que ata a aquella a la Tierra Salvaje y envía a aquel de vuelta a Vigo) les arrebata despiadadamente. Pero esto no es una historia típica. Esta es la historia del Astonishing Andrew.”

- Nasheera, cielo… -dijo Andrés, brevemente desconcertado ante lass lágrimas de ella, con una forzada voz grave que intentaba asemejarse a Humphrey Bogart y recordaba más bien a Fofito- Tengo que irme. Mis colegas han venido a por mí, no estaría bien que ahora no me largase con ellos. Además, hecho de menos desayunar corn flakes con vodka mientras veo porno. - ¿Qué? –preguntó Nasheera, confusa.
- No importa. –dijo Andrés- Lo que realmente quiero decir… Hemos compartido momentos realmente especiales por aquí, tú y yo…
- Sí… -respondió ella con los ojos brillantes.
- Entonces… -continuó Andrés- ¿Qué te parece si hacemos que estos últimos minutos sean realmente memorables, nena? –la sonrisa de Andrés se amplió enormemente- ¿Echamos un polvete? –añadió guiñándole un ojo y palmeándole el trasero.
- ¡Andrés Basteiro! –exclamó Nasheera, con un tono decepcionado que indicaba que a pesar del argot, había entendido perfectamente el significado de las palabras de Andrés- ¡Skrilot desconsiderado! –le dijo antes de marcharse rápidamente, sollozando.

“Ante su predecible fracaso erótico-festivo, y un brevísimo momento de confusión, Andrés se encogió levemente de hombros y abandonó el lugar, con la descerebrada despreocupación que le caracteriza, aunque levemente empañada por la decepción de un posible affaire selvático con una atractiva nativa, que siempre había sido uno de sus fetiches.
No es que esto fuese algo realmente notable. Andrés tiene un archivo de Word de 50 páginas con todos sus fetiches, para marcar los que consigue. Lleva archivándolo desde que tenía 12 años, muy rara vez desciende, y se complementa con un archivo de Access en donde tiene clasificados todos ellos por rasgos físicos, disponibilidad económica, y peligrosidad intrínseca.”

- Sinceramente, no entiendo a las mujeres. –dijo Andrés acercándose de nuevo a sus amigos- Uno es amable con ellas, las impresiona, les propone sexo gratuito y muy probablemente indoloro… ¡Y se lo toman a mal! Y tú que tienes un vocabulario más selecto, ¿tienes idea de lo que puede ser un “skrilot”? –preguntó a Berto.
- ¿Y yo que cojones sé? –contestó Berto- ¡Algo bueno no, de eso estoy seguro! Ahora cierra el pico, quiero enterarme de cómo va a acabar esto. –no muy lejos, Masacre intentaba reclamar su apuesta a Cata.
- ¡Tus indudables encantos no podrán evitar que pagues lo que me debes, arpía fullera!Masacre saltó, haciendo gesto de coger sus armas en la espalda- ¡$&%#!exclamó al darse cuenta de que no tenía nada allí. Un breve roce en sus cartucheras le dijo que tampoco tenía su habitual armamento de fuego- ¿Y por qué no puedo decir tacos? ¡Ese puede decir tacos y no le ponen símbolos!añadió señalando a Berto- ¡No, en serio, tú, cacahuete, responde!no lo se, tío, no lo se… Tendrás que hablar con tus editores norteamericanos- ¡Eso me suena a estiércol de caballo, y huele peor que un triángulo roto! ¡Como me entere que es cosa tuya, te voy a hacer mantequilla de una paliza!no sería la primera vez…- ¡Y debería tener mi propia narración! ¡Y piña colada en mi camerino! Es más… ¿Dónde está mi camerino?no veo porque deberías recibir una atención mejor que el resto de los…
- ¿Con quién se supone que habla? –preguntó Jenny.
- ¿Qué importa, mientras le distraiga de que le debo diez euros? –respondió Cata- ¿Y quién iba a pensar que la desastrosa conversación “romántica” con esa chica no iba a terminar con violencia?
- Bueno, si es eso lo que estás esperando, no te preocupes… -dijo Chama señalando con la cabeza a un furioso personaje acercándose rápidamente al grupo- Ese tipo lleva “problemas” escrito en la frente.
- ¿Andrés Basteiro? –preguntó el recién llegado, ante lo cual, el resto señaló al interfecto. De hecho, Berto le empujó fuera del círculo de protección que inconscientemente creaban sus amigos.
- ¿Sí? –Andrés intentó sonreír para no dejar traslucir el miedo que sentía- ¿Qué quieres, chavalín? ¿Un autógrafo del gran guerrero? ¿Un consejo amoroso? ¡UFFF! –gritó al sentir un poderoso par de puñetazos machacarle los abdominales.
- No, sólo quería estar seguro. –respondió el tipo- No me gustaría pegar a alguien por intentar aprovecharse de mi hermana, rompiéndole el corazón por el camino, y que no lo mereciese. La próxima vez, no tendrás tanta suerte. –añadió- Clamaré el ritual del Uhtli Kathuli, y veremos quien sobrevive… -dijo alejándose- ¡“Gran guerrero”! –rió, de camino a la aldea cercana.
- ¡Eso ha sido tan, tan, taaaaan divertido, que te rebajo la deuda a la mitad, Catalina!exclamó Masacre, palmeándose las rodillas de la risa- Chaval, a pesar de haberme dado lo que podría llamar (muy generosamente hablando) como una penosa primera impresión con tus ojos de cervatillo, has conseguido caerme bien. Tenemos que quedar para tomar unas birras un día de esto. ¡No cambies nunca, chaval!añadió dándole una palmada en la espalda que tumbó a Andrés en el suelo- Ahora, si me disculpas, tengo que hablar con Cable por todo el asunto del transporte.
- El país… -dijo Andrés intentando tomar aire- ¡De las oportunidades! –exclamó antes de caer derrengado en el suelo, con una sonrisa en los labios; había logrado llamar la atención de su héroe.

“Cable llevaba un buen rato parlamentando con Ka-Zar y Shanna, líderes de la comunidad prehistórica que había contribuido a terminar con los terroríficos planes de los mutados y Niño Listo. Antes de que Masacre entre en escena (y démonos prisa, por alguna razón los flashbacks recientes salen astronómicamente más caros que los antiguos), veamos parte de la conversación. ¡Dentro vídeo!”

- Bueno, aquí tenéis mi tarjeta, púlsala si quieres hablar conmigo. –dijo Cable a Ka-Zar, ofreciéndole un pequeño paquete electrónico- Este paraíso prehistórico debe ser difícil de mantener intacto si las amenazas así son habituales, así que si surge algún problema en donde yo pueda ayudar, dadme un telefonazo.
- Oh, no creas… -dijo Shanna con una leve sonrisa maliciosa- Todo esto se vuelve muy rutinario, una vez que te acostumbras… Cuadrillas de mutados, volcanes radioactivos, genetistas extraterrenos, vengativos dioses nativos, maldiciones arcanas, colapsos ecológicos varios, dinosaurios inteligentes, hongos de las palmeras… Uno llega a sentirse como en casa en un mes o dos.
- De todas formas, es admirable que consigáis mantener la paz entre la mayoría de pueblos que viven aquí, por no hablar de la integridad de la Tierra Salvaje en sí. –repuso Cable- Mas aún teniendo en cuenta los recursos prodigiosos, tanto minerales como biológicos, de la zona. –añadió con un significativo enarcar de ceja.
- ¿Cree que le recompensaremos con vibranium su apoyo logístico o directamente militar? –preguntó ariscamente Ka-Zar- ¿Cree que una oferta así es lo que basta para convertir al Señor de la Tierra Salvaje en un vulgar mercachifle?
- No quiero faltarte al respeto, “Señor de la Tierra Salvaje”, pero eres más un poderoso embajador que un monarca omnímodo, y ambos lo sabemos. –señaló con su brazo tecno-orgánico la aldea cercana- Y es ese carácter plenipotenciario el que me interesa, tanto para proteger a la Tierra Salvaje de amenazas exteriores, como para mantenerla unida dentro de sus propios límites.
- ¿Unida bajo su seno y poder, Nathan Christopher Dayspring Summers? –preguntó Shanna. Ante la expresión de sorpresa de Cable ante su nombre casi completo, ella rió divertida- ¿Te asombra que podamos tutearte si quisiéramos, hijo de Askani? La Patrulla-X (y tu padre entre ellos) son antiguos amigos nuestros. Estamos al tanto de ti, tu enrevesada cronología y tus aspiraciones.
- Mis aspiraciones no son tanto de dominio como de confederación, Lord y Lady Plunder, si hemos de supeditarnos a nuestros títulos respectivos. –replicó Cable- Tengo a mi propia comunidad desprotegida ante los poderes fácticos del planeta, que no dudarían en verlos únicamente como fuentes de tecnología que confiscar y hacer propia.
- La Tierra Salvaje ya se ha declarado como territorio independiente bajo la protección de la ONU, Cable. –dijo Ka-Zar- ¿Por qué deberíamos unirnos en alianza con naciones concretas, cuando nos encontramos bajo el amparo de la comunidad internacional por entero?
- Porque ninguno de los dos sois tan ingenuos, y sabéis perfectamente que si a la comunidad internacional (o incluso sólo a los más poderosos entre ellos) les interesa el expolio de la Tierra Salvaje, se realizará, que duda cabe. –respondió Cable- Nuestra propia comunidad internacional podría ayudar ampliamente a la protección de pequeñas naciones estratégicas como las nuestras.
- ¿Pequeñas naciones estratégicas como Latveria? –preguntó Shanna con desdén- ¿Pequeñas naciones dictatoriales incomprendidas? ¿Será invitado formalmente el Doctor Muerte a mostrar y compartir su sello como parte de una alianza semejante?
- ¿Latveria? ¡Que maravilloso lugar!dijo Masacre, apareciendo por un lado, desde la conversación con los Amazing Friends ya narrada no mucho antes- Su rústico tipismo, la amabilidad de sus gentes, sus robots asesinos… Recuerdo que cuando estuve allí llegué a sentirme como si fuese un lugareño más… ¡Utilizan disparos letales contra todos por igual!
- Un momento, Wade. –dijo Cable al recién llegado, ralentizando amigablemente su avance con un gesto de su mano- Ni mucho menos. Los tres sabemos diferenciar de sobra entre un dictador (benévolo o no), y alguien que se erige como líder cuando es la única forma de conseguir el bien de los suyos. –un susurro en torno a su oído izquierdo le hizo notar que los aletheianos presentes estaban totalmente de acuerdo con sus opiniones- De todas formas, tal vez (quizás) una serie de reuniones, más adelante, para hablar de nuestros posibles planes comunes os convenciesen de que resulta totalmente innecesario llamar a mi padre para que traiga al hijo pródigo de vuelta al redil de una oreja. –dijo Cable con una leve sonrisa dirigida hacia los Plunder.
- ¿Cíclope? ¡Me encanta ese tipo!exclamó Masacre- ¡Estirado como una fábrica de escobas, pero atrae a macizas como la miel a los osos! ¡Si me hubiesen dado una mazorca de maíz por cada vez que he pensado lo tremendamente buenorra que está esa Jean Grey, a estas alturas ya me hubiese establecido en Kansas como granjero! Allí tendría encuentros secretos en el tractor y repararía pajares para recorrer el campo a toda velocidad… Sí… -en un breve momento de lucidez, y abandonando por el momento sus rústicas ensoñaciones, Masacre pareció sentirse ligeramente avergonzado- Ey, Nathan, perdona, quiero decir… -comenzó a disculparse ante la cara adusta de Cable- No quiero ofenderte, ¿sabes? Se que es tu madre y todo eso… ¡Pero Santa Madonna, Nate! ¡Debería haber sido Chica Dinamita antes que Chica Maravilla!a unos quince metros de allí, Andrés musitó “¡Dinamita!” en su letárgica semiinconsciencia- ¡Vaya bombón! Si tú hubieras salido chica, entre eso y lo que te molan los pistolones y demás, probablemente te estuviese tirando los tejos ahora mismo. Es un hecho científicamente comprobado (sí, lo digo en serio, he tenido algunos de mis propios viajes por realidades alternativas, cuando era más joven), no es que sea gay ni nada, ¿eh? Y no me malinterpretéisdijo mirando brevemente hacia Ka-Zar y Shanna-, algunos de mis presentadores de concursos televisivos preferidos son gays, pero…
- Vamos, Wade… -dijo Cable, arrastrando a Masacre lejos de la pareja- Ya me has avergonzado bastante delante de los líderes tribales, muchas gracias. –añadió, sonriendo a los Plunder mientras se alejaban.

“A unos diez metros de los Plunder, y otros tantos de Andrés y los Amazing Friends, Cable y Masacre se dispusieron a hablar, alejados de todos posibles oídos curiosos. Excepto, por supuesto, la sacrosanta tecnología y habilidad de Varo, el Vigilante, a cuyo sagrado voto jamás escapa cosa alguna que suceda bajo el manto de la atmósfera terrestre… Sí, me gusta darme el pisto, pero si no, ¿con que me iba a entretener?”

- ¿De qué querías hablarme, Wade? –preguntó, una vez alejados lo suficientemente del grupo.
- ¡Es hora de que los pingüinos abandonen el nido, Nate, colega!exclamó Masacre- La llamada de la selva, ya sabes… Aunque la selva está aquí, ellos quieren regresar a esa jungla de cristal que tienen a bien en llamar hogar…
- ¿Los chicos quieren volver a su casa ya? –preguntó Cable.
- ¡En efecto!respondió Masacre- ¡Volver a Vigo, sin vagar vacuamente por las vías venales que el vox populi vende como verdaderas! ¡Prepara tu tiqui-taca teletransportador (el mío me lo descacharró Magento, ya sabes), y rumbo a la aventura!

jueves 22 de octubre de 2009

Astonishing Andrew and his Amazing Friends nº 12 (Primera parte)

“Hace mucho, mucho tiempo, el universo 542 tomó forma. Los astrofísicos os dirían que nació de una explosión de gases superconcentrados en un punto concreto de un espacio que ni siquiera existía hasta entonces. En ciertos círculos superheroicos os hablarían de entidades cósmicas como Fénix, Eternidad o Galactus, y de su papel fundamental en la construcción de un nuevo universo a partir de los restos del antiguo.
Stan Lee, supremo cuentista del Multiverso, relataría como este universo en concreto tan sólo tuvo sentido para existir cuando (en otro universo con numeración clasificada) dos mentes afines colisionaron por casualidad en una de tantas aburridas clases de Historia Antigua de la Península Ibérica. Todos os contarían su propia historia, y todos tendrían razón.
Sea como fuere, y avanzando eones desde su origen, podéis ver como en el planeta Tierra, hogar de muchas razas, pero mayoritariamente la humana, fue creado el Cubo Cósmico, un objeto de poder inenarrable capaz de manipular la realidad. Y ved como, por vicisitudes del destino, este Cubo cayó en manos del descerebrado Andrés Basteiro, habitante de la española ciudad de Vigo, en Galicia.
Soy el Vigilante de la Tierra, miembro honorario de una raza extraterrestre decidida a registrar los acontecimientos fundamentales del Universo, sin interferir nunca. Pero debéis saber que yo no siempre fui un Vigilante, sino que antes fui humano como vosotros, de nombre Álvaro, y desafortunadamente amigo del citado Andrés, por lo que vi los siguientes acontecimientos de primera mano.
Hasta que el propio Cubo agotó su energía, Andrés provocó el caos por todo el Universo, diezmando equipos superheroicos como los Vengadores, los Defensores y los 4 Fantásticos, ganándose poderosos enemigos como SHIELD o el Doctor Muerte (entre otros), convirtiéndome a mí en cacahuete, y, de alguna manera, consiguiendo permanecer a salvo y en el anonimato tras todo esto.
Así se ganó el sobrenombre de Astonishing Andrew, mientras yo me convertía en la masa de mantequilla de cacahuete más deliciosa de la Tierra, cualidad que tanto él como sus Amazing Friends Berto y Chama se aprovecharon para volverse ricos y cresos ¡Sin embargo, los intentos por devolverme a la vida provocaron que me transformase en el crujiente Krokanti, un monstruo de cacahuete que asoló Vigo!
Aunque esta crisis (solventada con la ayuda de la Patrulla-X y SHIELD) ayudó ligeramente a retomar la relación con el resto del grupo de Amazing Friends (Leti, Cata, Jenny y Graciela, de las que Andrés había abusado con el Cubo)… ¡Esta se preveía de venganza! Por suerte, Andrés había sido sustituido por el mercenario Masacre, lo que permitió sobrevivir a ambos a una decapitación accidental, fruto de esta venganza.
¡Los sucesos derivados de todo esto, que podéis leer en sagas anteriores de Astonishing Andrew and his Amazing Friends (¿en serio, aún no sabéis lo que estáis leyendo?), condujeron a los Amazing Friends a la Tierra Salvaje, un vergel prehistórico en donde Andrés había quedado atrapado tras ser sustituido por Masacre, debido a una serie de catastróficas desdichas!Ahora, después de que esto les permitiese salvar el mundo de una amenaza mutada de dicha Tierra Salvaje, el superinteligente Niño Listo, la tropa al completo, reunida al fin, junto a unos cuantos nuevos amigos, atan todos los cabos de su última aventura, mientras sueñan con regresar a sus vidas tranquilas en Vigo… Pero después de asociarse los Amazing Friends con terroristas como Masacre y los propios actos vandálicos de Andrés, ¿realmente pueden encontrase a salvo a su regreso?

“Después de que mis amigos y camaradas se me uniesen para salvar el día, pero antes de que comenzásemos a atar todos los cabos sueltos en la Tierra Salvaje, procedimos a las presentaciones. Por supuesto, ese tal Cable se honraba más al conocerme a mí, el asombroso Andrés, que yo a él mismo, pero ese molesto trámite social tecnoorgánico palideció al encontrarme con vez primera con el gran mercenario bocazas…
Me refiero, por supuesto, a… ¡Masacre! Mis amigos podrían encontrarse incómodos ante mi tendencia a narrar lo ocurrido durante un tiempo (apenas el suficiente en que un rinoceronte hormiguero tarda en realizar su danza nupcial), pero pronto fui consciente de ello y narré mentalmente. O en voz muy bajita. O en susurros altos. Puede que gritos. No obstante, y volviendo a Masacre, él estaba casi tan impresionado de conocerme, pues mi fama había cruzado al menos tres continentes…”

- No, en serio… -preguntó Masacre. Y ahora narro yo, Varo el cacahuete Vigilante, no Andrés. Bastante poco hago ya en la serie como para que encima me vaya a sustituir ese tarado. Así que tened por seguro que tan sólo se trataba de una maniobra narrativa para darle un poco de frescura a la historia. O algo- ¿Puede alguien quitarme de encima a este groupie? No es que desprecie a las groupies, adoro a las groupies, ojalá tuviese más groupies… ¡Maldita sea, ojalá tuviese alguna groupie!exclamó- ¡Pero que sean groupies masculinos no lo soporto! No es homofobia, es simple gusto hacia lo femenino… Además, por favor, miradle a la cara… Me está poniendo una cara con ojos a lo Supernenas que prácticamente están pidiendo a gritos que los reviente de un disparo. Y no me hago responsable de que eso afecte a la constitución del serrín que pudiese tener detrás de ellos.tomó aire- No tengo pistolas ahora mismo, ahora que lo pienso… ¡Se acabó, es un ultimátum, o conseguís que deje de poner esa cara, o me prestáis una cuchara! ¡Prometo solo cegarle, lo juro!
- Masacre, tienes que entender que, por ciertas afinidades, Andrés siempre ha sentido una más que firme devoción hacia tu persona… Es así desde que cayeron en sus manos esos viejos cómics que Marvel publicaba acerca de ti… -explicó Chama.
- ¡Ah, así que mi departamento de marketing muestra su efectividad, al fin!replicó Masacre- Casi lamento haberles matado hace dos años. Aunque fue un buen broche para cerrar la serie, mejor que acabar languideciendo por falta de ventas... ¡O peor aún, que me sobreexplotaran! ¡Que me sobreexploten siempre me afecta al hígado! Casi agradezco el descanso y la secundariedad en este Astonishing Andrew and his Amazing Friends… Aunque bueno, estoy seguro de que esto cambiará en algunos meses, y la serie cambiará su nombre a Deadpool and his Astonishing Henchman Andrew (and another irrelevant guys)… Adoro los títulos largos.
- ¡Ey! –se quejó Andrés, que había aprendido inglés viendo porno subtitulado. Sí, incluso sería capaz de traducir gemidos del español al inglés y viceversa, ya son muchos años de duro entrenamiento- ¡Yo no soy ningún secuaz! ¡Y estás estropeando nuestro primer encuentro, monstruo desconsiderado!
- Oh, cierra el pico, chaval… ­-dijo Masacre- Este no ha sido nuestro primer encuentro, ni mucho menos… Déjate llevar, y te mostraré el maravilloso mundo de los flashbacks...

“En un lugar de las Rías Baixas, de cuyo nombre no quiero acordarme, vivía un enano vividor, cuya fama llegaba incluso a un mercenario bocazas al otro lado del Atlántico. ¿Ahora Masacre? ¡Se supone que yo soy el narrador! Cierra el pico, cacahuete, y no me interrumpas. Esto no se supone que tenga que ser metanarración, ¿de acuerdo?
Bien, como iba diciendo… Volé hasta Vigo a velocidades supersónicas, montado en un lo que bien podría haber sido un delirio propio del LSD, una pesadilla lovecraftiana, una monstruosa polilla voladora eléctrica que logré derribar en la costa de Vigo… Nadaba hacia el puerto cuando tú me caíste encima…”

- Pavo, creí que a la hora de desayunar nos habías dicho que te había caído encima, Andrés se había quedado inconsciente, lo llevaste a la orilla por si te hacía falta un rehén, se lo llevó el Kraven ese, y fin del asunto. –dijo Berto- ¿Hace falta que te enrolles tanto para contar eso?
- Y así fue. Y verdaderamente, si he de serte sincero, no, en absoluto.respondió Masacre- Pero ahora tendré que matarte por quitarle toda la épica comedia a mi historia. No es que no tuviese razones suficientes antes…
- Relaja, Wade. –dijo Cable posando la mano sobre el hombro de su mercenario amigo- A nadie le gustan los amigos que amenazan de muerte constantemente. ¿Cómo te sentirías tú si yo te estuviese apuntando con una pistola en la cabeza constantemente?
- ¿Motivado?preguntó Masacre enarcando una ceja.
- No importa. –suspiró Cable.
- De todas formas, no creo que tengas que preocuparte por que Andrés te de la lata en un rato, está ocupado allí, con esa chica de la tribu de Ka-Zar. –dijo Leti, señalando a Andrés junto a Nasheera, en un lado del claro junto a la selva.
- Diez euros a que esa conversación termina en bofetón. –comentó Cata señalando hacia el claro.
- ¿No terminan así todas? –replicó Jenny.
- ¿Quién iba a ser tan estúpido como para apostar en contra de eso? –preguntó Graciela.
- ¿Alguien ha dicho apuesta?preguntó Masacre- ¡Amigos-europa, yo tener buen dinero canadiense para apostar! Un dólar bueno mío contra diez tontos-euros de vosotros, ¿sí?
- ¿Y ahora por qué habla así, rollo Borat? –preguntó Jenny al resto mientras, a su espalda, Cata y Leti tenían que hacer auténticos esfuerzos por sujetar a Graciela, que intentaba abalanzarse nuevamente sobre Masacre para golpearle.
- Bueno, no hacen ni dos horas que le han reventado el cráneo como un melón maduro, me imagino que ciertas excentricidades deben ser normales… -supuso Chama.
- Desengáñate, es así de continuo. –explicó Cable- Convivir con él es una terapia asombrosa contra el control de la ira… O para convertirte en un homicida, depende de tu paciencia.
- Conozco la sensación. –respondió Chama suspirando, al tiempo que miraba hacia su amigo Andrés, en la lejanía.

lunes 19 de octubre de 2009

Schopenhauer y Nietzsche, bienvenidos a los Green Lantern Corps


Arthur Schopenhauer de Danzig, Friedrich Wilhem Nietzsche de Röcken;
bienvenidos a los Green Lantern Corps.

Durante mi Agosto introspectivo, leí en la playa un libro de Historia Universal de la Filosofía como otros leerían la trilogía de Millenium (sin ánimo alguno de desprecio, yo mismo tengo interés de leer esos tres libros algún día, que ya me fueron recomendados incluso antes de que se pusiesen de moda, lo que siempre es buena señal).

Fue en ese momento, en la casi parte final del libro cuando me encontré, no por primera vez, pero sí en vez primera respecto a profundización con dos filósofos alemanes contemporáneos que llamaron poderosamente mi atención, y que se convertirían en los que podría denominar frívolamente como mis filósofos preferidos: Schopenhauer y Nietzsche.

¿Y a qué viene la referencia a Green Lantern del inicio y el título, aparte de intentar de darle algo de vidilla al tema filosófico, para quien no le llame demasiado? Bueno, como tal vez recordéis de los tiempos en el que la Covacha fue feudo del Agente Naranja, los Green Lantern Corps son un cuerpo de policía universal armados con anillos de poder alimentados por la fuerza de voluntad de todos los seres sentientes del universo, y dirigidos por la propia del usuario.

Dejando aparte que los Green Lantern son reclutados en función de su capacidad para sobrepasar un gran miedo, paso directamente al su capacidad de uso de la voluntad por una sencilla razón: la voluntad (a un nivel universal y subyacente a todos los niveles del cosmos para Schopenhauer; voluntad de poder en los seres sentientes para Nietzsche) es el sustrato último de la existencia, universal o humana.

No obstante, quizás Schopenhauer tuviese algún problema con aceptar la idea de la utilización de la voluntad a esa escala y con tanta intencionalidad, en tanto con que en su filosofía, la voluntad lo engloba todo (las interacciones fundamentales físicas, los instintos animales y vegetales, e incluso la razón del hombre), pero es irracional y no sujeto a medida.

Es probable, de todos modos, que Schopenhauer (antes que modificar sus teorías, algo que el tozudo filósofo difícil haría, o negar la veracidad de las tesis en torno a los Green Lantern) simplemente considerase que los Guardianes del Universo (con los que, comprobadlo, tiene un gran parecido físico) se engañaban a sí mismos al creer dominar la voluntad universal, al igual que el hombre cree supeditar a esta a través de la razón (cuando en realidad esta no es más que una manifestación de la voluntad).

Por su lado, Nietzsche podría encontrar por un tiempo a los Green Lantern Corps como un excelente canal para el desarrollo de la voluntad de poder (que no significa un deseo de dominio sobre otros, sino un impulso hacia la superación individual constante), pero muy probablemente terminase siendo expulsado del cuerpo al enfrentarse a los rígidos dogmas de los Guardianes, contraproducentes al crecimiento personal ya mencionado.

Por si alguno llega a guionizar algo en DC (y quiere superar a los británicos, que suelen ser los más excéntricos y de ideas más alocadas) aquí le dejo la idea para que la plasme dentro de un cómic. Alguien con mayores conocimientos de filosofía más profundos que yo mismo, espero, porque si no, para hacerlo incoherente con los maestros alemanes lo haría yo, profundizando rápido y mal. Queda dicho.